RSS

Monthly Archives: October 2020

El cambio de nombre de Avram y Sarai

Por Eliezer Shemtov

Dos de los nombres judíos más conocidos son Abraham y Sara, de hecho son los nombres de los progenitores del pueblo judío.

Pero no siempre fue así. Antes de llamarse Abraham y Sara se llamaban Avram y Sarai.

Quizás serían detalles insignificantes si no fuera por el hecho de que Di-s mismo les cambió los nombres, cosa que fue documentado en la Torá. ¿Qué relevancia tiene esto para nosotros en nuestras vidas?

En la lectura de esta semana, Lej Lejá1 , leemos com o Di-s le dice a nuestro primer patriarca2 : “Ya no será más Avram tu nombre. Tu nombre será Avraham pues padre de una multitud de naciones [av hamón] te he hecho.”

Rashi cita las palabras “pues padre de una multitud de naciones” y dice: “Es el compuesto de su nombre. Y la [letra] Reish que contenía originalmente era por ser padre únicamente de Aram que era su lugar. Y ahora al ser padre de todo el mundo, la [letra] Reish que tenía originalmente no se movió de su lugar. Inclusive la [letra] Iud de Sarai se quejó ante la Shejiná hasta que la agregó al nombre de Iehoshúa como está escrito3 : ‘y Moshé lo llamó a Iehoshúa bin Nun Iehoshúa’.”

A primera vista se entiende del comentario de Rashi que lo que quiere explicar es la razón por la permanencia de la letra Reish en el nuevo nombre de Avraham, ya que parece no cumplir función. Si el nuevo nombre que Di-s le dio viene a ser un compuesto de las palabras Av Hamón (padre de una multitud), ¿no debería llamarse Avham en vez de Avraham?

Rashi explica que para evitar quejas por parte de la letra Reish al ser removida del nombre de un justo de la talla de Avraham —como ocurrió con la letra Iud del nombre Sarai al cambiarse a Sara— la dejaron en su lugar.

Pero no se entiende:

  1. El ejemplo que trae Rashi de la letra Iud del nombre Sarai que fue suplantada por la letra Hei y agregada al nombre Hoshea para transformarlo en Iehoshua, comprueba lo contrario, que efectivamente se puede resolver el problema al agregar la letra removida a otro nombre y ¡no necesariamente hace falta mantenerla en su lugar original!
  2. Rashi dice “inclusive la letra Iud del nombre Sarai”, implicando que tenía menos argumento que la letra Reish del nombre de Avram (y aun así fue tomado en serio y resuelto). ¿Por qué habría una diferencia entre la justificación de sus argumentos, si el motivo de queja era el mismo: haber sido sacado del nombre de un Tzadik?

Explicación:

El objetivo de Rashi en su comentario aquí no es explicar los significados de los variantes de los nombres, sino la composición del nombre nuevo, Avraham. Es ahí donde surge la pregunta: ¿qué función cumple la letra Reish en un nombre cuya implicancia es ”padre de una multitud de naciones” (Av hamón), y por lo tanto hubiese correspondido que se llamara Avham y no Avraham?

Rashi explica que dado que la letra Resh en el nombre Avram implicaba “Av Aram”, padre de su lugar natal Aram, al cambiarse el nombre, la implicación era un aumento de su estatus anterior y no una negación del mismo. Aram seguía estando bajo su influencia y por lo tanto la Resh que la representaba “no se movía de su lugar”.

No era así el caso de la letra Iud en el nombre de Sarai al cambiarse a Sara. Fue suplantada porque lo que implicaba el nombre con la letra Iud ya no tenía vigencia al cambiarse a un nombre con la letra Hei.

Sarai (con Iud) significa mi princesa, mientras que Sara (con Hei) significa princesa en general. Es por eso que la letra Iud, presente en el nombre que le dio su padre Harán, no tenía lugar en ese nuevo nombre y estatus que Di-s le estaba otorgando.

La dimensión mística:

De acuerdo a las enseñanzas jasídicas4 , Avram significa Av Ram, “padre elevado”, o sea: intelecto5 que trasciende toda comprensión. El nivel intelectual de Avraham trascendía el de todos los demás. Al transformarse en “Av hamón Goim”, padre de una multitud de naciones, implicando acercarse y “bajarse” al nivel de las multitudes, uno podría pensar que esto implicaba un descenso de su nivel personal tan elevado. La permanencia de la letra Reish —de la palabra ram, “elevado”— implica que a pesar de su ocupación con educar y hablar en el idioma de las masas, no perdió su nivel elevado, sino todo lo contrario: logró transmitir los niveles más altos de comprensión intelectual a aquellos que sin él, nunca hubiesen podido acceder.

La enseñanza práctica:

A los tres patriarcas, Avraham, Isaac y Jacob los llamamos nuestros padres —y no abuelos— porque todos heredamos sus características espirituales como si fueran nuestros padres. Todos heredamos la capacidad de ser como Avraham “Av hamón”, de influir en el mundo entero. Hay que recordar, no obstante, que “la Resh de ‘Aram’, que era su lugar [original], no se corrió de su lugar”. Antes que nada uno tiene la obligación de influir en su lugar y ambiente y recién después expandir su influencia al mundo entero.

NOTAS

  1. Génesis 12:1-17:27

2. Génesis, 17:5

3. Deuteronomio 13:16

4. Véase Torá Or, Lej Lejá.

5. En terminología kabalística y jasídica el intelecto —Jojmá y Biná— cumplen la función de padre y madre al engendrar las emociones.

Según tomado de, https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/4924057/jewish/Lej-Lej.htm#utm_medium=email&utm_source=94_magazine_es&utm_campaign=es&utm_content=content

 
Leave a comment

Posted by on October 30, 2020 in Uncategorized

 

Un enfoque positivo de la pérdida

por Mendel Kalmenson

En ningún otro aspecto el sesgo de positividad del Rebe es tan pronunciado como en su enfoque sobre la pérdida y la tragedia. En pocas palabras, las perspectivas del Rebe sobre la catástrofe de la muerte no son nada menos que redentoras.1 En sus comunicaciones con personas que estaban afligidas, el Rebe enfatizó constantemente que, desde una perspectiva espiritual, la pérdida de un ser querido no es la pérdida completa que a menudo se considera.

Después de la vida…

En 1960, un grupo de estudiantes universitarios vino a ver al Rebe. Uno de los temas que discutieron fue la comprensión judía de la muerte.

El Rebe explicó:

El término utilizado para describir la muerte en el judaísmo es histaljut, que no significa ‘muerte’ en el sentido de llegar a su fin; más bien, es una elevación de un nivel a otro. Cuando uno completa su misión en la vida, la persona fallecida es elevada a un plano superior.

La muerte no es un cese de la vida; la palabra en realidad describe el proceso por el cual la vida espiritual adquiere una nueva dimensión. Esta noción es consistente con el principio científico de conservación de la materia, que establece que nada físico puede ser aniquilado. Una mesa o pieza de hierro se puede cortar, quemar, etc., pero en ningún caso se puede destruir el material de la mesa o el hierro. Solo toma una forma diferente.

Del mismo modo, en el nivel espiritual, nuestro ser espiritual, el alma, nunca puede ser destruida. Solo cambia su forma o se eleva a un plano diferente.

En consecuencia, el término “ultratumba” es realmente inapropiado, ya que lo que experimentamos después de la muerte es una continuación de la vida. Hasta los 120 años (la esperanza de vida humana mencionada en la Torá), la vida se experimenta en un nivel, y desde los 121, 122 y 123 en adelante, se lleva a cabo en otro nivel, y continuamos ascendiendo más y más en el reino del espíritu.2

Según el Rebe, la muerte no es un final abrupto de la vida; más bien, es una continuación del viaje del alma en su camino hacia la finalización y la reunificación con Di-s.

Dicha espiritual

En una carta escrita por el Rebe en 1978 a una familia en Milán que había experimentado una muerte en la familia, el Rebe escribe:

Lo único que puede hacer una enfermedad o un accidente fatal es causar un debilitamiento o terminación del vínculo que mantiene unidos el cuerpo y el alma, con lo cual el alma se aleja de su morada temporal en este mundo y regresa a su mundo original de espíritu puro en el mundo eterno.3

Más adelante en esta carta, el Rebe describe la experiencia del alma cuando sale de este mundo:

No hace falta decir que, en lo que respecta al alma, [la muerte] es una liberación de su “encarcelamiento” en el cuerpo. Mientras [el alma] está ligada al cuerpo, sufre las limitaciones físicas del cuerpo, que necesariamente limitan el alma y la involucran en actividades físicas que son esencialmente ajenas a su naturaleza puramente espiritual… En otras palabras, la salida del alma del cuerpo es una gran ventaja y ascenso para la misma.4

En otros lugares, el Rebe aclara aún más este tema:

De ahora en adelante [después de la muerte], el alma es libre para disfrutar de la dicha espiritual de estar cerca de Di-s en la medida más completa. ¡Ese es sin duda un pensamiento reconfortante!5

Lejos de ser el borrado traumático que muchas personas imaginan, la muerte realmente libera al alma de sus limitaciones físicas, permitiéndole volar libremente, sin sus limitaciones terrenales anteriores.

Conexión eterna

A lo largo de su correspondencia de duelo, el Rebe insistió en que sigue existiendo una conexión espiritual continua entre los vivos y los fallecidos, y que esta relación no es meramente teórica, sino que también es tangible. De hecho, es una relación dinámica que se puede desarrollar y mejorar.

En una carta escrita a una viuda de guerra, el Rebe escribe:

Los lazos entre dos personas, y ciertamente entre el esposo y la esposa o entre padres e hijos, son principalmente de naturaleza espiritual, no material. Eso significa que una bala, una granada o una enfermedad pueden afectar el cuerpo, pero no el espíritu o el alma. El vínculo físico entre dos personas puede romperse… pero no su relación espiritual.6

Las enseñanzas del Rebe al respecto cobran vida en la siguiente historia, relatada por R. Nachum Rabinowitz, un jasid de Jerusalén. Una vez estuvo esperando una audiencia privada con el Rebe. Entre los que esperaban con él había un hombre, obviamente rico, que parecía completamente abatido. Pero cuando el hombre salió de la habitación del Rebe, parecía una persona diferente; su rostro irradiaba vitalidad y optimismo.

Curioso por este cambio radical de ánimo, el rabino Rabinowitz preguntó a los secretarios del Rebe sobre la identidad del hombre y acordó verlo. Cuando los dos hombres se conocieron, el rabino Rabinowitz le preguntó al hombre si podía compartir con él lo que había sucedido en la habitación del Rebe.

