Historia Judía: El sionismo moderno

[Historia Judía #63] El sionismo moderno

Herzl creó el marco político para el estado de Israel moderno

No podemos estudiar sobre sionismo sin estudiar la vida de Teodoro Benjamín Zeev Herzl (1860-1904).

Ya vimos en el capítulo 59 que, siendo corresponsal durante el juicio de Alfred Dreyfus, Herzl se sorprendió al oír a la Francia civilizada gritar: “Muerte a los judíos”. En ese momento decidió que la solución para el antisemitismo era el establecimiento de un estado nacional judío. Escribió un libro sobre ello, titulado Der Judenstaat (El estado judío), en el que describió su visión para una tierra patria judía.

Si bien el sionismo no fue su invención, Herzl se transformó en la fuerza motora del movimiento. Hubo muchos factores que hicieron que fuera el líder ideal:

  • Era de Europa Occidental (no de Europa Oriental), una parte del mundo que era considerada más iluminada.
  • Era muy educado (Postgrado en Leyes de la Universidad de Viena).
  • Era un periodista famoso que escribía y hablaba bien.
  • Tenía una buena posición económica y contactos en la política (se casó con una mujer de una prominente familia judía austriaca).
  • Tenía una presencia carismática y una llamativa apariencia.

A pesar de haber sido criado como un judío asimilado, lamentablemente ignorante de la religión de sus antepasados, el antisemitismo de Viena y el caso Dreyfus tuvieron un profundo impacto en él. Se obsesionó con el sionismo y recorrió incansablemente Europa, reuniéndose con muchos jefes de estado en su búsqueda de apoyo para un estado judío.

En 1896 publicó el libro Der Judenstaat (El estado judío: Un intento de una solución moderna a la interrogante judía), que alcanzó una gran notoriedad y lo transformó en una personalidad importante del movimiento sionista. El 29 de agosto de 1897 Herzl convocó a la Primera Conferencia Judía en Basilea, Suiza. Hubo 197 delegados presentes, provenientes 16 países, que formaron la política sionista inicial. Esta reunión fue un evento muy importante para el establecimiento del estado moderno de Israel.

Luego, Herzl escribió en su diario:

“Si tuviera que resumir el Congreso de Basilea en una palabra que evitaré pronunciar en público, sería la siguiente: En Basilea fundé el estado judío. Quizás en cinco años, pero con seguridad en 50, todos lo sabrán” (ver The Siege, de Connor Cruise O’Brian).

El 14 de mayo de 1948, 50 años y 9 meses después, fue fundado el Estado de Israel.

Desafortunadamente, Herzl no llegó a verlo ocurrir. Murió a los 44 años a causa de un infarto cardíaco después de una controversia sobre la propuesta de que el pueblo judío creara su tierra patria en Uganda. Herzl, que apoyó la idea durante un tiempo, terminó la controversia convenciendo a sus detractores que había permanecido leal a un asentamiento judío en la Tierra de Israel. De esta forma resguardó la unidad del movimiento sionista, pero su débil corazón quedó en el camino.

La historia de Herzl es trágica. Murió dando su vida por la causa, y murió en bancarrota, habiendo gastado todo su dinero en su causa, y dejando a su vida familiar y matrimonio en problemas.

Quizás la mayor tragedia de su vida haya sido que no dejó descendientes que siguieran con su misión. Su esposa Julia, de la que se había separado, murió a los 35 años. Sus tres hijos (Pauline, Hans y Trude) murieron de manera trágica. Pauline se hizo drogadicta y murió en Francia. Hans, después de convertirse al catolicismo, se suicidó en el día del funeral de Pauline. Trude Margarita, que tenía una enfermedad mental, murió en Theresienstadt a manos de los nazis. El único nieto de Herzl, Stephen Theodor (hijo de Trude), cambió su nombre a Norman y se suicidó saltando desde un puente en Washington en 1946.

Herzl fue enterrado en Europa, pero en 1949, después de la declaración del Estado de Israel, su cuerpo fue desenterrado y llevado a Israel. Está enterrado en Jerusalem, en un cementerio conocido como Monte Herzl, en donde también están enterrados varios líderes de estado y héroes militares.

Personalidades clave

De las personalidades clave de la época, debemos mencionar a tres:

  • Haim Weizmann (1874-1952)
  • David Ben-Gurión (1886-1973)
  • Asher Hersh Ginsberg (1856-1927)

Weizmann era un químico ruso que a edad temprana se asoció al grupo Hovevei Sión (Amantes de Sión). Después de la muerte de Herzl en 1904, se convirtió en el líder de facto del Movimiento Sionista.

Interesantemente, Weizmann inventó la acetona artificial, el componente principal de la pólvora, en 1915 en medio de la Primera Guerra Mundial. Su invención les permitió a los ingleses producir pólvora masivamente para la guerra.

Debido a esto se hizo amigo de Arthur Balfour, el secretario de relaciones internacionales de Inglaterra. Balfour, quien en 1917 prometió el apoyo inglés a una tierra patria para los judíos en Palestina, dijo que la acetona lo convirtió en Sionista (Hablaremos sobre la Declaración de Balfour en el próximo capítulo).

David Ben-Gurión nació bajo el nombre de David Gruen en Plonsk, Polonia. Fue una personalidad muy importante; si bien era pequeño en estatura, era una verdadera fuente de energía. Si bien nació en una familia religiosa que era fervientemente sionista, David —al igual que muchos de los líderes del movimiento— abandonó a temprana edad sus raíces religiosas (1).

Ben-Gurión llegó a Israel en 1906 a los 20 años, trabajando en los naranjos y viñedos de los primeros asentamientos. Fue activo en Poalei Sión (Los Trabajadores de Sión), pero asumió algunas posiciones controversiales en su partido, estando a favor de que los inmigrantes y los colonos tengan derecho a manejar sus propios asuntos sin la interferencia de la Diáspora, que inmigrar a Israel era la obligación de todo miembro del partido y que el hebreo debía ser el único lenguaje de su partido.

