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Author Archives: yishmaelgunzhard

La plegaria recién descubierta del Rambán

por Ivette Alt Miller

La plegaria recién descubierta del Rambán

El Rambán o Najmánides fue un líder judío hace 800 años. Una plegaria que él escribió y que acaba de ser descubierta, puede inspirarnos también hoy.


“En los caminos del arrepentimiento instrúyeme…” Esta frase es de la bella plegaria escrita hace casi un milenio por uno de los más grandes sabios de la historia judía, Rav Moshé ben Najmán. Sólo fue descubierta y traducida recientemente, después de muchas generaciones. Al salir a la luz justo antes de Iom Kipur, esta sincera plegaria puede ayudar a los judíos de todo el mundo a poner en palabras sus anhelos.

Rav Moshé ben Najmán tuvo una vida muy agitada. Su obra sigue influyendo sobre los judíos de todo el mundo. El Rambán nació en 1194 en la ciudad de Girona, en España, muy cerca de la actual frontera con Francia. En ese momento, había en Girona un floreciente barrio judío. Este barrio judío, conocido como El Cali, sigue en pie en la actualidad, es una de las juderías mejor conservadas de toda Europa y una de las principales atracciones de Girona. Las estrechas y sinuosas callejuelas medievales por las que caminó Rav Moshé ben Najmán siguen de pie, aunque la comunidad que una vez llenó el área de una vida vibrante ha partido.

El barrio judío, El Cali

El Rambán nació en una famosa familia de Rabinos, y estudió con algunos de los Rabinos más renombrados de Francia y de España. Muy pronto quedó claro que Moshé no era un estudiante regular: era una de las mentes más brillantes de su época, y rápidamente llegó a dominar gran cantidad de conocimiento judío y secular. Él escribió dos grandes obras sobre la práctica judía cuando tenía sólo 15 años: Hiljot Nedarim Hiljot Bejorot. Recibió ordenación rabínica y es conocido como el Rambán, por la sigla formada por las iniciales de Rabí Moshé ben (hijo de) Najmán.

El Rambán fue reconocido como uno de los principales Rabinos de España. Judíos de todo el país y del exterior le escribían cartas para consultar sus opiniones y pedir su consejo sobre asuntos de la ley judía. Él también estudió medicina y trabajó como médico. Obtuvo prominencia no sólo en los círculos judíos sino también en los no judíos, ganando incluso la confianza y la admiración del Rey Jaime de Aragón, el monarca medieval que expandió el reino de Aragón a lo que hoy es la región catalana de España.

La disputa

En el año 1263, el rey Jaime le ordenó al Rambán participar en una disputa. Estos eran eventos espantosos de la Europa medieval en la que enfrentaban a sabios judíos contra no judíos en debates públicos sobre su fe. Las disputas podían ser mortales: a los judíos se les ordenaba defender sus creencias, pero tenían prohibido insultar la doctrina cristiana. Cualquier judío que era acusado de negar los principios de la fe cristiana podía ser torturado y asesinado.

Al Rambán le ordenaron debatir contra un judío que se había convertido al cristianismo. El rey Jaime y toda su corte asistieron a la disputa, disfrutando cada giro de los argumentos. Cuando terminó la disputa, el rey declaró que el Rambán era el ganador, que había vencido a su oponente cristiano, y lo recompensó con trescientas monedas.

Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que algunos católicos dominicanos comenzaron a difundir el rumor de que en verdad el Rambán había perdido la disputa y que su oponente cristiano había “probado” la ilegitimidad de la fe judía. El Rambán respondió escribiendo un relato exacto de la disputa. Con su mente brillante, él logró recordar perfectamente todos los detalles de cada una de las preguntas que les habían formulado a él y a su oponente y registró sus respuestas exactas. El libro resultante, Séfer Havikuaj, provee un relato detallado del amplio debate.

Las autoridades dominicanas aprovecharon el libro como una corroboración de la acusación de que el Rambán había insultado al cristianismo. Ellos presentaron al rey Jaime versiones sumamente editadas de la obra, y el rey se sintió ofuscado. El Rambán señaló que todo lo que escribió en su libro lo había dicho públicamente delante del rey y que lo habían recompensado por sus palabras. El rey Jaime reconoció que eso era cierto y le perdonó la vida. El Séfer Havikuaj fue prohibido y quemado, pero al Rambán le permitieron partir de Aragón y exiliarse en vez de ser quemado en la hoguera.

De Francia a Israel

El Rambán se asentó en lo que actualmente es Francia, y continuó estudiando Torá y misticismo judío. Escribió un comentario sobre la Torá que se sigue estudiando en la actualidad y provee profundas ideas sobre los textos de la Torá.

Durante toda su vida, el Rambán anheló ver Jerusalem y la Tierra de Israel. Tres veces al día, rezaba mirando hacia el este, en dirección a Jerusalem. Cada vez que rezaba, como todos los judíos, pedía tener el privilegio de retornar a la patria judía. En 1266, a los 72 años, decidió partir de Francia y viajar a la tierra de Israel. No era algo sencillo, y su viaje estuvo plagado de dificultades y peligros, pero en 1267 llegó al puerto de Aco, una ciudad portuaria al norte de lo que hoy es Israel.

El Rambán llegó a la Tierra Santa poco antes de las Altas Fiestas, y viajó a Jerusalem para pasar allí Rosh HaShaná y Iom Kipur. Al llegar a Jerusalem encontró una escena de terrible devastación. Durante años habían luchado por Jerusalem y esta había sido escenario de espantosas batallas. Los cruzados saquearon Jerusalem en 1099 y masacraron a sus habitantes, tanto judíos como musulmanes. En 1187, el gobernador musulmán Saladín les quitó a los cruzados el poder sobre Jerusalem y permitió que la comunidad judía siguiera viviendo en Jerusalem. En 1229, los cruzados europeos volvieron a saquear la ciudad y masacraron a muchos de sus habitantes. En 1244, Jerusalem fue invadida por las fuerzas tártaras. En 1259 los mongoles saquearon la ciudad y mataron indiscriminadamente a los judíos. Muchos judíos huyeron. En 1260, los mamelucos (una tribu de ex esclavos de Egipto) conquistaron Jerusalem. Ellos permitieron que los judíos vivieran en Jerusalem en relativa paz, aunque para entonces la comunidad judía estaba traumatizada y diezmada.

Cuando el Rambán llegó a Jerusalem, fue recibido por la pequeña comunidad judía. Con tantas sinagogas destruidas, los judíos de Jerusalem rezaban en una casa privada. Los judíos que el Rambán encontró se habían empobrecido y estaban muy asustados. El Rambán le escribió una carta a su hijo, que seguía viviendo en Aragón, y describió la Tierra de Israel. “Hay muchos lugares abandonados y grande es la profanación. Mientras más sagrado es el lugar, mayor es la devastación que ha sufrido. Jerusalem es el lugar más desolado de todos”, escribió.

La Sinagoga del Rambán en el Barrio Judío de Jerusalem

El Rambán decidió reestablecer una sinagoga oficial en Jerusalem. Él eligió una casa que había sido arruinada por los invasores, pero que todavía contaba con bellos pilares de mármol. Durante la invasión de los mongoles, muchos de los rollos de la Torá de Jerusalem habían sido llevados para ser protegidos en la ciudad vecina de Shejem (hoy conocida también como Nablus). El Rambán los trajo nuevamente a Jerusalem para usarlos en la sinagoga que estaba estableciendo. La sinagoga del Rambán estuvo lista en tres semanas. Los judíos oyeron sobre el liderazgo del Rambán y regresaron a Jerusalem. En Rosh HaShaná, el Rambán dio un discurso durante los servicios en su nueva comunidad y alentó a los judíos para que se quedaran a vivir en Jerusalem.

El Rambán permaneció en Jerusalem para establecer una ieshivá, que también atrajo a los judíos a regresar a Jerusalem para estudiar. (Su sinagoga floreció hasta el año 1589, cuando el gobernador árabe de Jerusalem, Abu Sufrin, ordenó que la convirtieran en un depósito para satisfacer los pedidos de los musulmanes de que cerraran la casa de culto judío. La sinagoga volvió a ser destruida cuando las fuerzas jordanas capturaron la ciudad en 1948, pero fue restaurada cuando Israel recapturó al Ciudad Vieja en 1967. Hoy, la sinagoga del Rambán en la Ciudad Vieja de Jerusalem sigue en funcionamiento. A unos pocos kilómetros, en la nueva ciudad de Jerusalem, hay una segunda sinagoga también llamada en honor al Rambán.

Posteriormente el Rambán se mudó a Aco, que en ese momento era un centro de estudio de Torá. Allí completó su comentario sobre la Torá y construyó una escuela en la que tuvo muchos discípulos. El Rambán murió en 1270 en la Tierra de Israel.

La plegaria recién descubierta

Durante cientos de años, los judíos de todo el mundo estudiaron y se vieron inspirados por los libros y las cartas del Rambán. Ahora el Dr. Idán Pérez, director del departamento de Libros Raros de la Biblioteca Nacional de Israel, reconstruyó una plegaria previamente desconocida escrita por el Rambán. El Dr. Pérez pasó años trabajando en su Sidur Catalunia, un volumen que reúne plegarias de la vibrante comunidad judía medieval de Cataluña, que incluía a Aragón, donde vivía el Rambán.

En el año 1492, la inquisición española puso un fin sangriento a siglos de vida judía en España, cuando todos los judíos fueron expulsados de España bajo pena de muerte. Antes de eso, muchos judíos rezaban utilizando oraciones llamadas bakashot o súplicas. Los judíos españoles a menudo recitaban estas oraciones complementarias antes o después de los servicios formales. El Dr. Pérez examinó las bibliotecas de Europa y del resto del mundo para encontrar y reconstruir estas hermosas bakashot.

