¿Quiénes son los judíos mesiánicos hispanos?

¿Quiénes son los judíos mesiánicos hispanos?

Escrito por Brenda M. Teixeira

Conozcamos más a fondo al pueblo que Dios eligió; su cultura y amor por Yeshúa.
El judío mesiánico es toda persona de ascendencia judía que cree que Yeshúa (Jesús) es el Mesías. Lo que no implica que abandona sus raíces hebreas, sino que mantiene su identidad cultural y espiritual, pero Yeshúa es el centro de su judaísmo. Es decir celebran todas las fiestas judías, leen la Torá, se congregan los shabats (sábados) en sinagogas, el líder espiritual es un rabino, celebran Bar Mitzvahs (ceremonia que da testimonio público del judaísmo del chico de 13 años, 12 en las niñas) y así por el estilo conservan todas sus tradiciones. Una de sus posturas es que Yeshúa era judío, al igual que los apóstoles, por tanto hoy día ellos también pueden ser discípulos sin perder su identidad.

Lo cierto es que la raíz del cristianismo es el judaísmo. Los primeros cristianos o creyentes fueron miles de judíos que hace más de 2,000 años depositaron su confianza en el Mesías–Jesús. A sus congregaciones se fueron incorporando gentiles (no judíos) que iban aceptando al Maestro como su Señor y Salvador, con el tiempo estos superaron la cantidad de creyentes judíos.

La división entre gentiles y judíos fue surgiendo a raíz de acontecimientos como el Concilio de Nicea promulgado por la Iglesia Católica en el 325 d.C., donde se desligó a la Iglesia de todo contenido judío. Es decir todo hebreo que escogía seguir a Jesús debía asimilar el cristianismo establecido por los gentiles y abandonar su estilo de vida judío. Este sentimiento antisemita fue floreciendo entre los gentiles. Así por siglos a través de la historia el pueblo judío en general fue sufriendo de grandes persecuciones como lo fueron la Inquisición española, las masacres de judíos en Europa y Rusia, Las Cruzadas y el Holocausto en la Segunda Guerra Mundial. Sólo en este último hecho histórico alrededor de seis millones de judíos fueron asesinados por los nazis.

Al abogado ruso Joseph Rabinowitz (1837-1899) se le conoce como el padre del judaísmo mesiánico moderno. Este una vez expresó: “Hay dos asuntos que me consumen; uno es el Mesías Yeshúa; el otro es Israel”. El también fundador de la Congregación Los Israelitas del Nuevo Pacto abogó porque la prioridad fuera una relación íntima con Yeshúa, sin abandonar la identidad hebrea.

El rabino mesiánico David Levine escribió en su libro In That Day (En ese día): “Pienso que es posible tener ambos, un fuerte énfasis en Yeshúa, poniéndolo en el centro, y un fuerte énfasis en la naturaleza judía. Este es el caso del judaísmo mesiánico”. Otro creyente judío lo expuso de esta manera: “He vivido toda mi vida como judío. Cuando acepté al Mesías la única cosa que me pidió que le entregara fue mi pecado, no mi identidad judía”, manifestó Jeffrey Levinson, 47 años.

Semántica mesiánica

La pregunta que muchos se hacen es por qué prefieren llamarse judíos mesiánicos y no cristianos. Según nos explicó el rabino mexicano Mijael Ávila, el término cristiano procede del griego y ellos prefieren utilizar el término hebreo mesiánico que es simplemente una manera diferente de llamarse, no mejor. A esta misma pregunta la Directora de la Alianza de Judíos Mesiánicos de México, Myriam G. Levy, 30 años, contestó: “Porque somos judíos, no cambiamos de religión al entregar nuestra vida al Mesías, simplemente nuestra fe cobra plenitud en el Señor”. Por otro lado, optan por no llamarse cristianos porque para muchos judíos esa palabra significa “no judío” y “perseguidor” de judíos.

La terminología en el judaísmo mesiánico es diferente a la que solemos escuchar en el cristianismo. Por ejemplo prefieren llamar a Jesús por su nombre hebreoYeshúa (significa “salvación”), además por siglos sufrieron persecución “en el nombre de Jesús”; un pastor es para ellos un rabino; se congregan en una sinagoga no en una iglesia; en vez del Cuerpo de Cristo lo llaman el Cuerpo del Mesías; cuando no se trata de un texto bíblico para no usar el nombre de Dios en vano y en señal de respeto, escriben ya sea D-os, Di-s o D-s; utilizan el nombre hebreo del Espíritu Santo que es Ruach HaKodesh; leen la Torá–estos son los cinco libros de Moisés (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio); el Tanaj es el Viejo Testamento que en realidad prefieren llamarlo el Antiguo Pacto; Brit Chadasha es el nombre hebreo para el Nuevo Testamento (Nuevo Pacto); no se llaman convertidos sino creyentes, gentil en hebreo es goyim. Entre sus costumbres está no usar cruces en sus sinagogas ya que representan muerte y acoso, la estrella de David es el símbolo que prevalece en sus santuarios. Joel Chernoff, hijo de Martin Chernoff –rabino que en 1970 fundó Beth Messiah, la primera congregación mesiánica en EE.UU.–aclaró: “Los judíos mesiánicos no hacen de los símbolos algo sagrado, simplemente de la verdad detrás de ellos”. Joel Chernoff es el actual presidente de la Alianza Internacional de Judíos Mesiánicos (IMJA, por sus siglas en inglés).

Una de las razones principales por la cual escogen estos nombres diferentes es para distanciarse de una historia de persecución, dado que muchas de estas palabras acarrean connotaciones negativas que significaron años de sufrimientos, aparte que son muy cuidadosos de conservar sus raíces hebreas en todo lo posible.

Los judíos mesiánicos consideran que cuando un judío cree en Yeshúa, no se está convirtiendo a otra religión. Está regresando al Dios de Israel y al Mesías prometido del pueblo judío. “Un judío mesiánico es una persona de ascendencia hebrea y que profesa creer en Yeshúa como su Mesías e hijo de D-os, por lo cual no deja de ser judío, más bien viene a ser un judío completo”, señaló el salmista venezolano mesiánico Adam ben Joshua Hernández, éste ha grabado varios discos compactos siendo el más reciente Berajot (Bendiciones) por Vida Music.

En Latinoamérica existe una fuerte herencia judía que proviene de los sefarditas (de la palabra hebrea Sefarad que significa “muy lejos”). Estos son los alrededor de 750,000 judíos de España que fueron expulsados por los reyes católicos Fernando e Isabel en 1492. Unos se quedaron y optaron por convertirse al catolicismo y cambiaron sus nombres por temor a ser castigados en la Inquisición. Muchos inmigraron a tierras lejanas, aunque también por miedo a la opresión cambiaron sus nombres y se convirtieron al catolicismo. Otros huyeron, pero practicaban en secreto su religión. De hecho, hoy día existen organizaciones como la Asociación de Fieles Católicos de Tradición Hebrea y la Confederación de Judíos Mesiánicos Católicos.

Hay más de 400 congregaciones mesiánicas mundialmente, en lugares como: América del Sur, Canadá, Centroamérica, EE.UU., Europa, Israel, México, Rusia y Sur África, lo que hace poco más de treinta años no existía. Se estima que en EE.UU. hay alrededor de 200,000 hebreos-cristianos. Según la IMJA en Argentina ha existido por más de 70 años una comunidad mesiánica. En 1936 se estableció la primera congregación mesiánica en Buenos Aires. Según el almanaque Time publicado en el 2000, siete millones de judíos viven en ese país. La revista Religion Today informó que hay más de 13 ministerios mesiánicos en la capital argentina que alcanzan a la comunidad hebrea. De igual forma este tipo de ministerios y congregaciones se han esparcido por Paraguay, México, Colombia, Venezuela y muchos otros países en Hispanoamérica.

A las congregaciones mesiánicas alrededor del mundo generalmente también asisten gentiles, es decir que no se circunscriben únicamente a su comunidad hebrea. Aunque su enfoque como dice la Palabra es primero compartirle el Evangelio a los judíos. Así lo manifestó el apóstol Pablo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego (gentil)” (Romanos 1:16).

Este cambio espiritual judío mesiánico se hizo notable a finales de los años sesenta, especialmente luego que el pueblo judío ganó el control de Jerusalén en la Guerra de los Seis Días en 1967. Hoy día están bien organizados local e internacionalmente, algunas de las alianzas que existen son: Alianza Internacional de Judíos Mesiánicos, Federación Internacional de Judíos Mesiánicos y Jews for Jesus (Judíos para Jesús), entre otras.

Retos que enfrentan

En 1989 la Corte Suprema de Israel le negó a Gary y Shirley Beresford la ciudadanía israelí bajo el argumento de que al estos creer que Yeshúa es el Mesías “habían abandonado la religión judía”. Los judíos ortodoxos especialmente no los reconocen como judíos, aunque se haya dicho que una vez la persona tenga herencia judía se considera judía aunque no practique la religión, incluso aunque sea ateo, pero aún así ellos no los aceptan. Algunos llegan a ser hasta desheredados por sus familiares.

También han experimentado el rechazo y la falta de entendimiento de la comunidad cristiana. “Un aspecto que nos afecta es que algunas iglesias al no entender a fondo el viejo problema del ‘judaizamiento’ cuando un judío acepta al Mesías pronto le quieren quitar sus raíces y cultura, privando a nuestro movimiento de un testigo a nuestro pueblo. ¿Acaso cuando un mexicano, argentino o peruano acepta a Jesús renuncia a su pueblo y cultura?”, manifestó Levy.

La Iglesia cristiana muchas veces no ha sabido comprender las diferencias culturales y en ocasiones los han tildado de legalistas por su apego a las tradiciones hebreas. Algo que los mismos mesiánicos aceptan que puede suceder como en cualquier otra denominación cristiana. Esta experiencia la tuvo la Sra. Chavale Felsher quien en 1999 alega que “regresó a Yeshúa”. Luego de vivir años de no practicar nada, pasó a una “adoración al judaísmo en vez de a Dios”, como lo describió. La tradición se interpuso en sus creencias en Yeshúa y se ofuscó en la misma olvidándose de la esencia verdadera, pero se arrepintió y regresó a su primer amor; Yeshúa.

Las metas de la gran mayoría de las congregaciones judío mesiánicas alrededor de las naciones son establecer alianzas con otras comunidades mesiánicas mundiales, continuar esparciendo las buenas noticias (Evangelio) sin perder su perspectiva judía, ayudarse mutuamente en caso de persecución, apoyarse unos a otros para continuar creciendo en su fe en Yeshúa y lograr cada día relaciones más estrechas y amistosas con las iglesias y el pueblo de Israel.

¿Cómo aceptó a Yeshúa?

Quizás algunos se pregunten cómo es posible que un judío acepte que Jesús es el Mesías. Como bien indica la Palabra: “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37) y “Dios no hace acepción de personas” (Hechos 10:34).

Este es el breve testimonio de Hernández: “Yo acepté a Yeshúa como mi salvador en la escuela dominical a los 7 años. ¿Cómo es esto siendo judío? Es que yo aún siendo de ascendencia judía me crié en un hogar cristiano y fui expuesto a la fe desde pequeño. Luego al llegar a la adultez retomé mis raíces y eso me ha ayudado para poder compartir de esa riqueza hebrea con todos mis hermanos latinoamericanos”. Por su parte Levinson compartió: “Mi hermano gemelo estaba muriendo de cáncer y yo estaba desesperado por el dolor. Agarré las Sagradas Escrituras y al leer Juan 14:6, ‘Yo soy el camino la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí’, sin poner un pie en una iglesia encontré al Mesías. Mi hermano murió y Yeshúa llenó el vacío en mi corazón”.

Le preguntamos al rabino Ávila: “¿Cuál es el lugar de los judíos mesiánicos hispanos dentro del plan de Dios?” Quien respondió: “Los judíos mesiánicos conforman el llamado Cuerpo del Mesías junto a diversas denominaciones cristianas existentes, y como tal están suscritos a los planes proféticos que el Eterno tiene para Su pueblo”.

“Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:12-13). Las tradiciones no son las mismas, pero un mismo amor nos une; que prevalezca el respeto y el entendimiento entre Su pueblo, continuemos aceptándonos como hermanos que somos. Shalom (paz).

Segun tomado de, http://vidacristiana.com/articulos-de-revista/articulos/7703-quines-son-los-judos-mesinicos-hispanos

NOTA: El CEJSPR no está afiliado a ningún grupo judío mesiánico. Esta información se ha depositado tan solo como lo que es, información para beneficio de quienes deseen conocerla.

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The tomb of Hulda the Prophetess: Who’s really in that coffin?

The tomb of Hulda the Prophetess: Who’s really in that coffin?

To Jews it’s Hulda, adviser to King Josiah 2700 years ago. Christians and Muslims believe very different women are lying in that ancient Jerusalemite sepulchre. By Miriam Feinberg Vamosh | Mar. 25, 2015 | 2:48 AM

The first floor of Hulda’s Tomb(Ana Maria Vargas)
The first floor of Hulda’s Tomb. To the right of the prayer rugs, ancient steps lead down to the tomb. Photo by Ana Maria Vargas

Visiting the tombs of the dearly departed in the hope of gaining celestial favor is a practice that goes back into prehistory. But whose support exactly are we getting? In the case of the purported “Tomb of Hulda the Prophetess” on the Mount of Olives in Israel, that question really is begged.

“Don’t worry,” the service person who gave me my new cellphone told me. “All your numbers are in there.” A prophetess, she wasn’t: Virtually all were gone. Among the few that remained was the number for “Hulda’s tomb caretaker.” Whew! That meant I could still call Hulda’s tomb, and Hulda’s tomb could call me back to confirm. Well, not in the creepy sense, like poor Elva Keen getting a call from the grave in Twilight Zone’s 1964 segment, “Night Call.”