En ese entonces, la tierra de Israel continuaba bajo el control del Imperio Otomano y Ben-Gurión, que había estudiado leyes en Constantinopla durante un tiempo, prefería la lealtad a Turquía y la adopción de la ciudadanía otomana para los judíos. Sin embargo, cuando estalló la Primera Guerra Mundial y los turcos comenzaron a perseguir a los sionistas, se metió en problemas con las autoridades y fue exiliado. Entonces fue a Nueva York, donde fundó el Ajdut haAvodá (Partido laborista unido).

La segunda parte de la historia de Ben-Gurión, sobre su retorno a Israel para convertirse en el líder de la Agencia Judía en 1935 y luego en el primer Primer Ministro de Israel en 1948, será cubierta en un próximo capítulo.

La tercera personalidad clave fue Asher Hersh Ginsberg, cuyo seudónimo era Ahad HaAm. Originalmente fue uno de los maskilim que se desilusionó con su plan de hacer que los judíos adopten la cultura de la sociedad de Europa Oriental. Se convirtió en el gran líder intelectual de los principios del movimiento sionista. Su visión del estado judío no era que fuera un refugio para la judería oprimida del mundo, sino un lugar en donde el judío moderno pudiera crear un estado nuevo, secular, progresivo e iluminado que se convertiría en el centro de una nueva cultura moderna judía.

En 1897, escribió en The Jewish State and The Jewish People (El estado judío y el pueblo judío):

“Este asentamiento judío, que será un crecimiento gradual, se convertirá con el tiempo en el centro de la nación, en donde su espíritu encontrará una expresión pura y se desarrollará en todos sus aspectos hasta el grado máximo de perfección que pueda alcanzar. Luego, desde este centro, el espíritu del judaísmo irradiará a la circunferencia mayor, a todas las comunidades de la diáspora, para inspirarlas con nueva vida y para conservar la unidad general de nuestro pueblo. Cuando nuestra cultura nacional en Palestina haya alcanzado ese nivel, tendremos la certeza de que producirá hombres en la Tierra que podrán, en un momento favorable, establecer allí un estado, un estado no meramente de judíos, sino un Estado Judío”.

Ginsberg personificó el elemento dominante en el movimiento sionista: judíos iluminados que querían resolver el problema del antisemitismo ayudando a los judíos a asimilarse. Solamente más adelante, cuando descubrieron que sus esfuerzos eran fútiles (ante la terrible persecución que no disminuyó por mucho que los judíos trataran de entremezclarse), se abocaron a esforzarse para crear una tierra patria judía. Dado que muchos habían nacido en hogares observantes y habían dejado la religión atrás buscando asimilarse, la mayoría sumó su actitud negativa hacia el judaísmo a la nueva ideología sionista.

El factor clave que le dio forma a su manera de ver las cosas fue un nacionalismo basado no sólo en la idea de crear una tierra patria judía, sino también en crear un nuevo tipo de judío para construir y conservar esa tierra. Muchos de estos primeros pensadores sionistas sintieron que siglos de vivir en guetos y persecución les habían robado a los judíos su orgullo y fortaleza. Construir una tierra patria requería un judío orgulloso y autosuficiente: un judío que pudiera trabajar la tierra, defenderse y construir ciudades.

El judío piadoso y pobre resultante del gueto, que presentaba una imagen patética de un hombre encorvado y siempre a merced de sus perseguidores, debía ser eliminado. Construir un estado exigía algo completamente diferente: un hebreo. Los primeros sionistas se denominaban hebreos, no judíos, y cambiaban intencionalmente sus nombres alemanes, rusos o en idish para que sonaran más hebreos y nacionalistas (por ejemplo, David Gruen pasó a ser David Ben-Gurión, Shimon Persky pasó a ser Shimon Perez). Fue un intento consciente para crear una identidad judía completamente nueva y dejar detrás todo aspecto de la identidad judía religiosa de la diáspora. Creían que este nuevo estado judío, poblado por hebreos luchadores y granjeros, revitalizaría al pueblo judío, restauraría el orgullo judío y pondría un fin para siempre al antisemitismo. Si bien es indudable que los inmigrantes judíos que crearon el estado judío moderno lograron proezas increíbles en contra de todas las probabilidades, el sionismo no ha demostrado ser la solución al antisemitismo e, irónicamente, en la actualidad la excusa principal en el mundo para odiar a los judíos es el odio al sionismo y al estado de Israel.

Estos primeros líderes sionistas sabían, por supuesto, que la religión había conservado a la identidad judía en los guetos y shtetls de Europa, pero sintieron que en el naciente estado judío no la necesitarían. La Biblia iba a ser usada como fuente de historia y cultura judía, pero en el estado judío moderno no habría lugar para la religión ni para los rituales.

Reacción ante el sionismo

La fuerte actitud antirreligiosa de gran parte de los primeros líderes sionistas causó que la mayoría de los líderes rabínicos de Europa se opusieran a ellos. La Torá y las mitzvot (mandamientos) son la esencia del judaísmo, y una nación judía sin esos ingredientes fundamentales sería como un cuerpo sin alma. Más aún, la Torá declara explícitamente una y otra vez (Deuteronomio 7:6-11; 8:11-19; 10:12-13; 11:8-25, etc.) que la capacidad para vivir y prosperar en la tierra depende exclusivamente de que el pueblo judío respete la Torá. ¿Cómo podría un liderazgo sionista, mayormente antirreligioso y deseoso de alejar a los judíos del judaísmo, tener éxito en crear una presencia judía en la Tierra de Israel? Rav Tzadik HaKohén Rabinowitz, conocido como el Tzadik de Lublin (1823-1900) tipificó esta opinión:

Tenemos certeza de que si fuéramos creyentes y confiáramos honestamente en la salvación de Dios y fuéramos observantes de los mandamientos de ÉL, continuaríamos viviendo en nuestra Tierra Santa hasta hoy… ¿Por qué sucumbió la tierra? “Porque abandonaron Mis leyes que puse delante de ellos”. Ya quedó claro que los sionistas rechazan los mandamientos y se aferran a toda forma de abominación… puede asumirse que si los sionistas alcanzan el dominio, buscarán eliminar de los corazones de Israel la creencia en Dios y la verdad de la Torá… Se han quitado las prendas de la asimilación para ponerse una capa de celo para aparentar ser celosos por su judaísmo. En realidad, están cavando un pozo debajo de nuestra fe y buscando quitar a Israel de debajo de las alas de la Shejiná, la Presencia Divina (2).

