Reflections on the UN Partition of Palestine

Reflections on the UN Partition of Palestine

NOVEMBER 30, 2014 2:40 PM

The day was November 29, 1947, the time, 5:50 p.m. EST. The United Nations General Assembly approved a resolution that would divide the Land of Israel between a Jewish and Arab state. Thirty-three nations voted in favor, thirteen in opposition, and ten abstained. The UN would recognize a small, but nonetheless imminent Jewish State following the British evacuation on May 14, 1948.

With the long awaited prospect of Jewish Statehood now a reality, the Jews rejoiced and danced throughout that night. People embraced and wished each other ‘mazal tov.’ David Ben Gurion, at a gathering at the Jewish Agency in Jerusalem, called for everyone gathered to sing the Hatikvah. Jewish Agency official Golda Meyerson (Meir) announced to those Holocaust survivors still languishing in DP camps in Europe that “together with us, you will live in a free Jewish state.” According to the UN Resolution, the Jews would soon receive a small sliver of land consisting of the Negev Desert, the coast and parts of the Galilee region – about 12 percent of the original Jewish home called for by the 1917 Balfour Declaration. Jerusalem was designated to be an international city. Yet, as Jews of the Yishuv celebrated and danced horas, their very lives were in jeopardy.

The Arabs strongly rejected Resolution 181 and made it abundantly clear that they had no intention to abide by the resolution. This came as no surprise. Since the 1917 Balfour Declaration, Arab opposition to a Jewish State of any size was made known by word and deed in the form of terror in the ensuing decades. In the early days of the British Mandate, Jews issued manifestos and made overtures calling for cooperation with their Arab neighbors, hoping that they could build the region together as neighbors, but to no avail.

Those Arab leaders who condemned the waves of violence against Jews or supported a Jewish state were dealt with in the harshest ways.

On November 29, Arab UN delegations called the UN move ‘undemocratic.’ Ambassador Amir Arslan of Syria, proclaimed, “My country will never recognize such a decision,” Jamali of Iraq objected that Resolution 181, “Undermines peace, justice and democracy,” and they and their Arab colleagues abruptly walked out the halls of the UN in Lake Success, New York, in protest. Almost immediately, Arab labor strikes in Palestine were called, and acts of terror were launched against Jews.

In the first month after the UN vote, 118 Jews were killed and 217 were wounded. Civilians were attacked on the streets, and convoys to cities were also attacked as were medical clinics. Violence also extended into the Arab world. In the Yemenite city of Aden, anti-Jewish riots broke out with reports of 76 Jews killed and 74 wounded.

Soon, the Arab Legion of irregular troops led by Nazi trained commandoes Hassam Salameh and Abdul Kader Husseini, nephew of the infamous Mufti, Haj Amin Al Husseini, led the Arab war effort while the surrounding Arab nations preferred to wait until the British evacuation. On February 11, a bombing on Ben Yehudah Street in central Jerusalem killed and wounded hundreds.

The Jewish State, not even officially re-born, was fighting for its existence.

Resolution 181 represented the rebirth of the Jewish State and also a blow to the proposed two state solution. The Palestinian Arabs rejected an Arab as well as a Jewish State and sought to eliminate Israel, demonstrating that they were far more anti-Jewish than they were ‘pro-Palestinian.’

Sixty-seven years later, Israel thrives but still faces many foes in the Middle East and emerging foes in Europe and other places. These opponents of Israel, like the rejectionists before them, oppose not the borders, but the very notion of Jewish Statehood. Time has passed but the enmity remains.

Segun tomado de, http://www.algemeiner.com/2014/11/30/reflections-on-the-un-partition-of-palestine/ el domingo, 30 de nov. de 2014.

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¿Convivencia o coexistencia? (Segunda Parte)

¿Convivencia o coexistencia? (Segunda Parte)

