“Our Boys”: la serie de HBO utiliza una tragedia judía para condenar a la sociedad israelí

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por Rav Benjamin Blech

Una despreciable tergiversación de la verdad.

Cualquiera que haya tenido algo que ver con la producción de la nueva serie de 10 capítulos de HBO burlonamente titulada “Our boys” (nuestros muchachos), debe estar profundamente avergonzado, y todos los que se engañen creyendo que tendrán una oportunidad de ver una recreación justa de los eventos ocurridos en el año 2014 que comenzaron con el secuestro y el asesinato de tres adolescentes israelíes y desembocaron en la guerra de Gaza de ese verano espantoso, merece recibir una justa advertencia: esta es quizás la más escandalosa y engañosa distorsión de un momento histórico significativo en la historia de la lucha de Israel contra los barbáricos actos de terrorismo.

En verdad la historia comenzó cuando tres israelíes religiosos de 16 años, Eyal Ifraj, Guilad Shaar y Naftali Fraenkel decidieron pedir un aventón en Alón Shvut en Gush Etzión (debo revelar que Naftali era pariente mío). Ellos subieron a un auto conducido por árabes y casi de inmediato comprendieron que los estaban secuestrando. Uno de ellos pudo de forma oculta llamar a la policía. La policía oyó disparos, pero no supo nada más. Todo el país entró en un en un estado de miedo, plegaria y esperanza. El estado anímico de los israelíes tal vez fue el mejor ejemplo de su potencial para la unidad, compartiendo y participando por completo como una gran familia nacional.

Las tres semanas de búsqueda intensiva de los jóvenes y el paso de los días parecían ser interminables. El final, cuando descubrieron los cuerpos de lastres víctimas, provocó un dolor y duelo sin paralelo no sólo a todos los israelíes, sino a los judíos del mundo entero. La idea de que tres jóvenes inocentes vieran interrumpidas sus vidas de forma repentina e inexplicable, que sus familias ya no pudieran volver a abrazarlos o a verlos crecer y madurar, fue algo que llegó al nervio nacional más profundo. Sus muertes fueron traumáticas para todo el pueblo.

Sin ninguna duda, cualquiera que decidiera hacer una serie tipo documental tendría una enorme cantidad de material para lograr una película profundamente emotiva. Todavía más, estos tres jóvenes eran ejemplares y singulares, con historias fascinantes sobre sus especiales talentos y sus cualidades casi sagradas. También sus padres eran personas con logros increíbles y la forma en que enfrentaros sus tragedias fueron la base para innumerables entrevistas y artículos sumamente inspiradores.

Pero nada de lo que acabo de sugerir aparece en la serie “Our Boys” de la HBO. No los jóvenes ni sus padres. De hecho, la historia tal como HBO eligió relatarla ni siquiera comienza con su verdadero comienzo. Es que a continuación ocurrió otra tragedia. Tres días después de que se revelara el asesinato de los tres jóvenes israelíes, Mohammed Abu Khdeir, un palestino de 16 años, fue la víctima inocente de una venganza por parte de tres judíos dementes, un asesinato que horrorizó a todo el país.

Lamentablemente los israelíes no son inmunes a crímenes aislados de terrorismo. Lo que nos diferencia en un mundo de violencia y extremismo es que nosotros no glorificamos el terrorismo, ni respondemos con alegres celebraciones y distribuyendo golosinas a los niños. Los judíos que cometen actos de terrorismo no son recompensados con pagos de por vida para ellos y para sus familias, ni se nombra en su honor escuelas ni lugares públicos. Ellos son castigados por la ley, tal como ocurrió con los asesinos de Mohammed Abu Khdeir. Los dos menores que fueron encontrados culpables del asesinato de Mohammed fueron sentenciados a cadena perpetua y a 21 años de prisión, y el tercero, que no era menor de edad, fue sentenciado a cadena perpetua más 20 años adicionales.

Con el título “Our boys”, muchas personas creyeron que esta sería la historia de tres víctimas israelíes inocentes. Sin embargo, la película comienza sólo después de la muerte de los tres jóvenes. Ningún actor los representa. Nunca se establece una conexión emocional con el espectador. Eso los hubiera convertido en víctimas identificables, adolescentes por los que podríamos habernos preocupado antes de sus brutales asesinatos. La historia sólo comienza después de sus entierros. Nada se muestra sobre las tres semanas de búsquedas en vano ni el frenético dolor y la preocupación de las familias. Breves fragmentos de informes de noticiosos televisivos nos transmiten hechos fríos. Entonces llegamos lo que para los productores es el verdadero foco de la historia. Verán, que un perro muerda a un hombre no es algo tan interesante, pero que un hombre muerda a un perro… ¡Que “colonos” ortodoxos sean culpables del asesinato de un palestino inocente de 16 años es realmente una historia que merece toda la atención de Hollywood!

Los espectadores nunca tienen la oportunidad de ver a mi primo, a sus dos amigos o a sus padres judíos. En cambio te brindan la oportunidad de empatizar sólo con la dolorosa historia de la familia árabe y el odio de los locos asesinos de su hijo.

Ese es el verdadero significado del título “Our Boys”. Esto no se refiere a las tres víctimas israelíes, ya que apenas llegamos a escuchar de ellas y ni siquiera se menciona nada sobre sus asesinos. “Our Boys” son los villanos, el israelí loco que asesinó a Mohammed y sus cómplices colonos, que son representados con tanta habilidad que nunca los olvidaremos. No importa que en el contexto general estos perpetradores sean una despreciable rareza, que estremecieron a todo el país y que recibieron el castigo que merecían, mientras que los asesinos de los tres estudiantes de ieshivá cayeron en un trágico patrón de terrorismo continuo que hasta el día de hoy es glorificado y celebrado por los líderes árabes.

“Our Boys” es una serie de 10 capítulos que logra transformar una tragedia judía en una condena a la sociedad israelí. Pobres aquellos que no logren ver la hipocresía de los responsables de esta despreciable tergiversación de la verdad.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/iymj/mo/Our-Boys-la-serie-de-HBO-utiliza-una-tragedia-judia-para-condenar-a-la-sociedad-israeli.html?s=hp2

Rabinos e imames de la mano: “Algo único en el mundo”

Deutschland Tandem fahren gegen Antisemitismus und Islamfeindlichkeit (picture-alliance/AP Photo/M. Schreiber)

Los judíos y los musulmanes quieren tener una voz conjunta más fuerte en Europa. En parte, como reacción frente al populismo derechista.

La ubicación es lejana, pero está cargada de simbolismo. En Matera, una de las capitales europeas de la cultura este 2019 y situada en el sur de Italia, se encuentran a partir de este domingo (15.09.2019) por la tarde religiosos judíos y musulmanes de unos 15 países. Quieren que, en el futuro, su voz conjunta se escuche con más fuerza.

“Es, creo, una constelación única en el mundo. Y es una pequeña flor que hay que cuidar y hacer crecer”, dice Tarafa Baghajati. Este ingeniero civil de Viena es uno de los imames más prominentes de Austria. Con la ayuda de otros, este hombre de 58 años fundó en 1999 la “Iniciativa musulmana de austríacos y austríacas” (IMÖ, por sus siglas en alemán), a la que siguió la “Plataforma de Cristianos y Musulmanes”. Y ahora ha viajado a Matera.

Matera Kulturhauptstadt 2019 (picture-alliance/dpa/G. Guarino)

Matera, en el sur de Italia, es este 2019 una de las capitales europeas de la cultura

Es un paso inédito y no solo para Europa. En los eventos públicos suelen participar figuras políticas. O, si acuden a un evento, suele ser a encuentros trilaterales con representantes cristianos o a congresos especializados en diálogo interreligioso. Pero hace tres años se fundó en el Centro para el diálogo interreligioso e intercultural Rey Abdalá (KAICIID) un “Consejo de Liderazgo Musulmán-Judío”. Al principio era solo un pequeño círculo, al que pertenecía el presidente de la Conferencia Europea de Rabinos, Pinchas Goldschmidt. De una serie de encuentros nació la confianza y empezaron los intercambios.

Dificultades en Viena

En la actualidad se financia con dinero saudí y, pese a ser apreciado por los especialistas, el KAICIID está en peligro. A mediados del pasado mes de junio, el Consejo Nacional de Austria (una de las dos cámaras del Parlamento) votó a favor de la retirada del país de esta organización internacional, así como de la revocación del acuerdo que fija su sede en Viena. Austria fundó el centro en 2012 junto con Arabia Saudí y España. Ahora, el futuro del centro es incierto.

Generalsekretär der Europäischen Rabbiner-Konferenz: Gady Gronich (CER)

Gady Gronich, secretario general de la Conferencia Europea de Rabinos

Pese a esto, el encuentro de clérigos de ambas creencias pone sobre la mesa una nueva dimensión del diálogo entre judíos y musulmanes, ensombrecido por el conflicto en el Medio Oriente. A Matera vienen religiosos de toda Europa: irlandeses, griegos, rumanos, lituanos, portugueses, entre otros.

La elección de esta ubicación, dice el secretario general de la Conferencia Europea de Rabinos, Gady Gronich, debería dejar claro que “formamos parte de la cultura europea”. Subraya que hace unos meses estaba sobre la mesa en Italia, como en otros países gobernados por partidos de la derecha populista, una limitación de las prácticas religiosas, como los sacrificios o la circuncisión de menores.

Miedo a los populistas de derecha

Ambas partes quieren poner en marcha en Matera un comité con dos musulmanes y dos judíos que pueda hablar públicamente respecto a las controversias y estar activo en Bruselas o en las capitales de los estados miembros de la Unión Europea.