En la biblioteca casanatense de Roma, el Dr. Pérez descubrió algo increíble: una bakashá escrita por el Rambán. Al parecer la escribió poco después de verse obligado a abandonar Aragón, y esta bella plegaria fue recitada por los judíos en su nuevo hogar en Francia. “El contenido y el estilo del texto, junto al hecho de que el autor del manuscrito lo precediera con las palabras: ‘Una bakashá de Rav Moshé ben Najmán’, parecen indicar que de hecho esto fue escrito por el Rambán mismo”, explicó el Dr. Pérez.

La plegaria es elocuente y poética. “Las palabras de Dios son palabras puras”, comienza diciendo, y continúa: “Por favor, con Tu poder puro, refinado e invisible, establece mis pensamientos a Tu servicio, con asombro, temblor y reverencia. Tú has sacado a la luz todos los misterios. Hazme sabio para conocer Tus mandamientos, tal como el halcón se eleva sobre su presa, permíteme entender y guiarme por el camino de Tus mandamientos…”.

Hoy, cuando los judíos de todo el mundo se dirigen a Dios en este período de los Diez Días de Arrepentimiento entre Rosh HaShaná y Iom Kipur, esta bella plegaria puede dar voz a todos nuestros anhelos y esperanzas. Tal como Rav Moshé ben Najmán inspiró a una generación de judíos hace más de 800 años para superar su miedo y la inercia, para que trabajaran para construir una bella comunidad, así también sus palabras pueden inspirarnos hoy.

El Rambán vivió una vida agitada, energética, completamente dedicada a fortalecer la identidad judía, a ayudar a los judíos a estudiar Torá y a conectarse con Dios. Que su ejemplo incansable, y su plegaria recién descubierta, continúen motivándonos.

La plegaria recién descubierta completa puede verse en inglés en el sitio web de la Biblioteca Nacional de Israel,  https://blog.nli.org.il/en/lbh-rambans-prayer/.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/iymj/mj/La-plegaria-recien-descubierta-del-Ramban.html?s=hp2

 
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Posted by on September 28, 2020 in Uncategorized

 

Los zapatos y el secreto de Iom Kipur

por  Rav Shmuel Reichman

Los zapatos y el secreto de Iom Kipur

Iom Kipur nos brinda la oportunidad única de trascender nuestras limitaciones físicas y conectarnos con nuestro yo verdadero.


Iom Kipur es uno de los días más importantes del calendario judío, y también el más singular. Aunque podemos pensar que este es el día más solemne y difícil, los sabios judíos se refieren a Iom Kipur como un día festivo y de elevación espiritual. De hecho, Iom Kipur está conectado con el día más alegre del año: Purim. El nombre mismo, Iom Kipurim, literalmente significa “un día como Purim”. Sin embargo, Purim es un momento de banquetes y alegría, y Iom Kipur es un día en el que nos alejamos por completo del mundo físico: no comemos ni bebemos, no tenemos relaciones maritales, no nos lavamos ni usamos zapatos de cuero. Estos comportamientos a menudo son asociados con el duelo y la tristeza, exactamente lo opuesto a la alegría que experimentamos en Purim. Si Iom Kipur también debe ser una festividad alegre, ¿cómo reconciliamos esto con las restricciones del día?

Preguntas del alma: ¿Qué somos?

La mayoría de las personas piensan que “tienen” un alma, cierta esencia espiritual en su interior. Sin embargo, las fuentes judías nos enseñan que no tienes un alma, sino que eres un alma. El alma no es un aspecto de tu ser, o un componente espiritual de tu existencia, sino que es tu misma esencia. Tú eres un alma, una consciencia, un ser espiritual. Cuando dices “yo”, te refieres a tu alma, tu sentido interno de ser. Tienes un cuerpo, emociones y un intelecto, todos ellos aspectos y expresiones de tu alma. Pero en la raíz, eres un alma, una neshamá, una consciencia infinita expansiva.

Un alma es angelical, perfecta, pura y trascendente. Sin embargo, en el momento en que entramos a este mundo físico, la expansividad infinita del alma se ve confinada dentro de un cuerpo físico, que es su contenedor en este mundo. El cuerpo debe ser la herramienta del alma, para permitir que el alma manifieste por completo su voluntad en este mundo. Esta es nuestra misión en la vida. A medida que avanzamos por nuestro camino en la vida, tenemos acceso a aspectos más elevados de nuestra alma, de nuestro ser verdadero, y entonces debemos manifestar eso en el mundo a través de nuestros cuerpos físicos. Al hacerlo, elevamos nuestro recipiente físico y le permitimos nutrirse de los aspectos más elevados de nuestro ser verdadero. La vida consiste en la expansión y expresión infinita del ser en el mundo físico.

Pero es muy fácil olvidar que somos un alma y en cambio identificarnos con nuestro cuerpo físico, cuyos impulsos y deseos están siempre presentes y son muy tentadores. Al nacer en un mundo físico, tendemos a creer que somos sólo aquello que podemos ver.

En la vida, la lucha es ver más allá de lo material y su anhelo de gratificación inmediata y comprender que somos almas angelicales dentro de una carcasa física que anhelan un significado y una satisfacción más profunda. Iom Kipur es el momento para darnos cuenta de que, en esencia, somos seres espirituales e intentar elevar nuestra experiencia física.

El concepto espiritual de los zapatos

Al entender el significado no usar zapatos en Iom Kipur, también comprenderemos la relación entre el alma y el cuerpo. El Nefesh HaJaim (1:5, nota 6) explica el profundo concepto espiritual de los zapatos. El cuerpo usa el zapato para moverse por el mundo. La parte más baja del cuerpo se encuentra en tu zapato, lo que te permite caminar. La relación entre el cuerpo y el zapato es exactamente la misma relación que existe entre tú y tu cuerpo. Tú eres un alma angelical, una neshamá. Tu cuerpo es tu contenedor, tu “zapato”, lo que te permite interactuar con el mundo, moverte y concretar tu potencial.

Es interesante que la palabra hebrea para zapato, naal, también significa “cerrado, bloqueado”, porque los zapatos encierran a los pies y les permiten caminar. Así también, tu cuerpo encierra dentro de él tu ser angelical y te permite controlar tu cuerpo y usarlo para navegar este mundo físico.

En Iom Kipur nos sacamos los zapatos, lo cual representa trascender nuestros cuerpos físicos. Sacar tu “pie” de tu “zapato” representa sacar tu alma angelical de tu cuerpo. Iom Kipur es el único día del año en que nos liberamos por completo de nuestras limitaciones físicas y nos apegamos a nuestro yo angelical. El tema central de Iom Kipur es la teshuvá, el arrepentimiento. Literalmente, teshuvá significa “retorno”. En Iom Kipur retornamos a nuestra raíz, a nuestra alma espiritual y perfecta. Los Sabios judíos enseñan que Iom Kipur es el único día del año en que tenemos la capacidad de asemejarnos a los ángeles. En este día, nuestro yo inferior y nuestros impulsos físicos son impotentes, no pueden derribarnos. En Iom Kipur trascendemos a nuestro cuerpo físico y nos apegamos a nuestro ser angelical. Por eso nos quitamos los zapatos, nuestros “recipientes físicos”.

En Iom Kipur, sacarse los zapatos es una de las cinco prohibiciones, todas las cuales se refieren al mismo tema: la trascendencia. El alimento es lo que conecta a nuestro cuerpo con nuestra alma, nos mantiene vivos y arraigados en el mundo físico. Por eso al ayunar nos sentimos mareados y el hambre prolongada lleva a perder la consciencia y eventualmente a la muerte. En Iom Kipur, intencionalmente disminuimos la conexión entre el alma y el cuerpo para trascender nuestra envoltura física y experimentar un día en un estado puramente angelical.

La oportunidad de Iom Kipur

Iom Kipur nos provee la oportunidad única de trascender, de experimentar lo infinito y apegarnos a nuestro yo verdadero.

La experiencia trascendente de Iom Kipur fija las bases para el resto del año. Aunque lo físico puede ser destructivo si se lo usa mal, el ideal no es trascender por completo lo físico, sino más bien usar lo físico para reflejar algo superior. Nuestro objetivo como humanos no es escaparnos de lo físico, sino usarlo como un medio para conectarnos con lo trascendente.

Sucot, la festividad que sigue inmediatamente después de Iom Kipur, encarna esta lección al incorporar lo físico. Nuestra raíz debe ser trascendente, firmemente arraigada a lo espiritual, y sobre este fundamento podemos descender a lo físico y usarlo de una forma trascendente.

Que este Iom Kipur nos veamos inspirados para experimentar por completo nuestro ser y que logremos infundir esta adquisición espiritual a nuestra vida física, elevando nuestros actos e intenciones al llevar a ese mundo físico hacia su raíz espiritual.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/h/iom-kipur/ce/Los-zapatos-y-el-secreto-de-Iom-Kipur-.html?s=ss2

 
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Posted by on September 25, 2020 in Uncategorized

 

The Absurdity of Yom Kippur – The Confrontation with Our Undeserved Life

Nathan Lopes Cardozo, at The Blogs
Rabbi Dr. Nathan Lopes Cardozo

Few matters are more difficult to understand than the nature and purpose of Yom Kippur. What is it that this awesome day wants to tell us? What does it want to accomplish?

There is basically only one answer: The realization that life is undeserved, and therefore could easily become a great embarrassment.