Los sentimientos anti religiosos dentro del sionismo no eran el único problema. Al igual que el movimiento reformista de Alemania en el siglo XIX, el liderazgo sionista asumió un rol activo en tratar de ayudar a los nuevos llegados a la Tierra de Israel a asimilarse a su nueva identidad, buscando de manera activa separar a los judíos del judaísmo y de la observancia del mismo. A menudo lograban este objetivo poniendo a los nuevos inmigrantes, muchas veces judíos sefaradíes, en entornos seculares como los kibutzim (granjas colectivas) anti religiosos. Esto llevó a la rápida secularización de una parte importante de los inmigrantes judíos de países árabes que, no habiendo vivido el iluminismo europeo, habían permanecido en su gran mayoría observantes, irónicamente hasta su llegada a Israel (3).

Este conflicto entre el liderazgo secular sionista y el liderazgo rabínico de Europa yace en el núcleo del debate secular-religioso del Israel moderno. Esta actitud de rechazo al sionismo es la ideología de la gran mayoría de la comunidad jaredí de Israel en la actualidad, y es la razón central por la que la mayoría de la comunidad ultra-ortodoxa prefiere no ser parte de muchas de las instituciones del Estado de Israel, como el servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) o enviar a sus niños al sistema de escuelas religiosas del estado (4).

A pesar de que la mayoría de los rabinos de Europa tomó una postura decididamente anti-sionista, no todos los judíos ortodoxos compartieron esta actitud. Hubo muchos sionistas religiosos que estuvieron entre los más feroces luchadores por el regreso a la tierra.

Como vimos en el capítulo 62, fue Rav Shmuel Mohilever, uno de los primeros sionistas religiosos de Polonia, quien influenció de gran manera al Barón de Rothschild para que apoyara los primeros asentamientos.

Otra figura clave fue Rav Abraham Isaac Cook (1865-1935), un erudito en Torá y cabalista que llegó a Palestina en 1904 y que fue una de las principales autoridades de Torá en la tierra previo a la formación del estado. Vio la mano de Dios en los cimientos echados por los sionistas seculares e intentó trabajar con ellos. Escribió el famoso Orot (Luces) sobre la santidad del nacionalismo recientemente nacido. En 1921, se convirtió en el primer gran rabino de Palestina.

Después del Quinto Congreso Sionista de 1901, un grupo religioso sionista, en un intento de combinar el judaísmo nacionalista moderno con la identidad judía tradicional, fundó el Movimiento Mizraji en 1902 (una abreviación de las palabras merkaz rujaní, centro espiritual). El manifestó mizraji declaró:

En las tierras de la diáspora, el alma de nuestro pueblo —nuestra sagrada Torá— ya no puede ser conservada por completo; tampoco sus mandamientos, que comprenden toda la vida espiritual del pueblo, pueden ser respetados en su pureza original… El pueblo ha encontrado un remedio a esta aflicción: dirigir sus corazones al lugar que siempre ha sido el foco de nuestras plegarias… Sión y Jerusalem… Por lo tanto se ha acordado entre todos los que aman el espíritu de su pueblo y son leales a la Torá de Dios, que un nuevo despertar de la esperanza del regreso a Sión brindará una fundación sólida y también le otorgará una cualidad especial a nuestro pueblo. Servirá como un centro para la recolección de nuestras fuerzas espirituales y como una fortaleza segura para nuestra Torá y santidad (5).

En la actualidad, el movimiento Mizraji evolucionó en el movimiento religioso nacionalista de Israel, cuyos adherentes usan kipot tejidas y constituyen la gran mayoría del movimiento religioso derechista de asentamiento.

Los judíos reformistas de Estados Unidos y Alemania se oponían al sionismo enérgicamente.

Los judíos reformistas alemanes dijeron: “La esperanza de una restauración nacional [en Israel] contradice nuestros sentimientos hacia nuestra tierra patria [Alemania]”. Los judíos reformistas estadounidenses dijeron: “Ya no nos consideramos una nación, sino una comunidad religiosa, por lo que no ansiamos ni un regreso a Palestina ni la restauración de ninguna de las leyes concernientes al Estado Judío…” (Ver capítulos 54 y 58 para más información sobre este tema).

La segunda y la tercera aliá

De todos modos, más allá de la reacción del mundo en general, los judíos continuaron regresando a Israel.

En el capítulo pasado hablamos sobre la primera aliá, el ascenso a la tierra, que llevó0 30.000 judíos a Israel entre 1882 y 1891.

La segunda aliá, después del pogromo de Kishinev en pascuas de 1903 (ver capítulo 57) y de la primera y fallida Revolución Rusa de 1905, llevó otros 40.000 judíos a Israel entre 1904 y 1914.

La tercera aliá, después de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa, llevó otros 35.000 (entre 1919 y 1923).

A esas alturas, el sueño de una tierra patria judía ya no era sólo un sueño. Se estaba convirtiendo en realidad con la victoria de las Fuerzas Aliadas sobre el Imperio Otomano (que había elegido el bando perdedor en la Primera Guerra Mundial), lo que llevó a que los ingleses tomaran el control del Medio Oriente.


Notas:

(1) La actitud de Ben-Gurión hacia la religión y su lugar en el Estado Judío podría ser categorizada como hostil o, como mínimo, ambivalente, mientras que muchas de sus políticas respecto al trato de los nuevos inmigrantes y el servicio en el ejército fueron designados para llevar a los judíos observantes a abandonar la observancia. También podía adoptar una actitud antagónica dura y hasta violenta frente a rivales políticos como Menájem Beguin y el Irgún (el ala militar del movimiento sionista revisionista separatista fundado por Zev Jabotinsky en 1923) que tuvo su mayor crisis el 21 de junio de 1948 con la orden de Ben-Gurión de hundir el Altalena, un barco de guerra del Irgún, en las afueras de la costa de Tel Aviv. Dieciséis miembros del Irgún murieron en el incidente, que pudo haber llevado a una guerra civil.