Por Elena Ruth Gómez*

Los pocos que quedaron en la aljama fueron expulsados de Granada. El rey al-Mutammid de Sevilla los acogió nombrando a Isaac Ibn Albalia como rabino mayor de todo su reino con la orden de restaurar la Escuela que hubiese en Granada.
Ibn Negrella dejó a su hijo una aljama grande y próspera con un naguid (gobernador) como visir al frente de ella y en 1162, los pocos que quedaban, convertidos a la fuerza al Islam por los almorávides, fueron aplastados por los almohades. Obligados a vestir de azul y gorro amarillo, dejaron de montar a caballo y vestir de seda. Se calcula que en 1492 apenas si había un millar de judíos en Granada.
El contrapunto a Granada lo hallamos en la Taifa de Zaragoza. Allí encontramos a otro de los maestros de Lucena, Jonah ibn Yanah junto a Moses ibn Samuel haCohen ibn Chikatilia.
La judería de Zaragoza prospera y junto al rey al-Mundhir encontramos a un ministro judío, Yekutiel ibn Hasan. No será el único, posteriormente encontraremos Abu Fadl Ibn Hasdai asesorando al rey. El vigor de la aljama llegará hasta el siglo XV.
Es significativo que el Siglo de Oro de la literatura hebrea medieval se concentre en esta taifa. Por ella no solo pasó el Cid luchando bajo bandera de los Banu Hud si no que su situación estratégica entre Castilla, Aragón y los Condados Catalanes, le propició una paz debidamente administrada por su diplomacia. Y es aquí, en este siglo XI tan tempestuoso, donde encontramos a sus principales representantes.
La obra de Salomón Ibn Gabirol es la expresión mística de la poesía religiosa. Escrita en árabe, expresará un saber teológico que influirá en los grandes maestros cristianos posteriores, siendo el Avicebrón de los escolásticos. Ibn Ezra nos dice que murió en Lucena hacia 1050.  Los traductores Judah ibn Tibbon y Shemtob Ibn Falaquera se ocuparon de hacernos llegar sus obras. Sus Azarot son exposiciones sobre los 613 preceptos. Una de ellas se utiliza en el servicio de Shavuot. Pero si su Fons Vitae fue libro de cabecera para los escolásticos, para la comunidad judía lo fue el Keter Malkhut (Corona Real). Es su máxima obra poética y es un canto a D-os y a la Creación. Se recita después del servicio vespertino de Yom Kippur.
Josef Ibn Paquda (1040-1110) fue Dayan (juez rabínico) en Zaragoza. Su obra principal, Hobot ha-lebabot, escrita en árabe, nos llega en hebreo gracias de nuevo a la traducción de Tibbon. En su tratado, dentro de la mística hebrea, nos dice Ibn Paquda que el peligro a que debe hacer frente un alma piadosa consiste en la rutina y el anquilosamiento. El remedio no es otro que fortalecer el espíritu para que pueda vivir sin peligro dentro del mundo. Las obligaciones de la Ley son beneficios que el hombre ha recibido del Creador.
Por último, el más rompedor, Yehuda Ha-Levi (1075-1141). Aunque nació en Tudela, este médico trotamundos vivió en Zaragoza. Incansable viajero, conoció tanto el territorio musulmán como el cristiano para decir: “curo a Babel pero ella sigue siendo miserable”.
Jerusalén siempre fue su meta. Se veía a sí mismo como un desterrado obligado a vivir lejos de su patria. Hacia 1120 escribía a su amigo David de Narbona: “Suspiro por el instante en qu D-os me de libertad para irme a los lugares en donde se halla la ciencia vivificante y las fuentes de la sabiduría”.
Su final no puede ser más legendario. Se dice que un jinete árabe le asesinó cuando, frente a los muros de Jerusalén, recitaba su Elegía por Sión. En esos momentos, Jerusalén era la capital del reino cruzado.
Se cree que él fue el autor del cuento de “Los Tres Anillos” y es el primer poeta en el que se encuentran versos en castellano. Casi toda su obra está escrita en hebreo y se puede decir que con él termina la influencia árabe en la cultura hebrea, iniciando así un nacionalismo israelita con un único fin: Jerusalén. Para ha-Levi, la nación judía y la tierra prometida forman un todo completo. El retorno a Jerusalén es una necesidad imprescindible, un mandato.
Su obra más conocida es el Kadosh de la Amidá para Yom Kippur “El Himno de la Creación”.
“Prueba y fundamento de la religión menospreciada” fue su libro más famoso aunque no fue conocido con este largo título si no con el de “Kuzarí”, pues se presenta como un diálogo entre un rabino y el rey de los Kházaros.
La llegada de los almorávides a finales del siglo XI significó una vuelta a la ortodoxia musulmana llena de intransigencia y más dificultades para la comunidad judía, que cada vez más emigraba a un norte auspiciado por los reyes cristianos.
El saber talmúdico tendió a concentrarse en Lucena con Ibn Hasdai e Ibn Gayat a la cabeza. Se pagó una muy considerable suma de dinero a los almorávides para seguir subsistiendo, algo que los almohades en 1148 no toleraron. Al morir el último de los gaones babilónicos a principios de siglo, Lucena se convirtió en la directora espiritual del judaísmo con Isaac al-Fasí como director de la Escuela.

Llegado este punto es justo nombrar a los hermanos ibn Ezra. Abraham ibn Ezra (1089-1164), fue, con sus estudios astronómicos, uno de los científicos más influyentes de la Edad Media. Mosés ibn Ezra nos dejó su “Sirat Yisrael”, un análisis de la literatura hebrea hasta sus días.  Las persecuciones a las que fueron sometidas la población judía bajo el emir ibn Tashfin contrastan con el favorecimiento de su hijo Alí, lo que permitió que en la primera mitad del siglo XII una segunda generación de eruditos: al-Balia e ibn Zadik entre otros. Pero es en estos momentos cuando se debe hacer frente a otro problema: el de los conversos, teniendo como exponente a Moses ha-Sefardí, llamado luego Pedro Alfonso, que atacará al judaísmo con fervor.