When thinking about our lives, we have to realize that we cannot make any claim on life, for we have not done anything to deserve it before we were born. It is not a reward for earlier good deeds or for any other previous accomplishment. It is a gift, completely undeserved.

However, we handle our lives as if we do deserve it! We treat our lives as if it is deserved, as an obvious possession to which we are all entitled. But this is a huge falsification of reality.

This is not just true of life itself, but also for our many faculties and talents. We consider it obvious that we can enjoy food, drink, music, become artists, are able to read, get married, have children and receive love. But this is a huge lie.

We even have the chutzpah, the impertinence, to believe that when things are not going well, we have the right to complain that it is not fair, since we are sure that we have a right to live our lives in an optimal way.

But on what basis?

We must realize that none of these great human faculties are deserved. They are just unearned gifts. All we can do is to develop them. Or, God forbid, to destroy them!

The same is true of Yom Kippur. What did we do to deserve a day where we can find forgiveness for our many misdeeds? The notion that we should be able to be forgiven for all our misdeeds is totally unwarranted. It makes little sense to be forgiven for things, many of which we can no longer repair or nullify. Many have done unrepairable damage. The fact that there is one day in the year that we will be forgiven for them is completely absurd. And that day is called Yom Kippur.

It is exactly here that we are confronted with a deep feeling of shame. And if we are not, then what kind of life are we living? How can we live with the knowledge that nothing—but absolutely nothing—is deserved? How can we enjoy anything in the full knowledge that we are not at all entitled to it? Would it not be more sensible to hide in a corner when we fully grasp the fact that a life lived without any claim to it lacks both dignity and value? An ultimate embarrassment.

Nothing is more painful for us than this sense of embarrassment, and yet most of us do not really feel this pain. Instead we are disturbed, upset, even annoyed, when the slightest disturbance in our lives takes place.

There is only one remedy to this: To realize that we are just the managers and overseers of our life and not its owners. And management is a difficult and complex art!

There needs to be a response to a life that is totally undeserved. How can I govern my life in such a way that it does not put me to shame, so that the shame is at least softened and a little less painful.

Should I not think: now that I realize that life itself is a gift, I should at least put that gift to more than just good use? After all: Gifts obligate. They are given for a purpose. They deprive us of our mistaken belief that we can do whatever we want. The more we receive, the more we become obligated to respond adequately.

In Judaism this means there is a need to listen to the ultimate Giver and live by His directions.

It is most important to realize that gifts are only a delight to us as long as we can recompense them and show our appreciation, by living a life that lives up to this gift.

But if we do not, then the gift ultimately become the source of much pain, leaving us with an inner emptiness, which can even become traumatic and turn into our greatest enemy. Much unhappiness in the life of human beings is rooted in this problem. The feeling that life has become empty and meaningless is common. Millions of people try to compensate this by amassing more wealth, food, drink, and sex, only to realize that none of these things can bring them to inner fulfillment. Such fulfillment is dependent upon the realization that there is deep meaning and purpose to all these treasures.

Many of us wait too long to recognize the dangers involved. Sometimes our indifference to the gifts we are given leads us to be cut off from the value of life. A great Chinese philosopher is reputed to have said, “A man whose leg has been cut off does not value the gift of shoes”.

This is the call of the hour on Yom Kippur. A full day is given for us to realize a simple matter which is so difficult to admit. Life is only great as long as it is lived in the realization that it is undeserved, and that it can be earned through a dignified response.

How great would life be when every person—the businesswoman, the artist, the laborer, the professor, the priest, the rabbi—would rise from their bed each morning with this keen awareness. Life would look radically different. And much more joyful.

Or in the words of Micha (3:4): Who does not tremble at the roaring of the Lion in the forest?

May we all merit hearing that roar.

Gemar Ve Chatima Tova!

As taken from, https://www.cardozoacademy.org/thoughts-to-ponder/the-absurdity-of-yom-kippur-the-confrontation-with-our-undeserved-life/?utm_source=Subscribers&utm_campaign=ba36091a94-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_dd05790c6d-ba36091a94-242341409

 
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Posted by on September 24, 2020 in Uncategorized

 

Neuroplasticidad, Iom Kipur y el cambio verdadero

por Sara Yoheved Rigler

Neuroplasticidad, Iom Kipur y el cambio verdadero

Los principios judíos para el cambio fueron corroborados por recientes descubrimientos científicos.


¿Acaso las personas realmente pueden cambiar?

A lo largo de los siglos, cuando las culturas antiguas creían en el fatalismo y las culturas modernas creyeron que todo lo que eres está determinado por tus genes y tu medio ambiente, el judaísmo propuso la idea radical de que los seres humanos tienen libre albedrío en la esfera moral. Si lo desean, pueden cambiar.

Yo soy un ejemplo de este cambio en un nivel macro. Pasé de ser un miembro izquierdista radical de “Estudiantes por una Sociedad Democrática” y miembro monástico de un ashram hindú durante 15 años, a ser una judía ortodoxa que vive en Jerusalem y apoya los partidos sionistas que mis previos amigos izquierdistas demonizaban.

En un nivel macro he cambiado, pero… ¿puedo pasar de ser competitiva a cooperativa, de empecinada a servicial, de egoísta a generosa?

¿Pero qué pasa con el cambio en un nivel micro? ¿Puedo pasar de ser una persona de mal genio y propensa a la ira a ser una persona tranquila y moderada que prefiere hacerse amiga de su oponente y no diezmarlo? ¿Puedo pasar de ser competitiva a cooperativa, de ser empecinada a ser servicial, de ser egoísta a ser generosa, de ser cascarrabias a ser amable?

Cuando llega Iom Kipur, estos cambios son los que cuentan.

La buena noticia es que el judaísmo insiste en que tú PUEDES cambiar. La mala noticia es que requiere un largo período de esfuerzos pequeños y consistentes.

Sorprendentemente, ambos principios fueron corroborados por los últimos descubrimientos de la ciencia del cerebro. La neurociencia ha descubierto la plasticidad cerebral, lo que significa que el cerebro cambia cada día, de hecho, cambia con cada pensamiento. Neuroplasticidad es el término que se refiere a la capacidad que tiene el cerebro de cambiar continuamente a lo largo de la vida del individuo. Norman Doidge, un neurocientífico de la universidad de Columbia, afirma en su libro El cerebro que se cambia a sí mismo que la plasticidad cerebral existe desde la cuna hasta la tumba.

Esta es la corroboración científica de la capacidad del ser humano para hacer teshuvá, para cambiar su vida.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/6/62/Neurona.svg/300px-Neurona.svg.pngLos pensamientos tienen lugar en las neuronas de nuestro cerebro. El cerebro cuenta con cien mil millones de neuronas. Una neurona tiene tres partes: las dendritas, que se ven como las ramas de un árbol; el cuerpo celular y el axón, un cable que transite los impulsos eléctricos hacia las dendritas de las neuronas vecinas. Cada vez que tú repites un pensamiento, las dendritas de las neuronas asociadas con ese pensamiento crecen. Cuando dejas de pensar un pensamiento habitual, las dendritas se marchitan y desaparecen.

El Dr. Doidge escribe que “practicar una nueva habilidad bajo las condiciones correctas puede cambiar cientos de millones y posiblemente miles de millones de conexiones entre las células nerviosas de nuestro mapa cerebral”.

Digamos que durante la estación de teshuvá decides que vas a dejar de herir a otras personas con palabras sarcásticas, hirientes e insultantes. Este mal hábito ya está instalado en tu mapa cerebral y es un camino muy recorrido. Alguien dice algo que te molesta y tú automáticamente respondes con una palabra desagradable. ¿Realmente puedes cambiar?

De acuerdo con el Dr. Doidge, uno de los principios claves de la neuroplasticidad es: “úsalo o piérdelo”. En la escuela primaria todos sabemos las tablas de multiplicar. Años más tarde, si cada vez que tenemos que hacer una cuenta sacamos una calculadora, las tablas de multiplicar pueden desaparecer de nuestros cerebros. Cuando tenía veinte años, trabajé en un orfanato en Calcuta. Hablaba, leía y escribía en bengalí. Hace poco, me crucé con un grupo de turistas bengalíes en mi barrio en la Ciudad Vieja de Jerusalem. Quise impresionarlos con mi conocimiento de su idioma, pero todo lo que pude recordar fue un débil “Namaskar“.

“Úsalo o piérdelo”. Esto también explica nuestra capacidad de cambiar y hacer teshuvá. De acuerdo con los maestros de Musar de los últimos dos siglos, si quieres dejar de lastimar a otras personas con tus palabras, debes diseñar un programa en el cual te abstengas de decir algo hiriente, comenzando con sólo 15 minutos al día. Después de un par de semanas, extiende el período a 30 minutos, luego a 45 minutos y una hora. Puedes usar la alarma de tu teléfono celular para recordarte cuándo empieza el período de “palabras no hirientes” y cuándo termina.

Es significativo que a través de un acto voluntario puedas resistir a un hábito de toda la vida incluso en una proporción de una vez cada tres. Un promedio de bateo de .333 te convierte en un campeón.

¿Qué ocurre en tu cerebro durante ese período? Cada vez que evitas seguir en tu cerebro el camino ya conocido de las palabras hirientes, las dendritas de las neuronas asociadas con ese camino se achican. “Úsalo o piérdelo”. Eventualmente, a medida que el tiempo que designas para cuidarte se va extendiendo, tu mapa cerebral comienza a cambiar. La teshuvá ocurre de a un pensamiento a la vez.

Puedes pensar que evitar decir palabras hirientes una vez al día no tiene ningún valor si más tarde dices cosas dolorosas. Pero cada pensamiento tiene un efecto en el crecimiento o la disminución de las dendritas. Es significativo que por un acto voluntario puedas resistir a un hábito de toda la vida incluso en una proporción de una vez cada tres. Un promedio de bateo de .333 te convierte en un campeón.