The phone number belonged to the guard with the key to Hulda’s Tomb, who is usually to be found at the Dome of the Ascension next door. Indeed, a lot of sites in the Holy Land are venerated by the believers of one religion and zealously guarded by another. But back to Hulda.

Who was Hulda?

Around 2,700 years ago, in the latest round of upheavals, King Josiah, the Israelite leader from 641 to 609 BCE, aspired to purge the land of idol worship, after his own grandfather King Manasseh permitted idolatrous worship in the Temple. Josiah ordered the Temple renovated for proper worship of the one god, during which a scroll – ancient even then – with Deuteronomic texts was found.

The star prophet of the time, Jeremiah, was apparently out of town. But Hulda, wife of Shallum son of Hope, one of the king’s courtiers (and, the sages suggest, Jeremiah’s cousin), was available for interpretation. She warned Josiah that indeed, the punishments listed by the book for idol worship would apply, though only after Josiah’s time, because he was righteous (2 Kings 22:14–20; 2 Chron. 34: 22–28). Her warning led the Jews to renew their covenant with Yahweh.

Hulda’s tomb may have been located within Jerusalem at one point and later removed, for biblical reasons. In any case, by the Middle Ages, Jewish pilgrims write that they had visited Hulda’s tomb at the top of the Mount of Olives – apparently the same place you’ll find it if you call the caretaker for an appointment.

Rabbi Moshe Basulo, who visited Jerusalem in 1522, writes that the tomb was guarded by a Muslim, whom one would pay for oil to light a memorial lamp.

Not everyone was convinced the site was Hulda’s tomb. In the early nineteenth century, Rabbi Yehosaf Schartz wrote: “And now the hearer will hear and the viewer will see a wondrous thing: How a big mistake, a lie and a deceit and everything is in the hands of the masses of our people to say and believe that there is the grave of Hulda the Prophetess…and now, dear reader. Does the knowledgeable and understanding heart not pain over this thing that Israel goes to worship at a foreign tomb, saying that it is the tomb of the righteous woman Hulda the Prophetess, may we be protected through her.”

Hulda who?

When visiting the tomb, you descend a steep flight of stone stairs to the cenotaph (the tomb marker), which lies within a niche.

An ancient tradition says that if you walk all the way around the tomb, you earn a special blessing. Obviously the larger you are, the harder this is. Zev Vilnay writes that the guard at the tomb in his day told him: how “he once saw with his own eyes how an overweight woman tried to go around the tomb and reached a point where she could go neither backward or forward. She cried out ‘Mother Hulda, save me.’ Immediately she was relieved and went around the tomb with no difficulty. That is a sign that the great righteous woman was in her place in Paradise and Allah knows the truth.”


Hulda’s Tomb marker (note the narrow space in back). Photo: Ana Vargas
But to Christians, this very same tomb is occupied by St. Pelagia, a 5th-century actress and singer from Antioch known for her beauty who, at the behest of her bishop, St. Nonnus, left her old life behind, disguised herself as a man and came to Jerusalem, where she lived alone in a monastic cell and died in 457 CE.

St. Pelagia among the courtesans, with St. Nonnus praying for her, 14th-century manuscript. Photo: Wikimedia commons.

The squeezing tradition made it across the religious divide: Christian visitors paying their respects to St. Pelagia wrote that managing to circumnavigate even the narrow back of the tomb would get you a ticket to Paradise.

Or somebody completely different

Moving onto Muslim tradition, this is the tomb of Sit’ Raba’a al-Aduwiyyeh. She was born a slave in Basra, Iraq, in the year 714. According to the story, when her master saw a golden halo surrounding her as she prayed, he decided to free her.

She rose to fame as a sufi, a mystic in the Islamic tradition, and is said to have written love poetry to God, whom she called “my hope, my tranquility, my joy.” She died in 815 CE.

So, who is buried there, if anybody? We don’t know. But note that the Bible says no one knows Moses’ burial site (Deut. 34:6–7): “And he buried him in a valley in the land of Moab, over against Bethpeor: but no man knoweth of his sepulchre unto this day”, ostensibly so the site would not become a focus of idolatrous worship.

There are ardent seekers of righteousness and justice among all humanity. We split, splice, slice and dice ourselves into our own tiny human slots (or allow it to be done to us). The story of Hulda’s tomb might indicate we have more in common than we sometimes realize.

Segun tomado de, http://www.haaretz.com/life/archaeology/.premium-1.648502  el miercoles, 25 de marzo de 2015.

Biblical Hebrew: A Story of Survival

Biblical Hebrew: A Story of Survival

Biblical Hebrew: A Story of Survival

A new book explores the unique nature and incredible survival of the world’s holiest language.

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Even a superficial inquiry into the development of languages throughout the ages reveals one of the greatest marvels of history: the incredible survival ofLashon Hakodesh, literally the Holy Language, a reference to biblical Hebrew.

For most of Jewish history, the Jewish people lived in a vast diaspora scattered throughout the world. By historical standards, Lashon Hakodesh should have suffered the same fate as Latin, Old French, and so many other languages destined to gather dust in the basements of ivy covered libraries. But it survived.

As a community, the Jewish people typically used at least two languages. The first was always Lashon Hakodesh. The Book of Esther mentions the dispatch of a royal decree to the Jewish people “in their language and script.”1 Even though it says that the Jewish people lived in many countries that spoke other languages, the Medrash2 comments that “their language” is Lashon Hakodesh. Although it was rarely spoken in daily life, it remained the language of prayer and for most rabbinical literature. Even the Rambam’s works penned in Arabic were translated into Hebrew in his lifetime, and the Rambam’s magnum opus on Jewish law was originally written in Hebrew.

The second language was generally a Jewish vernacular and it varied according to time and culture. Throughout much of early history, perhaps as early Abraham himself, the Jewish people and its forefathers spoke Aramaic. Some 2,000 years ago, Jews living in Hellenist lands developed a Judeo-Greek language with Greek characters called Yevanit, and the language was widely spoken for centuries. Jews from Spanish lands spoke a Judeo Spanish Ladino which varied in dialect across the Iberian peninsula and it is still spoken today. Jews from the Caucuses spoke a Jewish Bucharian dialect. Yiddish developed in German lands and is still spoken across the globe by tens of thousands today.

Despite persecution, expulsion, and exile, Lashon Hakodesh somehow survived just as the Jewish people survived. Moreover, it remarkably prevailed even though in almost every instance throughout history it competed with another language which was the vernacular.

Its Unique Nature

The origin of language is one of the greatest mysteries of human existence and it has baffled scholars for centuries. We can explain words in many language through tools such as onomatopoeia, but an essential question always remains: one needs an existing form of communication, a language, in order to create any language. While numerous theories exist, there is no academic agreement as to its origin. In fact, in 1866, the Linguistic Society of Paris found the question so futile that it banned future debate and discussion of the topic.3

One thing, however, is clear. Regardless of what one concludes about the source of language, there is formidable support for the proposition that many of the words we use today are the products of consensus. There are many examples of this in English. Some are patently obvious such as the words internet, telephone, and television – all devised to use existing words to describe new inventions. Others require some background information.

Sir Thomas Brown, a prominent 18th century scientist, coined the word electricity because he observed the phenomenon through static electricity produced by placing object in contact with amber. The word for amber in Greek is electra. What does that essentially have to do with electricity? Close to nothing.

The word vaccine stems from the Latin word vacca, meaning cow, due to the nature of the discovery that gave rise to the basis for creating vaccines. Edward Jenner, another 18th century scholar, observed that milkmaids largely escaped smallpox epidemics but they did occasionally contract a mild disorder called cowpox. Jenner discovered that injecting fluid from cowpox blisters into healthy people prevented them from succumbing to smallpox. Since the discovery (sort of) happened through cows, the word vaccine was coined to describe the solution. Does the word vaccine describe the concept of immunity through introducing a pathogen? Hardly.

These and many other words are the products of consensus. While they may have some logic, they are essentially arbitrary and don’t truly describe the thing they represent.

According to traditional Jewish sources, Lashon Hakodesh is complete different. The letters and words of Lashon Hakodesh are essential, not arbitrary. To the extent that it is possible, its words describe and express the physical thing or concept. Just as the elements on the periodic table each have unique properties and their various combinations create many types of molecules, according to Jewish tradition, each Hebrew letter has a particular implication, and different letter combinations are compounds comprised of those elements.

For example, the word for ear is ozen. In the 18th century, scientists discovered that in addition to enable us to hear, the ear also controls our balance. The word in Lashon Hakodesh for balance is and for thousands of years has been, izunwhich stems from the same root as ozen, alluding to a connection between the two. Contemplation of common words such as Adam meaning man, Ivrit meaning Hebrew and Yehudi, meaning Jew, reveals worlds of meaning . Biblical Hebrew is a language of mahut, essence.

Lashon Hakodesh: History, Holiness and Hebrew

Considering the miraculous survival and unprecedented (and controversial) revival of the language, Lashon Hakodesh and its derivatives such as modern Hebrew are worthy of study from a Torah perspective.

In his recent book “ Lashon Hakodesh : History, Holiness and Hebrew” (Mosaica Press 2014) Rabbi Reuven Chaim Klein affords Lashon Hakodesh the attention it deserves. Of particular importance is Rabbi Klein’s use of the academic method to provide an impressive survey of rabbinical commentary throughout the ages.

The book addresses some basic and important questions concerning the language. Did Adam speak Lashon Hakodesh? What about our forefather Abraham? Did the letters of Lashon Hakodesh appear the same way throughout the centuries? How did the rabbis resolve Talmudic sources referring to the Ashuri script (which we use today) as the original with sources which indicate that the Ivri script (found in many archaeology sites and depicted on the State of Israel’s one shekel coin) came first?

The book also addresses the question of what distinguishes Lashon Hakodeshfrom other languages. Rabbi Klein cites prominent sources concerning the essential rather than arbitrary nature of the language as discussed above. He similarly provides a synopsis of the main interpretations as to why the language is called “holy.”

Modern Hebrew

One of the book’s most impressive contributions to the literature on Lashon Hakodesh is its depiction of the rabbinic reaction to secular attempts to establish modern Hebrew as a spoken language.

Linguistically, modern Hebrew is far closer to biblical Hebrew than other languages which derive from an older source. “HWÆT, WE GAR-DEna in geardagum, þeodcyninga þrym gefrunon, hu ða æþelingas ellen fremedon!”4Not only is that eighth century English sentence indecipherable to us, a modern English speaker would have difficult recognizing it as a form of English. In contrast, were the prophet Isaiah to land at Ben Gurion airport and ask in Biblical Hebrew for directions to Jerusalem, he would be understood and speakers of modern Hebrew would be able to communicate an answer.

Among other things, it was that apparent similarity gave rise to some of the rabbinic concern in adopting modern Hebrew as an everyday language. They were suspicious or critical of some of the suggested modern innovations and some with uncomfortable with the use of a holy language for mundane matters. For example, the Hebrew term chashmal which, according to rabbinic interpretation is replete with kabbalistic meaning, was adopted as the modern Hebrew word for electricity. The symbolism in the word luach biblically used to describe a tablet or medium into which something is indelibly carved (as in the Ten Commandments which were carved into luchot) as the modern word for a blackboard which can be erased is a curious and suspicious secular adaptation of the original meaning.

Rabbi Klein’s summary of efforts for and against the use of modern Hebrew tracks the various opinions in a clear and balanced manner which adds a significant facet to an understanding of Lashon Hakodesh throughout Jewish history.

The history of Lashon Hakodesh is an intrinsic part of Jewish history, and Lashon Hakodesh : History, Holiness and Hebrew” provides us with an insightful overview of our historic and continuing connection to an eternal language.


1. Esther 8:9.

2. Yalkut Shimon Shmos Chapter 27 Remez 475.

3. Stam, J. H. 1976. Inquiries into the origins of language. New York: Harper and Row, p. 255.

4. These are the opening lines of Beofulf in the originalhttp://legacy.fordham.edu/halsall/basis/beowulf-oe.asp which when translated mean: LO, praise of the prowess of people-kings of spear-armed Danes, in days long sped, we have heard, and what honor the athelings won! http://legacy.fordham.edu/halsall/basis/beowulf.asp.

Segun tomado de, http://www.aish.com/jw/s/Biblical-Hebrew-A-Story-of-Survival.html?s=show

 

‘Lincoln and the Jews’ Explores Bonds With a Nation’s Growing Minority

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Alonzo Chappel’s 1867 painting of Abraham Lincoln on his deathbed is part of the exhibition “Lincoln and the Jews” at the New-York Historical Society. The work prominently features Dr. Charles Liebermann, a Russian-born Jewish ophthalmologist and a leading Washington physician, gazing intently at the president. CreditChicago History Museum

ON Sept. 20, 1862, Abraham Lincoln had a lot on his mind. The Civil War was raging, and just days later he would issue the preliminary draft of the Emancipation Proclamation.

Still, the weary president found time to sit down to write a testimonial to his podiatrist.

“Dr. Zacharie has, with great dexterity, taken some troublesome corns from my toes,” Lincoln wrote. “He is now treating me, and I believe with success, for what plain people call back-ache. We shall see how it will end.”

The story may seem like the beginning of an ill-advised borscht belt meets Corn Belt joke. But in fact it’s one of the more unexpected vignettes presented in a serious new exhibition, “Lincoln and the Jews,” which opens on Friday at the New-York Historical Society.