“Recientemente”, relató el hombre, “mi único hijo murió. En ese momento, sentí que mi vida ya no tenía ningún propósito. No vi ningún valor en mi riqueza y estatus. Fui a ver al Rebe en busca de consuelo y consejos. El Rebe me preguntó cuáles serían mis sentimientos si mi hijo fuera al extranjero y viviera en un país desde el que no pudiera comunicarse conmigo; sin embargo, podría estar seguro de que todas sus necesidades estaban siendo satisfechas y que no estaba sufriendo en absoluto. Le respondí que, aunque la separación sería difícil de soportar, estaría feliz por mi hijo”.

El Rebe continuó: “Y aunque él no pudiese responder, si usted pudiera comunicarse con él y enviarle paquetes, ¿lo haría?”

El hombre respondió: “Por supuesto”.

“Esta es precisamente su situación actual”, concluyó el Rebe. “Con cada oración que usted recita, está enviando un mensaje a su hijo. Y con cada obsequio que usted realiza a organizaciones benéficas o instituciones que financia, le envía un “paquete” a su hijo. Él no puede responder, pero aprecia sus palabras y sus donaciones”.7

Impacto continuo

En una carta parecida, escrita a la afligida hija adolescente de la señora Rasha Gansbourg, quien falleció repentinamente el segundo día de Sucot en 1969, el Rebe profundiza en esta idea. Explicó que a través de realizar buenas acciones en el mérito de su madre, especialmente aquellas inspiradas por su influencia, ella y sus hermanos no solo estaban contactando a su madre en el mundo venidero o “enviándole paquetes”, por así decirlo, sino que ellos en realidad le permitirían tener una presencia e impacto continuo en el mundo físico:

El vínculo entre los vivos y el alma que ha ascendido perdura, porque el alma es duradera, eterna y ve y observa lo que está sucediendo con aquellos conectados y cercanos a ella. Cada buena acción que hacen le causa un placer espiritual, específicamente los logros de aquellos a quienes ella ha educado y criado de la manera que produce dichas buenas obras. Es decir, ella tiene una parte en los hechos que resultan de la educación que brindó a sus hijos y a aquellos a quienes influyó.8

En otra carta a alguien que lamenta la pérdida de un ser querido, el Rebe continúa desarrollando este tema:

La salida del alma del cuerpo es una gran ventaja y un ascenso para el alma… La pérdida es solo para los afligidos, y en esa medida también es dolorosa para el alma, por supuesto.

[Sin embargo], hay otro punto que causa dolor al alma después de salir del cuerpo. Mientras que el alma está “vestida” en el cuerpo, puede participar activamente con el cuerpo en todos los asuntos de la Torá, las mitzvot y las buenas obras practicadas en la vida diaria aquí en la tierra. Pero dado que todo esto implica acción física y objetos tangibles, el alma ya no puede participar en estas actividades cuando regresa a su morada celestial, donde solo puede disfrutar de los frutos de la Torá, las mitzvot y las buenas obras que realiza en su estancia en la tierra. De ahora en adelante, el alma debe depender de sus parientes y amigos para hacer mitzvot y buenas acciones también en su nombre, y esta es la fuente de la verdadera gratificación para el alma y la ayuda a ascender a alturas aún mayores.9

Por lo tanto, las buenas acciones realizadas por quienes están de luto ciertamente pueden ser una fuente de consuelo para los afligidos, llenando el vacío dejado por la muerte con una acción positiva. Pero también proporcionan consuelo y placer al alma difunta, brindándoles una forma de mantener una relación continua, incluso activa, con sus seres queridos.

La vida es la mejor conmemoración

Cuando el primo del Rebe, Yitzchak Schneerson, le escribió en 1952, contándole sobre su participación en la creación de la “Tumba del Mártir Judío Desconocido” en París, hoy llamada “Memorial de la Shoá”, en recuerdo de las víctimas del Holocausto, el Rebe respondió de forma amable pero contundente:

Perdóname si mi punto de vista no está de acuerdo con el tuyo… Ahora, en un momento en que hay cientos de miles de mártires vivos, no “desconocidos” en cualquier lugar, que viven en una necesidad extrema de pan físico, y muchos más en necesidad de sustento espiritual, el principal impedimento para satisfacer sus necesidades es simplemente la falta de fondos. Por lo tanto, cada vez que se pueden obtener fondos, esto crea inmediatamente un dilema: ¿El dinero se debería usar para erigir una piedra [memoriam] en una gran plaza en París para recordar a los transeúntes los millones de judíos que murieron santificando el Nombre de Di-s, o para sostener a los vivos que mueren de hambre, literal o figurativamente, para escuchar la palabra de Di-s? La solución a tu dilema es, creo yo, indudable.10

Es natural querer una forma tangible de conservar el recuerdo de nuestros seres queridos difuntos. Sin embargo, a lo largo de sus conversaciones y correspondencias, el Rebe continuamente alentó a las personas a tomar medidas positivas para crear un legado vivo en lugar de uno estático, incluso cuando el legado propuesto era sagrado. En este espíritu, el Rebe enseñó que la mejor manera de hacer esto no es solo creando memoriales de ladrillos y piedra, sino también realizando acciones positivas que impacten tangiblemente a aquellos que aún viven, mientras que al mismo tiempo benefician a las almas de los difuntos.

Consuelo a través de la actividad

Este fue un tema importante y constante en todas las enseñanzas del Rebe: intensificar las actividades positivas después de una pérdida ayuda a fomentar un mayor sentido de propósito y puede ser un medio eficaz para lograr el consuelo.

En 1956, después de que un brutal ataque terrorista a una escuela en la aldea israelí de Kfar Jabad había cobrado seis vidas, los habitantes locales quedaron completamente devastados.

En las palabras de un artículo periodístico que apareció en ese momento, “La desesperación y el desánimo invadieron la aldea y comenzaron a comer sus cimientos. Algunos funcionarios de la ciudad querían cerrar la escuela. Otros vieron lo que sucedió como una señal de que su sueño de una vida pacífica en Tierra Santa era prematuro. ¿Quizás deberíamos dispersarnos, buscar refugio en paraísos más seguros? El pueblo se estaba muriendo lentamente”.

¿La reacción del Rebe? Si bien el judaísmo no proporciona explicaciones para la tragedia, sí tiene una respuesta. Por lo tanto, el mensaje del Rebe a la aldea afectada fue: “Espero firmemente que, con la ayuda de Di-s…, superen todos los obstáculos, fortalezcan la construcción pública y privada, expandan todas las instituciones en cantidad y calidad, e intensifiquen el estudio de la Torá, nuestra protección, y el cumplimiento de la mitzvá con alegría…” 11

Las dudas que los residentes de Kfar Jabad habían comenzado a albergar con respecto a su proyecto comunal de establecer una aldea estaban siendo exacerbadas exponencialmente por su preocupación, pensamientos graves y las conversaciones pesimistas. Solo sumergiéndose en actividades positivas para un mayor crecimiento comenzarían a ver su misión con una mejor luz, y su fe en su futuro volvería a florecer.

Al optar por intensificar el movimiento hacia adelante ante la pérdida, especialmente frente al terrorismo y los actos de odio, reclamamos en silencio una victoria para la paz y la esperanza sobre la violencia y el miedo. En efecto, nuestras acciones se convierten en la prueba viviente de que el mal no prevalece y que, por último, la vida triunfa sobre la muerte. Por el contrario, la reducción de los esfuerzos y actividades positivas ante la tragedia solo contribuye a promover los objetivos ideológicos de los perpetradores.

La ganancia oculta dentro de la destrucción

De hecho, a través de la lente redentora del sesgo de positividad del Rebe, el desastre puede verse como preparación del camino para una mayor regeneración y bendición que nunca antes.

El mismo Rebe ilustró una increíble demostración de transformar un vacío dejado por la pérdida de vidas en una fuerza positiva cuando el 25 de Adar de 5748 (1988), solo un mes después del fallecimiento de su esposa, el Rebe inauguró una campaña mundial de cumpleaños judío en el día que habría sido su cumpleaños número 87, diciendo:

Aquí hay una sugerencia, y sería de gran mérito para su alma, que en relación con el ascenso de su alma, se establezca la siguiente costumbre: los judíos deberían comenzar a celebrar [públicamente] sus cumpleaños, [aunque] en anteriores generaciones esto fue observado solo por ciertos individuos y de manera discreta…12

Para el Rebe, la forma más apropiada y noble de conmemorar la pérdida de vidas fue a través del estímulo y celebración del nacimiento.

Como lo ilustra la historia anterior, en cada ocasión en que el Rebe experimentó pérdida personal, canalizó y redirigió el dolor y la pena hacia la construcción y la expansión de oportunidades de crecimiento y afirmaciones de la vida.

De hecho, hay numerosos ejemplos de este enfoque. Durante una reunión en 1980 en el marco el fallecimiento de su padre, el Rebe anunció que se debería ayudar a las personas mayores judías a utilizar su tiempo para continuar aprendiendo y creciendo. Luego estableció una red de instituciones educativas para ancianos, nombradas en honor a su padre, de bendita memoria. Del mismo modo, cuando la madre del Rebe falleció, el Rebe creó y dedicó una serie de charlas semanales en su honor. Comprensiblemente, la pérdida de su esposa fue muy difícil para el Rebe. Pronto, sin embargo, además de la campaña de cumpleaños mencionada anteriormente, también comenzó a solicitar que su legado fuera conmemorado a través de otras acciones positivas. Con este fin, otorgó bendiciones especiales a quienes iniciaron proyectos en su nombre, como la construcción de una escuela para niñas, por ejemplo.

La resurrección

En conclusión, una de las expresiones más alentadoras del sesgo de positividad del Rebe en el contexto de la pérdida fue el énfasis que puso en un artículo básico de la fe judía: un día, todas las almas en la historia volverán a la vida terrenal y al cuerpo físico, con la venida de Mashíaj. El Rebe enfatizaría una y otra vez que la muerte no solo no es el final, y que el alma no solo vive para siempre, sino que un elemento de la existencia corporal es eterno. La siguiente historia demuestra esta poderosa convicción.

En octubre de 1967, unos meses después de la Guerra de los Seis Días, una terrible tragedia golpeó la casa de Ariel Sharón, el famoso general del ejército israelí y posterior primer ministro. Gur, el hijo de once años de Sharón, estaba jugando al aire libre con un arma vieja de su padre y accidentalmente murió.

