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Monthly Archives: August 2014

El Estado Islámico y Jim Foley: Confrontando el mal

El Estado Islámico y Jim Foley: Confrontando el mal

El Estado Islámico y Jim Foley: Confrontando el mal

No es suficiente condenar el mal; debe ser confrontado y conquistado.

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La semana pasada James Foley, un periodista estadounidense, fue brutal y sádicamente decapitado con un cuchillo de 15 centímetros por un terrorista enmascarado con un educado acento británico, y un video del espantoso asesinato fue subido inmediatamente a YouTube. Esto, esta maravilla tecnológica que permite que el virus de la violencia difunda su mensaje alrededor del mundo en un instante, esto es lo que rápidamente se está convirtiendo en el signo de la civilización del siglo XXI.

No se preocupen, dice el Presidente de los Estados Unidos en su respuesta a los recientes horrores que emanan del EI, el Estado Islámico jihadista en Irak. Él está consciente del asesinato de inocentes, el genocidio de aquellos con creencias diferentes, el secuestro, la tortura, violación y esclavización de mujeres y niños. Él sabe, nos dice, que el EI no tiene lugar en el siglo XXI. Pero él nos tranquiliza, basándose en su entendimiento de la historia y nos dice que: “el Estado Islámico finalmente fracasará”.

¿La razón? El Presidente Obama explicó: “Ellos fracasarán porque el futuro es definido por aquellos que construyen y no por aquellos que destruyen, y el mundo existe por personas como Jim Foley, y la arrolladora mayoría de la humanidad que está horrorizada con aquellos que lo mataron”.

Pero eso no es lo que la historia, ni tampoco la Biblia, nos ha enseñado.

La buena voluntad no triunfará sobre el mal simplemente porque una arrolladora mayoría de la humanidad está horrorizada.

Sí, en muchas formas hemos evolucionado. Hay sociedades civilizadas que valoran la vida humana y rechazan el racismo y el prejuicio. Pero el futuro de la raza humana no ha sido asegurado. Hay aún demasiado mal como para que nos sintamos tranquilos. Y la única cosa que necesitamos reconocer desesperadamente es que el bien no triunfará sobre el mal simplemente porque una arrolladora mayoría de la humanidad está horrorizada.

La Alemania Nazi tenía una visión para la supremacía mundial. Incluía el genocidio de un pueblo entero, la subyugación de todas las otras naciones y culturas, tanto como la eventual exterminación de aquellos que no eran arios. Al principio el alcance de sus espantosas intenciones no fue reconocido por un mundo que no podía imaginar la realidad de un mal de esta magnitud, incluso cuando su autor no dudó en dejar en claro sus metas y su “solución final”. Hitler publicó su manifiesto, Mein Kampf, y el mundo civilizado se horrorizó. Pero no hizo nada. Los chambelanes predicaron la aceptación pasiva del mal por el bien de la paz. El mundo siguió horrorizado a medida que los Nazis construyeron sus campos de concentración y crematorios. Sin embargo la indignación moral no logró nada.

La civilización y los valores de la sociedad civilizada sobrevivieron hasta el día de hoy por una sola razón. Los Estados Unidos y sus aliados afortunadamente se dieron cuenta que horrorizarse no era una respuesta suficiente ante el tipo de mal que amenaza la misma justificación para la continuada existencia de la raza humana.

Lo que salvó al mundo fue “la generación más grandiosa” que se tomó en serio una verdad bíblica: el mal no debe solamente ser condenado, sino que debe ser confrontado y conquistado.

Un paradigma bíblico

Poco después de que los hijos de Israel adquirieron su identidad como nación y encontraron salvación de la esclavitud de Egipto cruzando el Mar Rojo, ellos fueron atacados por un pueblo conocido como los Amalekitas. Fue entonces, en ese preciso instante, que se les dijo lo que tenían que hacer. “Y Moisés le dijo a Yehoshua: ‘Escoge para nosotros hombres y sal y pelea en contra de los Amalekitas’”. Sólo entonces Moisés, Aharon y Hur ascendieron a una montaña desde donde se veía la batalla y rezaron a Dios para salir victoriosos.