The show includes about 100 letters, photographs and other artifacts, many never previously exhibited, drawn largely from the Shapell Manuscript Collection, assembled by the collector and philanthropist Benjamin Shapell.

Arranged chronologically, the exhibition presents the broader story of Lincoln’s political career and the Civil War through what organizers say is a fresh prism: Lincoln’s complex and sometimes surprising interactions with a religious minority that was beginning to claim an equal place in American life.

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The exhibit, which opens Friday, includes a  testimonial that Lincoln wrote to Dr. Issachar Zacharie, one of several testimonials he wrote for his Jewish podiatrist.CreditThe Shapell Manuscript Collection

“Lincoln played an important role in turning Jews from outsiders in America to insiders,” said Jonathan D. Sarna, a historian at Brandeis University and the author, with Mr. Shapell, of the new, separately published book “Lincoln and the Jews,” which inspired the show. “It’s a subject that has really been overlooked.”

Lincoln’s lifetime coincided with a dramatic increase in America’s Jewish population, which grew from about 3,000 in 1809, the year of his birth, to roughly 150,000 in 1860. Growing up in the Midwest, he probably encountered few or no Jews in person until he became a young man. But at a time when anti-Semitism and nativism ran high, the show notes, there is no evidence of Lincoln harboring any animus toward Jews.

“When it came to personal interactions with Jews or issues that had an impact on Jews, Lincoln did the right thing on every occasion,” Harold Holzer, a prominent Lincoln scholar and the exhibition’s chief historian, said in an interview.

He added, “The most important thing you could be to Lincoln wasn’t a Christian or a Jew, but a Republican.”

The exhibition opens with a wall-size graphic laying out “Lincoln’s Jewish Connections” in concentric circles of decreasing intimacy, from “friends” (five) to “appointments and pardons” (48), seemingly leaving no stone unturned. The first known photograph of Lincoln with a beard, a label notes, was taken by a Jewish photographer from Illinois, Samuel Alschuler. (That photo, along with a beardless one also taken by Alschuler, is displayed in a vitrine mimicking a 19th-century box camera.) Jews were also responsible for helping organize his first inaugural ball, telegraphing the official text of the Emancipation Proclamation and designing the Lincoln penny.

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Abraham Jonas, a Jewish lawyer in Quincy, Ill., first met Lincoln in 1843. Jonas was a staunch supporter of Lincoln throughout their more than two decades of friendship, and Lincoln called him “one of my most valued friends.”CreditWells Family Collection

Lincoln also counted Jews among his closest political allies. Two sections of the exhibition are devoted to Abraham Jonas, an Illinois businessman and politician he met around 1843. Jonas — “one of my most valued friends,” Lincoln once wrote — was among those who strongly encouraged Lincoln to run for president, suggesting a strategy of appealing to outsiders, including “liberal and freethinking Germans” and “Israelites.” It was also Jonas who, in a December 1860 letter included in the show, warned Lincoln of a plot to assassinate him at his inauguration.

As president, Lincoln took some bold actions on behalf of Jews. In 1862, he approved legislation creating the first Jewish military chaplains, to serve the nearly 7,000 Jews in the Union Army. He also appointed an Orthodox Jew as a quartermaster, noting that “we have not yet appointed a Hebrew.” (Eventually, some 50 Jews would fill that capacity.)

When Gen. Ulysses S. Grant issued his infamous General Orders No. 11 in 1862, barring Jews “as a class” from all territories under his control because he thought they were smuggling cotton, Lincoln quickly rescinded it.

“I do not like to hear a class or nationality condemned on account of a few sinners,” Lincoln reportedly said.

Lincoln’s commitment to religious pluralism even held in grisly moments. When five deserters were executed at Beverly Ford, Va., in August 1863, each was accompanied by a clergyman of his own faith, with a Jewish prisoner marching out first in accordance with Judaism’s status as “the most ancient of religious creeds,” as one news account put it.

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A December 1860 letter from Jonas to Lincoln warning Lincoln of a plot to assassinate him at his inauguration. The warnings did not go unheeded: Lincoln was smuggled into Washington, arriving in the dead of night 10 days before the inauguration.CreditLibrary of Congress

And then there was Lincoln’s relationship with the eccentric, British-born Issachar Zacharie. The chiropodist, as a foot doctor was known at the time, scored a cameo in Steven Spielberg’s “Lincoln” — as well as an entry in the online resource PodiaPaedia. But his story, Mr. Sarna said, is told in full in the book for the first time.

Zacharie first treated Lincoln in 1862, on the recommendation of the editor William Cullen Bryant and others. Their relationship was celebrated in an “Ode to Dr. Zacharie” published that year in Vanity Fair, then a humorous weekly. (The first line: “King of Chiropodists, salaam!”) In early 1863, Lincoln sang the doctor’s praises to a (gentile) White House visitor who had presented a far-fetched scheme to end the Civil War, restore the Jews to Palestine and establish general world peace.

“I myself have a regard for the Jews,” Lincoln reportedly said, brushing off his visitor. “My chiropodist is a Jew, and he has so many times ‘put me on my feet’ that I would have no objection to giving his countrymen ‘a leg up.’ ”

Zacharie’s grandiose dream of establishing a chiropody corps within the Union Army never came to pass. But Lincoln did send him to New Orleans in 1862 to gauge public opinion among Jews there, in what Zacharie later described as a spy mission. (At one point, the exhibition notes, he enlisted the help of fellow Jews disguised as peddlers.) He made a similar trip to Richmond, Va., in 1863, reporting back to Lincoln on a meeting with Judah P. Benjamin, the Jewish secretary of state for the Confederacy.

Zacharie also vigorously campaigned in New York for Lincoln’s re-election in 1864, reassuring him that “the Israelites” would “vote for you,” and claiming to have secured “trustworthy men to attend to them on Election Day.” (Such comments, a wall label notes, helped to set off scoffing in the Jewish press that any Jewish bloc existed.)

Photo

A carte de visite of Dr. Zacharie, who first treated Lincoln in 1862. In 1864, he vigorously campaigned in New York for Lincoln’s re-election.CreditThe Shapell Manuscript Collection

He popped up again in a January 1865 memo titled “About Jews,” in which Lincoln implicitly rebuked his secretary of war, Edwin M. Stanton, for detaining Zacharie during another trip to the South, and also requested fair treatment for Leopold Blumenberg, a Union Army provost marshal charged with torturing suspected deserters, among other abuses.

Lincoln, the exhibition shows, did much for Jews, individually and as a group. But just how affected was Lincoln by his encounters with them?

Deeply, Mr. Sarna argues. The encounters, he writes in the book, helped push Lincoln past a “parochially Christian” understanding of American identity. In what he called his “most controversial claim,” not made by the show, Mr. Sarna writes that the ecumenical phrase “this nation, under God” in the Gettysburg Address may have been meant as a “silent homage” to Jews who fell on the battlefield, one that “reimagined America in language that embraced Jews as equals.”

Mr. Holzer, the winner of this year’s Gilder Lehrman Lincoln Prize for his book “Lincoln and the Power of the Press,” said he wouldn’t go that far. “Clearly Lincoln was a leader concerned principally with African-Americans and their relationship with white America,” he said. “I think it would be wrong to say he dwelled on the place of non-Christians.”

But still, Mr. Holzer added, there is no denying Jews’ sense of “mystical association” with Lincoln, who was assassinated not just on Good Friday but during Passover, when many rabbis heard the news as they were preparing for Saturday services.

A wall text near the end of the exhibition quotes a eulogy delivered by Rabbi Henry Hochheimer at the Oheb Israel Congregation in Baltimore. “More than all others, the ‘House of Israel’ has cause to mourn this great loss,” the rabbi declared. “Abraham Lincoln had served as American Jewry’s ‘shield and protection.’ ”

Alefato Hebreo

Alfabeto Hebreo
Nombre Valor Numérico Significado Letra
ALEF 1
Esta es la primera letra del abecedario. Representa la Presencia Divina. Su valor: Uno.
BET 2
Con esta segunda letra del abecedario comenzo D”s la Tora: “Bereshit” (Al principio).
GUIMEL 3
Esta tercer letra es cercana a la raiz de la palabra mantener, completar y dar.
DALET 4
Al pronunciar esta cuarta letra, encontramos un gran acercamiento a la palabra delet (puerta).
HEI 5
Dice el Talmud: D”s creó el mundo con dos letras que representan Su Nombre: “la iod y la he”. Con la primera creó el mundo venidero y con la segunda este mundo.
VAV 6
La sexta letra. Su valor, seis, representa algo completo y terminado. El mundo fue creado totalmente en seis días.
ZAIN 7
El valor de esta letra es siete. Representa los valores espirituales, que son la finalidad del mundo. D”s creó al mundo en 6 días y cesó en el séptimo.
JET 8
La Jet, cuyo valor es ocho, representa la posibilidad del ser humano de traspasar los límites que impone la tierra.
TET 9
La letra Tet está escrita en la Torá por primera vez en la palabra Tov, bueno. El Talmud nos dice que aquél que ve en sueños una Tet, es señal de algo bueno.
IUD 10
La décima letra es la iod. Su tamaño la coloca como la letra más pequeña e indivisible, no como en el caso de todas las demás letras que están compuestas por varias partes.
KAF / JAF 20
La jaf simboliza el Keter, la corona (en hebreo, se escribe con Jaf), como dice el Talmud: “Colocará D”s a aquél que ayude al prójimo como es debido y acorde a sus posibilidades”.
LAMED 30
Esta es la letra principesca, ya que su forma la hace destacarse de entre las demás como el rey.
MEM 40
Esta letra tiene dos presentaciones: una conocida como mem abierta, se usa en el principio y medio de la palabra y otra cerrada, que sólo se usa al final de las mismas.
NUN 50
También la nun tiene dos formas. Una para cualquier parte de la palabra, con forma encorvada; y otra para los finales de palabra, recta.
SAMAJ 60
Esta letra indica el concepto del apoyo Divino. Tanto por el apoyo de D”s a la persona como por el apoyo de la persona hacia D”s.
AIN 70
La ain es la letra que representa la comprensión y la visión interna. Su nombre así lo indica ya que “ojo” en hebreo se dice ain.
PEI / FEI 80
Esta letra por su nombre Peh hace alusión a la boca de la persona, en hebreo “peh”.
TZAIN 90
La letra n°18 se llama “Tzadi”, pero se la nombra comunmente “Tzadik”
KUF 100
La letra KUF nos indica y simboliza la santidad divina.
REISH 200
La Resh representa y simboliza, el Mal y el Malvado, en hebreo “Rasha”
SHIN 300
La letra Shin ocupa un lugar importante, ya que 2 nombres cualidades del Todopoderoso comienzan con ellas. Sha-Dai, que maneja el mundo y Shalom, paz.
TAV 400
La letra Tav representa y simboliza a la “verdad”. Al principio no llama la atención pero interesante al final.

Tefilot- Oraciones

Introducción

Tefilá

La Tefilá – oración- es el lazo que une a D´s con su pueblo Israel. La persona que se dirige directamente a D´s se eleva y se acerca a Él. Este acontecimiento es recíproco: D´s se acerca a todo aquel que aspira a ascender a Él. De este acercamiento mutuo nace el contacto y se opera perfectamente el apego del hombre con el Creador.
La Tefilá tiene el valor de los korbanot (sacrificios). Por ser que éstos sólo se realizaban en el Gran Templo de Jerusalem (Bet Hamikdash) y no está permitido llevarlos a cabo en otro lugar, los Sabios establecieron su reemplazo por la Tefilá, como dice el versículo en Hoshea 14,3: “Reemplazaremos los sacrificios por nuestros labios”.
La Tefilá de Shajarit corresponde al “Korban Tamid” (sacrificio permanente) de la mañana. La Tefilá de Minjá corresponde al “Korban Tamid” de la tarde. La Tefilá de Arvit corresponde al holocausto de los sobrantes de los sacrificios diurnos, llevado a cabo por la noche. La Tefilá de Musaf que se recita en Shabat y días festivos (Yom Tov), es relativa al “Korban Musaf” (sacrificio adicional) que, en honor al evento, se ofrecía en el Templo en dichos días.

Horarios de Tefilá y Keriat Shemá

Los judíos tenemos el deber de rezar tres veces al día (excepto en Shabat y festividades, que se agrega una oración) por la mañana, tarde y noche y debemos decir el Shemá dos veces por día, a la mañana y a la noche.
La Tefilá matutina, Shajarit, puede rezarse desde el amanecer (según el Gaón de Vilna) o desde la salida del Sol (según el “Maguen Abraham”). En un principio sería mejor que se rece desde la salida del Sol, pero si lo rezó desde el amanecer lo hizo Bediavad y no tiene que rezar de vuelta. El Talmud establece que su tiempo es durante el primer tercio del día y que es Majloket (discusión) desde cuando.
Tefilá Minjá, vespertina, puede decirse desde media hora después del mediodía [ver Comienzo del Horario de Minjá Guedolá] y hay tiempo hasta trece minutos y medio después de la puesta del sol [ver Puesta del Sol, pag XX].
La Tefilá de la noche, Arbit, se extiende desde la salida de la estrellas [pag XX] hasta el amanecer [pag XX]. Según la tradición sefaradí, en presencia de un minián (quorum de diez hombres mayores de trece años) puede rezarse desde una hora y cuarto antes de la puesta del Sol.
Musaf, la Tefila agregada en Shabat y fiestas debe rezarse hasta la séptima hora del día.
El horario de Keriat Shemá de la mañana es desde el amanecer hasta tres horas luego de la salida del Sol. Quien por algún percance reza después de las cuatro horas, no pronuncia el nombre de D´s en las bendiciones de Kriat Shemá [ver Horario de Fin de Kriat Shemá con Brajot, pag XX].
El de la noche, Arbit, se extiende desde la salida de la estrellas [pag XX] hasta la medianoche, y Bediavad hasta el amanecer [pag XX].
Estos horarios corresponden a “Shaot Zemaniot” (horas de tiempo), siendo cada una la doceaba parte del tiempo en que el Sol ilumina a la Tierra, que se toma desde la salida del Sol hasta su puesta (“Yalkut Yosef”).