El Rebe inmediatamente contactó a Sharón con una carta, que incluía el siguiente mensaje:

Me dolió mucho leer en el periódico acerca de la trágica pérdida de su tierno hijo, que descanse en paz…

A primera vista, parecería que estamos distantes el uno del otro, no solo geográficamente, sino también, o incluso más, en términos de no estar familiarizados, de hecho, desconocidos el uno del otro, hasta la Guerra de los Seis Días… Pero en la base de un principio judío fundamental, profundamente arraigado y antiguo, reconocido, que todos los judíos son afines… es esta interconexión la que me ha impulsado a escribir estas palabras a usted y su familia…

Un elemento de consuelo, incluso en una tragedia tan grande, se expresa en el texto tradicional [de las palabras pronunciadas a un doliente], santificado por decenas de generaciones de Torá y tradición entre nuestro pueblo: “Que el Omnipresente te consuele entre los dolientes de Sión y Jerusalén”.

A primera vista, la conexión [entre el doliente individual y los dolientes de la destrucción de Jerusalén y el Templo Sagrado] parece ser bastante desconcertante. Sin embargo, el consuelo principal encarnado por esta frase está en su contenido interno:

Así como tenemos plena confianza en que Di-s ciertamente reconstruirá las ruinas de Sión y Jerusalén, también confiamos en que con respecto a la pérdida del doliente individual, Di-s cumplirá su promesa: Despierta y regocíjate, tú que descansas en el polvo,13 y experimentaremos una verdadera alegría cuando todos se reúnan con la futura resurrección de los muertos.14

No hay mayor pérdida en este mundo que la muerte, sin embargo, el Rebe trabajó incansablemente para revelar la luz oculta dentro de este reino de profunda oscuridad, equilibrando la empatía con la elevación, el dolor con la perspectiva y la dignidad con actos de bondad amorosa.

Es realmente un testimonio de la fuerza del sesgo de positividad del Rebe que continuó aplicando su perspectiva redentora incluso en circunstancias tan sensibles y dolorosas. A través de su ejemplo compasivo, podemos aprender a transformar el dolor en crecimiento, pérdida en vida y, en última instancia, tragedia en triunfo.

NOTAS AL PIE

  1. Para más información sobre esto, vea A Time To Heal: The Rebbe’s Response to Loss & Tragedy (Ezra Press, 2015).

2. Ver Torat Menachem — Hitvaaduyot 5720, vol. 1, p. 396.

3. De con una carta del Rebe fechada el 25 de Elul, 5738 (27 de septiembre de 1978). Para ver el texto completo de la carta, consulte A Time To Heal: The Rebbe’s Response to Loss & Tragedy (Ezra Press, 2015), pág. 193.

4. Ibid.

5. De una carta del Rebe de fecha el 5 de Tamuz, 5743 (16 de junio de 1983).

6. Torat Menachem — Menachem Tzion, vol. 2, p. 558.

7. To Know and to Care (SIE), vol. 2, p. 237

8. Igrot Kodesh, vol. 26, p. 271. Torat Menachem — Menachem Tzion vol. 2, p. 543. Para el texto completo de la carta, ver A Time To Heal: The Rebbe’s Response to Loss & Tragedy (Ezra Press, 2015), p. 199.

9. De una carta del Rebe fechada el 25 de Elul, 5738 [27 de septiembre de 1978]. Para ver el texto completo de la carta, consulte A Time To Heal: The Rebbe’s Response to Loss & Tragedy (Ezra Press, 2015), pág. 193.

10. Igrot Kodesh, vol. 6, págs. 175-176.

11. Igrot Kodesh vol. 13, p. 30.

12. Ver Séfer Hasijot 5748, vol. 1, p. 332

13. Isaías 26:19.

14. Igrot Kodesh, vol. 25, págs. 3-5. Torat Menachem — Menachem Tzion, vol. 2, págs. 536-537.

Traducción: María Sánchez Varón

Traducción y corrección: Carlos Sánchez Corrales

Según tomado de, https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/4725845/jewish/Capitulo-27-Un-enfoque-positivo-de-la-prdida.htm#utm_medium=email&utm_source=94_magazine_es&utm_campaign=es&utm_content=content

 
Leave a comment

Posted by on October 30, 2020 in Uncategorized

 

Los pogromos del 31 de octubre

por Dra. Ivette Alt Miller

Los pogromos del 31 de octubre

El 31 de octubre de 1905, miles de judíos perdieron la vida debido a la violencia que arrasó Rusia.


Para la mayoría de las personas, el 31 de octubre es un día de fiestas y disfraces. Pero hace poco más de un siglo, el 31 de octubre de 1905, fue un día trágico en el que tuvieron lugar cientos de pogromos en los que asesinaron a miles de judíos en toda Rusia. La muchedumbre salió a las calles gritando amenazas, destruyendo propiedades y asesinando impunemente a hombres, mujeres y niños judíos.

La causa inmediata de esta ola sísmica de violencia fue el Manifiesto de Octubre, una declaración del zar Nicolás II garantizando libertades y derechos políticos básicos. La declaración promulgada el 30 de octubre de 1905 (a veces considerado el 17 de octubre de acuerdo al “antiguo calendario” ruso), llegó en medio de un creciente tumulto político y la amenaza de una revolución. En vez de calmar las tensiones, el manifiesto provocó enormes demostraciones y disturbios en muchas ciudades rusas. Trágicamente, quienes más sufrieron fueron los judíos rusos.

En la ciudad de Odessa, la multitud salió a la calle a celebrar el manifiesto. Un estudiante registró que “una multitud jubilosa apareció en las calles; la gente se saludaba como si fuera una festividad”. Entre la multitud había muchos judíos que creían que las nuevas leyes ayudarían a otorgarles los derechos legales que tanto buscaban. Pero muy pronto estalló la violencia.

El ánimo comenzó a ensombrecerse en Odessa, y muchos rusos comenzaron a volverse contra los judíos de la ciudad con un sadismo inimaginable. Al principio, comenzaron a golpear a los judíos en las calles y a saquear sus casas y sus comercios. Entró en acción el grupo antisemita de extrema derecha “Centurias Negras”, alentando a los rusos que apoyaban al zar a culpar a los judíos por todos los males de su país. Cuando un funcionario de la ciudad fue asesinado a tiros, la multitud se enfureció y los ataques se aceleraron, convirtiéndose en un violento pogromo que duró varios días. La policía hizo la vista gorda o participó con entusiasmo en los ataques.

Testigos oculares describen que los judíos fueron arrojados desde las ventanas. Los niños judíos fueron asesinados frente a sus padres. En especial atacaron a las mujeres judías embarazadas, agrediéndolas y matando a algunas abriéndoles el estómago. Los padres fueron torturados obligándolos a ver morir a sus hijos. Cuando terminó el pogromo, habían muerto más de 400 judíos y sólo en Odessa hubo unos 300 judíos heridos.

El 31 de octubre hubo cientos de pogromos en toda Rusia, especialmente en el sur. Unos 4.000 judíos perdieron la vida en 690 pogromos, y la ola de odio y asesinato provocó que hubiera otros 10.000 judíos heridos.

En Rechysta, Bielorusia, los judíos locales, muchos de los cuales pertenecían a grupos comunistas y comunistas-sionistas, se organizaron para defenderse de la turba asesina. La amenaza de violencia era alta: los miembros locales de las Centurias Negras emitieron declaraciones asegurando que los judíos eran “enemigos del zar” y exigiendo el “exterminio” de los judíos. Los oficiales de policía distribuyeron rifles a la población, y un párroco anunció que “los judíos deben ser asesinados porque quieren derrocar al zar”. La violencia estalló en el pueblo cuando algunos locales golpearon a unas vendedoras judías y rompieron los productos que ellas vendían.

Alrededor de veinte hombres judíos se organizaron y lucharon, pero muy pronto los superaron. Uno d ellos luchadores judíos, Noi Geizentsveig, explicó posteriormente: “Durante la escaramuza no vimos al enemigo, por lo que no arrojamos las bombas (que el grupo de autodefensa judío había adquirido), sino que respondimos disparando al aire”. Los combatientes judíos se vieron abrumados. Los matones locales les dispararon y los apuñalaron mientras gritaban: “¡Aquí está tu libertad!” y “¡Aquí está tu constitución!”, en referencia al Manifiesto de octubre por el que culpaban a los judíos.

New York Times, 5 de noviembre

En unas pocas horas, ocho combatientes judíos fueron asesinados y doce resultaron heridos. Los arrastraron hacia la estación de policía del pueblo y los encerraron sin comida, sin agua, sin atención médica, los combatientes que habían muerto junto con los que seguían vivos. Más tarde, los que seguían vivos fueron enviados a detención domiciliaria y les negaron atención médica, aunque algunos estaban gravemente heridos.

El pogromo final de los cientos que comenzaron el 31 de octubre de 1905, fue el de Bialystok (hoy en día Polonia). Ochenta y dos judíos fueron asesinados en esos pocos y convulsos días de violencia, y unos 700 resultaron heridos. El Zar Nicolás II envió oficiales por todo el territorio ruso para informarle sobre los pogromos, que se disiparon casi de forma tan abrupta como habían comenzado.

Víctimas del pogromo en Kiev

Para muchos judíos rusos, los pogromos del 31 de octubre f ueron una prueba de que no tenían ningún futuro en Rusia y eso los alentó a partir del país. Uno de los judíos que huyó de Rusia fue el famoso escritor ídish Shalom Aleijem. Él y su familia observaron durante tres días los pogromos que arrasaron a la comunidad judía de Kiev desde su escondite en uno de los hoteles del pueblo. Cuando se calmó la violencia, rápidamente planearon su escape de Rusia y eventualmente llegaron a los Estados Unidos.

El 25 de noviembre de 1905, tres semanas después del aterrador pogromo y justo antes de partir de Rusia, Shalom Aleijem le escribió a un amigo que tenía en Nueva York, el Dr. Maurice Fishberg, suplicándole que utilizara su influencia sobre los judíos norteamericanos para alentar a los Estados Unidos a que no ayudaran al Zar Nicolás II (que quería un préstamo para reforzarse en la guerra ruso-japonesa). Tras ser testigo del asesinato a sangre fría de sus hermanos judíos, Shalom Aleijem, como muchos otros judíos rusos, perdió las esperanzas de que allí hubiera un futuro para los judíos. En una larga y apasionada carta sobre la política y la guerra de Rusia, el autor escribió que en Rusia podían ser “asesinados seis millones de judíos”.

Más de un siglo después de este espantoso espasmo de violencia que consumió a gran parte de Rusia, debemos recordar la muerte y honrar la memoria de los miles de judíos rusos masacrados en los pogromos del 31 de octubre de 1905.