También el imán Baghajati menciona estas tentativas de limitar las prácticas religiosas. Se refire al “ascenso del extremismo de derecha” en países europeos, a AfD en Alemania, a los partidos derechistas en Austria, a Matteo Salvini en Italia y a Geert Wilders en Países Bajos. A su juicio, estos practican la “islamofobia, especialmente contra los refugiados, pero también contra los musulmanes en general, como programa político en una dirección populista”. Y recuerda que, al contrario que hace diez o veinte años, ahora están en parte en el poder.

Antisemitismo

En el Consejo de Liderazgo Musulmán-Judío y también en Matera, como en otras reuniones de preparación, se aborda el tema del antisemitismo entre refugiados y migrantes. “Los casos de antisemitismo en migrantes nos pesa. Por desgracia, cada vez lo experimentamos más a menudo”, dice Gronich. “Pero como comunidad judía tenemos también amigos y socios en el lado musulmán europeo que condenan esto”.

Deutschland Tandem fahren gegen Antisemitismus und Islamfeindlichkeit (picture-alliance/AP Photo/M. Schreiber)

Imagen de archivo de una acción contra el antisemitismo y la islamofobia en Berlín

El secretario general de la Conferencia Europea de Rabinos habla ya de más diálogos “formales e informales”. No se les olvida “que en el lado musulmán hay asimismo muchos grupos que no quieren hablar con nosotros. No todo es de color rosa, no todos están preparados para el diálogo. Pero con aquellos que lo están queremos que haya un intercambio para ser capaces de erigir un nuevo futuro común”.

Un “ejemplo para Europa

Algunas cosas ocurren bajo el radar de la opinión pública. Por ejemplo, el año pasado una treintena de rabino visitaron juntos Túnez. En Berlín ha habido desde hace años compromisos conjuntos ostensibles entre rabinos e imames. Y recientemente jóvenes musulmanes y judíos han visitado en múltiples ocasiones de la mano de religiosos el lugar conmemorativo del campo de concentración nazi de Auschwitz, en Polonia.

Junge Juden und Muslime begegnen sich in Auschwitz (picture-alliance/dpa/M. Skolimowska)

Judíos y musulmanes juntos en Auschwitz, en agosto de 2018

Baghajati, por su parte, habla de “contactos muy positivos” entre ambas partes en Austria. Imames y rabinos fueron juntos con miembros de sus respectivas comunidades en varios viajes, hubo eventos conjuntos y hubo solidaridad mutua ante sucesos antisemitas o islamófobos. Para él, esto podría ser un “ejemplo para Europa”.

A su juicio, es notable “que imames y rabinos se dirijan unos a otros, sin mediación de terceros. Y encuentra destacado que no quieran dejarse dictar cómo debería ser el contacto entre musulmanes y judíos. “¿Quién lo va a hacer si no lo hacen los intelectuales de ambas partes, o si las autoridades religiosas, imames y rabinos, no empiezan?”.

Segun tomado de, https://diariojudio.com/opinion/rabinos-e-imames-de-la-mano-algo-unico-en-el-mundo/308548/

¿Para qué Dios crea el Mal?

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por Rav Ben Itzjak

Los cabalistas nos enseñan que al principio de los días, o mejor dicho durante el sexto día de la creación, había un hombre, una mujer… y una serpiente. Un hombre y una mujer – Adán y Eva – con un objetivo y una tarea divina que cumplir – «trabajar y cuidar el Gan Eden» – y una criatura, también divina, encargada de tentar al hombre a desviarse del camino correcto, y a interferir para arruinar los planes divinos y humanos de perfección.
Citamos a continuación los pasajes bíblicos del segundo y tercer capítulo del libro de Génesis relevantes para nuestro estudio:

“Y El Eterno, Dios, formó al hombre de polvo de la tierra y le exhaló en sus fosas nasales el alma de vida; y el hombre se transformó en un ser vivo.” (2:7)


“El Eterno Dios plantó un jardín en el Edén, hacia el este, y allí colocó al hombre que había formado. Y El Eterno Dios hizo que brotaran de la tierra todos los árboles que eran agradables a la vista y buenos como alimento; y el árbol de la Vida, en medio del jardín, y el árbol del Conocimiento del Bien y del Mal…” (2:8-9)


“El Eterno Dios tomó al hombre y lo colocó en el Jardín del Edén, para que lo trabajara y lo cuidara. Y El Eterno Dios le ordenó al hombre, diciendo: «De todo árbol del jardín podrás comer, pero del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, no comerás; pues el día que de él comas, ciertamente morirás.” (2:15-17)


“El Eterno dijo: «No es bueno que el hombre esté solo; le haré una compañera que le corresponda… El Eterno Dios, con el costado que había tomado del hombre, construyó una mujer y la llevó ante el hombre… Ambos estaban desnudos, el hombre y su mujer, y no tenían vergüenza.” (2:18, 22,25)


“La serpiente era más astuta que cualquier otra bestia del campo que El Eterno Dios había hecho. Ella le dijo a la mujer: ¿Acaso Dios dijo «No comeréis de ningún árbol del jardín?»…La serpiente le dijo a la mujer: «Ciertamente que no moriréis, pues Dios sabe que el día que de él comáis, vuestros ojos se abrirán, y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal». (3:1-2, 4-5)
“Y la mujer… tomó de su fruto y comió; y también le dio a su marido junto a ella, y él comió.” (3:6)

Si bien el análisis completo de estos pasajes podría ocupar cientos o miles de páginas, en este caso focalizaremos nuestra atención precisamente en el rol de la serpiente.

En el libro Nefesh Hajaim, el gran cabalista Rabí Jaim de Volozyn relaciona a la serpiente con la presencia del Mal en el mundo. Sin embargo, lo que más sorprende de su mensaje es el énfasis que el sabio pone al destacar que la serpiente no sólo tienta a la mujer sino que lo hace «desde afuera», «en segunda persona», es decir, le dice: «tú puedes comer del árbol y nada malo te sucederá». Está bien, es evidente que así sucede, mas, ¿qué tiene esto de extraño? ¿La primera o segunda persona gramatical es acaso lo que modifica la influencia del Mal y su capacidad dañina? No obstante, si lo analizamos con detenimiento, descubriremos que esta situación, en la que la serpiente – el Mal – habla al hombre «desde afuera», es única en la historia de la humanidad. Intentaremos aclararlo.

* * * *

Conforme lo expresado, al hombre se le prohibe comer del árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Mas antes de intentar dilucidar el sentido de esta prohibición, los invito a reflexionar superficialmente en el mandato divino: no comer del árbol del Conoci-miento del Bien y del Mal. Perfecto, lo aceptamos, ¿por qué? ¿Qué sentido oculto encierra esta prohibición? O mejor dicho, tal como lo cita Maimónides en su Guía de Perplejos, ¿acaso el Creador no quería que el hombre comiese de este árbol para que no llegara a distinguir entre el Bien y el Mal? ¿Qué es más valioso que esto? ¿Acaso no es precisamente esta capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo lo que diferencia al hombre de las bestias?

Mas cuando logramos internarnos en el mundo de las palabras bíblicas originales (en el idioma hebreo), y nos aproximamos a sus raíces idiomáticas, entonces todo lentamente se aclara y se ordena.
La expresión bíblica que alude al árbol del Conocimiento del Bien y del Mal es «etz hadaat tov verá». Es un árbol, etz, que otorga un conocimiento, daat, relacionado al Bien, tov, y al Mal, ra. Y para saber a qué tipo de conocimiento se alude, basta con entender la palabra hebrea daat, la cual en todos los casos en que aparece en la Biblia indica unión, apego y fusión. Por ejemplo, el pasaje bíblico lo utiliza para indicar que Adán conoció – iadá – a su mujer Eva y ella concibió y dio a luz.

Es decir, el hombre se unió a su mujer, o tal como lo expresa el versículo: «la conoció». Y ahora, cuando regresamos al árbol del Paraíso, ya podemos aproximarnos mínima-mente a su sentido: era el árbol que fusionaba y entremezclaba al Bien y al Mal. Una vez que el hombre come del mismo, entonces «internaliza» a través de este acto la confusión y, desde ese instante el Bien y el Mal no solo se confunden entre si sino que le hablan al hombre desde su interior, en primera persona. El hombre cree que la voz que le habla es su propia voz, mas en realidad, es el mal instinto que lo seduce desde lo más profundo de su ser.

Comprendido. Sin embargo, debido a la importancia del tema, me gustaría describir la situación existencial del hombre antes de pecar, tal como lo explica el genial sabio cordobés, Maimónides. Adán, antes de probar el fruto prohibido y provocar la confusión antes detallada, distinguía en su mundo cuatro aspectos diferentes: lo verdadero, lo falso, lo bueno y lo malo. Y esto, todo el tiempo que el Mal se encontraba afuera de su persona.

Como es lógico, él se guiaba por lo correcto y se alejaba de lo falso, y su camino era elegido de acuerdo con la verdad. Mas al caer, al «acceder» al conocimiento que El Eterno le indico no probar, su vida ya no se rige por lo verdadero y lo falso, o lo correcto o incorrecto sino por lo bueno y malo. El hombre que basa su vida en lo que le parece bueno o malo, en lo que le agrada o le provoca rechazo, es un digno representante del hombre, en su estado decadente posterior al pecado. El Bien y Mal, entre-mezclados y confusos, desplazan y oscurecen a la Verdad y la Mentira.