Estructura de las Tefilot (Jol)

SHAJARIT:
1. Oraciones preliminares: Korbanot (del principio hasta Hodú) – Kadish Al Israel.
2. Oraciones preparatorias: Zemirot (cánticos desde Hodú hasta Yshtabaj) – Jatzí Kadish.
3. Parte central: Kriat Shemá y Amidá (Kriat Shemá ubirjotea, Amidá, Jazará, Tajanun, Kriat Hatorá) – Jatzí Kadish.
4. Oraciones posteriores: Ashré, Lamnatzeaj (salmo 20), Ubá letzión – Kadish Titkabal – Tefilá leDavid (salmo 86), Bet Yaakov, Shir Hamaalot (salmo 124), Salmo del día – Kadish Iehé Shelamá – Pitum haketoret – Kadish Al Israel – Alenu leshabeaj.

MINJA:
1. Korbanot
2. Ashre – Jatzí Kadish.
3. Parte central: Amidá y Jazará.
4. Tajanún – Kadish Titkabal
5. Lamnatzeaj (salmo 67) – Kadish Iehé Shelamá- Alenu Leshabeaj.

ARBIT:
1. Versículos de Tehilim (salmos) iniciales [Hashem tzebaot imanu…] – Jatzí Kadish – Vehú Rajum, Barejú.
2. Parte central: Kriat Shemá – Jatzí Kadish – Amidá, Yehí Shem – Kadish Titkabal.
Shir Lamaalot (salmo 121) – Kadish Iehé Shelamá – Alenu Leshabeaj.

Conceptos Generales
El nombre de D’s

Al pronunciar el nombre de D´s es debido concentrarse y comprender frente a Quien estamos y a Quien nos dirigimos. Como dice el pasuk: “Sabe frente a Quien estas de pie: frente al Rey de reyes, el Santo, Bendito sea”. Al comenzar la Amidá decimos: “Señor, abre mis labios y mi boca dirá Tu alabanza”, ya que si entenderíamos realmente Quien es D´s, no tendríamos ni la fuerza ni el atrevimiento siquiera para abrir la boca frente Suyo.
Al pronunciar “Ado-nay” es correcto entender y pensar que Hashem estuvo, está y estará, es eterno y atemporal, el Dueño y Amo de toda la creación. Al decir “E-lohenu” se debe saber que es nuestro D´s, que es Todopoderoso, nada le es imposible y es el Dueño y la fuente de todos los poderes.
Por eso, al rezar o recitar bendiciones, debe entendienderse el significado, atender a lo que se dice, de forma respetuosa y no hacer otra actividad en ese momento.
Está prohibido pronunciar en vano el nombre de D’s, tanto en hebreo como en cualquier idioma.

Amén

“Amén” es una de las palabras hebreas más ampliamente conocidas y empleadas en el vocabulario litúrgico.
“Amén” tiene dos significados: uno presente y otro futuro.
El primero quiere decir “es verdad”, y de esta raíz deriva la palabra “EMET” (verdad).
Este es el “Amén” más común, el que pronunciamos luego de las Berajot, de la Amidá, del Kidush, etc.
El otro significado es: “Que así sea” simbolizado por los siglas hebreas de AMEN que forman las iniciales de “E-l Melej Neemán”, “D’s es el Rey en quien confiamos” para oír nuestras súplicas.
Este es el Amén que respondemos en el Kadish y al final de todos los ruegos (Sea la voluntad del Eterno, etc.) y súplicas a D’s.

Berajot – Bendiciones

Existen tres clases de bendiciones: 1) de D´s hacia Sus criaturas, traducida en crecimiento, florecimiento, incremento de la prospéridad; 2) de la que D´s es objeto por parte de Sus criaturas; 3) las que los hombres intercambian entre sí.
Todo goce, fenómeno natural, acontecimiento relevante, toda ocasión de cumplir una mitzvá, una buena acción, es óptimo para agradecer a D´s. Entre las bendiciones que dirigimos hacia D´s, se distinguen tres categorías:
1) Birjot Mitzvá: recitadas previo cumplimiento de los preceptos.
2) Birjot Hodaá: expresan alabanzas, gratitud, pedidos.
3) Birjot Hannenim: Nuestros Sabios establecieron que para tener provecho de los placeres de este mundo y los beneficios que D’s nos concede, es necesario expresar nuestro reconocimiento y agradecimiento al Creador, por medio de las Berajot (Bendiciones).

Estas deben ser recitadas con concentración y comprendiendo su significado.
En el caso de escuchar una Berajá (bendición) se debe responder después que fue pronunciado el nombre de D’s (Ado-nay): “Baruj Hu Ubaruj Shemó” (Bendito El y Bendito Su nombre), y al finalizar la bendición inmediatamente decir “Amén”.
En lugar de recitar la Berajá se puede cumplir con la obligación escuchándola atentamente de otra persona y respondiéndo Amén sin interrupción (ni siquiera “Baruj Hu uBaruj Shemo”). Esto es posible siempre y cuando tanto el que pronuncia la bendición tenga también intensión de hacernos cumplir con nuestra obligación y el que oye de salir de Jobá.
En caso de empezar una bendición y notar es innecesaria ó sin sentido (beraja levetala) y sólo dijo “Baruj Atá Ado-nay” concluye diciendo “Lamedeni Jukeja” (enseñame Tu Ley), completando de esta forma el versículo de Tehilim, ya que tratándose de estudio de Torá puede pronunciarse el nombre de D’s.
Si dijo ” Baruj Atá Ado-nay E-lohe… (sin decir “nu”)” y se percató del error, concluye como el pasuk, de la siguiente manera: “Israel Abinu meolam vead olam”.
Si continuó o ya recito la bendición sin sentido se dice de inmediato “Baruj Shem Kevod Maljutó Leolam Vaed” (Bendito Su Santo Nombre…)

Tefilot

Rezo de la mañana – Tefilat Shajrit
(A la mañana cuando se levanta)

MODE ANI

Al despertar por la mañana, agradecemos a D´s, Sustento de lo existente y Dueño de la creación, por habernos levantado nuevamente con vida.

Mode ani lefaneja melej jai vekaiam sehejezarta, bi nishmati, bejemla, raba emunatejá.
En castellano:
Doy gracias ante ti oh rey viviente y existente que me haz devuelto el alma con piedad, inmensa es tu fidelidad.

NETILAT YADAIM

El lavado ritual de manos por la mañana fue instituído por nuestros sabios por varios motivos (higiene, purificación y preparación para el servicio divino). Netilat Yadaim se realiza tomando un recipiente con la mano derecha, se lo llena de agua, se lo pasa a la mano izquierda y se lo vierte sobre la derecha; luego se hace el proceso inverso, realizando esta secuencia tres veces. Eleva las manos y, antes de secarse, bendice:

Baruj ata Ado-nay Elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvutav vetsivanu al nefilat iadaim.
En castellano:
Bendito seas oh eterno Dios Rey del mundo, que nos has santificado con tus mandamientos y nos recomendaste el lavado de las manos.

ASHER IATZAR

Al salir del baño (en todo momento del día) hace Netilat Yadaim (sin bendecir) y, tras secarse las manos, si en el baño hizo sus necesidades, bendice:

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam asher yatzar et hadam bejojma ubará bo nekavim nekavim, jalulim jalulim, galui veiadúa lifne jise kevodeja sheim isatem ejad mehem o im ipateaj ejad mehem yefshar lehitkaiem afilu shaa ejat, baruj ata adonay rofe jol basar umafli laasot.

En castellano:

Bendito seas tu Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que creaste hombre con la ciencia y formaste en él orificios y Le dotaste de órganos, revelado y sabido está frente a Ti que estas sentado en Tu glorioso trono, Señor que todos esos órganos y las funciones que les has asignado son necesarios para nuestra existencia pues si se cierra uno de ellos o se abre no es posible sobrevivir ni siquiera una hora, bendito seas tu oh Eterno que sanas a toda criatura y otras maravillas.

BIRCOT HASHAJAR

Nuestros Sabios instituyeron la recitación de las siguientes bendiciones por la mañana, en las cuales le agradecemos a D’s el habernos brindado todas nuestras necesidades físicas y espirituales para vivir con dignidad, las que se manifiestan -en su mayoría- por la mañana.

ADON OLAM

El Adón Olam se dice todas las mañana para alabar a D’s:

Adon olam, asher malaj, beterem kol ietzir nibrá; leet nasá bejeftzo kol, azai melej shemó nikra.
Veajarei kijlot akol, levadó imloj norá.
Vehú haia veu hove, veu ihé betifará.
Vehú ejad vein sheni leamshilo leajbira.
Vehú rishon vehú ajaron, lejol jomer ulejol tzura.
Beli reshit beli tajlit, veló aoz veamisrá.
Beli erej beli dimion beli shinui utmurá.
Beli jivur beli pirud, gadol koaj ugvurá.
Vehú E-lí vejai goali, vetzur jeblí beiom tzará.
Vehú nisi umanos li, menat kosí beiom ekrá.
Vehú rofe veu marpé, vehú tzofé vehú ezrah.
Veijadoafkid ruji beet ishan veaira.
Veim ruji gueviati, Ado-nay li velo irá.
Bemikdashá taguel nafshí meshijenu ishlaj meherá.
Veaz nashir bebet kodshí amén amén shem norá.

En castellano:
El Señor del Mundo reinó antes que ningún ser existiese.
Cuando todo existió según Su voluntad, entonces Se proclamó Rey.
Y cuando todo se concluya, Él permanecerá.
Él existía, existe y existirá siempre con gloria.
Él es Uno sin segundo; nadie se le puede comparar.
Él es el primero y sin fin con relación a toda materia y formas existentes.
Sin principios y sin fin; Suya es la fuerza y toda la potencia.
Sin proporción alguna con Su valor ni equiparación; no hay nada que pueda igualársele.
Sin unión y sin dispersión; es la potencia y el Poder Supremo.
El Eterno es mi Dios y mi Redentor, y mi amparo en las horas de tribulación.
Él es mi estandarte, mi refugio, la porción de mi cáliz de salvación cuando Le equivoco.
Él es médico y cura, Él protege y ayuda.
En Su mano deposito mi espíritu, cuando duermo y cuando despierto.
Y con mi alma y mi cuerpo el Eterno estará conmigo; no temo a nada.
Con Su Santuario se regocijará mi alma; a nuestro Ungido enviará pronto.
Y entonces cantaremos en la Casa de Su Santuario: Amen así sea el nombre del Temeroso.

Elo-hay neshama shenatata bi tehora hi, ata berata ata ietzarta ata nefajta bi veata meshamrá bekirbí, veata atid litela mimeni uleajzira bi leatid labo kol zemán shehaneshamá bekirbí modé aní lefaneja Ado-nay Elo-hay veelo-hei abotai ribón kol hamaasim, adon kol aneshamot, baruj atá Ado-nay hamajazir neshamot lifgarim metim.

¡Dios mío! El alma que tu has puesto en mi es pura, tu la has creado, tu la has formado, tu me la diste y tu la conservarás dentro de mi, tu la acogerás en mi muerte y me la devolverás para mi vida futura.
Todo el tiempo que esta alma este en mi confesaré ante ti oh eterno mi Dios y Dios de mis padres, soberano de todas las cosas, dueño de todas las almas, gobernador de todas las criaturas, bendito seas tu que devuelves la almas a los cuerpos muertos.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam, anotén lasejví biná leabjín ben iom ubén laila.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que das al gallo la inteligencia para distinguir entre el día y la noche.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam pokeaj ibrim.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que devuelves la vista a los ciegos.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam matir asurim.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que liberas a los presos.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam zokef kefufim.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que llergues a los que están doblegados.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam malbish arumim.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que das vestido a los que están desnudos.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam hanotén laiaef koaj.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que das fuerza a los cansados.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam roká haaretz al hamaim.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que has extendido la tierra sobre las aguas.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam amejín mitzaadé gaber.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que encaminas los pasos del hombre.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam sheasá li kol tzorkí.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que provees todas mis necesidades.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam ozer Israel bigburá.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que infundes fuerza a Israel.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam oter Israel betifará.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que coronas de gloria a Israel.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam sheló asani goi.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que no me has hecho idólatra.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam sheló asani abed.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que no me has hecho esclavo.

Baruj atá Ado-nay Elo-henu melej haolam (los hombres dicen:) sheló asani isha. (las mujeres dicen:) sheasani kirtzonó.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, (el hombre dice:) que no me has hecho mujer. (la mujer dice:) que me hiciste como Tu voluntad.

Baruj ata Ado-nay Elo-henu melej haolam amablí, jeblé shená meená utnumá meafapay.
Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del mundo, que quitas el sueño de mis ojos, la somnolencia de mis ojos.

BIRCOT HATORA

Así como al cumplir con la mayoría de los preceptos bendecimos previamente, antes del estudio de Torá, cuyo precepto es el más valorado por el Todopoderoso, bendecimos a D’s por habernos legado esta sagrada ley. Después de las bendiciones se recita los pesukim (versículos) siguientes para inmediatamente cumplir con el precepto.

Vehaarev na Ado-nay Elo-henu et dibré torateja befinu ubefifiot ameja bet Israel veniie anajnu vetzetzaenu vetzeetzaé tzetzaenu kulanu iodé shemeja velomdé torateja lishmá.
Baruj atá Ado-nay hamelamed Torá leamó Israel.