Según tomado de, https://www.aishlatino.com/iymj/mj/Los-pogromos-del-31-de-octubre.html?s=rab

 
Leave a comment

Posted by on October 30, 2020 in Uncategorized

 

Meet Judaism’s Demons, Spirits, Witches and Ghosts

How to deal with a dybbuk - The Jewish Chronicle

Jewish texts have a surprising number of hair-raising spooky stories.

by Arielle Kaplan

It’s no secret that the Torah abhors goblins and ghouls. In Exodus, the text states, “You shall not allow a witch to live,” and just take a look at this passage from Deuteronomy:

“Let no one be found among you who consigns his son or daughter to the fire, or who is an augur, a soothsayer, a diviner, a sorcerer, one who casts spells, or one who consults ghosts or familiar spirits, or one who inquiries of the dead.”

Biblical prohibitions against necromancy and witchcraft aside — who’s going to tell God there’s a witch in the Torah? — supernatural beings, from vampires and succubi to sea monsters and Satan, come alive in ancient scripture. Where the Torah stops short on shedim (the biblical word for demons, also used to describe foreign gods like Moloch, the child eater) the Talmud practically word vomits them. Demons fill houses of study when sexual energy isn’t properly channeled, and spirits haunt every crevice of dark places. Kabbalistic demonology expands even further, providing a breadth of hair-raising spooky stories.

Beyond the Yiddish ogre named Shrek and 30 Rock’s spooky scary “Werewolf Bar Mitzvah,” here are 14 Jewish demons, spirits, and miscellaneous monsters you need to know.

1. Lilith

Spirit of darkness and a figure of uncontrolled female sexuality, Lilith is the most notorious baby-snatching anthropomorphic demoness in Jewish mythology. Portrayed in pop culture as a femme fatale, the succubus is associated with many biblical creatures, including the serpent from the Garden of Eden and the Queen of Sheba.

Ala known as the “screech owl,” Lilith is the cause of wet dreams in teen boys. At night, she collects their spilled seed — a sin in Judaism — and impregnates herself via demonic IVF to birth her legion of demons.

Lilith’s evil nature is not for naught and stems from a grudge against God. The anonymous Jewish text, the Alphabet of Ben Sira, tells the origin of our Jewish demoness as Adam’s first wife, i.e the prototype of Eve. Immediately after God created Lilith, the legend explains, Adam demanded they bone in missionary position. Appalled by her husband’s domineering nature, Lilith, the trailblazing feminist, suggested she be on top. The newlyweds bickered and quarreled until the bride couldn’t take it anymore and “uttered the Divine name and flew up into the air and fled.” As punishment, God curses Lilith so that 100 of her offspring die every day. In turn, Lilith vows to torture Adam and Eve’s offspring and becomes the mistress of miscarriages and stillborn births to exact revenge against man for her curse from God.

The Zohar also paints Lilith as the most prominent of four demonic wives and Queens of Hell who fuck around with Samael, one of many princes of demons. Unfortunately for Lilith and her sister wives, another reason for outsourcing semen is because God castrated Samael and drained his supply.

2. Agrat bat Mahlat

Don’t venture alone at night on Wednesdays and Shabbat, the rabbis warn, or you’ll catch Agrat bat Mahlat haunting the skies with her chariot and crew of 18 angels of spiritual destruction. Known as the “the dancing roof demon,” the Queen of Hell’s name literally translates to “Agrat, daughter of Mahlat.” Who is Mahlat, I rhetorically ask, dear reader? She’s probably a variation of Lilith, which makes the screech owl Agrat’s mother, or possibly grandmother. While Agrat dances on the roof, Lilith howls. A demoness of many names, Agrat is also “the mistress of sorceresses” who taught forbidden magic to Amemar, a Jewish sage.

There’s a sexy story in the Kabbalah about the time King David boned Agrat and the demoness gave birth to Asmodeus, AKA King of Demons. Some historians believe the biblical term “Nephilim” describes the children of demons/angels and humans, while others think it translates as “giants.

3. Naamah

The third queen of demons in the Zohar is Naamah (which translates to “pleasant”), but before her namesake got her into trouble for seducing people into singing sweet nothings to pagan gods, she was Noah’s wife. Yes, the Noah with the ark.

Here’s the deal: A midrash was created to explain God’s reckless decision to reboot the universe via the great flood. Humanity quickly turned evil, and it was Naamah’s fault! It was her sex appeal that seduced the angels into copulating with her, after all, and their offspring were e-v-i-l. And that’s how Noah’s wife came to be Lilith’s partner in crime, abusing people in their sleep and snatching babies from their cribs.

An even juicier story in the Zohar relates that after Cain killed his brother Abel, Adam and Eve split up for 130 years. For over a decade, Lilith and Naamah shtupped Adam and their children became the Plagues of Mankind. Bereshit Rabbah relates a slightly different tale regarding Adam’s demonic children:

“During those 130 years Chavah produced male spirits whereas Adam produced female spirits seeing they had been brought to erotic stimulation by female and male stimuli respectively.”

A seducer of men and demons, Naamah is also sometimes attributed as Ashmedai’s mother, which makes the Jewish demon family tree quite confusing to follow. Did Agrat give birth to Ashmedai, or was it Naamah? Flip a shekel and call it a day — demon queens are interchangeable and all lead back to Lilith.

4. Eisheth

The fourth and last queen of demons is Eisheth, fellow sister-succubi to Lilith, Naamah, and Agrat bat Mahlat. She’s nicknamed the “Woman of Whoredom,” her diet consists of the souls of the damned, and that’s pretty much all we know!

On the succubus demon queens, Rabbi Simeon said: “Woe unto those who are ignorant and therefore unable to avert and ward off the influence of these defiling elemental beings that swarm in their myriads throughout the world. If it were permitted to behold them, we should be amazed and confounded and wonder how the world could continue to exist.

5. Alukah — “Horse Leech”

Don’t dwell on the disappointing truth that the origins of vampires in pop culture can be traced back to an antisemitic 12th-century conspiracy theory that claims Jews kill Christian babies for ritual sacrifice. Instead, focus on Alukah (“horse leech”), the vampire/succubus in Jewish mythology untainted by boring blood libel!

Sefer Chasidim, a 13th-century German text that ushered in Jewish mysticism, describes Alukah as a blood-sucking witch who can fly like a bat when her hair is let loose and shapeshift into a wolf. A seductress with two demon daughters who cry “Give, give,” Alukah will die if her supply of blood is cut off. To prevent the vampire from turning into a demon, she has to be buried with her mouth stuffed with dirt. Wait, so is she a demon, a vampire, or a witch? A true bang for your shekel, the sex-crazed Alukah is all three and more.

In a riddle in Proverbs, King Solomon namedrops Alukah and reveals her favorite pastime: cursing wombs. Sound familiar? Well, it should, because the Hebrew succubus is thought to be Lilith’s daughter.

6. Ashmedai

Sometimes called Ashmedai, and other times Asmodeus, this curious creature is best known as the “king of demons.” There’s a famous legend in the Talmud about how King Solomon outsmarted Ashmedai by tricking the demon into constructing the first Temple

7.  Azazel

Azazel is believed to be a satyr, a goat-like demon. Featured in post-biblical texts like the Dead Sea Scrolls, the Apocalypse of Abraham, and I Enoch, Azazel is most famously depicted as one of God’s angels who fell from heaven because of beautiful women like Naamah. In other tales, he’s the angel who spilled the beans to humanity about the impure arts of war, and the Talmud straight up characterizes him as a demon. In one midrash, Azazel is said to be the serpent from the Garden of Eden, but so is every demon and their mother.

On Yom Kippur, observant Jews perform a “scapegoat” ritual where the kohen gadol, the high priest, whispers everyone’s sins into a goat’s ear and thereafter sends the sacrifice into the wilderness, or in Hebrew, the “azazel.” A midrash offers a background story to lend credence to the wacky ritual: Every year under God’s command, the Israelites offered Satan/Samael a goat as a bribe to ensure he’d give the Jews an A+ review at the annual celestial court.

8. Mazzikim

Up until the construction of Solomon’s Temple curbed their power, mazzikim ruled the world. Classified as invisible demons, they’re not as scary as other creatures in Jewish lore. On the flip side, these evil spirits are really fucking annoying and cause minor trouble in our daily lives. Superstitions and amulets might help fend them off, but it’s best to learn how to live with them.

Like most demons and spirits in Jewish folklore, mazzikim are born out of “spilled seed.” See, God has baby fever, and masturbating or having sex merely for the pleasure of it is a slap in his face. Take the prophet Onan, for example: God gave him the boot for “wasting the seed.

9. Dybbuk

Shiver me timbers, it’s time for a ghost story! But first, a note on Jewish spirits: Kabbalistic demonology explains that supernatural creatures are a reaction to a life-energy gone wrong. My Jewish Learning author Jay Michaelson describes the phenomena concisely:

“In the proper functioning of the cosmos, energy flows like a cycle: down from heaven, then back up in the form of proper ritual action. But when the energy is misappropriated, as in masturbation or rebellion, its intense power falls into the realm of shadow.”

Enter dybbukim, the infamous spirits of Jewish folklore. Technically a “clinging demon,” dybbukim come from Sitra Achra, the kabbalistic term to describe hell, and roam the earth in search of a suitable living body to penetrate. These malicious spirits tended to possess women and children, and were thought to be the cause of mental illnesses like dissociative identity disorder. Fortunately, Jewish folklore relates a cure to the dybbuk dilemma — an exorcism led by a rabbi, usually including the blowing of a shofar! Fun!

(Read more about Post Malone and the Yiddish ghost of Jewish lore here.

10. The Golem

Unlike a dybbuk, the golem isn’t an evil spirit. Made out of clay and brought to life by magic, the golem’s sole purpose is to serve and protect its creator. The best-known legend of the playdough creature dates back to 1580 when the Jews of Prague battled the ridiculous conspiracy theory that is the blood libel. Rabbi Judah Leow ben Bezalel, fondly called the Maharal of Prague, needed a secret weapon to protect his community, and, in the form of a dream, God told him how to create a golem.

In need of a pogrom busting magical creature? The instructions are found in Sefer Yetzirah, the “Book of Formation”:

Step 1: Mold an adorable golem out of soil or clay.

Step 2: Write “Emet” (life) on its forehead to bring to life.

Step 3: Once the golem completes its duty, erase the first letter on its forehead so it reads as “met” (death).

11. Shirika Panda

Shirika Panda is the Talmud’s subjectively adorable toilet demon — yes, really. To avoid an attack from the lion-bodied lavatory lurker, be mindful that you poop alone, and quietly. Take heed, or the scary Panda might afflict you with a stroke or a random fall. Oh, and if you have sex within a half-mile of the shitter, the Jewish demon will curse your kids with epilepsy, apparently?