Esto nos lleva a otro método de Musar corroborado por la neurociencia. Los maestros de Musar enseñan la importancia de hacer una tabla gráfica. Cada vez que efectúas el ejercicio que elegiste, te colocas una marca en la tabla. Cuando obtienes cierta cantidad de marcas (tú decides cuántas) le das una “recompensa a tu cuerpo”. Esto puede ser un chocolate, una cena en un restaurante gourmet, una prenda nueva, una sesión de masajes, un nuevo dispositivo tecnológico o alguna otra cosa en la que normalmente no gastarías dinero. Darte una recompensa a ti mismo solidifica el cambio.

Por ejemplo, digamos que tienes un compañero de trabajo que “te enciende” y tu respuesta automática es devolverle con una frase cortante y sarcástica. Ahora tú estás haciendo teshuvá. Programas la alarma de tu celular. Entre las 10:00 y las 10:15 no dejarás que escape de tus labios ninguna palabra hiriente. Lo logras. A las 10:15 colocas una marca en tu tabla y te sientes un mini héroe. Cuando llegas a tener diez marcas, entras al comercio por el que pasas cada día al ir a trabajar y te compras eso que siempre ves en la vidriera, pero nunca lo compraste porque sentiste que era una indulgencia innecesaria. Lo miras y te sientes radiante.

Yo experimenté personalmente cómo el método de los pequeños ejercicios diarios puede llevar a cambios de conducta fundamentales a lo largo del tiempo. La única parte del método que me sorprendió fue la de “recompensar al cuerpo”. ¿Yo me estaba dedicando a una exaltada práctica espiritual y al tener éxito lo que debía hacer era ir a comprar una caja de chocolates belgas?

Sólo cuando leí El cerebro que se cambia a sí mismo entendí el genio de la práctica. El Dr. Norman Doidge explica que un segundo principio básico de la neuroplasticidad es: “las neuronas que se activan juntas se conectan entre sí”. El Dr. Doidge cuenta un experimento efectuado con niños con grandes problemas de procesamiento de lenguaje. Ellos trabajaron con un programa de computadora que logró cambiar sus cerebros. Cuando el niño lograba su objetivo, pasaba algo gracioso: el personaje animado se comía la respuesta, ponía una expresión graciosa, etc. El Dr. Doidge escribe que “Esta recompensa es una característica crucial del programa, porque cada vez que el niño recibe una recompensa, su cerebro secreta neurotransmisores como dopamina y acetilcolina, que ayudan a consolidar los cambios del mapa que acaba de dibujarse. (La dopamina refuerza la recompensa y la acetilcolina ayuda al cerebro a “sintonizarse” y agudiza los recuerdos)”.

Mientras que antes te sentías bien al hacer una broma a expensas de tu compañero de trabajo, ahora te sientes bien al abstenerte de hacer la broma.

En palabras más simples, si estás por decir algo hiriente a tu compañero de trabajo y te contienes, colocas una marca en tu tabla. El cerebro registra esto como una palmada en la espalda y secreta neurotransmisores tales como dopamina y acetilcolina. Tú te sientes bien por lo que acabas de hacer (evitar decir palabras hirientes) y “las neuronas que se activan juntas se conectan entre sí”. La próxima vez que estés por decir algo hiriente, asociarás el acto de contenerte con el placer. Mientras que antes te sentías bien al hacer una broma a expensas de tu compañero de trabajo, ahora te sientes bien al abstenerte de hacer la broma. Después de tener digamos veinte marcas, vas a comprarte ese nuevo dispositivo que te has ganado. Cada vez que uses ese dispositivo, te sentirás feliz.

“Las neuronas que se activan juntas se conectan entre sí”. Has efectuado un cambio en las conexiones de tu cerebro. Ahora asocias el hecho de contenerte de decir palabras hirientes con la felicidad. Esta es una teshuvá duradera.

Falta demasiado poco para Iom Kipur como para que puedas efectuar cambios significativos en tu cerebro o en tu comportamiento. Pero puedes decidir uno o dos cambios que desearías hacer en tu vida y comenzar con el programa que hemos detallado: pasos pequeños, específicos, en una base diaria, una tabla y recompensar al cuerpo. Es importante unirte a un grupo de personas de tu comunidad que tengan aspiraciones similares en algunos de los muchos grupos que hay, ya sea cerca de tu casa o en línea. El apoyo continuo de un grupo es esencial para lograr un cambio verdadero. Comprométete a seguir el programa por lo menos hasta Jánuca. En Iom Kipur, dile a Dios: “Acabo de comenzar a desarrollar este músculo, pero me anoté en el gimnasio. Y voy a hacer mi entrenamiento espiritual todos los días”. Lo digo en serio.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/h/rhyik/Neuroplasticidad-Iom-Kipur-y-el-cambio-verdadero.html?s=mm

 
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Posted by on September 23, 2020 in Uncategorized

 

Reflexiones rabínicas. Yom Kipur y el pasado judío

JOYA DE ARCHIVO: La familia de Abraham: pasado, presente y futuro |  Política Exterior

por Rav Berel Wein

El tema central de Yom Kipur naturalmente es el arrepentimiento y el perdón divino. Este tema se acentúa a lo largo de los servicios en el día. La confesión de nuestros pecados y errores a través del rezo de vidui y el compromiso que hacemos de mejorar; son esenciales en las oraciones de este día. Sin embargo, también existe un tema más sútil y no expreso abiertamente que acompaña los servicios de Yom Kipur. Éste es el recuerdo de la historia judía, de nuestros problemas y triunfos pasados y nuestra habilidad para resistir todo y mantenernos con vida y alegría.

En la liturgia ashkenazi, el servicio del Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén es recreado a través del rezo de Musaf. Basándose en las referencias y descripciones talmúdicas que aparecen en el tratado Yoma, los poetas de Israel han tejido un tapiz que ofrece al creyente, siglos y continentes alejado del Templo, una sensación de inmediatez y de ser, incluso ahora, partícipe de esos momentos de grandeza espiritual. Nos inclinamos y postramos ante el Señor en nuestras sinagogas como lo hicieron nuestros antepasados hace mucho tiempo en el patio del Templo. Somos uno con ellos en ese momento. Incluso me atrevería a decir que el servicio de Musaf de Yom Kipur y su descripción del servicio del Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén ayudó tanto a mantener vivo y real el sueño judío de volver a Tzión como lo hicieron el kinot de Tisha B’av y las oraciones diarias sobre la Tierra de Israel. Para aquellos que estudian y recitan estas plegarias, el Sumo Sacerdote y el Templo son reales y están vivos en la parte más íntima de su alma.

El rezo de Kol Nidrei que da inicio al servicio nocturno de Yom Kipur, evoca en nuestra memoria a los judíos conversos que vivieron la expulsión y la Inquisición española y portuguesa. En dicha oración declaramos que tenemos permitido rezar junto aquellos judíos que han pecado e incluso se han alejado de las prácticas y valores del judaísmo. Recordamos todos los períodos oscuros de la vida judía que han ocurrido a lo largo de nuestro exilio: las persecuciones y conversiones forzadas, los auto-de-fes y los criptojudíos obligados a practicar su fe escondiéndose en sótanos oscuros y húmedos. Yom Kipur por ende nos recuerda que no debemos dejar de lado a ningún judío. Llegará otra generación rejuvenecida y dispuesta a regresar.

Yom Kipur me recuerda a Doña Gracia Beatriz Méndez y al mabino Menashe ben Yisrael. Ambos fueron bautizados como cristianos cuando eran niños y aún así ambos crecieron para convertirse en líderes de Israel y defensores de los judíos y el judaísmo. Kol Nidrei me recuerda a la judería rusa de nuestro tiempo, que se levantaron del ateísmo y la persecución de Stalin para reafirmar su judaísmo y volver a casa a la tierra de Israel. Sus antepasados pueden haberse rebelado y desechado el judaísmo en el afán por construir el valiente nuevo mundo, pero han regresado a casa para ayudar a construir el fuerte y creciente estado judío.

En los selijot de Musaf en Yom Kipur, leemos sobre los diez mártires de Israel durante los tiempos romanos. Se nos describe en detalle el carácter de rabí Akivá y sus compañeros al igual que la manera tan cruel de su ejecución y martirio. El mundo judío aún se sostiene sobre las palabras, los actos y los valores de gente tan grande. Rabí Akivá aún vive entre el pueblo judío. Y los rezos de Yom Kipur aún ayudan al judío a mantener su memoria y alimentar la llama de inspiración que prendió hace casi diecinueve siglos.

Además esa oración, la selijá, también confirma la tenacidad del espíritu judío y la fuerza de su resolución. Afirma claramente en el día más sagrado del año judío que el pueblo judío vive y se propone hacerlo sin importar las dificultades, los problemas y las tragedias que ahora soporta y que aún puede verse obligado a soportar. Fue el recuerdo del Rabino Akiva, del martirio judío a lo largo de los tiempos, del Holocausto de nuestros tiempos, de los asesinatos terroristas que sufrimos ahora, lo que a pesar de todo dio a los judíos la fuerza para concluir los servicios de Yom Kipur con la declaración de confianza: “¡El próximo año en Jerusalén reconstruida!” Es este sutil relato de la historia judía que está incrustado en los ssegún ervicios de Yom Kipur lo que ayuda a darle su majestuosidad y significado.