Convertirse o perecer

La entrada de los almohades supuso una catástrofe tanto para judíos como mozárabes, según nos informa Salomón Ibn Verga y la Crónica Adephonsi. Convertirse o perecer, esa era la consigna.
Muchas familias, como la de Maimónides, fingieron una conversión al Islam a la espera de un cambio o la posibilidad de emigrar. Ante el celo con que se vigilaba las conversiones muchos optaron por emigrar al norte cristiano, como los Tibbon o los Qimhi. La plaza de Calatrava, entregada por Alfonso VII a un sobrino de Ibn Ezra se convirtió en centro de distribución de los emigrados, dirigiéndose muchos de ellos a Toledo, Aragón, Castilla, Cataluña, Provenza y Egipto.
A lo largo de este artículo hemos recorrido cinco siglos de historia de la comunidad judía bajo el dominio musulmán. Hemos visto gloria y esplendor pero también muerte y aflicción. Una comunidad en donde muchos vivían en condiciones mucho menos brillantes al estarles prohibidas, como a todos los no musulmanes, el ejercicio del poder político y respetando así el pacto de la Dhimma, aunque, como hemos dicho al principio, no siempre se cumplía la ley. Hemos hablado de los grandes personajes, visires y embajadores, sabios y poetas, médicos y grandes hombres de negocios, pero no podemos olvidarnos nunca de ese groso de población, en su mayoría agricultores y artesanos, que hicieron de las aljamas un lugar próspero, en donde generación tras generación se transmitía el judaísmo, resistiendo incluso en los tiempos difíciles. Unas aljamas de las que hoy en día nos sentimos orgullosos.  Domínguez Ortiz dijo en 1992: “No es verdad que hubiera previamente una etapa de convivencia ideal. La convivencia medieval entre las distintas razas y religiones fue más bien una difícil coexistencia. Pintar como un hogar feliz la Granada nazarí es un completo error; allí los judíos eran pocos y descalificados y los únicos cristianos eran los que estaban en las mazmorras.”
Por ello, he querido terminar con un sabio que refleja en su vida y su persona toda la historia judía. Fue hecho musulmán a la fuerza pero su familia nunca abandonó la fe hebraica, huyó de al-Andalus a Fez, en donde el rabino secreto de la comunidad judía, Judah ibn Susán, fue descubierto y ejecutado. El sabio, huido de nuevo, gracias a un amigo árabe, recaló en San Juan de Acre. El rey Ricardo I de Inglaterra quiso que fuera su médico personal pero prefirió serlo de Saladino, bajo cuya protección pudo despojarse de su apariencia musulmana y gritar a los cuatro vientos que era judío y sefardí.  Nasí (presidente) de los judíos de Egipto, en su tumba en Tiberiades se escribió: “de Moses a Moses nadie hubo semejante a Moses”.
Por supuesto, ya saben de quien les hablo, de Rabí Moses ibn Maimon, Maimónides.
Su obra más famosa fue escrita en 1190, “Guía de los perplejos” e inmediatamente traducida al hebreo por el insigne Samuel ibn Tibbon. Para Maimónides, “perplejo” es el estudioso que al obtener cierto grado de conocimiento se desconcierta por las aparentes contradicciones entre su fe y su razón. Para él, la inteligencia de la realidad debía ayudar al hombre en el cumplimiento de los preceptos, pues según el historiador S. Zeitlin, sostenía el valor universal de la Ley Mosaica y la firme obligación del Pueblo de Israel de conservarla.
Sabio controvertido ya en su época, sus obras se escribían en árabe aunque él se declarase sefardí y, a pesar del rechazo y la controversia que generó en ciertos sectores de la intelectualidad judía en su momento, sus obras sobre Medicina sirvieron a generaciones de médicos y su doctrina, expuesta en su “Mishné Torá” se incorporó a la liturgia de las sinagogas sefardíes.
Finalmente, me gustaría terminar con unas palabras de Maimónides y que reflejan mi humilde pretensión al escribir este artículo:
“El recto saber del hombre, ayudado por su razón, debe conducir a éste hacia D-os”*Licenciada en Historia por la Universidad de Murcia


BIBLIOGRAFIA
. BAER, I, “History of the Jews in Christian Spain”
. MITRE FERNANDEZ, E. “Cristianos, musulmanes y hebreos: la difícil convivencia de la España medieval”. Madrid, Anaya 1988
.“La España Medieval: sociedades, estados, culturas” .Madrid Istmo, 1980
. PEREZ, J. “Los judíos en España”, Marcial Pons Historia, 2005
. SUAREZ FERNANDEZ, L. “Judíos españoles en la Edad Media”, de. Rialp, 1980
.“Los judíos” Ariel, 2003
ZEITLIN, S., “Maimónides” NY, 1955.

Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Mundo_Judio/61629/ el domingo, 30 de nov. de 2014.

A 66 años de la resolución de la partición de Palestina de las Naciones Unidas

A 66 años de la resolución de la partición de Palestina de las Naciones Unidas

El 29 de noviembre (fecha conocida en hebreo como Caf Tet beNovember) se cumplió el 66 aniversario de la resolución 181 de partición de Palestina de las Naciones Unidas, por la que se decidió crear un estado judío y otro árabe. También, hoy se cumple el aniversario del 30 de noviembre de 1947, día en que estalló la guerra civil entre los judíos y los árabes en el Mandato Británico de Palestina, como así también la expulsión de los ciudadanos judíos de los países árabes.

La guerra continuaría durante cinco meses, transformándose en la Guerra de la Independencia, cuando el régimen del Mandato terminó definitivamente la medianoche 14 de mayo 1948, y el Estado de Israel, comenzó formalmente a existir.

Aunque las hostilidades existían antes y continuaron durante décadas, el detonante inmediato de la guerra civil fue la resolución de partición. El Plan de Partición propuso dividir el territorio – que había estado bajo gobierno británico desde 1920 – en un estado judío y árabe, con Jerusalén bajo un régimen internacional especial.