En Castellano
Haz, te rogamos; Eterno, Dios nuestro, agradables Tus palabras a nuestra boca y en las bocas de Tu pueblo Israel; y que seamos nosotros y nuestros descendientes y los descendientes de nuestros descendientes, todos conocedores de Tu nombre y estudiosos de Tu Ley por lo que ella vale.
Bendito seas, oh Eterno, que has enseñado Tu ley a tu pueblo Israel.

Baruj atá Ado-nay, Elo-henu melej haolam, asher bajar banu mikol haamim venatán lanu et Torató, baruj Atá Ado-nay, notén haTorá.

En Castellano:
Bendito seas Tú Dios Rey del universo que nos escogiste de entre todos los pueblos y nos concediste la tora bendito seas Tú Eterno que nos diste la Torá.

Bircat Cohanim

Vaidaber Ado-nay el moshé lemor: daber el Aharon veel banav lemor: ko tebarejú et bené Israel amor laem iebarejejá Ado-nay veishmereja iaer Ado-nay panav eleja vijuneka isa Ado-nay panav eleja veiasem lejá shalom.
Vesamú et shemú al bené Israel vaaní abarejem.

En Castellano:
Y Dios Le habló a Moisés diciendo: Habla ante Aarón y ante sus hijos, diciendo: Así bendecirás a los hijos de Israel, diciéndoles: Que Dios os bendiga y os proteja, Que Dios haga brillar Su rostro frente a vosotros y os otorgue Su gracia; Que Dios eleve Su rostro hacia vosotros y os dé paz. Y ellos pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel y yo los bendeciré.

Hasta aqui, Bircot Hashajar (Bendiciones matutinas)

Antes de empezar a hacer Shajrit, se envuelve el Talet y se coloca los Tefilín.

Colocacion de Talet

Antes de vestir el talit se lo toma extendiéndolo (figura 1) y se pronuncia la bendición:
BARUJ ATA ADO-NAI, E-LO-HENU MELEJ HAOLAM, ASHER KIDESHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU LEHITATEF BETZITZIT.
Bendito Tu, Eterno, nuestro D’s, Rey del Universo, Quien nos santifico con Sus preceptos y nos ordeno envolvernos en los tztitit.

Se cubre la cabeza toma el extremo derecho del talit y se lo pasa por sobre el hombro izquierdo, a continuación se arroja el extremo izquierdo del talit sobre el mismo hombro permaneciendo en esta posición durante el tiempo que tarda un hombre en recorrer 4 amot (codos) (aprox. 5 segunds) Luego se lo acomoda en la espalda, dejando dos puntas en el frente y dos atrás, de manera que uno esté rodeado por la mitzvá.

Colocación de Tefilin

Se coloca el tefilin shel yad (del brazo) sobre el biceps de la brazo débil (contrario al que realiza trabajos: escribir, cortar, etc), levemente inclinado hacia el corazón, antes de ajustar la retzuá (correa) se dice la bendición. Hay que tener en cuenta que esta bendición recae también en el tefilin shel rosh (de la cabeza), por lo tanto debe cuidarse de no interrumpir ni hablar hasta que no termine de colocarse ambos tefilin.

BARUJ ATA ADO-NAY E-LO-HENU MELEJ HAOLAM ASHER KIDESHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU LEANIAJ TEFILIN

Bendito Tú, Eterno, D´s nuestro, Soberano del Universo, Quien nos santificó con sus preceptos y nos ordenó colocarnos Tefilin.
coloca la retzúa (correa) sobre el antebrazo, y continúa dando desde allí siete vueltas, hasta llegar a la muñeca. Sostiene la correa con la mano (para que no se suelte del brazo) y se coloca la tefilá shel rosh (de la cabeza) en la parte delantera de la cabeza, aproximadamente hasta donde comienza a crecer el cabello (no sobre la frente!), justo en el centro de la misma. El nudo de la tefilá de la cabeza debe estar más arriba del hueso de la nuca. Las retzuot (correas) penderán de ambas partes del cuello, sobre el frente. Sólo si interrumpió o habló entre la bendición y la colocación del tefilin shel rosh, mientras no haya sido por necesidad del Tefilín, dice la siguiente bendición:

BARUJ ATA ADO-NAY E-LO-HENU MELEJ HAOLAM ASHER KIDESHANU BEMITZVOTAV VETZIVANU AL MITZVAT TEFILIN

Bendito Tú, Eterno, D´s nuestro, Soberano del Universo, Quien nos santificó con sus preceptos y nos ordenó lo referente al precepto de Tefilin.

Concluye rodeando la correa del tefilin shel yad (de la mano) sobre el dedo mayor, primero dando una vuelta el el hueso medio de la falange, luego dos vueltas en el hueso de la falange que esta unida a la palma , de modo que forme la letra Shin, finaliza rodeando la correa sobre la palma. Mientras coloca la retzúa sobre el dedo medio recita lo siguiente:

VEERASTIJ LI LE OLAM VEERASTIJ LI BETZEDEK UBMISHPAT UBJESED UBRRAJAMIM. VEERASTIJ LI BEEMUNA VEYADAAT ET ADO-NAY.

Te desposaré conmigo para siempre. Te desposaré conmigo con rectitud y justicia, con amor y compasión. Te desposaré conmigo con fidelidad y conocerás a D´s.

Tefilat Shajrit

Se dice primero desde “Vatitpalel Janá” hasta “Lamnatzeaj Binguinot Mizmor Shir” inclusive. A partir de Baruj Sheamar, ya no se puede interrumpir la Tefilá hablando.

Baruj Sheamar

De pie, se acostumbra tomar los tzitzit delanteros del talit
Baruj sheamar vehaia haolam, baruj hu. Baruj omer veose, baruj gozer umekaiem. Baruj ose bereshit, baruj merajemal aaretz. Baruj merajem al abriot, baruj meshalem sajar tov lireav. Baruj jai laad vekaiam lanetzaj, baruj pode umatzil. Baruj shemo, baruj ata Ado-nay Elo-henu melej haolam, ael ab arajaman amehulal befé amó, meshubaj umfoar bilshon jasidav vaabadav uvshire David abdaj nealelaj Ado-nay Elo-henu, bishbajot ubizmirot, unegadelaj unshabejaj, unfaaraj venamlijaj, venazkir shimjá malkenu Elo-henu iajid jai aolamim melej meshubaj umefoar adé ad shemó hagadol baruj Atá Ado-nay melej mehulal batishbajot.

En castellano:
Bendito sea el Que hablo y fue creado el Mundo. Bendito Él, Bendito el Que dice y hace. Bendito el Que decreta y realiza. Bendito el Autor de la Creación. Bendito el Que se apiada de la Tierra. Bendito el que paga buena recompensa a los que Le reverencian. Bendito el Todopoderoso vivo y existente para siempre. Bendito el Que rescata y salva. Bendito sea su nombre. Bendito seas, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Mundo. Dios Padre Piadoso, el Que es alabado en boca de Su pueblo, exaltado y glorificado por la lengua de Sus fieles y servidores. Y con los cánticos de David, Tu siervo, Te alabaremos, oh Eterno, Dios nuestro; con loores y con cánticos; y Te agradeceremos, Te elogiaremos y Te glorificaremos, y Te aclamaremos como Rey, y recordaremos siempre Tu Nombre, Rey Nuestro, Dios nuestro, único y vivo eternamente; Rey exaltado y glorificado en Su Nombre Grande por toda la eternidad. Bendito seas, oh Eterno, Rey exaltado en loores.

hasta aquí se dice de pie.

Pesuké DeZimrá

Se dicen los mizmorim desde “Mizmor Le Toda” hasta “Az Iashir Moshé” inclusive. Si el Jazán ya está muy adelantado y no cree que va a llegar a alcanzarlo para la Amidá, puede saltearse algunos de los mizmorim, aunque debe tratar aunque sea de decir “Ashré”, “Haleluká Haleli nafshi”, “Haleluká Halelú et Hashem min hashamaim”. Luego se dice “Ki la Hashem Hameluja” e “Ishtabaj”.

Ishtabaj

Ishtabaj Shimja laad Malkenu, haE-l hamelej hagadol vehakadosh, bashamim ubaaretz. Ki-Leja nahe A-do-nai E-lo-henu vE-lo-he abotenu, leolam vaed. Shir ushbaja, halel vezimra, oz umemshala, netzaj, guedula, guebura, tehila vetiferet, kedusha umaljut, berajot vehodao, leShimja hagadolvehakadosh, umeolam vead olam Ata E-l. Baruj Ata A-do-nai, melej gadol umehulal batishbajot. E-l hahodaot, adon haniflaot, bore kol haneshamot, ribon kol hamaasim, habojer beshira zimra, melej, E-l, jai haolamim. Amen.

En castellano:
Que Tu nombre sea alabado por la etrernidad, nuestro Rey, D’s, Rey grande y santo en los cielos y sobre la tierra. Pues a Ti pertenecen, Eterno, nuestro D’s y D’s de nuestros padres, el canto y la alabanza, el himno y el cantico, el poderio y el dominio, el triunfo, la grandeza y la fuerza, el Salmo y la magnificencia, la santidad y la realeza, las bendiciones y las acciones de gracia, desde ahora hasta la eternidad. Bendito seas, Eterno, D’s Rey, magnifico por las alabanzas, D’s de la accion de gracias, Se;or de las maravillas, que eliges los cantos del cantico, oh Rey, D’s y Vida del universo.

KRIAT SHEMA (Shema Israel) y Berajot

Se dicen las primeras dos Berajot de Shemá “Iotzer” y “Ahabat Olam”.

Los tres fundamentos del judaísmo se encuentran implícitos en la lectura del Shemá Israel, en sus tres párrafos: Shemá, Vehaiá, Vayomer.
Shemá es una declaración de la fe en un D´s único y Creador del universo, el amor que debemos manifestarle y el estudio de su Ley.
En el segundo párrafo, Veahiá, están plasmados el concepto de la justicia universal, la recompensa del que se encamina por el bien y el castigo a quien practica el mal.
Vayomer, el tercer y último párrafo, recuerda el resto de los otros preceptos que componen la práctica del judaísmo.
De acuerdo a la prescripción bíblica, la lectura del Shemá Israel es uno de los 613 preceptos y se debe leer todos los días por la mañana, hasta el primer cuarto del día, y por la noche, a partir de la salida de las estrellas.

Shema Israel adonay elohenu adonay ejad
en voz baja: Baruj shem kevod maljuto leolam vaed

En castellano:
Oye Israel, el Eterno es nuestro Dios el Eterno es uno
en voz baja:Bendito sea el nombre de Su reino glorioso para la eternidad

Vehavta et Ado-nay Elo-heja bejol levavejá uvjol nafsheja uvjol meodeja. Vehaiú hadevarim haele asher anoji meztavejá haiom al levaveja, veshinantam levaneja vedivartá bam beshivteja bebeteja uveletejá baderej uvshojbeja uvkumeja ukshartam leot al iadeja vehaiu letotafot ben eneja ujtavtam al mezuzot beteja uvishareja.

Y amarás al Eterno tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma y toda tu fuerza, grabarás en tu corazón las palabras que te ordeno hoy, las enseñaras a tus hijos y las meditarás estando en tu hogar y andando por tu camino, al acostarte y al levantarte, las atarás por señal sobre tu brazo y por ornamento sobre tu frente; las escribirás en el acceso de tu morada y en tus portales.

Vehaia, im shamoa tishmeú el mitzvotay, asher Anojí, metzvé etjem, hayom, leahaba et Ado-nai E-lo-hejem, ulovdo bejol lebabjem ubjol nafshejem. Venatatí metar artzejem, beitó, yoré umalkosh, veasafta deganeja, vetiroshejá, veitzareja, venatati eseb besadejá libehemteja, vehajaltá, vesabata, hishameru lajem, pen ifte lebabjem, vesartem, vaabadtem E-lo-him ajerim, veishtajavitem lahem. (en voz baja:) vejará af Ado-nai lajem, veatzar et hashamaim, velo ihé matar vehaadama lo titèn et yebulá, vaabadtem meherá meal haaretz hatobá, (hasta aquí en voz baja) asher Ado-nai notén lajem. Vesamtem et debarai ele, al lebabjem veal nafshejem ukshartem otam leot al yedejem vehayu letotafot ben enejem. Velimadtem otam et benejem, ledaber bam, beshibtejá, bebeteja, ublejteja baderej, ubshojbeja, ubkumeja, ujtabtam al mezuzot beteja, ubishareja.
lemaan irbú yemejem, vimé benejem, al haadama, asher nishbá Ado-nai laabotejem noten lahem, kimé hashamaim, al haaretz.

Y sucederá, si cumplen diligentemente los mandamientos que hoy les prescribo, amando al Eterno su Dios para servirle con todo su corazón y toda su almal, que haré llegar la lluvia en tu tierra a su tiempo, la primera lluvia y la última, para que coseches tu trigo, tu mosto y tu aceite. También daré hierba en sus campos para su ganado, y de él comerás y te saciarás. Cuiden que su corazón no se descarrie apartándolos para servir a otros dioses y postrarse ante ellos, porque si ello ocurriere se encendería la ira del Eterno contra ustedes e impedirá que el cielo les traiga la lluvia y que la tierra les dé su fruto, y van a perecer presto en la buena tierra que les dio el Eterno. Por lo tanto pondrán estas palabras en su corazón y su alma y las atarán por señal en su mano y por frontales entre sus ojos. y las enseñarán a sus hijos, hablando acerca de ellas cuando estén sentados en vuestra casa, cuando anden por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten, y las escribirán sobre las jambas de las puertas de su casa y en sus portales, para que sus días se prolonguen y también los días de sus hijos, en la tierra que Eterno juró dar a sus padres, como los días del cielo sobre la tierra.