* * * *

La siguiente pregunta es obvia, y diría que casi obligatoria para el lector que nos ha seguido atento hasta aquí: ¿Para qué Dios crea el Mal? ¿Por qué la serpiente es colocada junto a Adán y a Eva en el Paraíso? ¿Por qué es tan necesario que además acompañe al hombre en su paso por la vida?

El gran cabalista, Rabí Jaim Moshé Luzzatto, lo explica con absoluta claridad en varias de sus obras clásicas – Derej Hashem, Daat Tevunot – y para no confundir al lector intentaremos resumir sus conceptos en pocas líneas.
El hombre fue creado y puesto en este mundo para ser beneficiado, ya que la esencia divina es el Bien absoluto. Por lo tanto, se le otorga el libre albedrío y se lo coloca en un escenario en el cual la persona puede ser recompensada por sus actos. Sin embargo, si el hombre no tuviese ningún obstáculo, si ninguna fuerza se le opusiese, entonces más que una recompensa recibiría un obsequio, lo cual, y tal como lo expresan los sabios místicos, sería como comer del «pan de la vergüenza». ¿Por qué? Pues tal regalo avergonzaría profundamente a la persona, tal como el necesitado se avergüenza de observar a los ojos de su benefactor.

Además, todo aquello que recibimos por obsequio nos llega desde afuera, del mundo exterior; jamás llegamos realmente a convertirlo en parte de nuestro ser. Un regalo siempre lleva el nombre de aquel que nos lo obsequió mientras que, lo que ganamos y obtenemos con nuestro propio esfuerzo, nos pertenece de modo esencial. Por estas razones, explica el cabalista, el Mal viene a cumplir un papel vital: permitir el trabajo del hombre que, al superarlo, recibe una recompensa divina como producto de su propio esfuerzo, y como resultado de la correcta utilización de su libre albedrío.

* * * *

El Maharal de Praga, ese gigante espiritual, explica en varios pasajes de su magnífica obra que el Mal Instinto – representante de las fuerzas espirituales negativas – ataca al hombre precisamente cuando éste supera la mediocridad y sobresale. Todo el tiempo que el individuo se mantiene dentro de los niveles más comunes, más mediocres, entonces el Mal Instinto simplemente no se preocupa de él y lo deja hacer y actuar libremente. El pastor vive distraído en la misma medida que las ovejas se mantengan en el rebaño. Mas cuando la persona crece, se supera y comienza a trabajar en aras de minimizar la presencia del Mal en el mundo, entonces el Mal Instinto lo ataca con toda su fuerza.

Esta es la razón – explica el Maharal – por la cual Israel en su punto de máxima elevación espiritual se inclina a la construcción del becerro de oro. La profunda explicación del sabio de Praga también nos sirve para entender porqué tantos hombres al llegar a cimas importantes en sus vidas, se corrompen y desvían.

* * * *

El cuarto mes, tamuz – el mes que sigue inmediatamente al mes de siván – se presenta como un tiempo de riesgo espiritual y de caída. El pueblo de Israel ha alcanzado su cima espiritual, y Moisés, el gran líder, ha ascendido a los cielos y ha recibido la Torá directa-mente del Creador del Mundo. Sin embargo, es precisamente en este momento cuando el Mal ataca al pueblo, quien casi sin notarlo construye un becerro de oro y le otorga poderes idolátricos inexistentes. El tiempo de ascenso ha llegado a su fin, y el mes de tamuz y su energía ejercen ahora su influencia de descenso, de bajada, de confusión y de peligro.

Rab Ben Itzjak.

Segun tomado de, https://www.tora.org.ar/para-que-dios-crea-el-mal/

You think forgiving an enemy is hard? Try forgiving a friend.

The worst kind of betrayals are from those who are close to us; the simple and profound lesson is: Be kind (Ki Teitzei)

Vincenzo Camuccini’s depiction of the death of Julius Caesar. Leemage/Getty Images

“It is easier to forgive an enemy than to forgive a friend.”

This quote by the great 18th Century British poet William Blake helps explain one of the most difficult aspects of this week’s parasha. The Torah shares with us a hard-to-understand metric of grudges the Jewish people should, or should not, have. 

“An Ammonite or Moabite shall not enter the assembly of the Lord; even the tenth generation shall never enter the assembly of the Lord. Because they did not greet you with bread and water on the way, when you left Egypt, and because he [the people of Moab] hired Balaam the son of Beor from Pethor in Aram Naharaim against you, to curse you. But the Lord, your God, did not want to listen to Balaam. So, the Lord, your God, transformed the curse into a blessing for you, because the Lord, your God, loves you. You shall not ever seek out their welfare or their good, all your days.”

 Inspiring us to be better people, the Torah usually warns us to stay away from grudges. We are famously warned against bearing a grudge. “You shall neither take revenge from nor bear a grudge” (Leviticus 19:18). Why is it that we are told here to hold a grudge against the people of Amon and Moab for something as simple as not being greeted by them with bread and water? Why must we, thousands of years later carry a sense of resentment for something as trivial as not receiving something as simple as some bread and water? The term “You shall not ever seek out their welfare or their good, all your days” takes the question to a whole new level. To never seek their good just because they failed to offer us bread and water? Is this why we must hold a grudge and withhold any help to them for eternity? 

The harshness of the response becomes all the more difficult when looking at who we should not hold a grudge against. The Torah continues:

“You shall not despise an Edomite, for he is your brother. You shall not despise an Egyptian, for you were a sojourner in his land. Children who are born to them [in] the third generation may enter the assembly of the Lord.”

Centuries of slavery and attempted genocide on the part of the Egyptians in exchange for a warning not to despise Egyptians is anything but an overreaction. If there is anyone towards whom we should be forever resentful, it would be the Egyptians. Being warned not to hold a grudge against the Egyptians despite their cruel treatment of the Israelites while maintaining an eternal grudge to Amon and Moab for simply not greeting us with bread and water, is a discrepancy which begs to be settled. 

The great medieval commentator, Rabbi Moses Ben Nachman of Gerona, Spain, addresses this difficult issue in his commentary (Deuteronomy 23:5:1). He writes:

“It seems to me that the verse distances these two brothers [i.e., Ammon and Moab, from the Kahal] because Abraham performed acts of kindness—gemilut chasadim— on their behalf, in that he saved their parents from captivity, and in Abraham’s merit they were sent from the destruction of Sodom. Thus, they were obligated themselves to act for Israel’s benefit, but instead, they acted wickedly. Specifically, the Moabites hired Balaam, and the Ammonites did not bring the Israelites food and water when they were close by…”

Fascinating. The failure of the Ammonites and Moabites to reciprocate the kindness Abraham showed to their forefather Lot, is what earns them eternal animosity from the Israelites. When betrayal comes from where we expect it least, it hurts most. As Julius Caesar famously exclaims in Shakespeare’s Julius Caesar:” Et tu, Brute? Recognizing his own friend and protégé Brutus, is among his assassins, hurts more than any other aspect of it.

In college, I had the pleasure of taking a class with renowned psychologist Norman Blumenthal. He once shared that during the Holocaust a relative of his (and his cousin, Senator Richard Blumenthal from Connecticut), was taken by the Gestapo. They rounded up all the men and their belongings, preparing them for their departure to the concentration camp, Dachau. The relative, Mr. Blumenthal, served honorably in the German army in WWI and had earned the equivalent of the Purple Heart Medal. Being asked to put all of his belongings in a designated pile, he approached a German soldier standing nearby holding his rare military medal expecting recognition. The soldier asked him for the medal, looked at it, and tossed it into the pile with the rest of the useless items. With a condescending tone, the soldier told him it is worthless, and he should get back in line with the rest of the people. Blumenthal went on to survive the horrors of the Holocaust. Reflecting on his experiences—the death camps, torture, near-death, humiliation, and more — the worst moment for him was the moment his purple heart was tossed away with the swing of a hand. Professor Blumenthal, a renowned trauma psychologist, went on to explain that it is when trauma comes from a place of trust and closeness that it hurts most. The story of Amon and Moab is the tale of betrayal out of closeness and kinship. Betrayal out of closeness is less forgivable than persecution surrounded by estrangement. “He who repays evil for good, evil will not depart from his house.”(Proverbs 17:13)

Nachmanides continues: “The Egyptians were distanced from us for three generations because of their wickedness as they have done to us many evils, but they were not forever despised as we were strangers in their land and we escaped to them in the days of famine [the days of Joseph] and [we are indebted to them] for the honor they did with our forefather [Joseph] and made him into a ruler and officer…”

In 2013, George Saunders delivered a commencement speech in the University of Syracuse, an address which could have been relegated to the forgotten memories of the many commencement speeches given at the conclusion of every academic year. Instead, the speech went viral and became one of the most remembered speeches in modern history. Among other things, Saunders said:

“What I regret most in my life are failures of kindness.

Those moments when another human being was there, in front of me, suffering, and I responded . . . sensibly. Reservedly. Mildly.

Or, to look at it from the other end of the telescope: Who, in your life, do you remember most fondly, with the most undeniable feelings of warmth?

Those who were kindest to you, I bet.”

It’s a little facile, maybe, and certainly hard to implement, but I’d say, as a goal in life, you could do worse than: Try to be kinder

The lesson of Parashat Ki Tetzeh is a lesson in kindness. We should never fail anyone, most definitely not those closest to us. 

Shabbat Shalom.