Los británicos, que aún se recuperaban de la Segunda Guerra Mundial, estaban dispuestos a salir pero poco dispuestos a intervenir en la escalada de violencia.
La mayoría de los judíos celebraron la resolución, pero los árabes palestinos y los estados árabes rechazaron la partición. Al día siguiente, el 30 de noviembre de 1947, el Alto Comité Árabe, que actuó como órgano de gobierno de los árabes de Palestina, llamó a protestas y una huelga. Hombres armados emboscaron a dos autobuses judíos cerca de la ciudad de Petah Tikva, matando a siete personas, y francotiradores árabes dispararon contra los autobuses y peatones en Haifa, Jerusalén y Tel Aviv. La guerra civil había comenzado. En ese momento, había más de 600.000 judíos y alrededor de 1.340.000 árabes en Palestina.

La resolución de la partición

La resolución pedía una división del Mandato de Palestina en dos estados, uno judío y otro árabe. El plan de partición se discutió por primera vez en la escena internacional en la década de 1930, sugerido por las conclusiones de la Comisión Peel, una delegación de investigación británica que fue enviada a la Palestina del Mandato para analizar la situación tras la violencia entre judíos y árabes.

La comisión Peel llegó a la conclusión de que la continuación del Mandato Británico no era beneficiosa y recomendó entonces dividir la tierra en tres partes, dejando una zona a permanecer bajo el dominio británico.

Las recomendaciones de la Comisión Peel fueron rechazadas por ambas partes, judía y árabe, aunque las discusiones sobre el asunto continuaron. Al final de la Segunda Guerra Mundial, después de las revelaciones del Holocausto, los Estados Unidos presionaron al Reino Unido en relación con el Plan de Partición.

Una vez que los británicos habían cedido ante las demandas y presiones, las Naciones Unidas crearon un nuevo comité – el Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP) – bajo cuyas recomendaciones la ONU votó la partición el 29 de noviembre.

El importante rol de las diplomacias latinoamericanas

Las diplomacias latinoamericanas desempeñaron, en particular, un papel decisivo en la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) sobre la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe (nov. 1947). El peso numérico de los Estados latinoamericanos (un tercio de los miembros) y el rol central de la AGNU otorgaron a los representantes latinoamericanos una responsabilidad histórica en uno de los problemas más espinosos que ha tenido que tratar la comunidad internacional. Las naciones europeo-occidentales, junto con Estados Unidos, sumaron 12 países que votaron a favor, mientras que los países latinoamericanos, sumaron trece. En el resto del mundo, cada zona obtuvo muy escasos votos a favor, alrededor de uno o dos (Europa del Este, cinco, África, dos, Asia Pacífico, uno).

Votaciones según países:
Los 33 países (58%) que votaron a favor de la resolución 181 fueron: Australia, Bélgica, Bielorrusia, Bolivia, Brasil, Canadá, Checoslovaquia, Costa Rica, Dinamarca, República Dominicana, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Haití, Holanda, Islandia, Liberia, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Nicaragua, Noruega, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Suecia, Sudáfrica, URSS, Ucrania, Uruguay y Venezuela.
Los 13 países (23%) que votaron contra la Resolución 181 fueron: Afganistán, Arabia Saudí, Cuba, Egipto, Grecia, India, Irán, Irak, Líbano, Pakistán, Siria, Turquía y Yemen.
Los países que se abstuvieron fueron 10 (el 18%): Argentina, Colombia, Chile, China, El Salvador, Etiopía, Honduras, México, Reino Unido y Yugoslavia. Tailandia estuvo ausente en la sesión plenaria.

En los debates previos al voto, los embajadores Pedro Zuloaga de Venezuela, Jorge García Granados de Guatemala, Enrique Rodríguez Fabregat de Uruguay y Oswaldo Aranha de Brasil – este último como Presidente de la AGNU – fueron particularmente activos en la defensa de la creación del Estado judío, incluyendo su postura en la UNSCOP a favor de la necesidad del pueblo judío de un refugio nacional ante su persecución.

Por cierto, seis Estados latinoamericanos se abstuvieron (Argentina, Chile, Colombia, El Salvador, Honduras y México) y uno se opuso (Cuba). Cualquiera haya sido su voto en la resolución 181, a principios de la década del 1950, toda Latinoamérica había iniciado formalmente relaciones diplomáticas con el Estado judío. En un contexto de radical rechazo de la existencia de Israel por parte de los palestinos y otros árabes, las posiciones latinoamericanas adoptadas entre 1947 y 1967 pueden por lo tanto ser consideradas como más bien favorables a Israel, y eso a pesar de la retórica pro-equilibrio y pro-imparcialidad de la mayoría de ellos.

Algunos cambios comenzaron a surgir, sin embargo, a mediados de los años 1960. La entrada masiva de países descolonizados de África y Asia en las Naciones Unidas así como el auge del movimiento de los no-alineados, se tradujo en un apoyo mucho más fuerte a favor de la causa palestina en las instancias multilaterales.

En este contexto, las posiciones latinoamericanas evolucionaron también, aunque con menos radicalidad hacia Israel que las del bloque afroasiático.

Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Newsletter/61639/?utm_source=Noticias+diarias+Domingo-TEA&utm_medium=30-11-2014%202da%20edic el domingo, 30 de nov. de 2014.