Cuando Yehoshua y sus soldados prevalecieron, Dios le ordenó a Moisés que escribiera esto en un libro eterno como memorial. Los Amalekitas se convirtieron en un paradigma del mal en cada generación y la respuesta registrada en la Torá es un mensaje para todos los tiempos: recen, y no se conviertan en víctimas del mal, desafíenlo y luchen contra él.

Hay Amalekitas en cada generación. Los judíos en particular han estado bastante familiarizados con ellos. Y la historia nos ha enseñado, en las inmortales palabras de Eclesiastés, que “hay un tiempo para la paz y un tiempo para la guerra”.

En su discurso en una reciente conmemoración del Holocausto en agosto pasado en Berlín, Yair Lapid, el Ministro de Economía israelí, se preguntó, “¿Por qué no lucharon? Esa es la pregunta que me acecha. Esa es la pregunta con la que el pueblo judío ha luchado desde que el último tren dejó Auschwitz. Y la respuesta, la única respuesta, es que ellos no creyeron en la realidad del mal”.

Solamente podemos rezar para que la pregunta que planteó Lapid en su discurso no sea la misma pregunta que planteen los historiadores en unos años más cuando traten de entender el peligroso descenso de Occidente y sus valores ante el barbarismo islámico. ¿Por qué no lucharon? Por qué Estados Unidos —que alguna vez fue el país más poderoso en el mundo y el abanderado de los ideales democráticos— se mantiene alejado y se siente satisfecho con simplemente verbalizar su desaprobación mientras los Amalekitas de la época moderna destruyen las bases de la civilización.

Así como Bernard Lewis perspicazmente señaló hace años, “[lo que vemos hoy en día es un verdadero] choque de civilizaciones y una reestructuración de órdenes mundiales”. En un sorprendente eco de la elección bíblica que fue presentada ante el pueblo judío en el libro de Deuteronomio, estamos ahora enfrentando la misma elección verbalizada por Moisés: “Pongo hoy por testigos ante ustedes al cielo y a la tierra: he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Deberás escoger la vida, para que vivas tú y tu descendencia”. (Deuteronomio 30:19).

La decapitación de James Foley debe provocar más que indignación moral. Debe convertirse en el punto de quiebre para todos aquellos que están comprometidos con la supervivencia de la santidad de la vida por sobre el culto a la muerte. Debe alertarnos ante la realidad de un mal que no nos atrevemos a imaginar y que en nuestra ingenuidad aún seguimos rehusándonos a reconocer.

Lo más importante de todo es que reconozcamos que ya no basta con simplemente condenar verbalmente estos actos. Debemos estar mucho más que horrorizados. Debemos enfrentarnos cara a cara al mal y destruirlo si no queremos ser culpables de suicidio.

Tomado de, http://www.aishlatino.com/a/s/El-Estado-Islamico-y-Jim-Foley-Confrontando-el-mal.html el sábado, 30 de agosto de 2014.

 
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Europa, el Holocausto y el antisemitismo actual

Europa, el Holocausto y el antisemitismo actual

Europa, el Holocausto y el antisemitismo actual

No sorprende ver un aumento en el odio a los judíos en Europa Occidental.

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¿Por qué tantos de los nietos de los nazis y sus colaboradores que causaron el Holocausto están declarándole nuevamente la guerra a los judíos? ¿Por qué vemos semejante aumento en el antisemitismo violento y en el antisionismo en Europa Occidental?

Para responder estas preguntas debemos exponer un mito, un mito perpetrado por los franceses, los holandeses, los noruegos, los suizos, los belgas, los austriacos y los ciudadanos de muchos otros países de Europa Occidental: el Holocausto fue obra exclusiva de la Alemania nazi, con la ayuda quizás de algunos colaboradores polacos, ucranianos, letones, lituanos y estonios.