(2) Paul Mendes-Flohr y Yehuda Reinharz ed., The Jew in the Modern World, (Oxford University Press, 1995), pp.544-545.

(3) El aspecto más irónico e interesante de todo esto es que en la Israel actual el sionismo casi ha desaparecido (menos del 10% de los israelíes seculares se definen como sionistas). La única y gran excepción es el grupo religioso-nacionalista que es la columna vertebral del movimiento de asentamiento. La encuesta más reciente, de 2007, muestra que el 30% de los israelíes se definen como observantes de la religión y un 40% dice ser tradicional (no completamente observante). Los judíos completamente seculares son ahora la minoría y los realmente antirreligiosos un porcentaje muy pequeño de la población. El núcleo del sentimiento antirreligioso israelí en la actualidad está en una elite askenazi pequeña pero muy poderosa que controla ampliamente las cortes, los periódicos, la TV, la radio, las universidades y el ejército.

(4) En la comunidad ultra ortodoxa de Israel la actitud hacia el Estado de Israel varía desde pragmática (hay varios partidos ultra ortodoxos en el sistema político israelí) al rechazo total del sistema (el movimiento jasídico Satmer es el mejor ejemplo).

(5) Paul Mendes-Flohr y Yehuda Reinharz ed., The Jew in the Modern World, (Oxford University Press, 1995), p. 546.

Según tomado de, http://www.aishlatino.com/judaismo/historia/curso-rapido/El-sionismo-moderno.html el jueves, 11 de mayo de 2017

¿Por qué los judíos no tienen funerales con ataúd abierto?

por Yehuda Shurpin

Pregunta:

Por desgracia, hace poco asistí a un funeral judío tradicional y noté que los judíos no realizan sus funerales a cajón abierto. ¿Por qué? Siempre me pareció importante la posibilidad de ver por última vez a una persona antes de su entierro.

Respuesta:

Aunque puede ser considerado terapéutico, en el judaísmo el funeral está dedicado ante todo al respeto y honor de los fallecidos, mientras que el período de luto que sigue es para los dolientes. De hecho, no se debe consolar a los dolientes mientras el muerto descansa frente a ellos: el consuelo y el alivio llegan cuando el funeral y los arreglos de la ceremonia se completaron y el cuerpo ya fue enterrado.

A pesar de que algunos puedan encontrar consuelo en contemplar al muerto, se trata de un momento enfocado en la persona que falleció. De acuerdo a la Torá, el objetivo es darle un digno final antes de su partida. Además, los funerales a cajón abierto traen numerosos problemas, tanto prácticos como de orden halájico y místico.

Contemplando a los muertos

El Talmud dice que está prohibido contemplar la cara de una persona muerta, básicamente para no perder el respeto por el fallecido.1 Los cabalistas dicen que las caras de los muertos deben permanecer cubiertas porque sus pecados están “grabados en la frente”. Así, al mirar a los fallecidos podemos llegar a despertar el juicio divino en su contra y llevarlos al dolor,2 en especial cuando su alma está aún flotando sobre el cuerpo, a la espera del juicio final. Además, el Talmud3 dice que observar la cara de un muerto puede causar el olvido de lo que se ha aprendido de la Torá.4

Por otro lado, preparar el cuerpo para ser visto también presenta serios problemas halájicos.

El tiempo es esencial

La preparación del cuerpo requiere de tiempo, pero hay un mandamiento bíblico que ordena enterrar al muerto lo más rápido posible. Es más: aunque la persona haya sido condenada por una corte, la Torá advierte que dejar el cuerpo colgado en la horca durante la noche es una “blasfemia de Di-s”.5 De hecho, la necesidad de un funeral a tiempo es tan fuerte que incluso el gran rabino –que evita con gran celosía el contacto con la muerte y la impureza– estaba obligado a dirigir el entierro si nadie más lo podía hacer.6 El Zohar explica que el alma está en un estado de ansiedad y angustia hasta que el cuerpo es enterrado, por lo que cualquier demora potenciaría este estado.7

La manipulación de los cuerpos

Con frecuencia, el cuerpo es “restaurado” quirúrgicamente para que se vea bien: se le ponen varios dispositivos para mantener sus características originales, se drena la sangre y los fluidos a través de distintos químicos, se lo maquilla, etcétera, lo cual está prohibido según la ley judaica, ya que el cuerpo no se puede profanar de ninguna manera. De hecho, se suelen prohibir las autopsias, a menos que la determinación de la causa de muerte pueda ayudar a salvar otras vidas, como por ejemplo en un caso de envenenamiento.8

La reunión con nuestros seres queridos

Los judíos somos cuidadosos con los cuerpos porque su manipulación no sólo puede afectar la paz del alma después de la muerte, sino que también puede impactar en el mismo cuerpo. Nosotros creemos que en algún momento nuestros cuerpos y almas se unirán tras la llegada del mesías y la resurrección de los muertos.9 Así, cuando realizamos correctamente el funeral y el entierro también estamos expresando nuestra creencia de que alguna vez nos volveremos a reunir con nuestros seres queridos.

¡Que sea pronto y en nuestros días!