Superstitious folk would be wise to try this protection spell from the Gemera: “On the head of a lion and on the nose of a lioness we found the demon named bar Shirika Panda. With a bed of leeks I felled him, and with the jaw of the donkey I struck him.

12. Demonic doubles

Warning: If you believe in soulmates, proceed with caution. Jewish folklore holds that when humans are born, a demon is made in their likeness, and a month after birth the heavens announce the human’s soulmate. If the demonic doppelganger catches the prophetic declaration, it’ll shapeshift into the soulmate as a means of fucking up the lives and marriages of their victims who will then be dragged to hell. A deeply troubling legend, this demon is the cause of society’s high divorce rate. Try explaining that to your separated parents…

13. Witch of Endor

I told you there was a witch in the Torah! In I Samuel 28, the mood rings that helped guide King Saul in battle — the Urim and Thummim — tapped out, and Saul desperately needed help. After exiling all witches from his kingdom, Saul the hypocrite enlists the help of “a woman of Endor.” Grudges aside, the witch contacted the ghost of Samuel, the prophet who anointed Saul as king. The seance was a total flop — the phantom prophet was pissed at the king for using witchcraft and warned Saul that his army wouldn’t survive the battle. The prophecy was realized, but on the plus side, our sweet Witch of Endor fed Saul one last meal before he fell on his own sword. Phallic imagery for the win!

14. Leviathan

When God created the world, as the Midrash relates, he made two mythical sea monsters: a female sea monster, and a male sea monster. But then he killed the female leviathan to avoid the chance of offspring — classic biblical sexism, we hate to see it! The “Dragon of the sea” is also featured in a bonkers story in the Talmud about the messianic age. When the nation of Israel returns to the Promised Land, the Mashiach will slay the leviathan, build a sukkah out of its skin, and invite all the righteous folk to enjoy a Michelin star plate of sea-monster meat. Scrumptious!

As taken from, https://www.heyalma.com/meet-judaisms-demons-spirits-witches-ghosts/?utm_source=mjl_maropost&utm_campaign=MJL&utm_medium=email&mpweb=1161-24138-477916

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

ASÍ COMENZÓ EL PRIMER JUDÍO

Abraham (antes Abram): el primer nombre judío | Radio Sefarad
por RABINO ITZJAK GINSBURGH

Hay muchas explicaciones con relación a cuáles son las “diez pruebas” de Abraham Avinu. La mayoría de éstas, tanto de los sabios de bendita memoria como de los sabios de la edad media que cuentan las “diez pruebas”, cuentan la primera prueba en Ur Casdim, donde Nimrod arroja a Abraham Avinu al horno de fuego y sale vivo. ¿Qué sucedió allí? ¿Cuál es la prueba? La prueba es justamente que la pasó con éxito. Ésta es el principio de su fe. Rompió las imágenes, las estatuas de su padre. Teraj era un “moser”, un delator, como está dicho “¿Quién dará puro de impuro?”

Hace una semana estudiamos que Teraj al final de sus días se arrepintió, por eso está escrito “esta es la descendencia de Teraj Teraj”, de quien se duplica su nombre, es llamado tzadik, “justo, así dicen los sabios. Sin embargo, Teraj era impuro desde su base. No sólo era impuro sino también “moser”, “entregador”, porque entregó a su hijo. ¿Qué hubiera hecho un padre? Bueno, él tiene un negocio de imágenes, su hijo rompió todas las imágenes y le arruinó el sustento.

¿Entonces entrega a su hijo para ser asesinado, a las autoridades?

Es algo muy extraño, pero así es Teraj. Abram no sólo le echó a perder su sustento, también le arruinó su creencia, porque Teraj cree en esas estatuas. Da la impresión que la fe de Teraj era tan fuerte que justificó entregar a su hijo, a su hijo amado, a las autoridades que lo arrojarían al horno de fuego, que lo asesinarían.

Este suceso viene a ser el precursor de los judíos. Éste es el padre, el origen del que está al otro lado del río, de donde salimos nosotros los judíos, de un impuro como este. De un origen tal que está dispuesto a entregarnos, el padre al hijo, arrojarnos al horno de fuego por destruir su fe en estatuas. Ahora, la mayoría de lo sabios de bendita memoria [jaza”l] y la mayoría de los sabios del medioevo (rishonim) cuentan este hecho como la primera de las diez pruebas.

Hay algunos comentaristas que afirman que hay una prueba anterior, haciendo de esta la segunda. Si es así, ¿cuál fue la primera? La primera fue, que estuvo 13 años bajo tierra. O sea, desde su nacimiento quisieron matarlo. Surge de jaza”l una imagen muy muy especial de Abraham Avinu, una que dice que alguien lo persegue porque lo quieren matar desde el momento en que nació. Nimrod lo quiere matar luego.

Después, hay una historia de los sabios que no todos conocen, se trata de los los reyes que raptaron a Lot, sobrino de Abraham Avinu. En ésta el secuestro de Lot era sólo la primera etapa del plan. Ellos pensaban que si podían vencer a Lot, simultáneamente atraparían a Abraham su tío y lo matarían.

De acuerdo con esta historia vemos cómo tiene sentido el que Abraham se arriesgara para salvar a Lot, porque el verdadero deseo de los reyes era atrapar a Abraham Avinu. Abraham Avinu es la personalidad clásica del revolucionario espiritual en el mundo, que todos los reinos, todos los reyes, todos los gobiernos quieren matarlo, porque es una amenaza para ellos desde un principio.

Según tomado de, https://www.youtube.com/watch?v=3DiNXK6N6_A&feature=youtu.be

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

Un Palestino Sueña con Isaac e Ismael

'In my vision of a future peace, the Palestinian leadership would be wise to let the Jews build their Third Temple on the Temple Mount.' (iStock)

En la eterna batalla entre el miedo y la esperanza, escribe el “Príncipe Verde”, los Acuerdos de Abraham ofrecen la oportunidad de liberarse de dogmas irreconciliables e imaginar lo que es posible

“Israel es la solución, no el problema”.

Haber expresado esto como un joven palestino hace veinte años, o incluso haberme dado cuenta, como lo hice, fue una herejía imperdonable que merecía una muerte espantosa ante una turba que lanzaba piedras. Y, sin embargo, aquí estamos con estos veinte años de odio y lucha con una nueva realidad puesta en marcha por los Acuerdos de Paz de Abraham que pueden hacer que esas palabras traidoras incluso se conviertan en una verdad aceptada.

Desde hace mucho tiempo, el plan es que los estados árabes anuncien su firma del acuerdo uno por uno con el “enemigo” Israel, siendo Arabia Saudita el último y más importante firmante. El camino hacia la paz resulta no tener que ver con la tierra, sino con la economía. Isaac e Ismael pueden trabajar juntos para abrir una nueva era de prosperidad en una región sin fronteras.

¿Por qué es esto posible ahora? ¿Cuáles son los hechos actuales sobre el terreno?

–Israel es, con mucho, la potencia militar y económica más poderosa de la región.

–Algunos estados árabes, notablemente Arabia Saudita, debido a su riqueza petrolera, tienen una amplia influencia global y controlan grandes cantidades de capital.

–Setenta años de intentos por llevar la paz a la Palestina histórica han fracasado.

–La Autoridad Palestina, el liderazgo palestino, le ha fallado completamente al pueblo palestino mientras vive una vida de lujo, inundada de corrupción, creando un culto de muerte al martirio, sacrificando a las jóvenes generaciones palestinas. Como dije ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, la Autoridad Palestina es “el mayor enemigo del pueblo palestino”. Su propia existencia depende de la existencia del conflicto y no pueden pensar fuera de él, temerosos de que si el conflicto termina, terminarán con él.

–La cultura y la economía palestina mendicante depende de donantes europeos, estadounidenses y árabes. La mendicidad no es saludable ni sostenible, especialmente cuando el mendigo sacrifica a sus hijos para generar la simpatía del donante.

–El movimiento yihadista está en plena retirada, el sueño de un califato restaurado, resultó ser una horrible pesadilla rechazada por la gran mayoría de pacíficas poblaciones musulmanas.

–En la tierra prometida dos veces, las visiones de espejo opuestas del futuro han demostrado no solo ser poco realistas sino también arruinadas: la visión extrema de Hamas de forzar a los judíos a irse al mar y crear un estado islámico, y la visión extrema de los sionistas de extrema derecha expulsar a todos los no judíos del Israel histórico.

Esta es la realidad. En mi opinión, los Acuerdos de Abraham nos ofrecen la oportunidad de liberarnos de los supuestos que han encerrado el conflicto israelo-palestino en dos dogmas irreconciliables. Todo cambio radical requiere primero que imaginemos lo que es posible, y luego cojamos ese sueño y nos esforzamos por hacerlo realidad. Algunos sueños tienen éxito, muchos no. El sueño sionista triunfó, el califato restaurado no.

¿Cuál es entonces mi sueño de lo que ofrece el Acuerdo de Abraham como posibilidad de lograr finalmente la paz?

Ahora la tecnología, la innovación y el espíritu empresarial israelíes pueden combinarse con el capital y la mano de obra árabes. El cambio clave con la reducción de fronteras es la posibilidad de viajar. Esto no es un sueño, está sucediendo. El primer vuelo de El Al sobrevoló recientemente Arabia Saudita y aterrizó en Abu Dhabi, donde se intercambiaron agradables codazos. Es difícil exagerar el valor de los viajes. Yo, como tanta gente de mi pueblo, era un prisionero virtual, ya sea en Gaza o en Cisjordania. He tenido la suerte de viajar por el mundo encontrando toda su diversidad y magnífico potencial.

El millón y medio de árabes israelíes ahora pueden viajar a algunos países árabes con pasaportes israelíes. Están explotando esta gran oportunidad de negocio al compartir idioma y cultura. Recientemente, el gobierno saudí aprobó a los titulares de pasaportes israelíes realizar la peregrinación del Hajj a La Meca. Esta nueva colaboración comercial potencial ofrece posibilidades para nuevas zonas económicas, la industria de la vivienda y la investigación en los territorios palestinos. Durante décadas, estos Estados árabes han contribuido con decenas de millones a la Autoridad Palestina solo para perpetuar un sistema corrupto. Por qué enviar dinero para alimentar un conflicto, por qué no invertir esas decenas de millones en los territorios en empresas e infraestructura.