Vayomer Ado-nai, el Moshe lemor. Daber el bené Israel, veamarta halehem, veasú lahem tzitzit al kanfé bigdehem, ledorotam, venatenú al tzitzit hakanaf petil tejelet. Vehayá lajem letzitzit, uritem otó, uzjartem et kol mitzvot Ado-nai, vaasitem otam, veló taturu ajaré lebabjem, veajaré enejem, asher atem zonim ajarehem. lemaan tizkerú vaasitem et kol mitzvotay, viytem kedoshim lE-lo-hejem. Ani Ado-nai E-lo-hejem, asher hotzeti etjem meeretz Mitzraim, lihyot lajem lE-lo-him. Ani Ado-nai E-lo-hejem. (Emet.) Ado-nai E-lo-hejem, Emet.

Y le dijo el Eterno a Moisés: Dile a los hijos de Israel que se hagan flecos en los bordes de sus mantos, por todas sus generaciones, y se pongan sobre los flecos del extremo un cordón celeste. Y los flecos les servirán para recordar, al verlos, todos los mandamientos del Eterno para cumplirlos, Y no se desviarán de ellos, siguiendo a su corazón y sus ojos, caminos usuales de sus idolatrías. Se acordarán así de cumplir mis mandatos para ser santos ante su Dios. Yo, el Eterno, su Dios, que los libró de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Yo, el Eterno, su Dios. Así es.

AMIDA

El Shemoné´Esré ó Amidá es el rezo esencial que tenemos con D´s en el cual Lo alabamos, Le solicitamos nuestros pedidos y Le agradecemos por lo que nos dá.
La Amidá ha sido compuesta por los Hombres de la Gran Asamblea, siendo su origen el precepto bíblico de que cada hombre y mujer debe rezarle a D´s, para alabarlo, pedirle y agradecerle de acuerdo a sus criterios.
Los Sabios han compuesto un texto básico al cual cada uno puede incorporarle sus pedidos y agradecimientos específicos. También los Sabios han instituído en lugar de de rezar una vez por día, hacerlo tres veces: por la mañana, tarde y noche. La guemará Berajot discute si las tres tefilot son en recuerdo de nuestros tres Patriarcas (Abraham, Itzjak y Yaakob) o de los Korbanos (servicios) que se realizaban en el Gran Templo de Jerusalem (como quedó la Halajá).
La Amidá no es como el resto de los textos previos y posteriores a ella, que consisten en la recitación, lectura ó estudio de párrafos que estimulan el espíritu; sino que la Amidá es el rezo y conversación con D´s propiamente dicho. No es una recitación, es un diálogo que mantenemos con D´s.
Esta oración, compuesta de 19 bendiciones (sólo en días de semana), se divide en tres partes: las tres primeras bendiciones constituyen alabanzas a D´s; las trece intermedias (sólo en días de semana) conforman súplicas y pedidos personales y para toda la comunidad y las tres últimas bendiciones son de agradecimiento.

La Amidá se recita de pie, hacia Jerusalem (Oriente), con las piernas juntas. Se lee en voz baja, pronunciando cada palabra con concentración y comprendiendo su significado. Sólo ha que posternarse en cuatro oportunidades (en el texto de este Sidur estan subrayadas) inclinando el cuerpo y la cabeza al pronunciar “Baruj Atá”(Bendito Tu) ó “Modim anajnu Laj” (Reconocemos nosotros a Ti) según el caso; el nombre de D´s (Adonay) sebe decirse en pocisión erguida. No se interrumpe por ningún motivo la Amidá ni se responde Amen, Baruj Hu uBaruj Shemó o Kedushá.

En Las tefilot de Shajarit y Minjá (y Musaf en Shabat y fiestas) en el Bet Hakneset (sinagoga), luego de la lectura individual, el Jazán (oficiante) repite la Amidá en voz alta (Jazará), la cual fue fijada por nuestros Sabios a fin de que aquellos que no saben rezar puedan, escuchando la Jazará, satisfacer su deber. Durante la Jazará es correcto estar en silencio y prestando atención (quien así hace se considera como si huviera rezado dos veces) y se debe responder Baruj Hu Baruj Shemo (Bendito Él y bendito Su nombre) y Amen en cada bendición.
En la Jazará de Shajarit, Minjá y Musaf, entre la segunda y tercera bendición, toda la congregación recita la kedushá, santificando el nombre de D´s en conjunto -semejante a la santificación que pronuncian los angeles-, de pie y mirando hacia Jerusalem.

En la Jazará de Shajarit durante todos los días del año y Musaf en festividades se intercala “Bircat Cohanim” (Bendición sacerdotal) en la que los cohanim (ver comentario Cohen, Levi e Israel en la pag. XX) recitan una bendición de la Torá a la congregación. Durante Bircat Cohanim, la congregación permanece de pie con respeto y silencio, escuchando la bendición. No está permitido hablar siquiera decir un pasuk (versículo bíblico) en ese momento. Es bueno responder “Baruj Hu uBaruj Shemó”(Bendito Él y Bendito Su Nombre) luego de que los cohanim pronuncien el nombre de D-s. También es correcto decir Amen tras cada pasuk que recitan (pero no al Jazán).

Bendiciones para cuando es llamado a la Tora

Instituyeron nuestros Profetas que no pasen tres días sin que cada judío estudie y profundice parte de la Torá, es por eso que se implementó la lectura de la misma los días sábados, lunes y jueves. De tal manera que nunca estemos tres días seguidos sin estudiar Torá.
Fue Ezrá Hasofer el Sabio que formalizó esta costumbre y fijó que se lean no menos de diez versículos entre tres personas que suben a la Tebá (púlpito de la sinagoga) para leer del Sefer Torá por lo menos tres versículos cada uno.
La lectura de la Torá es un de las partes esenciales de la Tefilá. Instituída por Moshé Rabenu y regulada definitivamente por Ezrá Hasofer, es la fuente de la oración y de los principios de acción para la vida cotidiana. Escuchar su lectura equivale a recibir el mensaje divino del Sinai, por lo cual es debido poner particular atención y no distraerse en otros asuntos.

Suben 3 personas (4 en Rosh Jodesh) a leer del Sefer Torá (olim). Para la primera “aliá” (ascenso [al Sefer Torá, para su lectura]) se invita a un cohen*, segundo a un leví* y tercero un israel*. Si no hay leví el mismo cohen que subió primero, lee también la segunda aliá. Si no hay cohanim, suben directamente tres israel.

*Explicacionde Cohen, Levi e Israel
Cohen, Leví e Israel son las tres clases en que se divide el Pueblo Judío. Esta division corresponde principalmente a los roles y tareas relativas al servicio divino realizadas hasta la destrucción del Gran Templo de Jerusalem. Los Cohanim (plural de Cohen) descienden de Aharón Hacohen -hermano de Moshé Rabenu- y se desempeñaban como sacerdotes; los Leviím (pl. Leví) descienden de la Tribu de Leví y cumplían sus funciones en torno a lo religioso colaborando con los sacerdotes; Israel conforma el resto y la mayoría del pueblo. Esta herencia se transmite de padres a hijos (es decir, uno es lo que el padre) y es a tener en cuenta para ciertos casos detallados en la Ley Judía y con la reconstrucción del Gran Templo de Jerusalem con la llegada del Mashíaj volverán a desarrollar sus funciones naturales.

El Olé se fija en el Sefer Torá donde empieza la lectura de la aliá, cubre el texto y dice en voz alta:
Barejú et Ado-nay hamevoraj.
La Congregación responde:
Baruj Ado-nay hamevoraj leolam vaed.
El olé repite:
Baruj Ado-nay hamevoraj leolam vaed.
Y bendice:
Baruj Atá Ado-nay, Elo-henu melej haolam, asher bajar banu mikol haamim venatán lanu et Torató, baruj Atá Ado-nay, noten hatorá.

Inmediatamente después de la bendición, fija la vista en el texto del Sefer Torá y sigue atentamente la lectura del Baal Koré (quien lee la Torá en voz alta) pronunciando cada palabra junto a él, en voz baja.

Al concluír la lectura de la aliá, bendice:
Baruj ata Ado-nay Elo-henu melej haolam, asher natan lanu et Torató torat emet, vejayé olam natá betojenu, baruj Atá Ado-nay, noten hatorá.

el último olé (o el oficiante) dice Jatzí Kadish:

Itgadal veitkadash Sheme raba. (amén) bealma di bera kiruté veyamlij maljuté veyatzmaj purkané vikareb meshijé. (amén). Bejayejon ubyomejon, ubjaye dejol bet Israel, baagalá ubizmán karib, veimrú amén (amén, yehé Shemé…)
Yehé Shemé rabá mebaraj lealam ulalmé almayá itbaraj veishtabaj veitpaar veitromam veitnasé, veitadar veitalé veitalal Shemeh deKudshá Berij Hu. (amén) Leelá min kol birjatá, shiratá tishbejatá venejamatá, daamirán bealma veimrú amén (amén).

Exaltado y santificado sea el gran Nombre de D’s. En este universo de Su creacion que creo conforme Su voluntad. Llegue Su reino pronto, germine la salvacion y aproxime la llegada del Mashiaj (Mesias). en vuestra vida, y en vuietsros dias, y en la vida de toda la Casa de Israel, pronto y en tiempo cercano, y decid Amen. Bendito sea Su gran Nombre para siempre, por toda la eternidad. Sea bendito, loado, glorificado, exaltado, ensalzado, magnificado, enaltecido y alabado Su santisimo Nombre, por encima de todas las bendiciones, de los canticos, de las alabanzas y consuelos que puedan expresarse en el mundo, y decid amen.

KADISH

El Kadish (oración más sagrada para la revelación de la Gloria Divina, que se manifestará con la pronta llegada del Mashíaj) es un himno de alabanza a D´s y expresa la esperanza judía en el pronto restablecimiento de Su reinado sobre la Tierra. Compuesto de las más bellas y profundas alabanzas y exaltaciones a D´s, no contiene ninguna alusión a los difuntos, no obstante se ha convertido en la más destacada señal de reverencia por la memoria de nuestros seres queridos. La santificación del nombre de D´s y la admisión de Su voluntad en un momento de tristeza tienen sin duda una gran influencia sobre el deudo que lo recita y representa un homenaje incomparable hacia quien ya no esta con nosotros.
Compuesto en arameo, data de la época del Segundo Templo de Jerusalem.

Existen diferentes clases de Kadish:
· Jatzí Kadish: corresponde los primeros tres párrafos comunes a todos los Kadishim.
· Kadish de Barejú: recitado por el Jazán (oficiante) como inicio y fin de determinadas partes de la Tefilá.
· Kadish Titkabal: recitado por el Jazán (oficiante) después de la Amidá.
· Kadish DeRabanán: recitado por los fieles al finalizar un estudio o lectura de algún párrafo del Midrash, Talmud, Zohar
· Kadish de Hu Atid: recitado al finalizar las oraciones del día de Tishá beAv, y después de un sepelio, en los días que en la Tefilá no se dice Tajanún.
· Kadish Yatom (Yehé Shelamá): recitado por los deudos, durante el período de duelo.

Es recitado sólo en presencia de un minián (quorum de diez hombres mayores de trece años). No debe decirse sin que haya razón para hacerlo. Está prohibido pasar delante de quien está recitando Kadish. Al “onén” (persona enlutada antes del sepelio), no se lo cuenta para el minián para la recitación del Kadish. Los fieles que estuvieren de pie cuando se empezó a decir Kadish, pueden tomar asiento sólo antes del primer Amén, en caso contrario deberán permanecer de pie hasta que concluya el Jatzí Kadish. Cuando un fiel acompaña al Jazán (oficiante) en el Kadish, deberá rezarlo en voz más baja que el Jazán, y hacer del mismo cuando responda Amén.

La congregación debe escuchar el Kadish atentamente y responder cada Amén y el párrafo iniciado por “Yehé Shemé Rabá…” hasta “…daamirán ve’alma veimrú Amén” fervientemente y comprendiendo el significado de las palabras.

BIRCAT HAGOMEL

Solo se dice en presencia de minián, diez hombres mayores de trece años, y con un Sefer Torá. Dicen Bircat Hagamel aquellos que pasaron alguna de las siguientes situaciones:

– al haber estado enfermo en cama y se han recuperado
– al estar preso y ser liberado
– al haber viajado y cruzado zonas deshabitadas por mas de 72 minutos

Baruj Atá Ado-nai, E-lo-henu melej haoplam, hagomel lejayabim tobot sheguemalani kol tub.
la congregacion responde:
Amén, HaE-l sheguemaleja kol tub, Hu igmaleja kol tub Sela.
él responde:
Amén, ken iehí ratzon.

En castellano:
Bendito Tu, Eterno, D’s nuestro, Rey del universo, quien otorga a los deudores favores, que me dio todo lo bueno.
la congregacion responde:
Amén, El Eterno, que te dio todo bueno, te de siempre lo bueno, eternamente.
él responde:
Amén, que así sea su voluntad.

Segun tomado de, http://www.shabuatov.com/tefilot.php el jueves, 19 de marzo de 2015.

Descubren monedas de Alejandro Magno en una cueva del norte de Israel

Descubren monedas de Alejandro Magno en una cueva del norte de Israel

Arqueólogos descubrieron un inusual tesoro de la era de Alejandro Magno en una cueva de la Galilea (norte de Israel), que puede arrojar luz sobre el turbulento período que siguió a su muerte en el 323 a.C., cuando sus herederos se disputaban el imperio.