Abbas: Palestinians will never recognize Israel as Jewish state

Abbas: Palestinians will never recognize Israel as Jewish state
Speaking to Arab League, PA president accuses Israel of setting up apartheid state, says Palestinians can’t wait any longer for statehood
BY TIMES OF ISRAEL STAFF November 29, 2014, 4:41 pm 79
Palestinian leader Mahmoud Abbas gives a press conference following his meeting with South African president, on November 26, 2014 in Pretoria, as part of his first official visit to South Africa. (photo credit: AFP PHOTO/STEFAN HEUNIS)
Palestinian leader Mahmoud Abbas gives a press conference following his meeting with South African president, on November 26, 2014, in Pretoria, as part of his first official visit to South Africa. (photo credit: AFP PHOTO/STEFAN HEUNIS)NEWSROOM

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Palestinian Authority President Mahmoud Abbas said Saturday that the Palestinians would never recognize Israel as a Jewish state, and accused Israel of establishing an apartheid government.

The Palestinian leader was speaking in Cairo at an emergency session of the Arab League with foreign ministers from around the Arab world. His remarks came following a week of intense debate among Israeli politicians about a Knesset bill which would enshrine Israel’s status as a Jewish state in law.
“We will never recognize the Jewishness of the state of Israel,” Abbas was quoted by Channel 10 saying. The news outlet also reported that Abbas threatened to terminate all security cooperation between Israel and the Palestinian Authority in the West Bank unless peace negotiations are revived. Talks collapsed in April, and Israel will not resume them so long as Abbas is partnered with the Hamas terror group in a Palestinian unity government.

Abbas charged that instead of advancing the peace process, Israel was working to set up an apartheid state, including Jews-only buses, establishment of Israeli legal sovereignty over West Bank settlements, the proposed “Jewish state” law, and requirements of declarations of loyalty by citizens.

“Return to negotiations is possible if Israel agrees to a full freeze of settlement [construction], including Jerusalem, release of the fourth group of long-term prisoners, and setting a timetable for negotiations which will begin with setting borders,” Abbas said.

Israel agreed to release four groups of Palestinian prisoners as a precondition for the American-mediated negotiations that began last year, but refused to free the final batch in March in a dispute over Palestinian demands that Israeli Arab prisoners be included, and having failed to secure Abbas’s agreement that the talks would continue beyond the original April deadline.

Abbas said Saturday that the Palestinians weren’t willing to wait any longer for progress and were determined to petition the United Nations Security Council to demand a timetable for the end to Israel’s occupation of the Palestinian territories.

“It’s impossible for us to wait any longer, because Israel continues its aggression and expropriation of lands and setting facts on the ground by continuing to build settlements,” Abbas was quoted saying. “The government of Israel doesn’t want, for internal reasons, to define its borders and we can’t continue with this situation.”

Abbas was expected to receive Arab League approval to lodge the UN petition in the coming days, but did not say when he would do so.

According to Channel 10, Abbas said he asked US Secretary of State John Kerry to cooperate in drafting the Security Council proposal, in order to put pressure on Israel to cease settlement construction.

The resolution is likely — but not certain — to fail, either because it falls short of the needed votes or because the US will veto it. But it will likely add momentum to international backing for Palestinian statehood.

Abbas warned that the Palestinians could take other steps, including joining the International Criminal Court, if the Security Council rejects the resolution.

The PA president said he would take these steps unless Israel “takes responsibility for the situation.”

“The situations in the [West] Bank is dangerous, and can’t continue,” Abbas said. “All signs point to [the fact that] the American mediation [of peace talks] failed with the end of negotiations.”

Read more: Abbas: Palestinians will never recognize Israel as Jewish state | The Times of Israel http://www.timesofisrael.com/abbas-palestinians-will-never-recognize-israel-as-jewish-state/#ixzz3KUHM3ZGX

Antisemitismo rabioso y mundial

Antisemitismo rabioso y mundial

Dr. Natalio Daitch. Buenos Aires, Argentina

Malas noticias
En el mes de Octubre, The New York Times International Weekly saca un artículo cuyo título es “El demonio revive en Europa”. Obvio que dice lo que ya todos sabemos y esperábamos, un antisemitismo creciente a la luz del conflicto árabe-israelí y motorizado fundamentalmente por gran parte de las comunidades árabes y musulmanas que han “migrado o invadido” el viejo continente, y que por su cantidad y rápido crecimiento demográfico han girado “el fiel o el eje de la balanza” en lo poblacional, cultural, y en lo social y político. Sorprendentemente, nuestros belicosos primos encuentran en Europa aliados entre grupos de izquierda (por lo general contrarios a Israel), y también en sectores no tan marginales de derecha que cegados por el odio antisemita, no dudan en juntarse con quién sea, a los fines de poder criticar y atacar a Israel (traducido al vulgo se trata de un antisemitismo maquillado).
Pero las agresiones han cruzado líneas rojas con gran facilidad, y rápidamente del grito han pasado al puño, a la piedra, al cuchillo, y también a matar judíos empleando armas de fuego de alto calibre (caso del museo judío de Bruselas). Hoy por hoy, los judíos deben caminar con cuidado en muchas ciudades europeas a los fines de no ser apaleados, y no son pocos los que deciden sacarse la kipá o solideo, para no ser agredidos por turbas mixtas aunque fundamentalmente árabes que emulan o nos hacen recordar los tiempos previos al nazismo de Hitler y presagian una nueva y oscura y amarga vuelta a la Edad Media.