Falso.

El Holocausto fue perpetrado por los europeos: por simpatizantes y colaboradores franceses, holandeses, noruegos, suizos, belgas, austriacos y de otros países europeos, tanto de Europa Oriental como de Europa Occidental.

Si el gobierno francés no hubiese deportado a los campos de exterminio a más judíos de lo que le exigieron los nazis, si tantos ciudadanos holandeses y belgas, así como oficiales del gobierno, no hubiesen cooperado para redar a los judíos, si tantos noruegos no hubiesen apoyado a Quisling, si los oficiales gubernamentales y banqueros suizos no hubiesen explotado a los judíos, si Austria no hubiese sido más nazi que los nazis, el Holocausto no hubiese tenido tantas víctimas judías.

En luz de la amplia complicidad europea en la destrucción de la judería de ese continente, el penetrante antisemitismo y el irracional odio antisionista que ha emergido a la superficie recientemente en toda Europa Occidental hacia Israel no debería sorprender a nadie.

“No, de ninguna manera”, escuchamos de los defensores europeos. “Es distinto. Nosotros no odiamos a los judíos, sólo a su país. Más aún, los nazis eran derechistas, nosotros somos izquierdistas, por lo que no podemos ser antisemitas.

Tonterías.

La extrema izquierda tiene una historia de antisemitismo tan profunda y persistente como la extrema derecha. La línea que va desde Voltaire hasta Karl Max, Levrenti Beria, Robert Faurisson, y llega a los críticos de Israel de la extrema izquierda actual es tan recta como la línea que va desde Wilhem Mars hasta los perseguidores de Alfred Dreyfus y Hitler.

Los judíos de Europa siempre han sido aplastados por el Negro y por el Rojo; víctimas del extremismo, ya sea el ultranacionalismo de Khmelnitsky o el extremo antisemitismo de Stalin.

“Pero algunos de los antisionistas más sobresalientes son judíos, como Norman Finkelstein, o incluso israelíes como Gilad Atzmón. Con seguridad, ellos no pueden ser antisemitas”.

¿Por qué no? Gertrude Stein y Alice Toklas colaboraron con la Gestapo. Atzmón, un izquierdista extremo, se describe a sí mismo como un orgulloso aborrecedor de los judíos y admite que sus ideas derivan de un notorio antisemita.

Niega que el Holocausto esté comprobado por la historia pero cree que los judíos pueden haber matado a niños cristianos para usar su sangre para hornear matzot. Además, cree que es racional incendiar sinagogas.

¡Finkelstein cree en una conspiración internacional judía que incluye a Steven Spielberg, León Uris, Eli Wiesel y Andrew Lloyd Weber!

“Pero Israel trata mal a los palestinos”, insisten los defensores europeos, “y nosotros somos sensibles y simpatizamos con los oprimidos”.

¡No, no son sensibles! ¿En dónde están sus manifestaciones en apoyo a los tibetanos, georgianos, sirios, armenios, kurdos y ucranianos oprimidos? ¿En dónde están sus movimientos en contra de los chinos, los rusos, los cubanos, los turcos o el régimen de Assad?

¿Sólo los palestinos, sólo Israel? ¿Por qué? No porque los palestinos sean más oprimidos que esos grupos.

Sólo porque sus supuestos opresores son judíos y el estado de los judíos. ¿Habría manifestaciones y campañas en defensa de los palestinos si fueran oprimidos por Jordania o Egipto?

¡Oh, un minuto! Los palestinos fueron oprimidos por Egipto y Jordania. Entre 1948 y 1967 Gaza fue una prisión a cielo abierto, cuando Egipto era el poder dominante. ¿Recuerdan el Septiembre Negro, cuando los jordanos asesinaron a más palestinos de lo que Israel mató en un siglo? No recuerdo ninguna manifestación o campaña, porque no las hubo.