Un conjunto de monedas de plata con la efigie del mítico rey y varios objetos de bronce, entre ellos un brazalete, anillos y pendientes, han aparecido en una cueva de estalactitas y estalagmitas cuya ubicación es mantenida en secreto para evitar un posible saqueo, informó la Autoridad de Antigüedades.

“Es uno de los descubrimientos importantes realizados en estos últimos años en el norte, y descifrar los secretos de la cueva demandará mucho tiempo”, dice ese organismo oficial.

Las monedas fueron descubiertas por tres espeleólogos aficionados que se introdujeron en la cueva para preparar una visita guiada al lugar y que vieron un destello en el suelo.

Al levantar dos monedas se percataron de su antigüedad y alertaron a los arqueólogos, que desde entonces han desenterrado un pequeño escondite de la era de Alejandro Magno y otros enseres de cerámica que se remontan hasta el período calcolítico hace 6.000 años.

Lo más destacable son, sin embargo, las monedas que llevan la efigie de Alejandro, que conquistó la entonces Judea en manos de los persas en el 332 a.C.

El período helenístico duró en esta parte del Levante mediterráneo hasta el año 37a.C., período en el que alcanzó a cambiar de manos de Ptolomeos a Seleúcidas y también a vivir un breve período de independencia bajo la monarquía Asmonea (167-63 a.C). Después fue conquistada por el Imperio Romano.

Junto a las monedas han aparecido varias joyas de plata que se encontraban dentro de un pequeño saco de tela y que al parecer fueron escondidas por sus propietarios hace 2.300 años.

“Estos objetos valiosos fueron al parecer escondidos en la cueva por residentes locales que escapaban durante el período de desasosiego que siguió a la muerte de Alejandro, un momento en el que estallaron las Guerras de los Diádocos (323-281 a.C).

Posiblemente, creen los arqueólogos, el pequeño tesoro fue escondido para protegerlo, pero está claro que sus propietarios nunca pudieron regresar a recogerlo.

Otro elemento importante que está siendo investigado, este de carácter más científico naturalista, es la gestación de las estalagmitas a lo largo del tiempo, dado que muchos de los enseres de cerámica descubiertos están plenamente integrados en el sedimento calcáreo hasta el punto de ser totalmente inseparables.

Este descubrimiento de un tesoro arqueológico por ciudadanos comunes, sigue a otro de submarinistas el mes pasado, que desenterraron del fondo marino en el puerto romano de Cesarea (Caesarea) el mayor conjunto de monedas de oro hallado nunca en el país.

La legislación nacional estipula que cualquier descubrimiento arqueológico pertenece al Estado y establece una condena de hasta cinco años de cárcel por apropiación indebida de este tipo de bienes. EFE

Segun tomado de, http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Tecnologia/63561/ el jueves, 19 de marzo de 2015.

Brujería y Judaísmo

Brujería y judaísmo

Brujería y Judaísmo

Si la magia y las artes ocultas existen, ¿Por qué son tan malas?

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La mayoría de los niños se emociona con las historias de brujas y demonios, con Harry Potter y Lord Voldemort. En un mundo seco y racional, esas fuerzas misteriosas le agregan un toque de diversión y excitación a la vida, además de estimular la imaginación. Les permiten a los niños sentir que hay una forma de vencer a un despiadado e insensible sistema.

¿Naciste pobre y no tienes la culpa? No hay problema: un hada mágica vendrá a tu puerta y te dará la fortuna que tanto deseas. ¿Un matón te está atormentando sin piedad? Alguien hará un hechizo que lo convertirá en ardilla por el resto de su vida.

Las películas de terror les dan una inyección momentánea de excitación y terror a los adolescentes junto con una fatídica ilusión de que quizás hay algo de cierto en la trama.

Tres enfoques generales

Cuando una persona madura, comienzan a surgir tres enfoques generales respecto a lo oculto y otras fuerzas extrañas.

Primero están las mentes serias y racionales que se ríen de todo. Para ellas, el mundo es racional y cuantificable y todo lo demás es una absoluta basura.

El mundo tiene una dimensión espiritual con misterios que no podemos comprender.

Hay un segundo grupo de personas, que tienden a ser espirituales, artísticas, poéticas, etc., las cuales sienten que el mundo tiene una dimensión espiritual y que existen todo tipo de fuerzas y misterios que la razón no puede comprender. El mundo de esta gente incluye la lectura de las hojas de té, el tarot, las bolas de cristal y las predicciones psíquicas.

El tercer grupo corresponde a las personas profundamente religiosas, cuyo entendimiento es que hay una gran batalla en el mundo entre dos fuerzas: el bien y el mal. El capitán del equipo bueno es Dios, y es ayudado por una muchedumbre de ángeles, santos, mártires, etc. El capitán del equipo malo es el diablo, y es ayudado por demonios, espíritus malvados y políticos. Su mundo se ve particularmente amenazado por los libros como Harry Potter, principalmente por la severidad con que la Biblia trata a la hechicería.

La visión judía

Ninguna de esas tres formas de ver el mundo se alinea con el judaísmo. ¿Cuál es la opinión de la Torá respecto a la hechicería?

La Torá tiene una actitud muy negativa respecto a la hechicería en sus varias formas. Como está escrito:

“A una hechicera no dejarás vivir” (Éxodo 22:17).

“Cuando vengas a la Tierra que te da Hashem, tu Dios, no aprenderás a actuar de acuerdo con las abominaciones de esas naciones. No se hallará entre ustedes… ningún brujo, nadie que lea presagios, ningún hechicero… o que consulte a los muertos. Pues todo el que hace esto es una abominación para Dios, y a causa de estas abominaciones Dios expulsa a las naciones de ante ti” (Deuteronomio 18:9-12).

Pero, ¿por qué? ¿Qué tienen de malo estas cosas?

El enfoque denominado el “diablo vs. Dios” es aborrecido por el judaísmo por causa de su inherente dualismo. Dios es Uno, y sólo Uno. Actúa de diferentes maneras, pero no hay dos bandos.

El judaísmo sí habla del Satán/diablo, pero considera que el Satán es un emisario de Dios que pone a prueba la sinceridad de las acciones del hombre, la fortaleza de sus convicciones y el vigor de su moral. Si bien este diablo pareciera tentar al hombre para que haga lo equivocado, no es inherentemente un ser malvado, sino que realiza una operación encubierta en la que aparenta tentar hacia el mal, pero en realidad está trabajando para Dios. Una lectura rápida del comienzo de Job transmite este mensaje: Dios envía al Satán para poner a prueba la rectitud de Job.

Tal como un dentista o un doctor ponen a prueba la firmeza de un hueso o de la carne y como un ejército pone a prueba la integridad y fidelidad de sus agentes de inteligencia, de la misma manera Dios pone a prueba al hombre. Una prueba tiene el poder de revelar el valor real de las acciones de una persona, demostrando cuál es su verdadero nivel.

Entonces, si la magia y lo oculto existen, ¿por qué son tan malos?

Magia buena, magia mala

También encontramos la mención de muchos tipos de “magia buena” en las fuentes talmúdicas, como las bendiciones, los amuletos, etc. ¿Cómo podemos distinguir entre los dos tipos de fuerzas espirituales?

El enfoque más aceptado es el de Najmánides, el gran pensador del siglo XII. Trataremos de adaptar y explicar su enfoque.

Si bien Dios fue el único creador del universo, Él creó un sistema autónomo que llamamos ‘naturaleza’, el cual sirve de intermediario entre Dios y el hombre.

El sistema de la naturaleza es independiente y tiene sus leyes, sus causas y sus efectos. Dado que este sistema puede utilizarse sin la asistencia directa de Dios, permite una especie de ateísmo: es fácil pensar que el sistema funciona por sí mismo, independiente de Dios. La gravedad, la inercia, el electromagnetismo, etc., funcionan tanto si la persona es recta como si es pecadora. Una persona que se deja engañar por el fenómeno de la naturaleza sin preguntarse sobre su causa, es engañada por el sistema y termina creyendo que Dios no existe.

El mundo de lo casi espiritual puede quebrar las reglas de la naturaleza por medio de los milagros y la magia.

Entre Dios y este mundo de la naturaleza hay otro puente, al cual llamaremos lo ‘oculto’ o lo ‘casi espiritual’, el cual tiene la capacidad de cambiar y torcer las reglas de la naturaleza por medio de milagros, magia, etc. Si bien este mundo casi espiritual es más elevado que la naturaleza, sigue sin ser Divino. También tiene sus reglas y leyes operativas. Quizás sea más poderoso que el mundo físico, pero con certeza no es omnipotente.

¿Podemos utilizar este mundo de la misma manera que podemos hacer uso del mundo físico?

Najmánides dice que por lo general Dios no quiere que utilicemos este mundo. Dios quiso que tomemos conciencia de Su existencia dentro del mundo natural y por medio de sus fenómenos. Quien subvierte el sistema natural utilizando constantemente el mundo sobrenatural está yendo en contra de la voluntad de Dios.

En las ocasiones en que algunas personas santas han utilizado fuerzas sobrenaturales, siempre han enfatizado que los milagros sólo demuestran la omnipotencia de Dios para pasar por sobre los fenómenos naturales. Esto es similar (aunque ciertamente no lo mismo) a los milagros que hizo Dios para Israel en Egipto con el objetivo de establecer ciertas verdades Divinas. Cuando una persona justa utiliza ocasionalmente la intervención Divina, refuerza esas grandes verdades.

Peligro de equivocarse

Es en este punto que existe el peligro de las grandes equivocaciones. Quien se da cuenta que las leyes de la naturaleza son insuficientes por sí mismas para explicar el mundo, se encontrará con este mundo más espiritual y conocerá una variedad de ‘seres espirituales’. Si entiende que son agentes de Dios, entonces la experiencia se volverá verdaderamente espiritual. Pero si se equivoca y cree que son independientes de Dios, ¡entonces comenzará a hacer idolatría! Por lo tanto, esas fuerzas se convierten en una fuente para el mal cuando son vistas como un poder alternativo a Dios.

Quizás la mejor ilustración de este enfoque dual es inherente a la historia de la serpiente de cobre:

El pueblo habló en contra de Dios y de Moshé… y Dios envió a las temibles serpientes en contra del pueblo y éstas mordieron al pueblo. Una gran multitud de Israel murió… y Dios le dijo a Moshé: “Hazte una serpiente temible [de cobre] y ponla sobre un mástil, y ocurrirá que todo el que fue mordido la mirará y vivirá”. Moshé hizo una serpiente de cobre y la colocó sobre el mástil; y ocurría que si una serpiente había mordido a un hombre, éste miraba a la serpiente de cobre y vivía” (Números 21:5-9).

La Mishná (Rosh Hashaná 29a) pone esto en perspectiva:

¿La serpiente curaba o mataba? [La verdad es que] cuando Israel miraba hacia el Cielo y dirigía su corazón hacia su Padre Celestial [eran sanados]; cuando no, eran eliminados.

Aquí tenemos ambas facetas de lo sobrenatural: al principio, la naturaleza milagrosa de la serpiente hacía que las personas se dieran cuenta de que la plaga provenía de Dios y trataban de mejorarse a sí mismas. En ese caso, fue una experiencia espiritual positiva.

Posteriormente las cosas empeoraron y la serpiente, en lugar de ser un medio para el reconocimiento de Dios, se convirtió en un punto focal, es decir, en la maravillosa serpiente curadora independiente del poder de Dios. Eso es idolatría. Por esta razón, muchos cientos de años después, el Rey Ezequías hizo que esta serpiente de cobre fuera destruida: porque la gente la trataba como un ídolo.

Entendiendo la idolatría

La idolatría es la percepción de que hay muchas fuerzas con muchos poderes sobre la humanidad que podrían actuar incluso sobre Dios. El idólatra cree que puede llegar a utilizar estos poderes en contra de Dios si tan sólo supiera cómo arrebatárselos.

Es como si el poder de Dios yaciera en una pistola que Él tiene en Su mano. El idólatra cree que si pudiera sacarle a Dios la pistola de la mano, entonces tendría ese poder; equipara los hechizos de la brujería con la capacidad de doblegar a Dios.

El mejor ejemplo de este pensamiento es el malvado profeta Bilam, a quien la Torá denomina hechicero. Él era una persona muy sabia en esta área. Se la pasaba tramando usar el mundo de la magia en contra de Dios. Creyó que entendía la mente de Dios y que, con suficiente manipulación, ¡podría superarlo!

En un aspecto, esta es la peor forma posible de idolatría. Por un lado, la persona tiene algo real. No es una roca extraña que una mente primitiva fantaseó que era un dios, sino que es un poder que realmente funciona. Pero de todos modos es esencialmente falso, porque nada es independiente de Dios.

La prueba de fuego de la espiritualidad es la moralidad. Sin moralidad, toda espiritualidad es falsa o malvada.

Para nosotros, la prueba de fuego de la espiritualidades la moralidad. Toda forma de espiritualidad que no le presenta exigencias morales a la persona, que no busca acercarlo a Dios ni materializar el potencial Divino del hombre, es falsa o malvada.

Si una persona practica ritos ocultos cuyo contenido es un mascullo de palabras extrañas, costumbres bizarras o ritos insólitos, entonces estos ritos o bien son falsos o bien son malvados. Por lo general son falsos, pero en los casos en que ha aprovechado esos poderes, son malvados porque la persona los ha divorciado de Dios.

Los grandes rabinos que realizaron actos sobrenaturales los utilizaron para transmitir un mensaje sobre Dios. Les ordenaban a las personas reconocer al Creador, desarrollar su carácter, ser amables con los demás, ser honestos y fieles, gobernar sus instintos, etc. En el contexto amplio de Dios, la Torá y la moralidad, esos inusuales milagros fueron realmente revelaciones Divinas.