NOTAS AL PIE
1.Ver Talmud, Moed Katán 27a y Horayot 13b, y comentarios ad loc. Ver también Maavar Yabok, Siftei Renanot 9; Mishné Berurá 2:2.
2 .Maavar Yabok ibíd. Ver allí más razones cabalísticas para no mirar a los muertos.
3.Talmud, Horayot 13b.
4.Aparte de los aspectos místicos de esta advertencia, el rabino Iedaia Hapenini (en su Peirush Agadot del Talmud, Horayot 13b [publicado en Otzar Hapeirushim Lemasejet Horayot]) explica de manera simple que cuando uno contempla a los muertos, la memoria de su rostro se graba en la mente, lo que provoca preocupación y miedo por la muerte que afecta la memoria y la concentración en el aprendizaje.
5.Devarim 21:23. Ver también Shulján Aruj, Ioré Deá 357.
6.Devarim 21:22–23; Talmud, Sanhedrin 46b y Rashi ad loc.
7.Ver Zohar 3:88b.
8.Gesher Hajaim, vol. 1, 5:6.
9.Ver Gesher Hajaim ibíd., citado en el Zohar, Shelaj y Pinjás, y Talmud, Sanhedrin 90b.
Según tomado de, http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/3235679/jewish/Por-qu-los-judos-no-tienen-funerales-a-cajn-abierto.htm  el jueves, 11 de mayo de 2017

Matzah on Pesach Sheini: When and Why?

There is a widespread custom to eat matzah on the 14th of Iyar, known as Pesach Sheni (the “second Passover”), the day when those who were impure and/or unable to bring the Paschal lamb on Passover were given a second chance to do so.1 Just as the matzah eaten as the afikoman by the Sedercommemorates the matzah and Paschal offering eaten in Temple times, so is this matzah a remembrance of the second Passover.

But if this is the case, a question arises: The Paschal lamb (and its accompanying matzah) was consumed on the evening of Iyar 15, but the widespread contemporary custom is to eat matzah on the day of Iyar 14, when the Paschal lamb was slaughtered and prepared. Why?

Now, it should be noted that some do in fact have the custom to eat matzah on the eve of the 15th rather than on the day of the 14th of Iyar. But why are they in the minority?

It’s All in the Prep

Rabbi Zvi Elimelech Shapiro of Dinov, known as the Bnei Yissachar, writes that although he himself ate matzah on the eve of the 15th, the main, public feasts are held on the day of the 14th, as per the custom of the Baal Shem Tov and his students.

On a somewhat mystical note, he explains that in the time period between Passover and the holiday of Shavuot, the emphasis is on the work of preparing and refining ourselves. Thus, we count the Omer, each day taking another step closer to the holiday of Shavuot, when we received the Torah. Appropriately, when it comes to celebrating the second Passover, the main emphasis is on the time of preparation, Iyar 14.2

The Last Remnants of the Miracle

Rabbi Yaakov Emden, known as the Yaavetz (1697-1776), writes that it was “revealed to me from heaven” that Jews were given a second chance to bring the Paschal offering specifically on the 14th of Iyar because that was the last day the Jews still had leftover matzah from when they left Egypt on Passover. After eating the last bit that night (eve of the 15th), the Jews complained to G‑d, “What will we eat?” and it was on the day of the 15th of Iyar that the manna began to fall. Thus, in a certain sense, the 14th marked the culmination of the miracle of the Exodus, while the 15th marked a new phase of the miracles in the desert.3

Although Rabbi Emden is explaining the timing of the second Passover, and not the reason for eating matzah nowadays, some cite this explanation as an additional reason for eating it both on the day of the 14th as well as the eve of the 15th.4

Not to Add to Torah

Rabbi Meir Dan Plotsky (1866–1928), in his work Kli Chemdah, offers a somewhat novel explanation for the widespread custom to eat the matzah on the day of the 14th. He explains that ordinarily there is a concern of not adding to the mitzvahs of the Torah. Now, if one simply does a time-bound mitzvah on a different day of the year without intention of doing the mitzvah (e.g., it’s a hot summer, so one builds a sukkah and eats in it), there is no issue of “adding to the Torah.” However, if it is in theory the proper time for the mitzvah, then there is potentially an issue of adding to the mitzvahs—even if there wasn’t any intention to do so.

Therefore, we specifically eat the matzah on the day of the 14th since the proper time to eat it really would have been the eve of the 15th (if someone were actually observing the second Passover because they were impure on the first Passover), and we wish to avoid making a custom to eat it specifically then. He writes that this is especially true in light of the Jerusalem Talmud’s statement that if the Moshiach will come between the first and second Passover, then all Jews will have the opportunity to bring the Paschal offering on the second Passover.5 Thus, since the second Passover could be an actual holiday for all Jews—when we would all be obligated to eat matzah—we don’t want to have a custom to eat matzah on the 15th, which gives the impression that we are adding to the observance of the day.

Others, however, question this explanation. They note that we eat matzah on all 7 (or 8) days of Passover even though there is no obligation to do so and there is no concern of “adding to a mitzvah.”6

Mystical Numerology

Many have the custom that after counting the Omer, they recite (among other things) psalm 67. This psalm contains 49 words (not counting the introductory verse). According to the Arizal, each word corresponds to a different night of the Omer, and one should have that word in mind when reciting the Omer. The same applies to verse 5 of that psalm, which contains 49 letters,7 each one corresponding to another night. (This can be seen in the standard Kehot Siddur, which includes the word and letter corresponding to each night of the Omer).

Based on this, some point out that the 14th of Iyar, which is the 29th day of the Omer, corrosponds to the word תַּנְחֵם, tancheim (“comfort them”), and the letter yud. The word tancheim has the numerical value of 498: ת-400 נ-50 ח-8 ם-40. Add on the yud, which had the numerical value of 10, and you have 508. This is the same numerical value as Pesach Sheni (פסח שני). Thus, we see a hint in the verse itself that the main celebration of Pesach Sheni is on the 14th of Iyar.8

As noted above, there is good reason to eat matzah on the night of the 15th as well, so although the common practice in Chabad is to eat matzah on the day of the 14th of Iyar,9 the Rebbe also encouraged people to eat matzah on the eve of the 15th.10

FOOTNOTES
1.

See Numbers 9:6–7.
2.

See Shaar Yissachar, Pischa Zeira 12; Darkei Chaim Veshalom 631-2, cited in Igrot Kodesh, vol. 2, p. 352.
3.

Siddur of Rabbi Yaakov Emden, Shaar Hayesod, “Chodesh Iyar.”
4.

See Rabbi Yehoshua Mondshien in Otzar Minhagei Chabad, Pesach Sheini, “Achilat Matzah.”
5.