Cuando los árabes conquistaban o mataban a otros árabes, los europeos miraban hacia otro lado. Cuando Israel abre una fábrica de soda en Maalé Adumim —asentamiento que incluso el liderazgo palestino reconoce que continuará siendo parte de Israel en un eventual tratado de paz—, Oxfam se separa de Scarlett Johansson por publicitar a una compañía de soda que emplea a cientos de palestinos.

Mantén en mente que, de acuerdo al Israeli Law Group con sede en Tel Aviv, Oxfam ha provisto ayuda y apoyo material a dos grupos terroristas anti Israel.

La hipocresía de tantos izquierdistas europeos sería sorprendente si no fuera porque es tan predecible, si nos basamos en la sórdida historia del trato de Europa Occidental hacia los judíos.

Hasta Inglaterra, que estuvo del lado correcto en la guerra en contra del nazismo, tiene una larga historia de antisemitismo que comienza con la expulsión de los judíos en 1290 y llega al notorio Papel Blanco de 1939, que impidió que los judíos de Europa buscaran asilo de los nazis en Palestina, en ese momento bajo mandato británico. Irlanda, que vaciló en la guerra contra Hitler, expresa parte de la más violenta retórica en contra de Israel.

La simple realidad es que la guerra actual de la Europa Occidental en contra del estado judío no puede entenderse sin antes reconocer la guerra europea en contra del pueblo judío.

Hertzl: la única solución al problema judío de Europa era que los judíos se fueran y volvieran a su tierra patria.

Theodor Hertzl entendió la omnipresencia y la irracionalidad del antisemitismo europeo, lo que lo llevó a concluir que la única solución al problema judío de Europa era que los judíos europeos abandonaran ese bastión de odio y volvieran a su tierra patria, que ahora es el estado de Israel.

Nada de lo dicho tiene el objetivo de negar las imperfecciones de Israel ni el criticismo que merece por algunas de sus políticas. Sin embargo, esas imperfecciones y las críticas merecidas ni siquiera pueden comenzar a explicar —mucho menos justificar— el odio desproporcionado hacia la única nación del pueblo judío y el silencio desproporcionado respecto a las mucho mayores imperfecciones y merecidas críticas de otras naciones y grupos, incluyendo a los palestinos.

Lo dicho hasta ahora tampoco tiene el objetivo de negar que muchos individuos europeos y algunos países europeos se hayan rehusado a sucumbir ante el odio hacia los judíos. Se me viene a la mente la República Checa. De todos modos, demasiados países de Europa Occidental son tan irracionales en su odio hacia Israel como lo fueron sus antepasados en su odio hacia sus vecinos judíos.

Como observó perspicazmente el autor Amos Oz en una ocasión: los muros de la Europa de sus abuelos estaban cubiertos con grafitis que decían: “Judíos, váyanse a Palestina”. Hoy, dicen: “Judíos, váyanse de Palestina”, refiriéndose a Israel.

¿A quién creen que están engañando estos fanáticos europeos? Sólo a los tontos que quieren negar que estas son sólo nuevas variaciones de los prejuicios de sus abuelos.

Toda persona objetiva con una mente, con sus ojos y con su corazón abierto ve el doble estándar que se aplica al estado judío. Muchos de los que lo hacen son los nietos de quienes les aplicaron letalmente un doble estándar a los judíos de Europa en las décadas del 30 y del 40. Deberían sentir vergüenza al verse en el espejo de la moral y reconocer su propio fanatismo.

Este artículo apareció originalmente en el Jerusalem Post.

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/a/s/Europa-el-Holocausto-y-el-antisemitismo-actual.html?s=show el sabado, 30 de agosto de 2014.

 
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What do Italian Futurism, the Pre-Raphaelites and Judaism and Christianity have in common?