Según tomado de, https://www.enlacejudio.com/2020/09/21/reflexiones-rabinicas-yom-kipur-y-el-pasado-judio/

 
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Posted by on September 22, 2020 in Uncategorized

 

The Right to be Forgotten

by Rabbi Efrem Goldberg

The Right to be Forgotten

Erasing your actions is a lot harder than deleting an internet post. Here’s what it takes.


In March of 2008, two brothers in their 70’s had an argument about money at a seaside restaurant in the Italian coastal town of Pescara. One brother stabbed the other with a fish knife and was arrested. Alessandro Biancardi, a journalist in the small town, heard the details from the police and knew he had a hot story for his small news website. Fast forward a decade and that journalist is now unemployed and at the center of a huge debate over internet privacy laws. What happened?

Several years after the stabbing story was published, one of the brothers demanded that it be deleted. Biancardi refused. True, the brothers were arrested after the fight, but the assault-related charges against them were effectively dropped when the authorities did not pursue them. The brothers sued Biancardi, claiming the article was damaging their reputation, and cited Europe’s “right to be forgotten” law. The law goes back to the 90’s and says a citizen can request that a company or website take down material considered old, irrelevant, inaccurate, or excessive. A few years ago, the European courts ruled the law could even be used to force Google to delist material from its search engine results.

In 2013, an Italian judge ruled against Biancardi and ordered him to delete the stabbing story, saying the information in it was old and the brothers had the right for it to be forgotten. Mr. Biancardi appealed the judge’s decision to Italy’s highest court. In 2016, the appeal was rejected. Last September, exactly 13 years after his news site was started, he had run out of money from all the litigation and had been ordered to remove so many stories, he had to shut down the site. In the US, lawmakers are looking at Europe’s privacy laws, including the right to be forgotten, as a model and are considering similar legislation.

Is the right to be forgotten in fact a right? According to the Torah, are we entitled to have our actions, our behavior, our conduct be erased and forgotten?

Teshuva: The Ultimate Delete Button, with Conditions

In the second chapter of The Laws of Teshuva, the Rambam writes that even though we can do teshuva, repentance, the entire year, the Ten Days of Teshuva culminating with Yom Kippur, are designated times to reflect and feel remorse for mistakes we made and things we did wrong. If we do, our efforts are accepted immediately, and we are granted forgiveness and pardoned. What we have done to God is forgotten.

But then the Rambam qualifies his words:

Teshuva and Yom Kippur are effective for the things you did to violate God’s trust and expectations, but the hurt you caused, the damage you did against other people, that requires you to not only ensure full compensation, but make sincere amends. If you make the effort and ask three times and the other person doesn’t forgive, then they in fact become the transgressor.

We do subscribe to a right to be forgotten and forgiven. However, unlike the European law, that right has a condition, a prerequisite. There must be sincere remorse, genuine regret, true commitment not to repeat the mistake, and importantly, a heartfelt and authentic apology. Then and only then does the perpetrator have a right for his or her misconduct to be forgotten, so much so that after a sincere apology, the burden shifts to the aggrieved to forgive.

Moreover, according to Jewish law there is prohibition to cause one pain through verbal mistreatment. For example, one may not remind someone of their past misdeeds.

We can erase the parts of our lives we are not proud of, but we have to put in the hard work.

Judaism does recognize a right to be forgotten, but it is not a blanket entitlement; it must be earned. We can erase the parts of our lives we are not proud of. We can edit our history and we do have a right for our mistakes, poor judgment and bad decisions to be forgotten. But we have to put in the hard work.

Teshuva is not as simple as deleting a post, clearing our browser history, or doing a hard reset on our device. It is about transforming ourselves, taking stock of our lives, using the feelings of shame and regret not to get stuck in the past, but to shape a brighter, better future. The best way to have parts of the past forgotten is to become a different person in the present, not the same one who did, said, or wrote those things.

That is exactly how the Rambam describes teshuva working:

Teshuva occurs when one distances himself exceedingly from the thing wherein he sinned, to the point his identity changes, as if saying: “I am now another person, and not that person who perpetrated those misdeeds”, to completely change his conduct for the good and straight path.

It isn’t enough to do the right thing going forward, we have to take responsibility and be accountable for what we did in the past. We have to find the people we have hurt with our nasty emails, nasty looks, or nasty behavior and we must ask forgiveness. For the behavior we regret to be forgotten, we need to find the people we injured in business, socially, online, or offline and we must make real and meaningful amends.

The Right to Forgive and Forget

While the right to be forgotten or forgiven isn’t simple, the Torah does encourage the right to simply forget. We should be predisposed to forgive, let go, and look the other way.

Let’s not use our selective memory to overemphasize the bad, the shortcoming, the hurt, the times people didn’t show up and we forget their virtues, their good, the times they came through. It has been said, “Not forgiving someone is like drinking poison and expecting the other person to die.” Forgiveness ultimately is about us, not them.

We always have the right to forget, even when it is not earned by making nothing of the hurts or insults. Our sages say that if we expunge the negative from the files we have on others, God will expunge the negative from our own files.

Last year a former Dallas police officer, Amber Guyger, was sentenced on Wednesday to serve 10 years in prison for the fatal killing of an innocent man she shot when she mistakenly entered his apartment believing it was her own. The victim’s 18-year-old brother, Brandt Jean, took the witness stand and spoke to Guyger, saying, “I know if you go to God and ask him, he will forgive you… I personally want the best for you.” Brandt then asked the Judge if he could give Guyger, the woman who killed his brother, a hug. The judge said yes, Brandt stepped off the witness stand, they embraced and Guyger broke into tears.

If this man could forgive the person who killed his brother and give her a hug, we can forgive the small slights, hurts and injuries we have incurred. We can dig deep and hug the people who didn’t really mean to hurt us, maybe they were insensitive or thoughtless because in fact they were just hurting themselves. So we weren’t invited to someone’s wedding. So our birthday came and went and our children or grandchildren didn’t even call. So we extended ourselves for a friends and it wasn’t reciprocated. So someone walked by and didn’t say hello. There are so many broken relationships and so much dysfunction because we choose to remember instead of forget.

Don’t hold a grudge or look for the fault. Let go and move on, and you’ll feel a huge relief. We don’t have a basic right for our wrongs to be forgotten. We need to own up, seek forgiveness, and make amends. But we absolutely have the right and even responsibility to forget. Let’s use it to let go of things that don’t matter in the long run and to avoid drinking a poison that will only prove lethal to us.

As taken from, https://www.aish.com/sp/pg/The-Right-to-be-Forgotten.html?s=hp1

 
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Posted by on September 21, 2020 in Uncategorized

 

Una guía espiritual para la teshuvá

por Tamar Taback

Una guía espiritual para la teshuvá

11 pasos esenciales para regresar a tu yo verdadero.


1. Estar en el aquí y ahora

La teshuvá (arrepentimiento, en realidad debe entenderse como “retornar”) es un mecanismo milagroso que fue creado incluso antes de la creación del mundo1 y que está siempre a nuestra disposición cuando decidimos enfrentar los errores del pasado. Irónicamente, el primer paso para la teshuvá es acceder al infinito PRESENTE y desde este punto ser capaces de volver hacia atrás, borrar y transformar lo que sea que hayamos hecho. Al estar en el presente nos conectamos con la presencia infinita de Dios y desde allí cualquier cosa es posible.2

2. Observar la distancia entre tu potencial y tu yo actual

Antes de poder embarcarnos en convertirnos en todo lo que estamos destinados a ser, tenemos que entender con exactitud dónde estamos en relación con nosotros mismos, con Dios y con el mundo. Esa es la forma en que funciona un GPS: necesitas un destino (esto es tu yo verdadero) y un punto de partida (esto es tu yo actual, en este momento). Luego sólo se trata de dar cada paso, tiempo, motivación y ayuda Divina.

3. Dejar de identificarte con tu ego

El ego es la parte del yo que se ve a sí mismo como un ser físico separado y diferente de toda la creación. Aunque esto es cierto en cierta medida (porque nuestros cuerpos están separados), no es la verdad completa, ya que nuestras almas están entrelazadas en la matriz de toda la vida. La clave es liberarnos de nuestra identificación con este aspecto de nuestras psiques que nos limita, nos restringe y nos define en patrones rígidos de compromiso y comportamiento y en cambio acercarnos a los demás teniendo consciencia de nuestra conexión intrínseca. Dejar atrás la ilusión del ego nos permitirá hacer teshuvá, reconectarnos con otras personas y con Dios y vivir de acuerdo con nuestro máximo potencial.

4. Prepararse para estar en transición.

Una vez que nos liberamos del apego a nuestro ego y a aquellas cosas que pensamos que nunca podríamos cambiar, tenemos que estar dispuestos a estar en transición. Poder pasar elegantemente hacia lo nuevo implica saber que habrá una disolución de lo viejo. Esto puede asustar si no sabes que la transición forma parte del proceso de renacimiento y renovación, tal como una semilla pierde su forma para generar un nuevo árbol. Para poder superar la transición, tenemos que aceptar el espacio vacío que precede a la nueva forma de ser y mantenernos conectados con nuestro yo superior para estar seguros de estar yendo en la dirección correcta.

5. Convertir tu pecado/dolor/oscuridad en una fuerza redentora.

Cuando hacemos teshuvá sincera, no sólo hacemos borrón y cuenta nueva eliminando la negatividad del pasado, sino que también convertimos nuestros errores en una poderosa fuerza positiva. Esto se debe a que hacer teshuvá por amor implica encontrar la esencia positiva incluso cuando hemos tropezado y redirigir esa energía hacia Dios.