As taken from, https://blogs.timesofisrael.com/ki-tetzeh-et-tu-brute/

Nunca Pasó y Nunca Pasará

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por Eliezer Shemtov

La lectura bíblica de esta semana, Ki Tetzé1 , es la que más preceptos (74) de los 613 preceptos bíblicos abarca.

Quiero referirme a uno de ellos que llama mucho la atención. Se trata del precepto del Ben Sorer Umoré, o “Hijo Rebelde”.

Sin entrar en todos los detalles, la Torá nos encomienda que si un hijo demuestra ciertas características de comportamiento que indican que terminará siendo un asesino habría que ejecutarlo.

La coyuntura de los requisitos necesarios para que amerite semejante castigo es tan difícil que se dé hasta el punto que el sabio talmúdico Rabí Iehuda dice que efectivamente “nunca se dieron las condiciones para que se cumpla y nunca se darán. ¿Por qué, entonces, está escrito? Para estudiarlo y recibir recompensa por ello.”2

¿Cómo se explica esto? ¿Por qué la Torá nos va a mandar cumplir con un precepto que es totalmente inaplicable? ¿Por qué y qué tipo de recompensa es de esperar por estudiar algo que carece totalmente de practicidad?

La esencia de la Torá

Aquí yace uno de los grandes conceptos del judaísmo: la verdadera esencia, propósito y función de la Torá.

Veamos.

¿Quién debería estudiar la Torá? ¿Para qué y cuándo?

La lógica indicaría que del mismo modo que es el arquitecto quien estudia arquitectura y el médico quien estudia medicina, debe ser el rabino quien estudia la Torá, la Ley Divina. ¿Por qué debería uno estudiar leyes religiosas si no aspira a ser un experto en el tema? ¿Qué utilidad le da?

Pregunta: Cuando una madre recibe una carta de su hijo, ¿cuántas veces la lee?

Respuesta: Muchas.

¿A qué se debe? ¿No se acuerda de lo que leyó la primera vez? La respuesta es muy sencilla. La primera vez que lee la carta es para enterarse de su contenido. A partir de ahí, cada vez que vuelve a leer la carta es para conectarse con el autor de la carta.

La Torá no es simplemente un libro de leyes prácticas y su estudio no es únicamente para saber cómo comportarse en cada eventualidad. Según explicado en el jasidismo y el misticismo judío, la Torá es la expresión de la voluntad y sabiduría Divinas. La Torá es donde D-os nos comunica qué es lo que quiere y entiende. Cuando uno estudia Torá de la manera más pura, lo hace no sólo para informarse de cuestiones históricas, legales, éticas o religiosas, no sólo como un ejercicio intelectual; lo hace para conectarse con el mismísimo Autor de la Torá, más allá de la información específica.

La conexión máxima

¿Cuál es la conexión máxima que puede haber entre dos entes?

En su libro fundacional de la filosofía de Jabad, el Tania3 , el autor, Rabí Schneur Zalman, explica que el acto de pensar profundamente en algo produce una unión con características únicas que no tiene nada parecido en el plano físico. Cuando uno se concentra en una idea a la vez que su mente está absorbiendo la idea, su mente es también absorbida por ella. (Es por eso que vemos que es imposible pensar en dos ideas simultáneamente.) Cuando la idea en cuestión es un pensamiento o idea Divina, al ocupar la mente con ese pensamiento uno está conectando su pensamiento con el pensamiento de D-os mismo. Es un nivel de unión muy íntimo y completo. Cuanto más extenso e intenso es el pensamiento, tanto más extensa e intensa es la conexión lograda.

Cabe preguntarse, ¿cómo es posible que la mente humana limitada abarque un pensamiento infinito de D-os? Rabí Schneur Zalman explica que la infinitud de D-os se expresa justamente por el hecho de que no está limitado por su infinitud y puede “comprimirse” en ideas y palabras limitadas y concisas, absorbibles por la mente humana.

“Nunca hubo y nunca habrá la coyuntura que permita la aplicación práctica del precepto del Hijo Rebelde,” dice Rabí Iehuda. “¿Por qué entonces está en la Torá? Para estudiarlo y recibir recompensa por ello.” Cuando uno estudia una ley que tiene una aplicación práctica es fácil olvidarse del hecho que el estudio de dicha ley es esencialmente un acto que le una al estudiante con su Autor Divino. Tiene la sensación de ser un acto académico, intelectual e impersonal. Es justamente cuando estudia una parte de la Torá que no tiene ninguna aplicación práctica que es más fácil acceder a ese propósito del estudio que es para conectarse con el Autor de las ideas y deseos en cuestión ya que otra justificación, más práctica, no hay. Esa vendría a ser la “recompensa” especial, el resultado especial, que nos ofrece el estudio de una ley de la Torá que no tiene aplicación práctica. De hecho, dicha experiencia no tiene por qué limitarse a los preceptos “inaplicables”; puede hacerse extensiva a toda la actividad del estudio de la Torá.

Ahora queda más claro para quién sirve el estudio de la Torá: cada uno de nosotros que busca nutrir, activar e intensificar su conexión personal con el Autor de la Torá, más allá de si aspira o no ser Rabino o juez.

Afirmación enigmática

Con todo lo antedicho se podrá entender una afirmación enigmática que aparece en las enseñanzas del fundador de Jabad, Rabí Schneur Zalman. Dice que el que da una moneda a un pobre, su mente y corazón se vuelven mil veces más refinados. Su nieto, el tercer Rebe de la dinastía de Jabad, conocido como el Tzémaj Tzédek, afirma que no es una exageración, sino que, efectivamente, lo que le llevaría a uno mil horas para entender en su estudio de Torá, al dar una moneda a un pobre logrará entenderlo en una sola hora.

La pregunta es: vemos que, en la práctica, no es así. Si a uno le cuesta entender un pasaje complicado del Talmud, por ejemplo, no le ayudará a entender si da dinero a un pobre. ¿Qué es lo que quiere decir, entonces?

Escuché la siguiente explicación de mi tío abuelo, el reconocido Jasid, Reb Mendel Futerfas, A”H: Si bien en cuanto a la parte académica de la Torá no ayuda a acelerar el proceso de comprensión por medio de un acto de caridad, en cuanto a la dimensión espiritual sí ayuda. El sacrificar algo de uno mismo lo vuelve más permeable a la dimensión Divina e infinita – la esencia misma – de la Torá.

Para resumir: el objetivo del estudio de la Torá no es sólo informativo; es formativo.

Nunca es demasiado temprano para iniciarse en el estudio de la Torá ni nunca es demasiado tarde. ¿A qué estás esperando? Si no ahora, ¿cuándo?

Notas al Pie

1.Deuteronomio, 21:10–25:19

2.Talmud, Sanhedrín, 71a

3.Caps. 4,5.

Segun tomado de, https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2744653/jewish/Nunca-Pas-y-Nunca-Pasar.htm

¿Por qué se sufre tanto cuando se ama?

¿Por qué se sufre tanto cuando se ama?
por Becky Krinsky

Por amor se sufre, se lucha y es el motivo más grande para vivir. El amor complica la vida, pero es muy difícil vivir sin ser amado.


El amor es un sentimiento misterioso. Cada quien tiene su propia definición, pero de alguna manera, todos tienen la misma necesidad: sentirse queridos, aceptados y ser reconocidos.

El amor es el testimonio y el motor más grande que tiene la vida. Todo con amor sabe mejor.

El amor es un sentimiento que crea cercanía, pero también provoca distanciamientos. El amor despierta pasión, odio, resentimientos, mueve las emociones más intensas, estimula generosidad, pero sobre todo, ofrece una dimensión única. Crea conexiones y fomenta la esencia de la felicidad  que hace que el sentido de la vida sea pleno, rico y trascendente.

En muchos casos, existe una fantasía irreal, la cual trata de entender y describir al amor como el ingrediente único para lograr una relación perfecta. Muchos nutren su ilusión aspirando a tener un amor romántico. Un amor que pertenece a  las grandes pantallas del cine, a las películas pasionales donde las parejas se aman sin censura, se entienden sin explicaciones, donde no hay problemas suficientemente graves que puedan destruir la relación.

Idealizan al amor que no requiere de mantenimiento, o de trabajo, un sentimiento espontaneo y eterno. Un amor ficticio.

Esta fantasía fomenta expectativas que terminan arruinando el amor eterno que algún día juraron cuidar. Se cae en la trampa de la decepción dolorosa, el sufrimiento amargo y la esperanza por tener algo que no es real. 

Sí, el amor transforma a las personas ordinarias en poetas, músicos, pintores, escultores, y hasta en científicos que intentan entender los semblantes que componen este sentimiento complejo y complicado. Tambien crea tiranos, psicópatas y hasta asesinos que quieren controlar, poseer, lastimar y torturar a la persona que tanto creen amar.

Unos sufren porque no son amados como esperan, otros sufren porque no son correspondidos y otros simplemente no saben ni siquiera qué quieren del amor.

Al amor no se le puede entender en una forma intelectual, ni racional, ya que el amor es un sentimiento completamente emocional. No se le puede negociar tampoco, ya que es difícil cuantificar los sentimientos. ¿Cuánto es mucho amor?

Es imposible conformarte con un poco de compasión o intercambiar la conexión en la intimidad por unas cuantas migajas de amor. El amor es una cuestión emocional, mágica, que tiene su propio leguaje. El amor tiene sus momentos, sus encuentros y sus puntos que se pueden retomar, enfocar y dirigir.

El amor es un lazo emocional que crea conexiones profundas, por esta razón es necesario y, al mismo tiempo, es tan doloroso.

Por esta razón, es importante aprender a reparar las relaciones afectivas para poder vivir en paz y aprender a disfrutar de la compañía y el amor de los demás.