No solo en el viejo continente
También en América, considerada históricamente un oasis de libertad y seguridad para muchos de nuestros hermanos y padres y abuelos que escaparon de las garras del nazismo, hoy peligra la tranquilidad para casi todas las comunidades hebreas. Los ejemplos son muchos, comenzando en la Venezuela de Chávez, una marcha pro palestina concluye en un ataque a una sinagoga. O los dos terribles atentados en Argentina de la Embajada de Israel y de la AMIA (únicos en su género) y aún hoy impunes, han impuesto un cambio de dial en el accionar comunitario y han intentado asestar un golpe mortal a una ya castigada comunidad judía y jaqueada por una fuerte corriente asimilacionista.
El asentamiento de muchos árabes y musulmanes venidos de no se donde, y la radicalización de las entidades argentino-árabes contrarias a Israel y al sionismo incrementan notoriamente el antisemitismo criollo y local.
También judíos antisemitas
Como si nuestras desgracias fueran pocas, la presencia o el aporte de judíos antisemitas a esta embestida antisionista-antisemita termina por aportar “la frutilla del postre”. Y es por este penoso camino que en el mes agosto y con motivo de un acto de “solidaridad con el pueblo palestino”, el actor Norman Briski interpreta lo que él denomina un “Rabino Rabioso” que urge a aplastar el levantamiento palestino en Gaza. Obvio que Rabino Rabioso suena a “perro rabioso” y queda claro que se aprovecha la ocasión para insultar a la religión judía aunque se quiera negar o explicar en contrario.

El mundo en llamas
El islamismo radical (dudo que haya uno moderado), brota con furia en todo el orbe. En África, en Asia, donde musulmanes de nacimiento o por opción cometen toda clase de atrocidades, colocando bombas o masacrando hombres, mujeres y niños en el nombre de una supuesta religión superior. Hoy por hoy, somos testigos de las decapitaciones, crucifixiones de cristianos en Siria e Irak, y de violaciones masivas que ejecuta “el Estado Islámico”. En Israel, la masacre de cuatro rabinos en la sinagoga Kehilat Yaakov del barrio Har Nof de Yerushalaim, y otros acuchillamientos posteriores marcan que esta cruzada del terror árabe-musulmán y palestino se encuentra en su apogeo.
Y lo último del bloque, el ataque de un niño judío de solo cuatro años en Nueva Zelanda, marca el regreso a una oscura edad Media, donde el horror y el salvajismo no conoce de límites.

Choque de civilizaciones. Reflexión final
Soy de aquellos que coinciden con lo expuesto por Samuel Huntington como “Choque o shock de civilizaciones”, una teoría acerca de las relaciones internacionales, expuesta en un artículo publicado en la revista americana Foreign Affairs en 1993, y luego plasmado en un libro en 1996.
En esta reflexión final, adhiero a que asistimos a un choque entre lo que conocemos sociedad judeo-cristiana o mundo occidental y el mundo musulmán belicoso e intolerante, y donde el campo de batalla o el escenario de la contienda traspasan los límites o fronteras de países y gobiernos mostrando que puede incendiar todo el globo.
Para resumir, sé que muchos se preguntaran si solo se trata del conflicto palestino-israelí o árabe-israelí o por el contrario, si el ataque a Israel es la causa o la excusa para que muchos árabes y musulmanes de diferentes latitudes puedan llevar más cómodamente adelante su Yihad real, amen de las Yihad llamadas electrónicas y mediáticas, que buscan no solo hacer desaparecer el molesto (para ellos Estado judío) y poder conquistar el “reino de los cristianos” y poder instalar el ansiado “Califato Mundial”.
Pero lo cierto es que, bajando del plano mundial a un plano más cercano, el antisemitismo ha perdido la vergüenza, y hoy por hoy, sean personas o gobernantes, renuncian placenteramente a cualquier diplomacia o cortesía para ingresar de lleno en el terreno de un antisionismo-antisemitismo explícito, rabioso, furioso, y asesino.
D’os nos de su protección.

Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Opinion/61580/ el sábado, 29 de nov. de 2014.

Jacob vs. Esau, Part I: The Two Roles

Jacob vs. Esau, Part I: The Two Roles

Jacob vs. Esau, Part I: The Two Roles

Unravelling one of the most cryptic episodes of the entire Torah.

by

Yet the story almost immediately takes a peculiar turn. Whereas their mother Rebecca favors Jacob, their father Isaac favors Esau – “because his venison was in his mouth” (v. 28). Isaac wanted to give the firstborn blessings to Esau, presumably to make him the primary heir. Was Isaac some clueless old man, taken in by Esau’s tasty food and outer show of piety? How could Isaac be so easily misled? And likewise, why didn’t Rebecca simply tell him of Esau’s true nature? Couldn’t she have easily influenced him to favor the deserving brother? Why this unnecessary rift in the family?

As Isaac approaches old age, he asks Esau to hunt and prepare him a meal so he may bless him before his passing. Isaac specially warns Esau not to steal an animal and to slaughter it properly (see Rashi to 27:4). Isaac knew full well the wickedness his son was capable of. Yet even at this late stage, Isaac still favored Esau as the more deserving son and attempts to give him the blessings.

Rebecca overhears her husband’s instructions and conceives her plan. She dresses Jacob in furs to resemble Esau’s hairy exterior and hands him cooked foods she prepared herself. She then sends him in to receive the blessings in Esau’s stead. Thus, again, rather than leveling with her husband Isaac, telling him the wicked truth about Esau, Rebecca simply tricks him into blessing the deserving son.