6. Quitar la negatividad a través de la confesión.

No es suficiente hacer teshuvá sólo en la mente; debemos utilizar el poder de la articulación y la confesión.3 Escuchar nuestra propia voz intensifica nuestros sentimientos y expresar algo en palabras da comienzo al proceso de remover el pecado de nuestra conciencia interna. Nos queda claro que nuestras iniquidades no forman parte de nuestra esencia y que podemos alejarlas.

7. Mantenerse conectado con tu bien esencial.

Tener consciencia de que tenemos un eje bueno indestructible nos da fuerzas para enfrentar cualquier cosa que necesitemos rectificar. Nunca nadie llega a alejarse demasiado como para no tener el regalo de la teshuvá. Nuestras almas son rayos de luz que brillan desde la Fuente misma de la luz a través de nuestras vidas y de nuestras personalidades. Para poder regresar a nuestro mejor yo desde el amor, tenemos que recordar amarnos a nosotros mismos a lo largo del camino. Merecemos ese amor en virtud de quiénes somos al nivel más profundo.

8. Confiar en la fuerza del perdón.

Perdón interpersonal

Suelen decir: “olvida y perdona”. Olvidar es completamente diferente a perdonar. Olvidar es no mirar los problemas y enterrarlos en lo más profundo de nuestra psiquis. Perdonar es reconocer la ofensa y el dolor y a pesar de eso darle al otro nada menos que el regalo del perdón. En verdad imitamos a Dios cuando somos capaces de perdonar al otro, porque Dios siempre nos perdona. Al negarnos a perdonar a quienes que nos han dañado y nos piden perdón, elegimos preservar para siempre su energía toxica y su poder sobre nosotros.

Perdón de Dios

La parte más importante de la teshuvá es confiar en el perdón de Dios y seguir adelante con alegría. Entonces también podemos perdonarnos y reparar lo que se quebró en nuestras almas.

9. Tomar responsabilidad por tu vida

Al hacer teshuvá asumimos con increíble coraje la responsabilidad por nuestras vidas. Tomar responsabilidad personal es lo que realmente nos da fuerza para llegar a ser lo mejor que podemos ser. La teshuvá es el camino a la libertad y asegura que no dependamos de la cadena de emociones y caprichos de otros (¡o de las nuestras!). La esencia de la teshuvá es saber que aunque no podemos controlar lo que ocurre o cómo nos tratan, siempre podemos controlar cómo respondemos. Cuando reconocemos que con nuestras elecciones y nuestros actos creamos nuestra propia experiencia, estamos listos para crear la vida que queremos.

10. Liberarse de la culpa y retener la vergüenza sana.

La diferencia entre emociones sanas e insanas es que las emociones sanas nos llevan a actuar, mientras que las insanas no traen ningún resultado productivo. La culpa NO es una emoción judía. El arrepentimiento sí lo es y es también la poderosa emoción que nos avisa cuando nos alejamos del camino. Una vez que recibimos esa información, podemos volver en teshuvá y liberarnos de la culpa. Sin embargo, la culpa nos debilita porque no viene de nuestro yo más elevado, sino de una voz que escuchamos en nuestra cabeza que se esfuerza por convencernos de que no importa lo que hagamos, nunca seremos suficientemente buenos.

Por el contrario, la culpa saludable es nuestra consciencia y ella es una de las características que definen al judío. Es nuestra disposición a presentarnos y asumir responsabilidad por todo lo que somos. Para poder escuchar a esta consciencia es necesario despejar un poco del desorden que tenemos en nuestra mente y escuchar lo que nos dice la pequeña voz de nuestra alma. Esto es sentir una vergüenza sana y utilizarla para motivarnos a regresar a nuestro yo verdadero y a Dios.

11. Mantenerse alegre todo el camino.

La teshuvá restaura un sentimiento de ligereza y alegría, nos sentimos energizados y completamente vivos en el contexto de las relaciones restauradas. La teshuvá es la alegría de encontrar un objeto perdido: tu yo verdadero.


1. Bereshit Rabá, Zohar.

2. El Midrash dice que la palabra “veatá” se refiere a la teshuvá. “Y ahora”, es decir que venimos al presente para corregir el pasado.

3. Llamado “Vidui”.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/h/iom-kipur/ce/Una-guia-espiritual-para-la-teshuva.html?s=sh1

 
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Posted by on September 21, 2020 in Uncategorized

 

Recently discovered prayer by renowned 13th-century Talmudist Ramban goes online

Poetic prayer written by Spanish rabbi, also known as Nachmanides, translated into English and now available on website of the National Library of Israel

By MARCY OSTER

A wall painting in Acre, Israel, honoring Nahmanides, also known as the Ramban. (Wikimedia Commons)

A wall painting in Acre, Israel, honoring Nahmanides, also known as the Ramban. (Wikimedia Commons)

JTA — A recently discovered poetic prayer written by the Ramban, or Nachmanides, the 13th-century Spanish rabbi and renowned author of commentaries on the Bible and the Talmud, has been translated into English and is now available on the website of the National Library of Israel.

The Ramban, also a leading kabbalist, was known by the initials in his name, Rabbi Moshe son of Nachman. He was born in Catalonia, but was forced to leave at the age of 70 after being ordered to defend his faith against Pablo Christiani, a Jewish convert to Christianity. Eventually he moved to Jerusalem, where he is credited with reestablishing Jewish life and settlement in the city.

The prayer falls in the category of bakashot, or supplications, which was a common form among Iberian Jews of the period. It was published in Hebrew for the first time last year, appearing in Idan Perez’s Sidur Catalunya, the first printed prayer book of the Catalonian liturgy and ritual used by the Ramban and the once-thriving Jewish communities of Catalonia, Valencia and Majorca, which were ultimately decimated by the Spanish Inquisition and Expulsion over 500 years ago.

The first few lines read:

Please, O Lord who creates without having a creator∙

And who conceived a thought and power from potential to action, brought forth light which illuminates all of the lights from the beginning until the end, for all of the illuminations∙

The words of God are pure words (Psalms 12:7)∙

Please, with your unseen, refined and pure power, establish my thoughts in your service, in awe, in trembling and in reverence∙

You have brought to light every mystery

It was found in a manuscript written just after the Expulsion that was likely used by Catalonian exiles living in Provence. It is now held in Rome’s Casanatense Library.

The manuscript can be seen online as part of Ktiv, the National Library of Israel-led initiative to open digital access to all of the world’s Hebrew manuscripts.

Times of Israel Staff contributed to this article

As taken from, https://www.timesofisrael.com/recently-discovered-prayer-by-renowned-13th-century-talmudist-ramban-goes-online/#gs.glxhyp

 
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Posted by on September 19, 2020 in Uncategorized

 

Borges: “Siempre lamenté no ser judío”.

por David Alejandro Rosenthal

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Jorge Luis Borges es reconocido a nivel mundial como literato y poeta, también como filósofo y autoridad en temas. Autor de invaluables piezas y un verdadero defensor de Israel y de los judíos. Fue inspirado por la sabiduría judía y reconocedor de la Biblia. tuvo variedad de amigos hebreos y fue a Israel en sus primeros años como invitado del premier Ben Gurión. Escribió El Aleph y Ficciones. Considerado como uno de los padres de la literatura universal del Siglo XX. Con innumerables reconocimientos por todo el mundo, siempre lamentó no haber sido judío.

Le dijo a quién fue el primer ministro israelí David Ben Gurión, con quien tuvo un histórico encuentro en Buenos Aires: “Más allá de los azares de la sangre, todos somos griegos y hebreos”. Borges hacia publica su admiración por la sabiduría judía, en especial de la filosofía de Baruch Spinoza, holandés y judío sefardí. Fue una de las más fascinantes mentes de la filosofía occidental. También hacía eco de su admiración y fascinación de la cábala hebrea, en especial de Gershom Scholem, autoridad del tema y de Martin Buber en segunda instancia.

El antisemitismo no perdona a nadie. Es así que el mismísimo Borges fue culpado y casi enjuiciado de ser judaizante y de origen hebraico. Pero, así mismo se defendió de la forma más sagaz y solemne, dejando tanto la pregunta como la respuesta abierta. Enalteciendo el honor del pueblo hebreo y en realidad de una forma muy sutil y refinada dejó a los espectadores confundidos y dispersados entre sus maliciosas contiendas y pretensiones.

“Yo judío”
Como los drusos, como la luna, como la muerte, como la semana que viene, el pasado remoto es de aquellas cosas que puede enriquecer la ignorancia, que se alimentan sobre todo de la ignorancia. Es infinitamente plástico y agradable, mucho más servicial que el porvenir y mucho menos exigente de esfuerzos. Es la estación famosa y predilecta de las mitologías.

¿Quién no jugó a los antepasados alguna vez, a las prehistorias de su carne y su sangre? Yo lo hago muchas veces, y muchas no me disgustó pensarme judío. Se trata de una hipótesis haragana, de una aventura sedentaria y frugal que a nadie perjudica, ni siquiera a la fama de Israel, ya que mi judaísmo era sin palabras, como las canciones de Mendelssohn. Crisol, en su número del 30 de enero, ha querido halagar esa retrospectiva esperanza y habla de mi “ascendencia judía, maliciosamente ocultada”. (El participio y el adverbio me maravillan).

Borges Acevedo es mi nombre. Ramos Mejía, en cierta nota del capítulo quinto de Rosas y su tiempo, enumera los apellidos porteños de aquella fecha, para demostrar que todos, o casi todos, “procedían de cepa hebreo-portuguesa”. Acevedo figura en ese catálogo: único documento de mis pretensiones judías, hasta la confirmación de Crisol. Sin embargo, el capitán Honorio Acevedo ha realizado investigaciones precisas que no puedo ignorar. Ellas me indican el primer Acevedo que desembarcó en esta tierra, el catalán don Pedro de Azevedo, maestre de campo, ya poblador del “Pago de los Arroyos” en 1728, padre y antepasado de estancieros de esta provincia, varón de quien informan los Anales del Rosario de Santa Fe y los Documentos para la historia del Virreinato, abuelo, en fin, casi irreparablemente español.