Kli Chemdah, Parshat Vaetchanan.
6.

See responsum Kol Yisroel, Orech Chaim 130. He writes that although according to some, there is indeed a “mitzvah” to eat matzah the rest of Passover, the term “mitzvah” in that context is not meant as obligation, but rather as a positive, meritorious act.
7.

This count includes the letter vav in the words תִשְׁפֹּוט and מִישֹׁור, which is pronounced but not always written in the text.
8.

Beit Naftali, cited in Minhag Yisroel Torah 493:10.
9.

See Igrot Kodesh, vol. 2, p. 352. A translation of the letter can be seen here.
10.

See Sicha of Pesach Sheini 5740 and 5743. See there, where he cites an occasion that the Rebbe encouraged people to eat on the 14th three times: 14th by day [morning] and afternoon, as well as on the eve of the 15th of Iyar.
As taken from, http://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/3662334/jewish/Matzah-on-Pesach-Sheini-When-and-Why.htm  May 10, 2017.

GENOA, ITALY – COLUMBUS, CINQUE TERRE, AND SEPHARDIM

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Monterosso – Cinque Terre, Italy

Up the Italian coast from Pisa is Liguria. This region encompasses the historic Republic of Genoa. Genoa was a major banking centre in the 16th century, and it maintained close economic relations with Spain and at times France until its defeat by Napoleon. It has a complicated Jewish history, as well as particular intrigue as the birthplace of Christopher Columbus. I recently travelled across the region and I thoroughly enjoyed its mix of natural and historic beauty.

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Columbus Monument (1846) on Piazza Acquaverde – Genoa, Italy

Liguria is sometimes called the Italian Rivera, and it is home to breathtaking Cinque Terre. Perched along cliffs abutting the Mediterranean, these ‘five lands’ are a delight for the senses. The aroma of lemon trees, the sound of waves crashing against the rocks, and the sparkling colour of the sea and cities create a tantalising experience. Collectively, the towns form a protected national park, and are linked together by foot trails and trains. I absolutely loved walking along them!

Just outside of Cinque Terre is the town of La Spezia, once home to the Italian navy. In the seventeenth century Livornese Jews settled there and even in nearby Lerici (with its ship building industry), where they lived in a ghetto. However, today not much remains of these earlier Jewish settlements. All of these areas were under the rule of the Republic of Genoa. Jewish fate therefore rose and fell with Genoa’s policy towards its own Jewish population.

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Redeveloped Genoa Harbour

Following the Expulsion, a group of Spanish Jews settled in Genoa. Soon afterwards, Portuguese conversos followed them to this important maritime port. Then, in the mid-sixteenth century, Genoa expelled its Jews. In the seventeenth century Sephardic merchants were readmitted into a newly established ghetto, though their status remained uncertain. This inconsistent policy kept their numbers relatively small, especially compared to the nearby Sephardic metropolis of Livorno, located in Tuscany to the south. However, following Italian unification, and the decline of Livorno’s economy, many Portuguese Jews relocated to Genoa (just as many others relocated to Florence).

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Genoa Synagogue

Genoa’s Jewish community continued to grow and in 1935 they built an impressive synagogue just outside the historic city centre. At that time its Jewish population numbered around 2500 souls. Tragically, just a few years later 250 of its Jews were killed in the Holocaust, and over the ensuing years most others left the area. Today, about 250 Jews remain. The imposing synagogue building contains a large sanctuary which is now only used on Holidays. During the rest of the year the community prays in the building’s smaller sanctuary, with a gorgeous historic Hehal (ark) from Genoa’s earlier synagogue.

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Genoa Synagogue’s Large Sanctuary

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Genoa Synagogues’s Small Sanctuary

Rabbi Giuseppe Momigliano was kind enough to show me around the synagogue and to share with me about the community. He told me that an elderly hazzan had taught him the Western Sephardic rite when he first arrived thirty year ago! Rabbi Momigliano also showed me his study, with its incredible bookcases full of historic safarim (Jewish books). One Bible, printed in 16th century Venice, even contains seventeenth century black out marks made by Christian censors!

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16th Century Venetian Hebrew Bible with Christian Censorship

Of course, no discussion of Jewish Genoa would be complete without reference to its most famous resident, Christopher Columbus. Just outside the city gate is a small stone building, said to have been Columbus’ childhood home (or at least built in the 18th century on the foundation of where his home once stood). There is a lot of speculation surrounding the great explorer, including the question of his family’s origins. Since 1892 some have suggested that he came from Jewish (converso) stock. Historians now snicker at such assertions, though strangely the myth remains. It is probably reinforced by the 1492 convergence of his voyage to the Americas and the Expulsion. While there is no basis for this Jewish fantasy, as Jews we can still appreciate the Talmudic teaching that ‘G-d always provides the ‘cure’ (America) before the ‘illness’ (Expulsion).’

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Christopher Columbus House – Genoa

Those wishing to visit the beautiful and fascinating region of Liguria should consider spending Shabbat in Genoa. Genoa’s impressive historic centre, with intact districts from medieval, early modern, and modern times, makes it a worthwhile destination.

Rabbi Momigliano told me that he would love to welcome Jewish groups to celebrate Shabbat with the community. Those interested in shabbat meals are welcome to email Rabbi Momigliano at Giuseppe.Momigliano@gmail.com.

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Rabbi Giuseppe Momigliano – Genoa, Italy

As taken from, https://shalommorris.com/2017/05/10/genoa-italy-columbus-cinque-terre-and-sephardim/  May 10, 2017

La segunda oportunidad es preferible

En “Pesaj Sheini”, el segundo Pesaj, cuando en Jerusalém estaba el Sagrado Templo, ofrecían el sacrificio de Pesaj aquellos que no lo habían hecho en la fecha correcta. Pesaj Sheini ha introducido en la vida jasídica una de las frases más importantes, que representa también una enseñanza para nuestra vida diaria: “Nunca está todo perdido…”.