Jacob does as he was told and successfully receives the blessings, but with one significant twist. He nearly gives himself away. This does not occur because Jacob was a poor impersonator, but because he did something Esau would never have done: he spoke gently to his father. As the Sages point out, unlike Esau who later says “My father should get up” (v. 31), Jacob said “Please get up” (v. 19), and he attributes his quick arrival (after allegedly catching his hunt) because “the Lord your God chanced [the prey] before me (v. 20). He acknowledged that God was behind his success. And Isaac’s suspicions were immediately aroused. This did not sound like the harsh and uncouth Esau. He asked to feel Jacob’s arms, which – thanks to Rebecca’s disguise – felt exactly like Esau’s.

Thus, the well-known story of Jacob and Esau contains several surprising details. Isaac was well-aware (if not fully aware) of Esau’s evil ways, yet he still favored Esau to become father of the Jewish people. Rebecca, for her part, does not explain to Isaac his error but simply manipulates him into blessing Jacob. And Jacob seems to purposely do a poor job of concealing his true identity – prompting Isaac to pronounce in reaction, “The voice is the voice of Jacob, yet the hands are the hands of Esau.”

There is one very simple – albeit surprising – key to understanding the story – as well as the continuation of the story of Israel’s creation: Isaac was right. Esau really should have been an integral part of the Jewish nation. How can that be? Where is the place for such wickedness in the Jewish people?

Isaac was right. Esau really should have been an integral part of the Jewish nation.

The answer is that the nation of Israel really has two roles in the world – a “Jacob” role and an “Esau” role. The Jacob role is to be internally righteous people – to study Torah, to become more spiritual, and to develop a relationship with God. The studious, tent-dwelling Jacob was clearly grooming himself for such a role from his earliest years.

But that is only a part of Israel’s mission. Israel is not only to be a secluded nation of saints. We are to be the leaders of mankind, a “light unto the nations” (Isaiah 42:6). We must see that all mankind recognize and devote themselves to God. We must go out to the nations and oversee their development – and if necessary, wage war.

The nation of Israel thus has a dual mission to fulfill: a private role led by Jacob – developing their internal relationship with God, and a universal one led by Esau, the public, strongman of the world – leading mankind to full submission to God. Isaac rightly recognized that ultimately, Esau’s role would be a critical one in Israel. He would bring the entire world – not just the Jewish people – to salvation. Thus, in spite of all of Esau’s personal failings, Isaac knew that his abilities were needed for the development of a true nation of God.

Isaac was right to be sure. It was not simply a matter of Rebecca explaining to him that Esau was wicked. Isaac was well aware (even if not entirely aware) of that, yet he still favored his elder son.

Rather, Rebecca devised an alternate plan – risky, but which would ultimately triumph. Esau was too wicked to fulfill his role. Therefore, rather than pinning their hopes on the recalcitrant Esau, Jacob would have to assume two roles. He would have to fulfill not only his own personal role within Israel, but Esau’s as well. Not only would he be the private man of letters, but he would have to deal with the rough and tumble of the outside world, and take arms against his foes.

This is precisely what Jacob intended to convey when he entered Isaac’s tent, feigning to be Esau. While pretending to demonstrate his newly-acquired role as man of the field, he also spoke gently, invoking the name of God. For he was not simply trying to imitate his brutish brother Esau. He was projecting himself as the son who truly deserved Esau’s blessings. He would possess the hands of Esau, yet speak with the voice of Jacob. He was the new composite brother, who would fulfill both roles, a kinder and gentler Esau. And Isaac, after realizing his error, concluded “so too will he be blessed” (Genesis 27:33).

As we will see God willing in the next installment, ultimately Jacob would be successful, assuming a dual role and mission in the world.

Based primarily on lectures given by my teacher Rabb Yochanan Zweig

Segun tomado de, http://www.aish.com/jl/b/eb/kbc/Jacob-vs-Esau-Part-I-The-Two-Roles.html?s=show el sábado, 29 de nov. de 2014.

La Sinagoga

La Sinagoga

La Sinagoga juega un rol muy importante en el judaísmo. En hebreo se llama Beit Hakneset, o casa de reunión. Los Sefaradim suelen llamarla Knis o Templo y los Ashkenazim lo llaman Shil o Shul. Es el lugar que reúne a la comunidad en todos los momentos importantes.

Veamos algo de su estructura y función.

La Sinagoga es el lugar preferible para rezar. Si bien uno puede rezar en prácticamente cualquier lugar, sus plegarias tienen una resonancia y efecto especial cuando se realizan en la Sinagoga, dada la santidad especial generada por ser designada como lugar de rezo público.

Dos veces por día los hombres se reúnen en la sinagoga para realizar las plegarias matutinas y vespertinas en comunidad.

Uno debe tener su Sinagoga fija a la cual asiste con regularidad.

El Origen

La idea de designar un lugar físico para el encuentro con D-os tiene su origen cuando el pueblo judío salió de Egipto. D-os les había ordenado construir un Tabernáculo, como lugar de encuentro con él. Durante los cuarenta años que el pueblo judío deambulaba por el desierto, rumbo a la Tierra Prometida, desmontaban y montaban el Tabernáculo cada vez que les tocaba viajar de un campamento al siguiente.