La receta: Cómo perder el miedo a ser amado

Ingredientes:

  • Valor – fortaleza interna para reconocer la necesidad del amor
  • Aceptación – reconocer las limitaciones y las fortalezas propias y de los demás
  • Voluntad – deseo de dar con abundancia y sin explicaciones o condiciones
  • Actitud positiva – buscar lo bueno en todo lo que se encuentra alrededor
  • Entrega – dejar fluir y poder sentir sin miedo o limitaciones


Afirmación positiva para poder amar sin temor:

El amor me hace sensible, vulnerable y me da un buen motivo para vivir. Este sentimiento me motiva a actuar y me permite sentir con intensidad, gozo y alegría. Mi amor propio, me permite abrir la puerta interna de mi alma y conectarme con el mundo. Cuando aprendo a amarme, puedo querer a los demás y el mundo se transforma en un lugar bello, bueno y con compasión. Reparo mis relaciones y mi amor crece y se nutre. Amo la vida. Amo amar.


Como se puede aprender a amar:

  1. Las relaciones personales no son perfectas. Es importante reconocer que la imperfección de las relaciones ayuda a crecer, mejorar y sobre todo, invita a conquistar los miedos para poder vivir en plenitud.
  2. Hay que sobreponerse al dolor para poder encontrar el verdadero amor. El dolor es una dimensión profunda del amor, ésta ayuda a encontrar la fortaleza para luchar y encontrar un sentido más valioso para vivir.   
  3. Se necesita valor para amar, sobre todo cuando uno tiene un corazón que ha sufrido por culpa del amor. Hay que dejar de racionalizar y  justificar el miedo que crea el rechazo de no ser amado como a uno le gustaría. Es crucial reconocer que el amor es una necesidad que hace que la vida sea mejor.

“Una vida sin amor, es una vida sin conexión y por lo tanto, es una vida solitaria y sin sabor”.

Segun tomado de, https://www.aishlatino.com/fm/recetas-para-la-vida/Por-que-se-sufre-tanto-cuando-se-ama.html?s=shl

What Are the Six Remembrances?

By Yehuda Shurpin

There are a number of significant historical events that the Torah tells us to remember every day.1 Some traditions list only four remembrances and others count as many as ten (more on that below), but the prevalent custom is to recite six remembrances after the morning prayers. The first to formulate the text of the six remembrances, as found in many different prayerbooks, was Rabbi Schneur Zalman of Liadi in his Siddur, based on the Midrash and works of the Arizal.2

In this article:

1. Our Exodus From Egypt

“. . .So that you shall remember the day when you went out of the land of Egypt all the days of your life.” (Deuteronomy 16:3)

The mitzvah is to remember that we were enslaved in Egypt and G‑d took us out. (This is unlike the mitzvah to retell the story of the Exodus on Passover, which includes describing in detail the miracles that took place.)3

Read: 20 Exodus Facts Every Jew Should Know

2. The Revelation at Sinai

“But beware and watch yourself very well, lest you forget the things that your eyes saw, and lest these things depart from your heart, all the days of your life, and you shall make them known to your children and to your children’s children—the day you stood before the L‑rd your G‑d at Horeb.” (Deuteronomy 4:9–10)

The Torah was given with great fanfare, thunder and lightning, as we beheld G‑d’s glory. The drama ensured that we would remember that it was from G‑d Himself that we received the Torah. Thus, the idea behind this mitzvah is to always remember that we received and witnessed the Giving of the Torah, not through a prophet, but from G‑d himself.4

Read: What Happened at Sinai?

3. Amalek’s Attack on Israel

“You shall remember what Amalek did to you on the way, when you went out of Egypt, how he happened upon you on the way and cut off all the stragglers at your rear, when you were faint and weary, and did not fear G‑d. [Therefore,] it will be, when the L‑rd your G‑d grants you respite from all your enemies around [you] in the land which the L‑rd, your G‑d, gives to you as an inheritance to possess, that you shall obliterate the remembrance of Amalek from beneath the heavens. You shall not forget!” (Deuteronomy 25:17–19)

The Amalekites were unique in that they were the first to attack the fledgling Jewish nation, despite all the miracles that were performed for the Jews during the Exodus. Thus, not only did they make war with the Jewish people, they showed that they didn’t fear G‑d, setting a precedent for those who would attack in the future. In recalling what they did, we remember that their severe punishment is due to their extreme offense against the Jewish people and G‑d.5

Others explain that the main point of this daily remembrance is not so much the actual attack but the spiritual reason behind the attack: the Jews’ disunity and their laxity in observing the mitzvahs.6

Read: Who Was Amalek?

4. The Golden Calf and Rebelling in the Desert

Remember, do not forget, how you angered the L‑rd, your G‑d, in the desert; from the day that you went out of the land of Egypt until you came to this place, you have been rebelling against the L‑rd.” (Deuteronomy 9:7)

We remember how we angered G‑d in the desert through constantly rebelling against Him, and how shortly after the giving of the Torah, we made a Golden Calf. We also remember G‑d’s great kindness—despite all we did, He remembered the covenant He made with our forefathers and ultimately spared us.7

Read: What Was the Golden Calf?

5. Miriam’s Negative Speech and Punishment

“Remember what the L‑rd, your G‑d, did to Miriam on the way, when you went out of Egypt.” (Deuteronomy 24:9)

With this remembrance, we remind ourselves how careful we must be to refrain from negative speech and lashon hara. If even Miriam, who was a prophetess and sister of Moses, and meant no harm, was nevertheless afflicted for speaking negatively about her brother, how much more so do we need to be careful regarding what we say about others.8

Read: Who Was Miriam?

6. The Sabbath

“Remember the Sabbath day to sanctify it.”(Exodus 20:8)

The Shabbat is a testament to the fact that G‑d created the world in six days and rested on the seventh. Thus, by constantly remembering it, we recall that the world was created by G‑d.9

Read: What Is Shabbat?

Does One Need to Verbalize Them?

According to many opinions, one can technically fulfill this commandment just by thinking about these remembrances. In fact, in his Shulchan Aruch,10 Rabbi Schneur Zalman of Liadi outlines how one should keep in mind each of these remembrances while reciting various parts of the blessing of Ahavat Olam (Rabbah), said before Shema.11

Nevertheless, Rabbi Schneur Zalman chose to place them in the prayerbook so that we can verbally recount these six events as well. Some explain that this was because many would find it difficult or forget to have these remembrances in mind while reciting the blessing before Shema. After all, many find it difficult to have the simple meaning of the prayers in mind, never mind the deeper meaning of the blessings.12

Others entertain the possibility that he formulated the text in deference to the opinion that one needs to actually verbalize these remembrances. However, it seems that Rabbi Schneur Zalman is of the opinion that the remembrances technically need not be verbalized.13

4, 6, 8 or 10 Remembrances?

Although the more prevalent custom is to recite six remembrances, as mentioned, there are some who list as little as four or as many as ten.

Rabbi Yitzchak Luria, known as the Arizal, lists four: (1) going out of Egypt; (2) the Giving of the Torah; (3) Amalek; and (4) the incident with Miriam.14

Rabbi Avraham Gombiner (c. 1635–1682), known as the Magen Avraham, in his commentary on the Shulchan Aruch, quoted the above-mentioned four from the Arizal and also quoted in his name the remembrance of Shabbat, as well as the idea from the Midrash15 that one should remember the sin of the Golden Calf.16 This brings the number of remembrances to the above-mentioned six.

Others17 add an additional two: (1) the manna that G‑d sustained us with in the desert; and (2) that G‑d gave us the land of Israel. And yet others18 add (1) remembering what Bilaam and Balak sought to do to the Jewish people and (2) Jerusalem, as the verse in Psalms states, “If I forget you, O Jerusalem, let my right hand wither.”19

May we merit the rebuilding of Jerusalem and the Temple speedily in our days!Footnotes

1.See Magen Avraham, Shulchan Aruch, Orach Chaim 60:2; Shulchan Aruch Harav, Orach Chaim 60:4; In truth, the verses themselves state that “we should remember” or “not forget” these incidents, and the rabbis learn that this is done by making a point to remember them every day.

2.See Siddur.

3.See Likkutei Sichot, vol. 21, p. 71; see also Haggadah Shel Pesach im Likutei Taameim, s.v. Mitzvah Aleinu Lesaper, for a list of differences between the everyday mitzvah of remembering the Exodus and that of Passover eve.

4.See Ramban on Sefer Hamitzvot, Shikchat Halavin 2, and his commentary on Deuteronomy 4:9.

5.See Ramban on Sefer Hamitzvot, Shikchat Haasei Mitzvah 7.

6.See Melachet Shlomah on Mishnah, Megillah 3:7, and Sefer Hasichot 5749, vol. 1, p. 342, gloss at end of fn. 3.

7.Ramban on Sefer Hamitzvot, Shikchat Haasei Mitzvah 7.

8.Ibid.

9.See commentary of Ramban, Exodus 20:8.

10.Shulchan Aruch Harav, Orach Chaim, 60:4.

11.In the words of the Shulchan Aruch Harav, Orach Chaim 60:4: “When one says U’Vanu vacharta (“and You chose us”), he should recall the Giving of the Torah; VeKeiravtanu (“and You drew us close”) alludes to Mount Sinai; Leshimcha hagadol (“to Your great name”) — this alludes to the attack by Amalek, for the Divine name will not be complete until the seed [of Amalek] is obliterated; LeHodos Lecha (“to thankfully acknowledge You”) — this alludes to the incident involving Miriam, for the mouth was created to give thanks [to G‑d] and not to gossip. The phrase U’zechartem et kol mitzvot A‑donai (“and you shall recall all the commandments of G‑d”) alludes to Shabbat, which is equivalent to all the mitzvahs.