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/e/f/Brujeria-y-judaismo.html?s=feat el martes, 17 de marzo de 2015.

The Tallit is Much More than a Prayer Shawl

The Tallit is Much More than a Prayer Shawl.

Most of the Torah portion Tetzaveh is about two articles of the clothing that the high priest wore during the time of the Mishkan, the Tabernacle. They are of little use to us today or indeed over the last 2800 years, no matter how wondrous they were then. So why do we read about them in such tedious detail every year?
ks-kohengadolThe Choshen /חֹשֶׁן /breastplate and the Ephod /אֵפוֹד /apron are attached together and support each other as they cover the high priest. What made them special was the 42-Letter Name and 72-Letter Name that was folded up inside them, thus enabling the High priest to receive Divine answers to all the Israelites’ questions.

The Torah refers to the folded article with the Names on it as Umim and Tumim (את האורים ואת התמים) which is non-coincidentally reminiscent to the phrase Heaven and Earth (את השמים ואת הארץ) found in the Torah’s first verse which itself is derived from the 42-Letter Name. The Umim and Tumim were designed to be worn over the high priest’s heart which is where spiritually we should hold these names. While the word V’et (ואת) is a marker in the Torah whose square root of it’s numerical value is 20.17424, indicative of Moshiach Ben David (424) in the year 2017, the gematria of the first and final letters in Umim and Tumim (את האורים ואת התמים) is also 2017.  As in the beginning, Heaven and Earth will be once again unified. The Torah is giving us clues how we can do our part. 2017 CE or 5778 HC is the year given by Rav Ashlag for the coming of Moshiach (the Messiah) and the final redemption (Geulah).

The gematria of Choshen / חֹשֶׁן is the same as that of Mashiach (358) and the Ephod / אֵפוֹד contains the anabkoach160-ksword pad (redemption) whose gematria, as Rav Brandwein pointed out, is twice 42, representing the unification of the upper and lower Shem Mem-Bet (42-Letter Name) necessary for the geulah, final redemption. Moreover, the word Ephod/ אֵפוֹדis spelled later in the portion with a vav (ו) which brings the numerical value of the apron that supports the breastplate to 91, the same as amen and the unification of the Tetragrammaton with Adonai (יאהדונהי), the kabbalistic fusion of the upper and lower worlds that are made when we answer amen to a blessing.

These powerful connections makes perfect sense for the High Priest, as representative of the entire Israelite people before G-d, but what does it mean for us today?

The gematria of ”Choshen and Ephod” ו’אֵפד חֹשֶׁן = 449, which is the same as tallit / טלית, the prayer shawl many of us don everyday for prayers.

Man-praying-at-the-Western-wall-in-a-traditional-Tallit-or-Prayer-Shawl-_-by-Beggs_cropIt is no wonder then that the Torah goes into such detail in the making of the Choshen and Ephod; it is obviously something very powerful, and one to which we can connect everyday.

Whoever wears a tallit is most probably wearing it for all the right reasons; nonetheless, there is so much more we can get out of the experience.

For several years I was blessed to be able to stand beside Rav Berg of blessed memory and to say “amen” for him every morning when he donned his tallit; because there I learned close up what a wonderous moment it was for him and could be likewise for us.

Those first moments with the tallit wrapped across your face and over your shoulder should not be rushed through; besides the Ohr Makief (surrounding light) we receive they can be moments of clear and divinely-sent visions, and of receiving messages and images of the tzaddikim. As with the breastplate of the high priest, the shining light is available to us as well. We only need to know that we can connect to it.

Please pass this on to anyone who puts on a tallit; knowledge is power and armed with the knowledge of what their tallit connects to their prayers will be so much more powerful. Let us pray for the prompt arrival of Moshiach and for the final redemption at the appointed time. There is much work and preparation to be done; we can start by aligning our thoughts with Moshiach consciousness.

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Can there be Compassion without Justice?

Can there be Compassion without Justice? (Ki Tissa, Covenant & Conversation 5775 on Ethics)
JONATHAN SACKS March 5, 2015, 7:00 pm 2
Jonathan Sacks
Jonathan Sacks
Rabbi Lord Jonathan Sacks is a global religious leader, philosopher, the author of more than 25 books, and moral voice … [More]

At the height of the drama of the Golden Calf a vivid and enigmatic scene takes place. Moses has secured forgiveness for the people. But now, on Mount Sinai yet again, he does more. He asks God to be with the people. He asks Him to “teach me Your ways,” and “show me Your glory” (Ex. 33: 13, 18). God replies: “I will cause all my goodness to pass in front of you, and I will proclaim my name, the Lord, in your presence … I will have mercy on whom I will have mercy, and I will have compassion on whom I will have compassion.” But, He said, “you cannot see My face, for no one may see Me and live” (Ex. 33: 20).

God then places Moses in a cleft in the rock face, telling him he will be able to “see My back” but not His face, and Moses hears God say these words:
“The Lord, the Lord, the compassionate and gracious God, slow to anger, abounding in love and faithfulness, maintaining love to thousands, and forgiving wickedness, rebellion and sin. Yet he does not leave the guilty unpunished … (Ex. 34: 6-7?)
This passage became known as the “thirteen attributes of God’s compassion.”

The sages understood this episode as the moment in which God taught Moses, and through him future generations, how to pray when atoning for sin.[1] Moses himself used these words with slight variations during the next crisis, that of the spies. Eventually they became the basis of the special prayers known as selichot, prayers of penitence. It was as if God were binding himself to forgive the penitent in each generation by this self-definition.[2] God is compassionate and lives in love and forgiveness. This is an essential element of Jewish faith.

But there is a caveat. God adds: “Yet he does not leave the guilty unpunished.” There is a further clause about visiting the sins of the parents on the children which demands separate attention and is not our subject here. The caveat tells us that there is forgiveness but also punishment. There is compassion but also justice.

Why so? Why must there be justice as well as compassion, punishment as well as forgiveness? The sages said that “When God created the universe He did so under the attribute of justice, but then saw it could not survive. What did He do? He added compassion to justice and created the world.”[3] This statement prompts the same question. Why did God not abandon justice altogether? Why is forgiveness alone not enough?

Some fascinating recent research in diverse fields from moral philosophy to evolutionary psychology, and from games theory to environmental ethics, provides us with an extraordinary and unexpected answer.

The best point of entry is Garrett Harding’s famous paper written in 1968 about “the tragedy of the commons.”[4] He asks us to imagine an asset with no specific owner: pasture land that belongs to everyone (the commons), for example, or the sea and the fish it contains. The asset provides a livelihood to many people, the local farmers or fishermen. But eventually it attracts too many people. There is over-pasturing or overfishing, and the resource is depleted. The pasture is at risk of becoming wasteland. The fish are in danger of extinction.[5]

What then happens? The common good demands that everyone from here on must practice restraint. They must limit the number of animals they graze or the amount of fish they catch. But some individuals are tempted not to do so. They continue to over-pasture or overfish. The gain to them is great and the loss to others is small, since it is divided by many. Self-interest takes precedence over the common good, and if enough people do so the result is disaster.

This is the tragedy of the commons, and it explains how environmental catastrophes and other disasters occur. The problem is the free rider, the person who pursues his or her self interest without bearing their share of the cost of the common good. Because of the importance of this type of situation to many contemporary problems, they have been intensively studied by mathematical biologists like Anatol Rapoport and Martin Nowak and behavioural economists like Daniel Kahneman and the late Amos Tversky.[6]

One of the things they have done is to create experimental situations that simulate this sort of problem. Here is one example. Four players are each given $8. They are told they can choose to invest as much or as little as they want in a common fund. The experimenter collects the contributions, adds them up, adds 50% (the gain the farmer or fisherman would have made by using the commons), and distributes the sum equally to all four players. So if each contributes the full $8 to the fund, they each receive $12 at the end. But if one player contributes nothing, the fund will total $24, which with 50% added becomes $36. Distributed equally it means that each will receive $9. Three will thus have gained $1, while the fourth, the free rider, will have gained $9.

This, though, is not a stable situation. As the game is played repeatedly, the participants begin to realise there is a free rider among them even if the experiment is structured so that they don’t know who it is. One of two things then tends to happen. Either everyone stops contributing to the fund (i.e. the common good) or they agree, if given the choice, to punish the free rider. Often people are keen to punish, even if it means that they will lose thereby, a phenomenon sometimes called “altruistic punishment.”

Some have linked participants to MRI machines to see which parts of the brain are activated by such games. Interestingly, altruistic punishment is linked to pleasure centres in the brain. As Kahneman puts it, “It appears that maintaining the social order and the rules of fairness in this fashion is its own reward. Altruistic punishment could well be the glue that holds societies together.”[7] This, though, is hardly a happy situation. Punishment is bad news for everyone. The offender suffers, but so do the punishers, who have to spend time or money they might otherwise use in improving the collective outcome. And in cross-cultural studies, it turns out to be people from countries where there is widespread free-riding who punish most severely. People are most punitive in societies where there is the most corruption and the least public-spiritedness. Punishment, in other words, is the solution of last resort.

This brings us to religion. A whole series of experiments has shed light on the role of religious practice in such circumstances. Tests have been carried out in which participants have the opportunity to cheat and gain by so doing. If, without any connection being made to the experiment at hand, participants have been primed to think religious thoughts – by being shown words relating to God, for example, or being reminded of the Ten Commandments – they cheat significantly less.[8] What is particularly fascinating about such tests is that outcomes show no relationship to the underlying beliefs of the participants. What makes the difference is not believing in God, but rather being reminded of God before the test. This may well be why daily prayer and other regular rituals are so important. What affects us at moments of temptation is not so much background belief but the act of bringing that belief into awareness.

Of much greater significance have been the experiments designed to test the impact of different ways of thinking about God. Do we think primarily in terms of Divine forgiveness, or of Divine justice and punishment? Some strands within the great faiths emphasize one, others the other. There are hellfire preachers and those who speak in the still, small voice of love. Which is the more effective?

Needless to say, when the experimental subjects are atheists or agnostics, there is no difference. They are not affected either way. Among believers, though, the difference is significant. Those who believe in a punitive God cheat and steal less than those who believe in a forgiving God. Experiments were then performed to see how believers relate to free-riders in common-good situations like those described above. Were they willing to forgive, or did they punish the free-riders even at a cost to themselves. Here the results were revelatory. People who believe in a punitive God, punish people less than those who believe in a forgiving God.[9] Those who believe that, as the Torah says, God “does not leave the guilty unpunished,” are more willing to leave punishment to God. Those who focus on Divine forgiveness are more likely to practice human retribution or revenge.

The same applies to societies as a whole. Here the experimenters used terms not entirely germane to Judaism: they compared countries in terms of percentages of the population who believed in heaven and hell. “Nations with the highest levels of belief in hell and the lowest levels of belief in heaven had the lowest crime rates. In contrast, nations that privileged heaven over hell were champions of crime. These patterns persisted across nearly all major religious faiths, including various Christian, Hindu and syncretic religions that are a blend of several belief systems.”[10]

This was so surprising a finding that people asked: in that case, why are there religions that de-emphasize Divine punishment? Azim Shariff offered the following explanation: “Because though Hell might be better at getting people to be good, Heaven is much better at making them feel good.” So, if a religion is intent on making converts, “it’s much easier to sell a religion that promises a divine paradise than one that threatens believers with fire and brimstone.”[11]

It is now clear why, at the very moment He is declaring his compassion, grace and forgiveness, God insists that He does not leave the guilty unpunished. A world without Divine justice would be one where there is more resentment, punishment and crime, and less public-spiritedness and forgiveness, even among religious believers. The more we believe that God punishes the guilty, the more forgiving we become. The less we believe that God punishes the guilty, the more resentful and punitive we become. This is a totally counterintuitive truth, yet one that finally allows us to see the profound wisdom of the Torah in helping us create a humane and compassionate society.

[1] Rosh Hashanah 17b.

[2] The Talmud in Rosh Hashanah 17b says that God made a covenant on the basis of these words, binding himself to forgive those who, in penitence, appealed to these attributes. Hence their centrality in the prayers leading up to Rosh Hashanah and Yom Kippur, and on Yom Kippur itself.

[3] See Rashi to Genesis 1:1.

[4] Garrett Harding, “The tragedy of the commons,” Science 13 December 1968: Vol. 162 no. 3859 pp. 1243-1248.

[5] Long before Garrett Harding there was an old Hassidic story about the village where the people decided each to donate an amount of wine to fill a vat to present to the King on his forthcoming visit to the village. Secretly at night over the next few weeks each of the villagers took some wine, arguing to themselves that such a small amount would not be noticed. Each added an equal amount of water to the vat so that it stayed full. The king arrived, the villagers presented him with the vat, he drank from it and said, “It’s just plain water.” I guess many folk traditions have similar stories. This is, in essence, the tragedy of the commons.

[6] See Robert Axelrod, The Evolution of Cooperation. New York: Basic, 1984. Matt Ridley, The Origins of Virtue, Penguin, 1996. Daniel Kahneman, Thinking, Fast and Slow, Allen Lane, 2011. Martin Nowak and Roger Highfield, Super Cooperators: Evolution, Altruism and Human Behaviour or Why We Need Each Other to Succeed, Edinburgh: Canongate, 2011.

[7] Kahneman, Thinking, Fast and Slow, 308.

[8] Ara Norenzayan, Big Gods: How Religion Transformed Cooperation and Conflict, Princeton University Press, 2013, 34-35.

[9] Ibid., 44-47.

[10] Ibid., 46.

[11] Ibid.

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