Activos palestinos

Tomemos un ejemplo que se puede hacer de inmediato sin esperar a que se resuelvan los aspectos políticos de los Acuerdos. El Valle del Jordán es un lugar ideal para producir energía solar. Los EAU, que están desarrollando esta tecnología, invertirían en una empresa solar. Los palestinos están desesperados por trabajar, al igual que los israelíes de hoy. Los palestinos trabajan en Israel, pero solo con un permiso especial, ya que se teme que Hamás aproveche la oportunidad para enviar terroristas. Hamas no intervendría en esta empresa árabe en la que palestinos e israelíes trabajarían juntos en pie de igualdad. Los administradores serían responsables ante los inversores, la financiación no pasaría por una Autoridad Palestina.

Este modelo podría replicarse una y otra vez, construyendo puentes entre las dos comunidades. Y este modelo puede alentar a los donantes europeos y estadounidenses a canalizar sus fondos directamente hacia empresas que les rindan cuentas sin intermediarios.

Pero espera, ¿qué pasa con los seis millones y medio de seres humanos apátridas, los palestinos? De la forma en que se presentó el acuerdo, los palestinos no recibieron nada, solo el aplazamiento de la anexión del Valle del Jordán, ya una anexión de facto. Parecía que todos los beneficios fueron para Netanyahu y los israelíes. Es cierto, pero el acuerdo ofrece posibilidades considerables para los palestinos, rompiendo un estancamiento.

Los políticos palestinos pueden protestar con virulencia por la traición árabe, pero el apoyo se está desvaneciendo rápidamente a medida que se forma una nueva Liga Árabe. Los donantes están recortando fondos o exigiendo una responsabilidad más estricta. Una tercera intifada sería totalmente autodestructiva. El liderazgo palestino geriátrico tiene que trabajar dentro de esta nueva realidad o será reemplazado por un liderazgo más joven y progresista.

Entonces, ¿qué activos tienen los palestinos en este mundo cambiado? Tienen una clase educada y emprendedora. Al igual que los judíos, tienen una diáspora que ha triunfado en el extranjero y cuya experiencia y financiación pueden aprovecharse. También, de nuevo en el caso judío, gozan de una amplia simpatía en el extranjero por su difícil situación y este apoyo podría solicitarse para una empresa constructiva.

Luego está el turismo, no el terrorismo, que ofrece un importante potencial de ingresos, comenzando por los millones de peregrinos que llegan a Tierra Santa cada año. De hecho, los palestinos tienen control sobre algunos de los lugares más sagrados para las dos principales religiones del mundo; La mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, la tercera más importante para los musulmanes; y Belén y Nazaret para los cristianos, con la Iglesia de la Natividad sólo superada por el Vaticano. En 637, el califa Umar, cuando capturó Jerusalén, permitió a los cristianos adorar libremente en el Monte del Templo y permitió a los judíos orar en el Monte del Templo y el Muro de las Lamentaciones cuando los bizantinos lo habían prohibido.

En mi visión de una paz futura, los líderes palestinos harían bien en dejar que los judíos construyeran su Tercer Templo en el Monte del Templo, donde tendrías las tres religiones abrahámicas.

Israel es un país hermoso que ofrece mucho al turista árabe, sus playas mediterráneas, el Mar Muerto, el Mar Rojo. Los juegos de azar en los casinos no están permitidos en Israel y la fe musulmana los prohíbe, sin embargo, Las Vegas en Cisjordania sería un cajero automático que permitiría invertir en escuelas, hospitales e infraestructura. Construir un aeropuerto en Cisjordania y otro en Gaza significaría que es un vuelo breve para los jeques de la bolsa de dinero: un paquete turístico que comienza primero con el pecado y luego a la mezquita de Al Aqsa para limpiar el alma antes de volar a casa.

Tierra Santa debería ser un patio de recreo, no un campo de batalla. Dejemos que la rivalidad se libere en los campos de fútbol de Tel Aviv y Jeddah. Agregue a ese intercambio cultural con artistas que actúan en ambos países. ¿Es realmente tan difícil de imaginar?

Un pasaporte palestino

Pero, ¿qué pasa con un Estado palestino? ¿Un estado donde los palestinos de Cisjordania y Gaza tendrían por primera vez la dignidad de poseer un pasaporte palestino legítimo aceptado por la comunidad mundial? Sabía lo que era viajar con un documento de refugiado andrajoso como miembro de la comunidad de apátridas más grande del mundo. No era que me trataran como un ciudadano de segunda clase: ni siquiera era un ciudadano.

Dada la realidad que los palestinos finalmente tenemos que enfrentar, visualizo una situación como la del Vaticano, un estado dentro de otro estado. Esta jurisdicción abarcaría a los palestinos de Cisjordania y Gaza, así como a los lugares religiosos de Jerusalén. Con el tiempo y el desarrollo de una vida económica próspera en los territorios basada en los negocios y el estado de derecho, no la caridad, los puestos de control y el muro, como en Berlín, se derrumbarán. Entonces, adopte el estilo estadounidense, deje que la gente adore libremente, déjela jugar, déjela ser libre.

Por tanto, es una apuesta trascendental que la creación de oportunidades económicas, satisfaciendo las necesidades de la gente, prevalecerá sobre un sistema que depende del odio y la lucha. La eterna batalla entre el miedo y la esperanza. Ambas comunidades viven ahora con miedo al Otro.

Dejemos que esta próxima generación crezca sin la carga tóxica de sus antepasados. Nunca deberían tener que cargar con las deudas y los pecados de la vieja generación.

Con esta nueva apertura, esta nueva visión, dale una oportunidad a la paz.

Acerca del autor

Estab Hassan Yousef es un palestino nacido en Ramala, hijo del líder de Hamas, el jeque Hassan Yousef, que trabajó encubierto para el servicio de seguridad interna del Shin Bet de 1997 a 2007. Su historia se cuenta en su libro “Hijo de Hamas” y en el documental “El Príncipe Verde”.

Según tomado de, https://blogs.timesofisrael.com/a-palestinian-dreams-of-isaac-and-ishmael/?utm_source=The+Blogs+Weekly+Highlights&utm_campaign=blogs-weekly-highlights-2020-10-29&utm_medium=email

Traducido por: drigs (CEJSPR)

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

A Palestinian dreams of Isaac and Ishmael

In the eternal battle between fear and hope, writes the ‘Green Prince,’ the Abraham Accords offer a chance to break free from irreconcilable dogmas and imagine what is possible

'In my vision of a future peace, the Palestinian leadership would be wise to let the Jews build their Third Temple on the Temple Mount.' (iStock)
‘In my vision of a future peace, the Palestinian leadership would be wise to let the Jews build their Third Temple on the Temple Mount.’ (iStock)

“Israel is the solution, not the problem.”

To have expressed this as a young Palestinian twenty years ago, or even come to realize it, as I did, was an unforgivable heresy deserving a gruesome death before a stone-throwing mob. And yet here we are these twenty years of hatred and strife later with a new reality set in motion by the Abraham Peace Accords that can make those treasonous words even become an accepted truth.

Long in the works, the plan is to have Arab states announce their signing of the accord one by one with the ‘enemy’ Israel, with Saudi Arabia to be the last and most important signatory. The road to peace turns out to be not about land, but about economy. Isaac and Ismael can work together to open a new era of prosperity in a region without borders.

Why is this possible now? What are the current facts on the ground?

–Israel is by far the most powerful military and economic power in the region.

–Some Arab states, notably Saudi Arabia, have, because of their oil wealth, extensive global influence and command large amounts of capital.

–Seventy years of attempts to bring peace to historic Palestine have all failed.

–The Palestinian Authority, the Palestinian leadership, has utterly failed the Palestinian people while living lives of luxury, awash in corruption, creating a death cult of martyrdom sacrificing young Palestinian generations. As I stated before the UN Human Rights Commission in Geneva, the Palestinian Authority is “The greatest enemy of the Palestinian people.” Their very existence depends on the existence of the conflict and they cannot think outside it, fearful if the conflict ends, they will end with it.

–The mendicant Palestinian culture and economy is dependent on European, American and Arab donors. Begging is neither healthy nor sustainable especially when the beggar sacrifices his children to engender donor sympathy.

–The jihadist movement is in full retreat, the dream of a restored caliphate, proved to be a horrific nightmare rejected by the vast majority of peaceful Muslim populations.

–In the twice-promised land, the opposing mirror visions of the future have proved not simply unrealistic but bankrupt: the extreme vision of Hamas of forcing the Jews into the sea and creating an Islamic state, and the extreme vision of far-right Zionists expelling all non-Jews from historic Israel.

This is the reality. In my view, the Abraham Accords offer the opportunity for us to break free from the assumptions that have locked the Israeli-Palestinian conflict into two irreconcilable dogmas. Every radical change requires first that we imagine what is possible, and then take that dream and strive to make it a reality. Some dreams succeed, many do not. The Zionist dream succeeded, the restored caliphate did not.

What then is my dream for what the Abraham Accord offers as a possibility to finally achieve peace?

Now Israeli technology, innovation, and entrepreneurship can combine with Arab capital and labor. The key change with the lowering of borders is the possibility of travel. This is not a dream, it is happening. The first El Al flight recently overflew Saudi Arabia and landed in Abu Dhabi where congenial elbow bumps were exchanged. It is difficult to exaggerate the value of travel. I, like so many of my people, was a virtual prisoner, either in Gaza or the West Bank. I’ve had the good fortune to travel the world encountering all its diversity and magnificent potential.

The million and a half Arab Israelis can now travel to some Arab countries holding Israeli passports. They are exploiting this vast opportunity for business as they share language and culture. Just recently the Saudi government approved Israeli passport holders to make the Hajj pilgrimage to Mecca. This new potential business collaboration offers possibilities for new economic zones housing industry and research in the Palestinian territories. For decades these Arab States have been contributing tens of millions to the Palestinian Authority only to perpetuate a corrupt system. Why send money to fuel a conflict, why not invest those tens of millions in the territories in enterprise and infrastructure.

Palestinian assets

Let us take an example that can be done right away without waiting for the political aspects of the Accords to be worked out. The Jordan Valley is an ideal location to produce solar energy. The UAE, which is developing this technology would invest in a solar company. Palestinians are desperate for work as are Israelis today. Palestinians work in Israel but only with a special permit as the fear is Hamas would exploit the opportunity to send in terrorists. Hamas would not intervene with this Arab enterprise where Palestinians and Israelis would work together on an equal basis. The managers would be accountable to the investors, the funding would not go through a Palestinian Authority.

This model could be repeated over and over, building bridges between the two communities. And this model can encourage European and American donors to channel their funds directly into enterprises accountable to them without a middleman.

But hold on, what about the six and a half million stateless human beings, the Palestinians? The way the agreement was presented, the Palestinians received nothing, only the postponement of annexing the Jordan Valley, already a de facto annexation. It seemed all the benefits went to Netanyahu and the Israelis. True, but the agreement offers considerable possibilities for the Palestinians, breaking a logjam.