There is an authority who says that one should recall the Golden Calf while saying (LeYachedcha) BeAhavah (“to proclaim Your unity with love”), i.e., in contrast to those who made the Golden Calf at that time who did not [act] with love towards the Holy One, blessed be He.

12.Noheg Katzon Yosef, p. 77; Ketzot haShulchan 19:10, and Badei Hashulchan ad loc.

13.See Badei Hashulchan, ibid.; indeed, it is pointed out that ordinarily one is not allowed to quote and recite partial verses, and yet, in the text, some of the remembrances are only half of a verse. The reason this is permitted in this instance is that the point isn’t really to recite the verse, but to remember the concepts behind the verse (see Igrot Kodesh, vol. 12, p. 3, quoting responsum Maharam Shik, Orach Chaim 124).

14.Pri Eitz Chaim, Shaar Kriat Shema 3; Shaar Hakevanot, p. 119.

15.Yalkut Shimoni, Bechukotai 671.

16.Magen Avraham, Shulchan Aruch, Orach Chaim 60:2.

17.Sefer Chareidim, Mitzvot Asei Hateluyot B’lev 1:23, and Mitzvot Asei Hateluyot B’kaneh 4:51; Rabbi Levi Yitzchak of Berditchev in Kuntres Sefer Hazechirot (printed in the back of some editions of Kedushat Levi).

18.Rabbi Chaim Yosef Dovid Azulai (the Chida), Avodat Hakodesh, Kaf Achat, 25; Siddur Yaavetz.

19.Psalms 137:5.

As taken from, https://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/2263399/jewish/What-Are-the-Six-Remembrances.htm

Animal Welfare

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by Rabbi Lord Jonathan Sacks

Ki Teitse is about relationships: between men and women, parents and children, employers and employees, lenders and borrowers. Strikingly, though, it is also about relationships between humans and animals.

Descartes thought that animals lacked souls. Therefore you could do with them as you pleased.[1] Judaism does not believe that animals lack souls – “The righteous person cares about the nefesh of their animal,” says the book of Proverbs (12:10). To be sure, nefesh here probably means “life” rather than “soul” (neshama in Hebrew). But Tanach does regard animals as sentient beings. They may not think or speak, but they do feel. They are capable of distress. Therefore there is such a thing as animal distress, tza’ar baalei chayim, and as far as possible it should be avoided.

So we read in Parshat Ki Teitse: “Do not muzzle an ox when it is treading grain” (Deut. 25:4). What is intriguing about this law is that it parallels provisions for human beings as well: “When you come [to work] in your neighbour’s vineyard, you may eat as many grapes as you desire to satisfy your hunger… When you come [to work] in your neighbour’s standing grain, you may take the ears with your hand” (Deut. 23:25–26). The principle is the same in both cases: it is cruel to prevent those working with food from eating some of it. The parallel is instructive. Animals, not just humans, have feelings and they must be respected.

Another law is: “Do not plough with an ox and donkey together” (Deut. 22:10). The ox is stronger than a donkey, so expecting the donkey to match the work of an ox is cruel. Each animal species has its unique role in the scheme of creation that we must respect.

The most fascinating animal legislation in this parsha is the law of “sending the mother bird away”:

If you come across a bird’s nest beside the road, either in a tree or on the ground, and the mother is sitting on the young or on the eggs, do not take the mother with the young. You may take the young, but be sure to let the mother go, so that it may go well with you and you may have a long life. (Deut. 22:6–7)

Much has been written on this command. Here I discuss only the analysis given by Moses Maimonides, fascinating in its complexity. There is a law that appears twice in the Mishnah, stating that if a leader of prayer says, “Your mercies extend even to a bird’s nest,” they are to be silenced.[2] The Talmud offers two possible explanations, of which one is that such a prayer “makes it seem as the attributes of God are an expression of compassion, whereas in fact they are sheer decrees.”

In both his commentary to the Mishna and his law code,[3] Maimonides adopts this view. He adds: If the reason for sending the mother bird away were Divine compassion towards animals then, in consistency, God should have forbidden killing animals for food. The law therefore should be understood as a decree without an obvious rationale (gezerat hakatuv), and he states that this has nothing to do with compassion, human or Divine.

In Guide for the Perplexed, however, Maimonides adopts the opposite approach. There he rejects the very idea that there are commands that have no reason. There is a purpose to killing animals for food is, he says, because meat-eating is necessary for human health. Shechitah (ritual slaughter), however, has been ordained because it is the most painless way to kill an animal. He continues:

It is also prohibited to kill an animal with its young on the same day, in order that people should be restrained and prevented from killing the two together in such a manner that the young is killed in the sight of the mother, for the pain of the animals under such circumstances is very great. There is no difference in this case between the pain of human beings and the pain of other living beings, since the love and tenderness of the mother for her young ones is not produced by reasoning but by imagination, and this faculty exists not only in man but also in most living beings…The same reason applies to the law which enjoins that we should let the mother bird fly away when we take the young.[4]

So Maimonides, contrary to the position he takes in his law code, here states that the law does have compassion as its logic. Moreover, what it seeks to avoid is not physical pain to the animal but psychological distress. Maimonides’ view of animals has been confirmed by recent findings in biology that suggest that many species do indeed resemble humans in their ability to form groups, engage in reciprocal altruism, and display a range of emotions.[5] In most animal species, it is the mother that forms an ongoing bond with the young. Among animals, fatherhood is usually far less developed. So Maimonides’ explanation in The Guide is empirically well-founded.

However, elsewhere in his Guide,[6] Maimonides takes yet a third position. Divine Providence, he says, extends to individuals only among humans. Amongst animals, it applies solely to a species as a whole. So the reason we must not cause animals pain or distress is not because the Torah is concerned about animals but because it is concerned about humans. We should not be cruel.

There is a rule laid down by our Sages that it is directly prohibited in the Torah to cause pain to an animal. This rule is based on the words [of the angel to Bilaam], “Why have you beaten your donkey?” (Num. 22:32). The object of this rule is to make us better, that we should not assume cruel habits, and that we should not needlessly cause pain to others – that on the contrary, we should be prepared to show pity and mercy to all living creatures except when necessity demands the contrary.

Maimonides thus seems to embrace three sharply conflicting views:

  1. The law of the mother bird is a Divine decree with no reason.
  2. This law is intended to spare the mother bird emotional pain.
  3. This law is intended to have an effect on us, not the animal, by training us not to be cruel.

In fact all three are true, because they answer different questions.

The first view explains why we have the laws we have. The Torah forbids certain acts that are cruel to animals but not others. Why these and not those? Because that is the law. Laws will always seem arbitrary. But we observe the law because it is the law, even though, under certain circumstances, we may reason that we know better, or that it does not apply. The second view explains the immediate logic of the law. It exists to prevent needless suffering to animals, because they too feel physical pain and sometimes emotional distress as well. The third view sets the law in a larger perspective. Cruelty to animals is wrong, not because animals have rights but because we have duties. The duty not to be cruel is intended to promote virtue, and the primary context of virtue is the relationship between human beings. But virtues are indivisible. Those who are cruel to animals often become cruel to people. Hence we have a duty not to cause needless pain to animals, because of its effect on us. Hence the third proposition. Interestingly, Maimonides’ analysis was repeated almost exactly, six centuries later, by the greatest philosopher of modern times, Immanuel Kant.[7]

This is a subtle and nuanced approach. Animals are part of God’s creation. They have their own integrity in the scheme of things. We now know that they are far closer to human beings than philosophers like Descartes thought. This would not have been news to the heroes of the Bible. Abraham, Moses, and David were all shepherds who lived their formative years watching over and caring for animals. That was their first tutorial in leadership, and they knew that this was one way of understanding God Himself (“The Lord is my shepherd” [Ps. 23:1]).

Judaism also reminds us of what we sometimes forget: that the moral life is too complex to summarise in a single concept like “rights.” Alongside rights, there are duties, and there can be duties without corresponding rights. Animals do not have rights, but we have duties towards them. As several laws in Parshat Ki Teitse and elsewhere make clear, we must not cause them unnecessary pain or emotional distress.

As we saw last week in the case of environmental legislation in Shoftim, Genesis 1 gives us the mandate to “subdue” and “rule” creation, including animals, but Genesis 2 gives us the responsibility to “serve” and “guard.” Animals may not have rights but they have feelings, and we must respect them if we are to honour our role as God’s partners in creation.

Shabbat Shalom

[1] See Tom Regan and Peter Singer, eds., Animal Rights and Human Obligations (Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall, 1989), 13–19.

[2] Mishna Brachot 5:3Mishna Megillah 4:9.

[3] Maimonides, Mishneh Torah, Hilchot Tefillah 9:7.

[4] Maimonides, Guide for the Perplexed, III:48.

[5] See on this the many works of primatologist Frans de Waal, including Good Natured (Cambridge, MA: Harvard University Press, 1997); Chimpanzee Politics (Baltimore, MD: John Hopkins University Press, 2007); The Age of Empathy (London: Souvenir, 2011); The Bonobo and the Atheist (New York: W. W. Norton and Co., 2014); and Are We Smart Enough to Know How Smart Animals Are? (New York: W. W. Norton and Co., 2017).

[6] Guide for the Perplexed, III:17.