Doscientos años y no doy con el israelita, doscientos años y el antepasado me elude. Agradezco el estímulo de Crisol, pero está enflaqueciendo mi esperanza de entroncar con la Mesa de los Panes y con el Mar de Bronce, con Heine, Gleizer y los diez Sefiroth, con el Eclesiastés y con Chaplin.

Estadísticamente los hebreos eran de lo más reducido. ¿Qué pensaríamos de un hombre del año cuatro mil, que descubriera sanjuaninos por todos lados? Nuestros inquisidores buscan hebreos, nunca fenicios, garamantas, escitas, babilonios, persas, egipcios, hunos, vándalos, ostrogodos, etíopes, dardanios, paflagonios, sármatas, medos, otomanos, bereberes, britanos, libios, cíclopes y lapitas. Las noches de Alejandría, de Babilonia, de Cartago, de Menfis, nunca pudieron engendrar un abuelo; sólo a las tribus del bituminoso Mar Muerto les fue deparado ese don”. (Borges, Yo, judío, 1934)

Fue esta a forma de poema y con gran sagacidad la respuesta del gran Borges a sus detractores antisemitas que hacían eco en la época del auge nacional socialista alemán que golpeaba también a la Argentina. País que luego albergaría a líderes nazis de renombre que luego serían capturados en su territorio, el caso más conocido fue el de Adolf Eichmann.

Jorge Luis Borges fue un apasionado por el judaísmo. Además de este grandioso poema en defensa de si y de la tradición hebrea, se dedicó en su vida a investigar temas como el de la mística judía, es decir, la cábala. Estudió la obra de la máxima autoridad académica del tema, Gershom Scholem. A raíz de esto dio una muy docta conferencia llamada: Siete noches. Claro está que se inspiró en la novela de Gustav Meyrink, llamada El Golem y publicada en el año 1915. Borges se fascinó por la antigua historia del Golem, aquella criatura que hizo el Rabino Yehuda Löw ben Becalel, hoy República Checa. Este grandioso cabalista reconocido en la época por sus artes místicas, inspiraría una leyenda hasta hoy mágica.

El Golem
Si, (como el griego afirma en el Cratilo) el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo. Y, hecho de consonantes y vocales, habrá un terrible Nombre, que la esencia cifre de Dios y que la Omnipotencia guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron en el Jardín. La herrumbre del pecado (dicen los cabalistas) lo ha borrado y las generaciones lo perdieron. Los artificios y el candor del hombre no tienen fin. Sabemos que hubo un día en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga sombra insinúan en la vaga historia, aún está verde y viva la memoria de Judá León, que era rabino en Praga. Sediento de saber lo que Dios sabe, Judá León se dio a permutaciones de letras y complejas variaciones y al fin pronunció el Nombre que es la Clave, la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio, sobre un muñeco que con torpes manos labró, para enseñarle los arcanos de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos párpados y vio formas y colores que no entendió, perdidos en rumores, y ensayó temerosos movimientos. Gradualmente se vio (como nosotros) aprisionado en esta red sonora de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora, Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

El cabalista que ofició de numen a la vasta criatura apodó Golem. (Estas verdades las refiere Scholem en un docto lugar de su volumen.) El rabí le explicaba el universo (Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga) y logró, al cabo de años, que el perverso barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía o en la articulación del Sacro Nombre; a pesar de tan alta hechicería, no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro y harto menos de perro que de cosa, seguían al rabí por la dudosa penumbra de las piezas del encierro. Algo anormal y tosco hubo en el Golem, ya que a su paso el gato del rabino se escondía. (Ese gato no está en Scholem, pero, a través del tiempo, lo adivino.) Elevando a su Dios manos filiales, las devociones de su Dios copiaba o, estúpido y sonriente, se ahuecaba en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura y con algún horror. ¿Cómo (se dijo) pude engendrar este penoso hijo y la inacción dejé, que es la cordura? ¿Por qué di en agregar a la infinita serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana madeja que en lo eterno se devana, di otra causa, otro efecto y otra cuita? En la hora de angustia y de la luz vaga, en su Golem los ojos, detenía. ¿Quién nos dirá las cosas que sentía Dios, al mirar a su rabino en Praga?  (Borges, El otro, el mismo , 1964)

En una entrevista Borges dijo: “He hecho lo mejor que pude para ser judío. Pude haber fracasado… Si pertenecemos a la civilización occidental, entonces todos nosotros, a pesar de las muchas aventuras de la sangre, somos griegos y judíos… Muchas veces me pienso judío, pero me pregunto si tengo derecho de hacerlo”. El sabio hombre que era Borges, reconocía que la civilización occidental debe todo a Atenas y a Jerusalén, por encima de Roma, en el concepto filosófico de pensar las cosas tal como se piensan hoy, tanto así, como de la cultura.

Un amigo de los judíos, un admirador de la tradición judía y del judaísmo y un defensor de Israel fue el hombre más brillante que tuvo Latinoamérica como concluyen los que conocen su obra. Es en el exterior, en especial en Europa, el único latinoamericano que tiene un respaldo intelectual. Los académicos le reconocen en diversas áreas como un erudito y autoridad en temas selectos. Su poesía es muy apreciada por su rima estética y su lírica. Es un honor que Borges haya sido un filo judío, un amante del judaísmo. En 1971 se le ordeno a Borges con el Premio Jerusalén, esa ciudad que fascinó a Borges y que como el decía es la ciudad más anhelada en todo el mundo por los hombres históricamente, el misticismo y la nostalgia que guarda Jerusalén fueron de gran interés para el gran intelectual del siglo XX argentino. Jorge Luis Borges hizo un valioso poema que será para siempre en el año de 1969, donde refleja su admiración y verdadero amor para con Israel y sus gentes. Estuvo en este año 10 días entre Jerusalén y Tel Aviv y dijo ávidamente que regresaba de visitar: “la más vieja y al mismo tiempo la más joven de las naciones”.

Israel, 1969
Temí que en Israel acecharía con dulzura insidiosa la nostalgia que las diásporas seculares acumularon como un triste tesoro en las ciudades del infiel, en las juderías, en los ocasos de la estepa, en los sueños, la nostalgia de aquellos que te anhelaron, Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia, ¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia, sino esa voluntad de salvar, entre las inconstantes formas del tiempo, tu viejo libro mágico, tus liturgias, tu soledad con Dios? No así. La más antigua de las naciones es también la más joven.

No has tentado a los nombres con jardines, con el oro y su tedio sino con el rigor, tierra última. Israel les ha dicho sin palabras: olvidarás quién eres. Olvidarás al otro que dejaste. Olvidarás quién fuiste en las tierras que te dieron sus tardes y sus mañanas y a las que no darás tu nostalgia. Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso. Serás un israelí, serás un soldado. Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos. Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca. Una sola cosa te prometemos: tu puesto en la batalla. (Borges, Elogio de la sombra, 1969)

Este poema refleja la admiración de Borges por el reciente Estado. Ratifica su devoción por la causa judía, por la cual en la misma argentina fue atacado. Además, prevé lo que será aquella extensa lucha de los nuevos ciudadanos por su supervivencia y la mentalidad que se debe mantener, la de una lucha constante. Para Borges; Israel no es un lugar ajeno. Este conoce bien la historia del pueblo, desde sus orígenes. Abraham, su descendencia y los avatares que un Israel en el exilio debería asumir, hasta algún día retornar a la tierra prometida al primer patriarca. Borges no desconoce tampoco, la identidad religiosa y mística. Ha estudiado hasta cábala y se ha adentrado en la teología hebrea. La visita de 1969 a Eretz, representa para Borges y el mundo latino judío un especial hecho dentro de la historia misma del Estado moderno de Israel.

Según tomado, https://www.aurora-israel.co.il/borges-siempre-lamente-no-ser-judio

 
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Posted by on September 19, 2020 in Uncategorized

 

La falacia de una raza de hombres puros

por Dra. Bejla Rubin

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Aun los que no se detienen a llorar
Se ahogarían en lágrimas
Si se les hubieran dejado el tiempo para llorar a aquellos otros
A los que no les quedó ni esto                                                                                              (Máximo Kahn)  

El pueblo alemán crecido y educado dentro de los cánones del honor y la pureza de la sangre (Blutt und Bodem) sobre todo en su genealogía aristocrática, que en ese sentido era mucho más estricta que la realeza inglesa dado que ésta aceptaba mujeres que no fueran de un puro linaje aristocrático, inclusive madres judías, donde la única condición que se les imponía era la de impartir una educación de alto nivel cultural con modales refinados y denotar signos de nobleza y buen trato social.

En cambio, el modelo alemán prusiano de una larga cadena de familias aristocráticas, debían dar cuenta de una ascendencia sin máculas de linaje, o sea, de sangre pura germana. Su más prestigiosa actividad era la de ser guerreros, batirse a duelo por defender su honor y la dedicación exclusiva a la tierra y al rey. El trabajo era un oficio despreciable, al igual que el comercio. Luego serían aceptados ya en el ll Reich a tener en cuenta en los grupos de cortesanos a los científicos, universitarios y académicos de renombre.

Toda esta tradición, tanto en defensa del honor vía las armas como de dar cuenta de un linaje de sangre pura, serían el huevo de la serpiente que daría origen y estamento a la ideología nacionalsocialista, hecho que en su trasfondo no inventó nada nuevo sino más bien reforzó lo ya acuñado por los alemanes en su origen como Imperio y luego como Nación.