Dicho Tabernáculo fue construido de acuerdo a especificaciones muy detalladas, documentadas en el libro de Éxodo, que D-os le transmitió a Moisés.

Una vez que entraron a la Tierra Prometida, el santuario fue erigido en Guilgal donde permaneció durante los catorce años de la conquista de la tierra y su repartición entre las tribus. Luego fue trasladado a Shiló donde construyeron un santuario con paredes de piedra, reteniendo el techo de pieles del Tabernáculo. Permaneció ahí durante 369 años, hasta el fallecimiento de Eili Hakohén. Luego fue trasladado a Nov y posteriormente a Givón; entre ambos, 57 años. Eventualmente el Templo encontró su lugar permanente en Jerusalén, construido por el Rey Salomón en los años 833-827 A.E.C. y quedó descartado cualquier otro lugar como apropiado para el Templo.

Hasta ese entonces, y durante los 410 años de su existencia, el servicio religioso giraba en torno a los sacrificios realizados en los templos mencionados. Uno iba al Templo para ofrecer su sacrificio y estaba prohibido realizar sacrificios fuera del Templo.

Luego de la construcción del segundo Templo (352 A.E.C.), los miembros de la Gran Asamblea, liderado por Ezra, instituyeron las plegarias de Kadish, Kedushá y Bareju a ser recitadas únicamente en presencia de por lo menos diez hombres. Fueron ellos también quienes formalizaron los textos de todas las bendiciones y plegarias. A raíz de esto surgieron las sinagogas donde la gente se reunía para rezar y leer la Torá en comunidad. Aun así el centro del culto religioso siguió siendo el Templo de Jerusalem. Cuando el segundo Templo fue destruido, y con ello se suspendieron los sacrificios, quedaron las sinagogas como los centros del servicio religioso comunitario.

Estructura

Si bien se puede rezar en prácticamente cualquier lugar digno, hay ciertos detalles que son comunes a todas las sinagogas del mundo:

Dirección. En todas las sinagogas del mundo rezamos mirando hacia Jerusalén.
Arón Hakódesh o Heijal. En la pared que da hacia Jerusalén está ubicada el Arón Hakódesh o Arca Sagrada en la cual se guardan los Sifrei Torá o Rollos de la Torá.
Bimá. En el centro de la sinagoga está situada la Bimá o estrado, donde se apoya la Torá durante su lectura.
Amud oTeivá. Generalmente pegada al Arón Hakódesh se encuentra el atril desde donde el Jazán lidera las plegarias.
Mejitzá. Para que un espacio sea apto para los rezos debe haber una separación física entre los hombres y las mujeres. Está separación está denominada Mejitzá. Todas las autoridades halájicas están de acuerdo en que es imprescindible que haya una Mejitzá para poder realizar los servicios.
Ner Tamid. Hay muchas sinagogas que mantienen una luz encendida siempre frente al Arón Hakódesh, denominada Ner Tamid o Vela Permanente. Representa la vela occidental del candelabro situado frente al Sancta Sanctorum que permanecía siempre encendida.
Ventanas. Es recomendable que haya ventanas en la Sinagoga, por medio de las cuales uno pueda ver el cielo y despertar por ello la reverencia a D-os. Hay quienes recomiendan que haya doce ventanas, representando las doce tribus de Israel, cada una con su entrada al cielo.

Leyes

Hay muchas leyes que tienen que ver con el respeto con el que hay que tratar una Sinagoga. He aquí algunas de ellas.

Está prohibido entrar a una Sinagoga con la cabeza descubierta.

Está prohibido conversar durante las plegarias o lectura de la Torá.

Está prohibido utilizar la Sinagoga como un atajo. Si uno entra por una puerta y sale por otra para acortar el camino está considerada una falta de respeto. Debe sentarse a recitar una plegaria o estudiar algo de Torá en el camino, para darle importancia al lugar.

Está prohibido besar a los hijos chicos en la Sinagoga, para no “competir” con el amor para con D-os que uno viene a expresar.

La Sinagoga como “Embajada”

He aquí una perspectiva interesante sobre la función de la Sinagoga.

El Talmud (Berajot, 8a) hace la siguiente observación: El versículo (Deut., 11:21) dice “para que tengan una larga vida sobre la tierra que D-os les da,” o sea Israel. “¿Cómo es posible, entonces,” pregunta, “que haya ancianos en Babilonia?” Y responde que es “porque van temprano y se quedan hasta tarde en las sinagogas”.

En su comentario Kli Iakar, el Rabino Shlomo Efraim, Z”L, pregunta: ¿qué tiene que ver la respuesta con la pregunta? ¿Qué tiene que ver la asistencia asidua a la Sinagoga con la bendición de larga vida que está relacionada con vivir en la Tierra de Israel?

Ofrece la siguiente respuesta:

Dicen nuestros sabios (Talmud, Meguilá, 29a) que cuando el Mashíaj venga se trasladarán todas las sinagogas de la diáspora a Israel. Quiere decir, entonces, que cada sinagoga es como tierra de Israel (similar a la relación que hay entre una embajada y el país que representa). Cada vez que uno se encuentra en la Sinagoga es como si estuviera en Israel y engendra las bendiciones relacionadas con ella.

¡Aprovechemos la oportunidad!

Segun tomado de, http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2068735/jewish/La-Sinagoga.htm el viernes, 28 de nov. de 2014.