[7] Immanuel Kant, Lectures on Ethics (London: Methuen, 1930).

As taken from, https://mailchi.mp/rabbisacks/ki-teitse-5779-244315?e=97ac870b13

¿Por qué el Rebe eligió a Frankl por sobre Freud?

Por Mendel Kalmenson

Viena, 1960. Viktor Frankl, el autor y psicólogo de fama mundial, estaba listo para desarraigarse de toda su vida (su investigación, su práctica clínica, su familia) y mudarse a Australia.

Habiendo sobrevivido los horrores inimaginables del Holocausto y emergiendo de las cenizas de Auschwitz con una teoría poco ortodoxa y audaz de la psicología humana, ya no pudo soportar la constante burla del trabajo de su vida por parte de sus colegas. El punto de vista de Frankl sobre la naturaleza humana difería en ciertas áreas clave de los puntos de vista freudianos que dominaban la disciplina de la psicología después de la guerra, lo que lo convirtió a él y a su trabajo en un blanco constante del ridículo académico público.

La disminución de sus creencias más profundas acerca de la composición interna del ser humano fue la gota que derramó el vaso. Podía sobrevivir a los ataques de los nazis en su cuerpo, pero ya no podía soportar en su alma los ataques de sus compañeros.

Fue en ese momento cuando Marguerite Kozenn-Chajes (1909-2000), una conocida cantante de ópera y descendiente de jasidim de Vizhnitz, llamó a su puerta en Viena.1 Cuando el Dr. Frankl abrió, encontró a una mujer vestida con ropa muy elegante, a quien nunca había visto antes, parada en la puerta de su casa.

Se anunció a sí misma como la portadora de un mensaje personal dirigido a él por el Rebe jasídico, R. Menachem Mendel Schneerson, de Brooklyn, Nueva York. Al escuchar esta sorprendente explicación de su visita, y al reconocer el nombre del Rebe, el Dr. Frankl rápidamente invitó a la Sra. Chajes a hablar en privado.

“El Rebe me pidió que le dijera”, comenzó, “que no debe rendirse. Debe ser fuerte. No se deje molestar por quienes le ridiculizan. Tendrá éxito y su trabajo logrará un gran avance”.

Al escuchar esta voz tranquilizadora desde lejos, el Dr. Frankl rompió a llorar. Desalentado, recientemente había estado completando sus documentos de inmigración a Australia. Se había dado por vencido, pero las palabras de aliento del Rebe le devolvieron la vida al Dr. Frankl.

Después de recuperar la compostura, el Dr. Frankl respondió vigorosamente con un compromiso renovado de continuar el trabajo de su vida. Y, de hecho, lo hizo. Después de este encuentro decisivo, el Dr. Frankl redobló sus esfuerzos para difundir sus ideas únicas y enfoques terapéuticos para curar la psique humana. No mucho después, su obra maestra El hombre en busca de sentido fue traducida al inglés, lo que despertó un interés popular inmediato en su trabajo y visión del mundo que ha continuado hasta nuestros días. Solo ese trabajo se ha traducido a 28 idiomas y se han vendido más de diez millones de copias, dando lugar a un género completo de literatura de autoayuda, así como al campo de la logoterapia, la filosofía y práctica de salud y curación psicológica únicas de Frankl.

La historia nos dice que Viktor Frankl se convirtió en uno de los pensadores más influyentes del siglo XX; vivió el infierno del Holocausto y, sin embargo, encontró la fuerza para presentar una visión inspiradora de la psique humana que se desviaba de manera fundamental de las normas aceptadas de su tiempo. Pero, ¿por qué el Rebe estaba tan preocupado por el Dr. Frankl y, particularmente, por el destino de su trabajo? Había muchos psicólogos judíos en ese momento, el propio Freud era judío, ¿qué había en la visión del Dr. Frankl de la psique humana que despertó tanto el interés del Rebe y atrajo su atención y apoyo personal?

Para responder a esa pregunta, debemos profundizar en los comienzos del psicoanálisis mismo. En la década de 1920, Viktor Frankl era un estudiante preciado de Sigmund Freud. De hecho, desde el inicio mismo del campo del psicoanálisis, Frankl fue uno de los primeros en adoptarlo y un adepto de las teorías y prácticas radicales de Freud. Sin embargo, después de un tiempo, sus ideas sobre la forma y la sustancia de la naturaleza humana comenzaron a divergir. Donde Freud vio como piedra angular de la conciencia humana el placer puramente egoísta, Frankl vio el potencial del alma para trascender las limitaciones del yo a través de la búsqueda de significado y las obras de bondad. Esta brecha fundamental entre sus perspectivas solo se hizo más amplia y más pronunciada a lo largo de los años.

Sigmund Freud, quien falleció en 1939, nunca se vio obligado a enfrentar la inhumanidad extrema del Holocausto; uno solo puede imaginar cómo eso podría haber complicado o aclarado sus percepciones iniciales sobre la naturaleza psíquica del ser humano.

Viktor Frankl, por otro lado, sobrevivió a Auschwitz. Escuchó sus terribles sonidos y vio sus oscuras visiones; probó sus aguas pútridas y olió sus cadáveres podridos, pero también fue testigo de milagrosos hechos de absoluto desinterés y preocupación.

“Si Freud hubiera estado en los campos de concentración”, escribió Frankl,2 “habría cambiado su posición. Más allá de los impulsos naturales básicos y los instintos de las personas, se habría encontrado con la capacidad humana de autotrascendencia. Los que vivimos en campos de concentración podemos recordar a los hombres que caminaron por las cabañas consolando a otros, regalando su último pedazo de pan. Puede que hayan sido pocos en número, pero ofrecen pruebas suficientes de que todo se puede quitar de un hombre, menos una cosa, la última de las libertades humanas: elegir la propia actitud en cualquier conjunto de circunstancias; elegir el propio camino”.

Fue así que, dentro del crisol de ese horrible campo de concentración, Frankl llegó a refinar y cristalizar sus intuiciones anteriores sobre las realidades subyacentes de la psicología humana. Una vez que terminó la guerra, el Dr. Frankl no pudo eludir la inevitable colisión con los principios fundacionales y los devotos seguidores de su antiguo maestro.

La raíz de su conflicto llega directamente al corazón de lo que constituye el núcleo de una persona. A su manera, cada uno buscó descubrir lo que hay detrás de todo, lo que se esconde dentro de nuestras profundidades psíquicas debajo de las máscaras que le mostramos al mundo. Ambos querían saber qué es lo que realmente impulsa el comportamiento humano: ¿quiénes somos realmente?

En respuesta a estas cuestiones, tanto Freud como Frankl plantearon la existencia de una estructura estratificada de la conciencia humana. Lo que significa que cada humano contiene múltiples niveles de conciencia, incluidas, por supuesto, las regiones inconscientes de la psique que ejercen influencias primarias sobre nuestro comportamiento y se expresan de manera misteriosa a través de los sueños y el lenguaje.

La diferencia entre sus puntos de vista radica en sus respectivos diagnósticos de lo que finalmente está en la raíz de nuestra psique, lo que comprende nuestro ser más esencial.

Freud enseñó que, en el fondo, cada uno posee lo que él llamó el “id”, que es una parte completamente inconsciente e impulsiva de la psique que opera con base en el “principio del placer” y es la fuente de apetitos e impulsos básicos, siempre en busca de placer y gratificación inmediatas.

El Dr. Frankl no estuvo de acuerdo. Sintió que Freud y sus colegas redujeron al ser humano a una mera criatura mecánica, privándolo de su verdadera esencia.

Él creía que las personas están impulsadas principalmente por un “esfuerzo por encontrar el significado en la propia vida”. De ahí el título de su libro más vendido: El hombre en busca de sentido.

Esta diferencia fundamental de opinión entre Freud y Frankl sobre lo que se encuentra en la raíz de la psique humana está bellamente resumida en una conversación entre el Rebe y un conocido profesor que se quejó sobre la naturaleza retorcida de las personas:

“De mis encuentros en la vida, he notado que las personas pueden parecer agradables y encantadoras desde el principio. ¡Pueden expresar preocupación por usted, mostrar interés en su vida e incluso admitir abiertamente que lo aman! Pero si uno cava un poco más profundo que la superficie exterior (algunos requieren más excavación que otros) en su núcleo, todos son exactamente iguales: egoístas, arrogantes y ególatras. ¿Por qué es esta la naturaleza de la humanidad?”

El Rebe respondió con una parábola:

“Cuando uno camina por la calle, las cosas a menudo se ven tan elegantes y atractivas: altos árboles floridos, casas elegantes, carreteras pavimentadas y autos caros. Pero si uno toma una pala y comienza a cavar debajo de la superficie, descubre tierra y barro, nada como el mundo hermoso, pero “engañoso”, sobre el suelo”.

En este punto, el profesor asintió con la cabeza.

“Pero, si no se diera por vencido”, concluyó el Rebe, “y continuara cavando más profundo, eventualmente encontraría minerales y diamantes preciosos”.3

El Rebe reconoció el hecho de que debajo de la superficie de las personalidades externas de las personas, a menudo se encuentra una realidad psíquica mucho menos halagadora. Sin embargo, el Rebe enfatizó que debajo de toda la “tierra y lodo” hay algo más profundo, algo hermoso y sagrado: hay un alma.