Y será ese modelo de “la sangre pura” la que aplicará Hitler sobre el pueblo alemán reconocido como ser de raza aria pura superior y sobremanera debían serlo sus guerreros y oficiales del más alto rango como los SS.

Dada esa tradición de sometimiento y culto a la obediencia, es que no le llevó mucho esfuerzo a Hitler ser reconocido como el máximo líder, ser supremo, idolatrado cual un Dios y su palabra acatada cual ley. Su oralidad demagógica supo esclavizar a las masas que acataron sus más descabellados caprichos y llevar a cabo sus maldades inimaginables para la humanidad pero que fueron realizadas por él. De allí que Sieg Heil!, saludo santificado cual un emperador romano y que su obrar ya entró en el mundo como un nuevo paradigma de mal y cuando se establece un nuevo modelo, es como en derecho, se crea una nueva jurisprudencia que cualquiera puede emular, es más, tiene el consentimiento a hacerlo, como un acto de justicia y de igualdad.

El nacionalsocialismo en su creación se apoyó en potencias paganas e idólatras. Sacó su impulso de cuatro elementos además en el de basarse en la sangre pura germana. En primer lugar tomó de los egipcios el propósito de sacrificar “a la obra monumental inanimada todas las vidas humanas”. De los babilónicos aprendió a entregar la virginidad al ejército. De los persas a cometer traiciones. De los helenos tomó el secreto de la línea divisoria que hace entre el amo y el esclavo. Roma le aportó cómo se debe sobreestimar el poder del Estado. Con México aprendió a despedazar corazones. Por último, ya en la era moderna, toma de su aliado Japón, el modelo de un fanatismo sádico. Todo ello aplicado sin el menor sentimiento de culpa dado que el nazismo consideraba a la conciencia una superstición de invento judío.

¿Cuál fue la fuerza antagónica que supo utilizar el propio pueblo alemán en contra de una ideología política masificada? La cultura, ese resabio atesorado por la clase media, no la aristocrática que manejaba una hegemonía política de larga data, los ardides diplomáticos, esos manejos arteros que los humanistas e intelectuales desconocían entonces, la cultura pasa a ser un bien atesorado amén que oculto, dado que era un arma de resistencia y oposición a los demagogos y tiranos tanto del pasado como del presente. Siendo así, no serán azarosas las palabras de un Goebbels, ministro de propaganda del lll Reich cuando afirma a viva voz “hablenme de cultura y saco un arma”. Lema para nada ingenuo sino bien estudiado dado que los dictadores y tiranos saben a ciencia cierta que el saber, la cultura, el pensamiento libre fuera de influencias dogmáticas es el único y verdadero pasaje a la libertad.

El concepto de Kultur que surge en la clase media a fines del siglo XlX en Alemania denotaba educación, el cultivo de las personas, tiene como fin desarrollar y dar a ver su máxima potencialidad como sujetos, pero a comienzos del siglo XX el concepto de cultura cambió de sentido, se le da otra orientación y pasa a ser “cultura nacional” con una franca acentuación política y nacionalista donde las connotaciones que en su inicio fueron humanistas y morales desaparecen por completo para ser una herramienta demagógica. Y esa fue la nueva manipulación que el nazismo hizo del concepto y el valor de cultura desacreditado, arrancado del usufructo personal como “cultivar lo cultural” de manera y acervo personal para transformarla en una pancarta populachera con dogmas propagandísticos a contra corriente de lo que fuera elevar el valor cultural a título personal. Nada debía realizarse por fuera de los valores del régimen hitleriano y menos aún cuestionar su conducción y sus dogmas populacheros cual un lavado de cerebros.

Una nueva clase media comienza a surgir despegada de los valores de la aristocracia donde ella se sostenía del honor, la diferencia de clases y el culto a la pureza de la sangre.

Estos nuevos individuos, pensantes y no dependientes y temerosos de la autoridad, sino acatando el sentido y la orientación de sus propias conciencias, hacen a un nuevo estilo de vida y de actitud moral que va a caracterizar de a poco a la nueva Europa, regidos por los códigos filosóficos de Kant de una moral para todos por igual, con valores humanistas de igualdad extraídos precisamente de la tradición judeocristiana. Y es a esa tradición la que los nazis se proponen erradicar dejando a Europa Judenrein, limpia de judíos, o sea, masacrándolos, no sólo su cultura y tradición, sino fácticamente a sus cuerpos, tanto hombres, mujeres, ancianos y criaturas. Cuajar desde la raíz todo germen de la judería en el mundo, pero tras ese argumento vil y malicioso, el verdadero motivo de tal obrar era el robo y la apropiación del patrimonio del “judío”, un bacilo, una rata, un usurero, ergo el buen chivo expiatorio de todos los males tanto del ayer como del presente cuando tiemblan las bancas o aparecen pestes y epidemias.

Volviendo al lema en cuanto a negar el acervo cultural no es tan solo una anécdota del pasado, los dictadores modernos supieron muy bien utilizarlo cada vez que intentan someter, embrutecer e imbecilizar a su pueblo en aras de sus beneficios políticos y económicos camino a engrosar las urnas con el voto de los “incultos”, de ahí que nos llega ese otro lema “alpargatas sí, libros no”.

Desde Salomón “no hay nada nuevo bajo el sol”, lo que cambian son los disfraces, las máscaras, pero una vez sin maquillajes ni ambages, vemos que los rostros de los tiranos llevan el mismo sello, marcado en su mirada, llamado: codicia y maldad.

Tomamos las palabras del político y diplomático italiano Nicolás Maquiavelo del siglo XVl, de su libro El príncipe (1532) dado que siguen siendo vigentes cuando refiere: “un gobernante astuto puede y debe en consecuencia faltar a su palabra cuando ésta vaya en su perjuicio o los motivos que fundaron su promesa ya no están vigentes”. Ese fue el obrar de Hitler cuando rompe el tratado Molotov-Ribbentrop, de no agresión contra Rusia. También rompe con el Tratado de Versalles de no fabricar armas de guerra y de sostener una paz entre las naciones. Entonces, tras ese disfraz de cordero se esconde un lobo que habría de invadir Europa, romper todos los tratados y anular el valor de la palabra dada cual promesa de un supuesto hombre digno de sostenerla. Y es así como Maquiavelo concluye: ”mostrar en qué medida los pactos para la paz y tantas otras promesas han quedado sin valor y la deslealtad del Príncipe (hoy los gobernantes) y quien mejor entienda valerse de la naturaleza del zorro, hará lo mejor”. O sea, comerse a sus corderos ingenuos votantes populacheros, tanto los de la época de un Adolf Hitler como de los demagogos del presente.

Hanna Arendt, que no sólo ha sido una brillante filósofa, sino también una víctima del nazismo en su doble condición, el ser judía y de haber vivido esa historia en carne propia. Recordamos con ella cuando dice “que el nuevo régimen no nos planteaba entonces más que un problema político de gran complejidad, uno de cuyos aspectos era la intrusión de la criminalidad en la esfera política”. Se desprende de lo dicho que el derecho y la ley ya no protegían a los ciudadanos sino que respaldaba el acto criminal de sus gobernantes, dando un vuelco inédito en cuanto al obrar de los jueces en aras de justificar la criminalidad de sus líderes. Y lo más doloroso a la vez que sorprendente es ver como la Historia no ha dejado ninguna enseñanza cuando vemos su repetición, aceptando el modelo de tal criminalidad gubernamental junto a la ingenuidad de sus votantes. Es así como Hanna Arendt va a referir “lo que nos trastornó no fue el comportamiento de nuestros enemigos, sino el de nuestros amigos, que no habían hecho nada para que se llegara a esa situación. Ellos no eran responsables de la llegada del nazismo, simplemente estaban impresionados por el éxito de los nazis y fueron incapaces de oponer su propio juicio al veredicto de la Historia tal cual la leían”. Entonces ella concluye que “desgraciadamente la burocracia es el gobierno de nadie y, precisamente por eso, quizás la forma menos humana y más cruel de gobierno”. Modelo de los nuevos gobernantes agazapados tras ese anonimato burocrático desimplicándose de su responsabilidad en cuando a su conducción hecho por el cual han sido votados.

Con estas sentidas palabras podemos ubicar el origen histórico de las indiferencias morales que conducen a crear una brecha en esta nueva Historia que vive el hombre del siglo XXl y que debemos darle tiempo a la perspectiva para poder leer sus consecuencias futuras y quizás sus efectos escriban una nueva y terrible a-moralidad.

Para concluir decimos con Máximo Kahn “no es imposible demostrar de cómo esas persecuciones muevan en cierto modo la historia humana. A veces se tiene la impresión como si el antijudaísmo se hubiera hecho una primera necesidad de los hombres”. Y podemos dar fe de esta suposición dado que una de las afirmaciones de Hitler fue “si los judíos no hubieran existido yo los hubiera inventado”. Necesitó crearse de ese síntoma llamado judío para tener una excusa, una causa, una energía donde justificar su vida en aras de llevar a cabo su máximo deseo de Mal. Y en ese obrar tuvo miles de seguidores, ávidos de exterminar al diferente, al no asimilado, olvidándose “que fue el judío el que dio a los hombres su mejor libro, su mejor ley, su mejor poesía, su mejor amor, su mejor ritmo vital, su mejor dios: Dios”.

Según tomado de, https://www.aurora-israel.co.il/la-falacia-de-una-raza-de-hombres-puros

 
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Posted by on September 19, 2020 in Uncategorized