La segunda oportunidad es preferible

El Rebe de Lubavitch, solía utilizar y repetir esta frase en muchas de sus alocuciones. Agregó, que la enseñanza de Pesaj Sheini no sólo es que siempre estamos a tiempo de corregir, sino que, si realmente tenemos la intención de cambiar, se nos dan fuerzas adicionales. En una de sus cartas escribió: “La enseñanza de Pesaj Sheini es que para un judío nunca está todo perdido. Más aún, muchas veces la segunda oportunidad es preferible a la primera…”.

En otro lugar puntualiza, que en la rectificación de Pesaj Sheini, no existe la limitación del tiempo. Mientras el primer Pesaj es de siete días, el segundo sólo dura uno. “Pues el tema del retorno a las fuentes, es en una sola hora y en un solo momento y no se mueve de allí hasta que sea la voluntad de Di-s perdonarlo, y tenga satisfacción de sus actos”. De aquí, que no sólo es posible enmendarse, sino que la consecuencia puede ser de un nivel más alto que en la primera situación.

La fuerza de la demanda

Pesaj Sheini también nos enseña la fuerza que tiene la verdadera demanda que viene de un judío.

Cuándo los judíos del desierto estaban impuros en el momento que correspondía ofrecer el sacrificio de Pesaj, vinieron con el reclamo “¿por qué perderemos?”. Aparentemente este es un extraño reclamo, pues en la Torá están fijadas las reglas de cómo y cuando debemos cumplir cada precepto y como debemos ofrecer cada sacrificio. Si aquellas personas no cumplían con los requisitos necesarios, qué derecho tenían para reclamar “¿porque perderemos?”.

El Rebe dice que esto nos deja una enseñanza maravillosa, cuando una persona siente que le falta ‘algo’ en lo relacionado con su temor al Cielo o en el cumplimiento de la Torá y Sus preceptos, no debe apoyarse en otro para completar esta carencia, sino confiar en su propio deseo de retornar a las fuentes, gritando y reclamando: “¿por qué perderemos?”.

Agrega que la Torá nos ordena comportarnos así, cuando por medio de los miembros de la Gran Asamblea, se estableció que en el momento que un judío le pide a Di-s por sus necesidades en la plegaria, debe reclamar que la redención sea ‘rápidamente’.

¡No nos conformamos con hacer este pedido en una sola plegaria, sino que lo hacemos varias veces al día, todos los días!… el Pueblo de Israel pide y grita ¡”hasta cuando”! y es por medio de este ruego que la redención se acelera y llegará mucho más rápido.

Según tomado de, http://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/714484/jewish/La-segunda-oportunidad-es-preferible.htm

The Biblical Ban on Eating Animal Blood, Explained

Parashat Mot-Kedoshim: When the world was created, the Torah says, all creatures were vegetarians; then the rules changed.
When the world was created, the Torah relates, all creatures were vegetarians. God tells Adam and Eve: “See, I give you every seed-bearing plant that is upon all the earth, and every tree that has seed-bearing fruit; they shall be yours for food” (Genesis 1:29). God then refers to animals: “And to all the animals on land, to all the birds of the sky, and to everything that creeps on earth, in which there is the breath of life, [I give] all the green plants for food” (Gen. 1:30).
After the Great Flood, God changes the rule, allowing consumption of meat: “Every creature that lives shall be yours to eat; as with the green grasses, I give you all these” (Gen. 9:3). There are, however, restrictions: “You must not, however, eat flesh with its life-blood in it. But for your own life-blood I will require a reckoning: I will require it of every beast; of man, too, will I require a reckoning for human life, of every man for that of his fellow man! Whoever sheds the blood of man, by man shall his blood be shed; for in His image did God make man” (Gen. 9:4-6).
Perhaps, following the Great Flood, God concludes that a sweeping prohibition on consumption of meat is too much to ask of humankind. Nonetheless, he does not permit homicide, because he created humans in his image: Human bloodshed is forbidden and God will punish all humans or animals that shed human blood. Humans can now eat animal flesh with one restriction, and it is universal – a prohibition on eating blood: “You must not, however, eat flesh with its life-blood in it.”
In this week’s double portion, we again encounter this prohibition. Here it is directed at the Israelites, severed from the outlawing of homicide. In this new context, the Torah cites two explanations, which raise thoughts about the relationship between humans and animals: an almost self-understood hierarchy, on the one hand, while on the other, similarity and a common denominator. We will consider these reasons in light of Baruch J. Schwartz’s interpretation, in his book “The Holiness Legislation: Studies in the Priestly Code.”
We will begin with the second explanation, which concerns the blood of all animals whose flesh may be eaten, not necessarily just those sacrificed on the altar: “And if any Israelite or any stranger who resides among them hunts down an animal or a bird that may be eaten, he shall pour out its blood and cover it with earth. For the life of all flesh – its blood is its life. Therefore I say to the Israelite people: You shall not partake of the blood of any flesh, for the life of all flesh is its blood. Anyone who partakes of it shall be cut off” (Leviticus 17:13-14).
The word “nefesh” (translated here as “life”) refers to the life force in human and animal circulatory systems. The text emphasizes the relationship between blood and life in every way possible: the “life of all flesh – its blood is its life” – that is, life contains the blood; the “life of all flesh is its blood” – life is in a creature’s blood; and, the “life of the flesh is in the blood” (Lev. 17:11) – the blood contains life. Thus, blood may not be eaten, even though an animal’s flesh may be. Although this does not actually help the animal, it indicates a kind of humanization – a reminder that animals were not created to be consumed, that they were once living creatures.
The other reason appears earlier in the chapter, and applies to animals sacrificed on the altar: “And if anyone of the house of Israel … partakes of any blood, I will set My face against the person who partakes of the blood, and I will cut him off from among his kin” (Lev. 17:10). God threatens to severely punish those who eat blood, explaining why: “For the life of the flesh is in the blood, and I have assigned it to you for making expiation for your lives upon the altar; it is the blood, as life, that effects expiation [kappara, from the verb kof-peh-resh]” (Lev. 17:11). If the basic reason is that the “life of the flesh is in the blood,” the additional reason relates to blood’s expiating power.
The verb “kof-peh-resh” has two connotations. One, linked to the Akkadian verb “kuppuru,” is “to wipe, erase.” Sacrifices are intended to cleanse the sanctuary, removing the impurity adhering to it from Israel’s sins and enabling God to continue residing in Israel’s midst. Early in this week’s portion, we read, “Thus he shall purge [‘kof-peh-resh’ as a verb] the Shrine of the uncleanness and transgression of the Israelites, whatever their sins; and he shall do the same for the Tent of Meeting, which abides with them in the midst of their uncleanness” (Lev. 16:16). The second meaning of “kof-peh-resh” in the Bible relates to ransom or payment. For example, ransom may not be taken to allow murderers to escape capital punishment: “You may not accept a ransom [kof-peh-resh’ as a noun] for the life of a murderer … he must be put to death” (Numbers 35:31).
Let us return to the reasons for the prohibition on eating blood: “I have assigned it to you for making expiation for your lives upon the altar; it is the blood, as life, that effects expiation.” According to this metaphorical phrasing, it is as if it is God who grants blood to Israel, and he who performs the ritual, pouring the blood on the altar, although it is in fact Israel that offers the blood that is poured on God’s altar. The concept of expiation of lives points to the verb’s second connotation: ransom payment. This law grants a unique interpretation to the expiating sacrifices and to blood’s role: not to cleanse the sanctuary, but to serve as ransom.
According to this text, the prohibition on eating blood stems from the unique function God assigns to blood – to be sacrificed to God as ransom for Israelite lives. Schwartz notes the double representation here: Blood represents animals, which in turn represent humans. The fact that the “life of the flesh is in the blood” gives blood its expiating power. Since they are inferior to humans, animals can be sacrificed in their stead. However, humans and animals have a common denominator: the life force in the blood, without which animals cannot be substituted for humans.
All biblical quotations are taken from the JPS Tanakh: The Holy Scriptures, published 1985.
read more: http://www.haaretz.com/jewish/portion-of-the-week/1.787509