Palestinian politicians can virulently protest about Arab betrayal, but support is fast slipping away as a new Arab League is forming. The donors are either cutting funds or demanding stricter accountability. A third intifada would be totally self-destructive. The geriatric Palestinian leadership either has to work within this new reality or they will be replaced by younger more progressive leadership.

What assets, then, do Palestinians have in this changed world? They have an educated and entrepreneurial class. Like the Jews, they have a diaspora that has succeeded abroad and whose expertise and finance can be drawn upon. They also, again in the Jewish case, enjoy wide sympathy abroad for their plight and this support could be enlisted for constructive enterprise.

Then there is tourism, not terrorism, which offers significant income potential, starting with the millions of pilgrims that come to the Holy Land each year. Palestinians in effect have control over some of the holiest sites for the two major world religions; Al Aqsa mosque in Jerusalem, the third most important for Muslims; and Bethlehem and Nazareth for the Christians, with the Church of the Nativity being second only to the Vatican. In 637 Caliph Umar, when he captured Jerusalem, allowed the Christians to freely worship on the Temple Mount and allowed the Jews to pray on the Temple Mount and the Wailing Wall when the Byzantines had forbidden it.

In my vision of a future peace, the Palestinian leadership would be wise to let the Jews build their Third Temple on the Temple Mount, where you would have the three Abrahamic religions.

Israel is a beautiful country offering a great deal to the Arab tourist, its Mediterranean beaches, the Dead Sea, the Red Sea. Casino gambling is not permitted in Israel and the Moslem faith outlaws it, yet a Las Vegas on the West Bank would be a cash machine allowing investment in schools, hospitals, infrastructure. Building an airport on the West Bank and another one in Gaza would mean it’s a brief flight for the money bag sheiks: A package tour starting first with sin and then off to the Al Aqsa mosque to cleanse the soul before flying home.

The Holy Land should be a playground not a battleground. Let the rivalry be fought on the football fields of Tel Aviv and Jeddah. Add to that cultural exchange with artists performing in both countries. Is that really so hard to imagine?

A Palestinian passport

But what about a Palestinian State? A state where the West Bank and Gaza Palestinians would have for the first time the dignity of holding a legitimate Palestinian passport accepted by the world community? I knew what it was to travel on a tattered refugee document as a member of the largest stateless community in the world. It wasn’t that I was treated as a second-class citizen: I wasn’t even a citizen.

Given the reality that we as Palestinians finally have to face, I envision a situation like the Vatican, a state within a state. This jurisdiction would cover the West Bank and Gaza Palestinians as well as religious sites in Jerusalem. With time and the development of a prosperous economic life in the territories based on business and the rule of law, not charity, the checkpoints and the wall, as in Berlin, will come down. So, adopt the American way, let people worship freely, let them gamble, let them be free.

So it is a momentous bet that creating economic opportunity, meeting the needs of people, will prevail over a system dependent on hate and strife. The eternal battle between fear and hope. Both communities now live in fear of The Other.

Let this next generation grow up without the toxic burden of their forebears. They should never have to carry the debt and sins of the old generation.

With this new opening, this new vision, give peace a chance.

ABOUT THE AUTHOR Mosab Hassan Yousef is a Ramallah-born Palestinian, the son of Hamas leader Sheikh Hassan Yousef, who worked undercover for the Shin Bet internal security service from 1997 to 2007. His story is told in his book, “Son of Hamas” and in the documentary film “The Green Prince.”

As taken from, https://blogs.timesofisrael.com/a-palestinian-dreams-of-isaac-and-ishmael/?utm_source=The+Blogs+Weekly+Highlights&utm_campaign=blogs-weekly-highlights-2020-10-29&utm_medium=email

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

¿Torá versus Talmud?

Religions Around the World

Pregunta: Espero que pueda aclarar algunos términos que no me quedan claros. ¿Cuál es la diferencia entre Torá, Talmud, Mishná, Guemará y Midrash? Si la Biblia es la ley escrita, ¿entonces el Midrash es el comentario?

La respuestas del rabino Aish:

Lo primero que debe saber es que la Torá consta de dos partes: la Torá escrita y la Torá oral.

La Torá escrita tiene un total de 24 libros, incluidos los cinco libros de Moisés y los escritos proféticos, por ejemplo, Isaías, Jeremías, Salmos, Proverbios, etc.

Los Cinco Libros de Moisés, compuestos de Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, fueron escritos por Moisés en 1273 a. C. e incluyen los 613 mandamientos (mitzvot).

Quizás parte de la razón de su confusión es que los Cinco Libros de Moisés tienen muchos nombres. Se le conoce como la Biblia (que significa “libro” en griego), el Chumash (en hebreo para “quinto”), el Pentateuco (en griego para “cinco rollos”), o genéricamente “Torá” – en hebreo para “instrucciones”, porque su propósito es instruir. (Los judíos consideran insultante llamarlo Antiguo Testamento, ya que esto implica un Nuevo Testamento, término que los judíos rechazamos).

Pero cualquiera que sea el nombre, se refiere al libro más vendido y de mayor duración en la historia de la humanidad.

Entonces, ¿qué es la Torá Oral? Su nombre deriva del hecho de que no se permitía que se escribiera formalmente, sino que debía enseñarse oralmente. Contiene las explicaciones de la Torá escrita. No se puede entender uno sin el otro.

En 190 EC, la persecución y el exilio del pueblo judío amenazó la transmisión adecuada de la Torá Oral. Por lo tanto, el rabino Yehudah HaNasi compiló notas escritas sobre la Torá Oral llamadas “Mishnah” (en hebreo para “enseñar”). Rabí Yehudah organizó la Mishná en seis secciones: leyes de agricultura, festivales, daños, matrimonio, pureza y ofrendas. El rabino Yehudah escribió la Mishná en forma de código, por lo que los estudiantes aún necesitarían la explicación de un rabino, ya que esta información estaba destinada a permanecer oral.

En el año 500 d.e.c., el pueblo judío volvió a sufrir el desarraigo de sus comunidades, y dos rabinos babilónicos, Rav Ashi y Ravina, compilaron un registro de 60 volúmenes de discusiones rabínicas sobre la Mishná, llamado “Guemará”. Juntas, la Mishná y la Guemará comprenden lo que comúnmente se llama el “Talmud”.

La Torá Oral también incluye el Midrash, una explicación de la Torá Escrita, que comprende componentes tanto éticos como legales. Gran parte de este material también está contenido en el Talmud.

La Torá Oral también incluye las obras de la Cabalá, una tradición de secretos místicos del universo metafísico recibido por Moisés en el Monte Sinaí. Fue publicado por primera vez como “El Zohar” por R ‘Shimon bar Yochai (170 EC), y aclarado por Arizal (1572 EC).

Sin embargo, la Torá no debe considerarse un campo de estudio académico. Está destinado a aplicarse a todos los aspectos de nuestra vida diaria: habla, comida, oración, etc. A lo largo de los siglos, los grandes rabinos han recopilado resúmenes de leyes prácticas del Talmud. Las obras emblemáticas incluyen: “Mishneh Torah” de Maimónides (Egipto del siglo XII); “Shulchan Aruch” del rabino Yosef Karo (Israel del siglo XVI); “Mishnah Berurah” por el Jafetz Jaim (Polonia del siglo XX).

Espero que esto ayude a resolver su confusión. Ahora solo queda una cosa: ¡salir, aprender, observar toda la Torá!

Según tomado de, https://www.aish.com/atr/Torah_versus_Talmud.html?s=trh

Traducido por drigs (CEJSPR)

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

Judíos Ashkenazi versus Judíos sefardíes

READ THIS: How Israel Forced A Man In Thailand Whose Wife Was An Agunah To  Give A Get - The Yeshiva World

¿Puede explicarme algo sobre la diferencia entre los judíos asquenazíes y sefardíes? ¿Qué significan exactamente esos términos y cuáles son las diferencias generales entre los dos grupos?

Las respuestas del rabino Aish:

La diferencia entre los judíos asquenazíes y sefardíes se basa principalmente en sus orígenes históricos. Ashkenaz es la palabra hebrea para Alemania. Por lo tanto, el término judíos asquenazíes se refería inicialmente a los judíos que residían en Alemania, donde comenzó la judería asquenazí.

El nombre Ashkenaz aparece en la Torá (Génesis 10: 3) como uno de los nietos de Jafet, hijo de Noé, y el progenitor de una de las naciones que se formaron después del Diluvio. También es el nombre de una nación en Jeremías 51:27. Sin embargo, la mayoría de los comentaristas entienden que las referencias son a un pueblo del Medio Oriente, posiblemente en Turquía o en el norte de Siria. El Talmud (Yoma 10a) identifica a Gomer, el padre de Ashkenaz, como “Germamia” (o Germania, Germanikia), que en sí mismo no está claro si se refiere a la Alemania de hoy, pero esa podría ser la base para la asociación posterior de la tierra con el nombre bíblico Ashkenaz.

En su mayor parte, el norte de Europa fue colonizado recientemente por judíos. Se cree que un pequeño número de judíos se estableció en el oeste de Alemania y el norte de Francia en los siglos IX-X, especialmente a lo largo del río Rin. Su población creció y emigraron hacia el este, especialmente a Polonia, hasta que en el siglo XII se establecieron comunidades judías hasta Rusia. A menudo las migraciones fueron forzadas por la opresión y los pogromos – esta fue la era de las Cruzadas y libelos de sangre – y por gobernantes que los expulsaron o los privaron de oportunidades económicas. Esto obligó a los judíos a buscar continuamente tierras más hospitalarias. A mediados del siglo XIV, debido a las repetidas masacres y expulsiones, la vida judía en Alemania había cesado temporalmente. Más tarde, en el siglo XVIII y después, los judíos emigraron hacia el oeste (así como a América), en respuesta a la gran cantidad de condiciones más duras en Europa del Este. Por lo tanto, con el tiempo, la mayoría de los judíos europeos se hicieron conocidos como judíos “Ashkenazi”, independientemente de su país de residencia.

Hoy día, alrededor del 80% de los judíos son asquenazíes. (El porcentaje era mucho mayor antes del Holocausto).

Dado que los judíos asquenazíes descienden de una población original relativamente pequeña, muchos judíos asquenazíes no solo comparten características genéticas, sino que son más propensos a ciertas enfermedades genéticas como Tay Sachs, enfermedad de Gaucher y fibrosis quística. Hoy día es bastante típico (y en Israel es obligatorio) que las parejas comprometidas se sometan a pruebas genéticas antes de que se apruebe un matrimonio.