Esta es precisamente la razón por la cual el Rebe se interesó tanto por el Dr. Frankl y su trabajo. La visión de Frankl de la psique humana se correspondía bastante estrechamente con la comprensión jasídica: tenemos un alma debajo de la superficie del yo. Esta alma forma el núcleo mismo de nuestro ser y nos conecta con otras almas y con un poder Superior. La activación de este punto central es lo que nos permite trascender nuestra naturaleza más básica y convertirnos en una fuerza para el bien en el mundo.

A lo largo de los años que siguieron a su mensaje motivador inicial para el Dr. Frankl, el Rebe escribió con admiración sobre su enfoque:4 “Es obvio [que] algunos médicos han ayudado y curado a sus pacientes de manera directa, especialmente desde que un profesor (Frankl) encontró el valor en su alma para declarar y anunciar que, contrario a la opinión del famoso fundador del psicoanálisis (Freud), la fe en Di-s y una inclinación religiosa en general, que da sentido a la vida, etc., son una de las más efectivas formas de curación”.

Además, el Rebe continuó apoyando y respaldando su trabajo,5 incluso sugiriendo a otros académicos y psicólogos6 que el trabajo de Frankl sería un buen lugar para encontrar y forjar nuevas conexiones entre los puntos de vista de la psicología y las enseñanzas del jasidismo.

Es más, a pesar de que el Dr. Frankl rara vez se involucró con la comunidad judía de alguna manera pública, se convirtió en un partidario constante del trabajo de Jabad en Viena por el resto de su vida.

De todas las historias anteriores queda claro que, a pesar de la influencia indiscutible de Freud en el campo de la psicología secular, el Rebe sintió un parentesco con las ideas y el enfoque del Dr. Frankl para sanar y motivar al ser humano a ser más humano. El Rebe estuvo de acuerdo con el Dr. Frankl en que cada persona tiene el potencial de ser mucho más que solo su cuerpo y su ego. Al activar su punto interno de significado supremo, una persona puede escapar de las arenas movedizas de las obsesiones egocéntricas y verdaderamente convertirse en santa.

Notas al Pie

1.Para leer historia completa en inglés, ver: https://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/1201321/jewish/The-Rebbe-and-Viktor-Frankl.htm

2.El hombre en busca de sentido, p. 66.

3.Citado en un recuerdo distribuido en la boda del rabino Mendel Greenbaum.4.

4.Ver Igrot Kodesh, vol. 22, p. 227.

5.La relación del Rebe con Frankl es evidente también en el siguiente episodio. A principios de la década de 1970 (alrededor de 1973-74), Clive Cohen, que estudiaba psicología en la Universidad de Leeds, visitó el Rebe. Clive, quien comenzó a explorar las enseñanzas del judaísmo en el Rabbinical College of America en Morriston, NJ, le preguntó al Rebe cómo lidiar con los numerosos conflictos entre el estudio contemporáneo de la psicología y los paradigmas del judaísmo. El Rebe sugirió que se escribiera con Viktor Frankl sobre el asunto. “Si lo desea”, agregó el Rebe, “puede usar mi nombre como referencia”. (www.algemeiner.com/2010/06/25/the-rebbe-and-viktor-frankl/)

6.Por ejemplo, un psiquiatra religioso judío, Iacob Greenwald, relató que una vez fue invitado por el Rebe para una visita. El Rebe quería saber si estaba familiarizado con los escritos de Viktor Frankl y si podían integrarse en una perspectiva de terapia de la Torá. Para más información sobre esto, vea el ensayo de R. Iosef Itzjak Iacobson, en: http://www.theyeshiva.net/896.

Segun tomado de, https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/4472493/jewish/Captulo-3-Por-qu-el-Rebe-eligi-a-Frankl-por-sobre-Freud.htm

Revelan el secreto detrás de la increíble conservación de los Rollos del Mar Muerto

Un estudio explica la antigua tecnología utilizada por el pueblo que escondió los manuscritos hebreos y cómo se adelantaron a prácticas que no habían registrado hasta la Edad Media

Uno de los manuscritos del Mar Muerto

En 1947 unos pastores beduinos recorrían desesperados las dunas junto al Mar Muerto. Uno de ellos encontró una cueva con unas cavidades donde se escondían frascos que atesoraban cerca de 900 pergaminos escritos en hebreo. Se trataba del legado de la antigua secta de los esenios, quienes enterraron sus escritos sagrados antes de que los romanos arrasaran su pueblo, hace 2.000 años. Así es como se encontraban los Rollos del Mar Muerto, que sobrevivieron a siglos de enterramiento. Ahora, un estudio realizado por investigadores del Instituto de tecnología de Masssachusetts (MIT) junto con otros colaboradores desvela una tecnología antigua única de fabricación de pergaminos, que responde a la pregunta de por qué aquellos escritos han sobrevivido hasta nuestros días.

La investigación se centró en uno de los rollos en concreto: el conocido como Pergamino del Templo. Se trata de uno de los más grandes (de más de 7,5 metros de largo), si bien es el mejor conservado, a pesar de que su material es el más delgado de todos (una décima de milímetro). También tiene la superficie de escritura más clara y blanca de todos los pergaminos, a pesar de que todos estaban repartidos en once cuevas, a menudo enterradas bajo un par de metros de escombros y guano (heces de murciélago) para que pasaran desapercibidos por los saqueadores.

Evaporitas

Sus condiciones únicas llamaron la atención del profesor de ingeniería civil y ambiental del MIT, Admir Masic. Él, junto con Roman Schuetz, del Instituto de Ciencias Weizmann de Israel y el estudiante de posgrado del MIT Janille Maragh han publicado los resultados de su investigación en «Science Advances». Descubrieron que el pergamino se procesó de una manera inusual, usando una mezcla de sales que se encuentran en las evaporitas, el material que quedó de la evaporación de las salmueras, pero que era diferente de la composición típica encontrada en otros pergaminos. Y, además, no provenía de las sales del Mar Muerto.

«Tuvimos el privilegio de estudiar fragmentos del museo israelí en Jerusalén llamado Santuario del Libro que fue construido específicamente para albergar los Rollos del Mar Muerto», explica Masic. En concreto, se estudió un trozo de 2,5 centímetros de ancho utilizando una variedad de herramientas especializadas desarrolladas por investigadores para mapear, en alta resolución, la composición química detallada de objetos relativamente grandes bajo un microscopio, pero sin ser una práctica invasiva.

Pieles de animales, azufre, sodio y calcio

El pergamino está hecho de pieles de animales a las que se les ha eliminado todo el pelo y los residuos grasos sumergiéndolos en una solución de cal (que no se había visto hasta la Edad Media) o mediante tratamientos enzimáticos y de otro tipo (que sí se daba en la antigüedad), raspándolos y luego estirándolos bien en un marco. Cuando se seca, a veces la superficie se prepara aún más frotando con sales, como aparentemente fue el caso con el rollo de templo. Además, los análisis revelaron que contenía azufre, sodio y calcio en diferentes proporciones esparcidas por la superficie del pergamino.

El equipo aún no ha podido evaluar de dónde proviene la combinación inusual de sales en la superficie del Pergamino del Templo, pero los investigadores tienen claro que este recubrimiento, mezclado con estas sales, ayudó a darle su superficie blanca inusualmente brillante y quizás contribuyó a su estado de conservación. Y la composición elemental del revestimiento no coincide con la del agua del Mar Muerto, por lo que debe haber sido de un depósito de evaporita encontrado en otro lugar, aunque los investigadores no han podido determinar la zona aún.

La composición única de esa capa superficial demuestra que el proceso de producción de ese pergamino fue significativamente diferente del de los otros rollos, afirma Masic. Comprender los detalles de esta tecnología antigua podría ayudar a proporcionar información sobre la cultura y la sociedad de ese tiempo y lugar, que desempeñó un papel central en la historia del judaísmo y el cristianismo. Además, una comprensión de la producción de pergaminos y su química también podría ayudar a identificar falsificaciones de escritos supuestamente antiguos.

Según Ira Rabin, de la Universidad de Hamburgo (Alemania) y coautor del artículo: «Este estudio tiene implicaciones de gran alcance más allá de los Rollos del Mar Muerto. Por ejemplo, muestra que en los albores de la fabricación de pergaminos en el Medio Oriente, se utilizaron técnicas que contrastan con la técnica única utilizada en la Edad Media. El estudio también muestra cómo identificar los tratamientos iniciales, proporcionando así a los historiadores y conservadores un nuevo conjunto de herramientas analíticas para la clasificación de los Rollos del Mar Muerto y otros pergaminos antiguos».

Necesidad de preservación

Con todas estas preguntas en el aire, los investigadores piden que se refuerce la conservación de los rollos, cuyo mayor daño no proviene de su estancia durante más de 2.000 años en las cuevas del Mar Muerto, sino de los intentos posteriores de desenrollarlos y leerlos después de haber sido descubiertos. Además, los nuevos datos implican que estos recubrimientos minerales únicos también son altamente higroscópicos: absorben fácilmente cualquier humedad en el aire para después comenzarse a degradar rápidamente.

Estos nuevos resultados enfatizan aún más la necesidad de almacenar los pergaminos en un ambiente de humedad controlada en todo momento. Podría haber una sensibilidad imprevista incluso a cambios de humedad a pequeña escala. El punto es que ahora tenemos evidencia de la presencia de sales que podrían acelerar su degradación… Y estos son aspectos que deben tenerse en cuenta a la hora de su conservación», afirma Masic.

Segun tomado de, https://www.abc.es/ciencia/abci-revelan-secreto-detras-increible-conservacion-rollos-mar-muerto-201909062046_noticia.html#vca=mod-lo-mas-p6&vmc=leido&vso=abc-es&vli=portada.portada&vtm_loMas=si