Revolutionary Vatican Declaration on Jewish Relations Translated to Hebrew

“Hatred stirreth up strifes; but love covereth all transgressions.” Proverbs 10:12 (The Israel Bible™)

A Vatican document which revolutionized Catholic attitudes towards the Jewish religion 50 years ago has been translated into Hebrew for the first time, bringing renewed hopes that the message will spread and influence Jewish-Christian relations today.

The translated Nostra Aetate (Latin for “In our Time”) was presented to President Reuven Rivlin at a Jerusalem ceremony on March 21. The document, known as the “Declaration on the Relation of the Church with Non-Christian Religions”, was originally adopted by bishops present at the Second Vatican Council on October 28, 1965.

This document is a formal declaration by the Catholic Church regarding the way Christianity views people of other religions.

The Hebrew translation of the Nostra Aetate

It acknowledges the singular origin of all humans and that all people seeking affinity with God have a similar goal. With regard to Jews, the document states “the Jews should not be presented as rejected or accursed by God” and states that anti-Semitism is unacceptable. Additionally, it states that Jews, as a people, cannot historically be held responsible for the death of Jesus.

“The translation of this ground-breaking document will enable Israelis and other Hebrew speakers to better understand just how far the Catholic Church has come in its desire to promote religious tolerance in the world,” commented Roni Segal, academic adviser for The Israel Institute of Biblical Studies, an online language academy, to Breaking Israel News.

“As more people learn Hebrew and study ancient Jewish texts, the chances of putting the message of the Nostra Aetate into practice will only increase.”

Though a crucial document for Christian-Jewish relations, the Latin Nostra Aetate goes largely unknown. Aside from religion scholars, few have even heard of the document. Jews are perhaps even more clueless about it than many Christian laymen, thus creating the need for the document to be translated into Hebrew.

Professor Dina Porat of the Kantor Center for the Study of Contemporary European Jewry at Tel Aviv University led the project to translate this work into Hebrew, as well as other related documents concerning the relationship between the Jewish people and the Catholic Church. Her book, published in 2015, brought the Nostra Aetate to light 50 years after it was originally written.

By presenting the book to President Rivlin in the presence of Christian dignitaries and religious leaders, Porat hopes that the Vatican’s message will be put into practice.

An expert on the Holocaust and on the topic of anti-Semitism, Porat recently lead a team of Tel Aviv researchers who found that there was a 45 percent increase of anti-Semitic instances on US university campuses in 2016. Her ongoing concern about modern day anti-Semitism and her drive to study and educate about the Holocaust led to the translation of the Nostra Aetate.

 

Dina Porat

Religious scholars, rabbis and other clergy attended the ceremony hosted by Rivlin. Among the honorable guests were Apostolic Administrator of the Latin Patriarchate, Archbishop Pierbattista Pizzaballa; an expert on Jewish-Christian relations and International Director of Interreligious Affairs of the American Jewish Committee, Rabbi David Rosen; Italian Ambassador to Israel, the Papal Nuncio, and Israel’s Ambassador to the Vatican.

Describing the contents of the translated book, Porat explained, “So that the picture would be as full as possible, we also included speeches by the Pope and his two predecessors; speeches given in the Great Synagogue in Rome, the notes they placed in the Western Wall, and conversely speeches in Yad Vashem, and in Auschwitz – we also translated them all. They are all written in a warm and respectful language toward the Jewish people.”

With Hebrew being a more commonly accessible language than Latin, Jews and non-Jews alike now have the opportunity to study the Nostra Aetate. President Rivlin referred to the document as revolutionary and attached great value to its translation into Hebrew.

“Unfortunately, 50 years [after this document was published] this revolution is still silent,” said Rivlin. “Most of the Jews in Israel and around the world know very little about this deep change regarding the Jewish faith, the Jewish people, and the Jewish state. And, being honest, I am not sure how many Christians around the world know about this important process. I hope this book will help more than a little, by ensuring Hebrew readers know more and understand better the Catholic Church and its followers.”

Read more at https://www.breakingisraelnews.com/87454/famous-nostra-aetate-declaration-translated-hebrew-first-time/#L2E72mSFDgzpJyR1.99