Los judíos sefardíes literalmente significan judíos españoles como Sefarad significa España (un término que también aparece en la Torá, en Abdías 1:20, aunque aquí también se disputa el significado original). Pero este término es aún menos exacto, dado que hoy día se aplica libremente (especialmente por los no sefardíes) a todos los judíos no asquenazíes.

Las principales tierras asociadas con los judíos sefardíes son España, el norte de África, Oriente Medio y partes del sudeste de Europa. Los judíos vivieron en muchas de estas tierras desde la antigüedad. España se convirtió en una tierra especialmente próspera y tolerante a partir del siglo VIII bajo el dominio musulmán, y las comunidades judías florecieron allí, tanto económica como religiosamente. Estos eran los judíos sefardíes originales.

En siglos posteriores, aproximadamente a partir del siglo XII en adelante, las condiciones en España se volvieron mucho más opresivas tanto bajo las dinastías musulmanas posteriores como después bajo las cristianas. Los judíos fueron finalmente expulsados ​​(o forzados a convertirse) de España en 1492 y del vecino Portugal en 1497. Desde allí se extendieron a muchas áreas existentes de habitación judía, especialmente al norte de África y al Imperio Otomano. A menudo, superpusieron sus normas y costumbres religiosas a la población local. Por lo tanto, muchas de esas tierras se alinearon mucho más estrechamente con la tradición sefardí, a pesar de las grandes diferencias en costumbres y culturas.

Dado que las comunidades ashkenazi y sefardí se desarrollaron principalmente de forma independiente, existen muchas diferencias menores entre ellas en la ley y la costumbre judías. Dos de los más grandes rabinos medievales fueron R. Yitzchak Alfasi de Fez, Marruecos (el “Rif”) y Maimónides, que finalmente se estableció en Egipto. Se convirtieron en algunas de las principales autoridades de la ley judía entre los sefardíes. Siglos más tarde, cuando el rabino Yosef Caro escribió su trabajo básico sobre la ley judía, el Shulchan Aruch (“la mesa servida”, publicado por primera vez en 1564), siguió principalmente sus fallos, y así su trabajo se convirtió en la base de la ley judía sefardí.

En el norte de Europa en ese momento había diferentes grandes autoridades rabínicas, ubicadas principalmente en Alemania y Francia. Algunos fueron Rabbeinu Gershom, R. Shlomo Yitzchaki (Rashi), la escuela de Tosafot y R. Asher ben Yechiel (el “Rosh”), y sus fallos formaron la base de la ley Ashkenazi. Poco después de que R. Caro escribiera su Shulchan Aruch, un gran rabino Ashkenazi, R. Moshe Isserlis (de Cracovia, Polonia, conocido como “el Rema” según sus siglas) escribió una colección de glosas sobre el Shulchan Aruch, reflejando la ley judía según Práctica Ashkenazi.

Como resultado, aunque tanto los judíos ashkenazi como los sefardíes representan en realidad una colección bastante variada de culturas y nacionalidades, existe un grado considerable de homogeneidad entre ellos en la práctica religiosa. Y de hecho, ambos siguen universalmente las pautas del Shulchan Aruch.

A continuación, enumero algunas de las diferencias más conocidas en la práctica y las costumbres religiosas entre Ashkenazim y Sefardim.

(a) La pronunciación asquenazica del hebreo es algo distinta de la sefardí (con muchas más diferencias entre los diferentes grupos de cada uno).

(b) Hay muchas distinciones en la liturgia de oración, así como en las melodías que se usan para cantar tanto la Torá como los Profetas (la Haftorá). Los Ashkenazim no jasídicos generalmente rezan lo que se conoce como Nusach Ashkenaz (versión Ashkenaz) mientras que los Hassidim rezan (irónicamente) Nusach Sefard o Nusach Ari. La mayoría de los sefardíes rezan Eidot HaMizrach (“las congregaciones del este”), nuevamente con muchas variaciones.

(c) Los ashkenazim tienen la costumbre de no comer arroz, legumbres y similares en la Pascua, mientras que los sefardíes lo hacen.

(d) Los ashkenazim no utilizan los nombres de sus parientes vivos para los niños, mientras que los sefardíes nombran a los niños con los nombres de sus abuelos vivos.

(e) La mayoría de los hombres asquenazíes no usan un talit (chal de oración) hasta después del matrimonio o después de la Bar Mitzvá, mientras que los sefardíes lo hacen a edades tempranas.

(f) Muchos sefardíes tienen la costumbre de no comer pescado y leche juntos.

(g) Muchas mujeres sefardíes casadas no usan pelucas para cubrirse el cabello, mientras que los Ashkenazim generalmente lo hacen.

Más allá de estos pocos ejemplos, hay una miríada de diferencias en la práctica y las costumbres entre los judíos asquenazíes y sefardíes en todo el mundo, así como muchas diferencias culturales, como en las áreas de vestimenta, idioma, música y cocina.

Según tomado de,

https://www.aish.com/atr/Ashkenazi-versus-Sephardic-Jews.html?s=mm

Traducido por: drigs (CEJSPR)

 
Leave a comment

Posted by on October 29, 2020 in Uncategorized

 

Lej-Leja: Un llamado a la unidad

Parashat Lej Leja - ..::Teshuva TV::..

(Comentario sobre Parashat Lech-Lecha, Génesis 12:1-17:27)

Lo que podemos aprender del primer hijo de Abraham.

POR ERIKA DAVIS

Lech-Lecha se conoce mejor como la porción de la Torá en la que Dios hace su primer promesa a Abraham de que será el padre de una gran nación. Significa “ir”, y Dios instruye tanto a Abraham como a Sara que vayan a la tierra que Él mostrará.

Esta historia es … bonita, pero cuando leo Lech-Lecha siempre me intriga la historia del primer hijo de Abraham, Ismael, y la madre de Ismael, Agar. Esta historia, en particular el destierro de Ismael y Agar por insistencia de Sara en una porción posterior de la Torá, puede verse como un punto divisorio entre el Judaísmo y el Islam. Sin embargo, me pregunto si, en cambio, podemos verlo como el punto unificador de nuestra fe. Lo cual, seamos claros, puede ser difícil de ver.

Las interacciones entre Agar y Sara son complejas. Dios le prometió a Abraham que llegaría a ser padre de una gran nación, pero los dos son ancianos; Sarah ya ha comenzado la menopausia, ¿cómo es posible que dos personas tan mayores como ellos sean padres de una nación? Quizás, por desesperación, Sara le da a su sierva Agar a Abraham para que nazca un hijo. Pero, cuando Sara ve que Agar está embarazada, el plan no parece tan bueno y trata a Agar con tanta dureza que Agar huye.

Agar finalmente regresa, no porque quiera, sino porque Dios le promete que su hijo también será el padre de una gran nación. Entonces, ¿deberíamos, como musulmanes y judíos, unirnos porque Dios nos dice que lo hagamos, tal como Dios le dijo a Agar? Quizás. Pero, no creo que sea solo que Dios le haya dado instrucciones a Agar regresar con Sara, sino que Dios nos ha mostrado que debemos unirnos. La historia pudo haber sido diferente. Dios podría haber dejado ir a Agar con la promesa de una gran nación para su hijo no nacido, pero en cambio Dios vuelve a unir a las dos mujeres, en una familia compleja como resulto ser para Agar, Sara, Abraham y sus hijos.

Hay muchas cosas que nos dividen, desde la raza hasta la religión y el estatus económico. Rápidamente podemos discernir que alguien es diferente a nosotros, y por una variedad de razones gravitamos hacia personas que son como nosotros, generalmente porque eso es lo que nos resulta más cómodo. Vivimos en una época en la que cada vez es más aceptable señalar las formas en las que somos diferentes; Nunca en mi vida ha habido un fervor nacionalista blanco tan abierto y pseudocristiano en nuestro país.

Nunca ha sido tan imperativo que veamos más allá de nuestras diferencias y encontremos lugares de superposición, lugares de compleja unidad. Unidad, que en la superficie, no está ahí. Pero, cuando se rasca la superficie, como si se rascara hacia atrás, se puede encontrar el tema de “ir” en Lech-Lecha. Por ejemplo, algunos musulmanes ayunan el décimo día del primer mes del calendario musulmán. ¿Suena familiar? Este día de ayuno es paralelo al momento de Yom Kippur, el décimo día del primer mes del año calendario judío. Cuando el profeta Mahoma notó que sus vecinos judíos ayunaban por Yom Kippur, requirió que sus seguidores también ayunaran ese día. Esta tradición sigue viva hasta el día de hoy. (Aunque debido a los calendarios judío y musulmán están estructurados de manera diferente, estos días festivos no siempre coinciden entre sí).

En otro vínculo entre judíos y musulmanes, Moisés se menciona en el Corán más que cualquier otra persona: 135 veces, en comparación con 67 veces para Abraham y seis para Mahoma. La vida y la historia de Abraham se describen de manera similar en el Corán a cómo es en el Tanaj (Biblia hebrea).

Esta compleja unidad tiene raíces profundas en nuestra tradición judía y específicamente en esta porción de la Torá. Las tres principales religiones monoteístas, el judaísmo, el islam y el cristianismo, ven a Abraham como su padre. En la tradición judía es Isaac a quien Abraham lleva a sacrificar; en el Islam es Ismael. De Ismael encontramos el linaje del pueblo del Islam y de Isaac, nuestro propio linaje judío. Dios promete grandes naciones de ambos hijos de Abraham, haciendo el mismo pacto con ambos hijos en diferentes momentos.

Lech-Lecha muestra claramente que judíos y musulmanes somos hermanos y, a menudo, en los espacios judíos liberales nos referimos a los musulmanes como nuestros “primos”. Nuestras matriarcas ancestrales son diferentes, pero compartimos el mismo padre en Abraham. A lo largo de los años, la narrativa ha sido a menudo que judíos y musulmanes son demasiado diferentes para estar unidos, sin embargo, aquí vemos clara evidencia en nuestro texto de que un kumbaya-parece-bueno-para-un evento-de-paz-unidad, sino fáctico, compleja unidad familiar. Hay una posibilidad ilimitada en esta unidad de grandeza, aceptación, amor y cambios trascendentales si pudiéramos ver más allá de la pequeña diferencia y escuchar las palabras de esta porción de la Torá.

El nombre de Ismael significa Dios escucha, y nuestra oración judía unificadora comienza con la palabra Shemá, “escucha”. Quizás es hora de que lo hagamos.

Según tomado de, https://www.myjewishlearning.com/article/lech-lecha-a-call-for-unity/?utm_source=mjl_maropost&utm_campaign=MJL&utm_medium=email

Traducido por drigs, CEJSPR

 
Leave a comment

Posted by on October 28, 2020 in Uncategorized