What do Italian Futurism, the Pre-Raphaelites and Judaism and Christianity have in common?
by Daniel Ross Goodman
Raphaelite1
The Love Song, Sir Edward Burne-Jones. The Metropolitan Museum of Art, New York.
DAVID (Peter Sarsgaard): I just have a feeling that the Pre-Raphaelites are going to take off.
JENNY (Carey Mulligan): I love the Pre-Raphaelites!
DAVID: Do you?
JENNY: Yes, of course. Rossetti and Burne-Jones, anyway. Not Holman Hunt, so much.
David: He’s so garish.
JENNY: Oh, absolutely.
This exchange from Lone Scherfig’s 2009 film An Education may have been the most publicity the Pre-Raphaelites had received since the second half of the 19th century. MAt the time, many filmgoers in theaters were baffled. ‘The Pre-Raphaelites? Who? What?’ were not uncommon reactions. The Pre-Raphaelites?!
Yes, of course. The Pre-Raphaelites. An obscure movement beyond the confines of art history specialists and art connoisseurs, the Pre-Raphaelites were the surprise of the British art world in the late 1800s. Those like Jenny and David who have heard of the Pre-Raphaelites recognize its art by its polite, genteel, soothing, almost complacent nature. Yet the Pre-Raphaelites were anything but polite and complacent. Pre-Raphaelite artists like Edward Burne-Jones, Millais, William Morris and Dante Gabriel Rossetti were a brash and daring lot who strove to revolutionize the artistic landscape of the nineteenth-century world. In the process, they pioneered a form of art that was groundbreaking in its unapologetic nostalgia.
This summer and fall, the Metropolitan Museum of Art is highlighting these pioneers in the terrific exhibit, “The Pre-Raphaelite Legacy: British Art and Design” (through October 26), which mostly showcases the work of the second generation of the Pre-Raphaelites, several of whom are Jenny’s favorites: the alluring, multi-dimensional Rossetti (named “the chief figure in the Pre-Raphaelite Brotherhood” by the critic John Ruskin, the curators inform us) and the prodigious Burne-Jones. Jones’s magnificent stained-glass window, “King David the Poet”; his masterpiece—and the show’s centerpiece—“The Love Song”; and Rossetti’s masterpiece, the exquisite “Lady Lilith,” are among the highlights.
“The Pre-Raphaelite Legacy” tells the story of Britain’s first modern art movement. Founded by the English artist John Everett Millais in 1848 and named after the great Italian Renaissance artist Raphael, the Pre-Raphaelites were a cohort of British artists who recoiled from the strictures of contemporary Realist academic art and sought to reclaim art by restoring it to its spiritual, pristine, medieval “Pre-Raphael” state: “vivid, sincere, and uplifting.” For the Pre-Raphaelites, the overly sophisticated art of their times was shallow; it was the simpler art of the medieval and early Renaissance world, they believed, that was more substantive and sincere. Medieval and Early Renaissance art, Millais and the Pre-Raphaelite Brotherhood declared, was spiritual, idealistic and uncorrupted by the materialistic milieu of the industrialized modern world: this is the art, said the Pre-Raphaelites, that we should be emulating; this was the art, said the Pre-Raphaelites, that we should therefore be producing.

Raphaelite2
Lady Lilith, Dante Gabriel Rossetti, 1867. Delaware Art Museum.
What is the legacy of the Pre-Raphaelites? Even though Pre-Raphaelite art is characterized by its highly realistic techniques—namely, the microscopic attention to detail that bequeathed a near-photographic-like vividness to some Pre-Raphaelite paintings—because they chose to portray non-realistic scenes and fictional subjects, their influence may be found in Surrealism, avant-garde art, the late-nineteenth century Arts and Crafts movement and Art Nouveau design. The Pre-Raphaelites’ proto-cinematic depiction of fictional events through the use of realistic techniques even anticipated modern film and cinéma vérité. Additionally, the movement’s influence can be found in mystically oriented art, in realist paintings that conjure otherworldliness, and in any art that evokes “the soul’s quest for meaning and perfection.”
The Pre-Raphaelites’ legacy, however, may also be glimpsed in any artistic or ideological movement which wallows in nostalgia for a golden age that never was. In this regard, it is useful to compare the British Pre-Raphaelites with the Italian Futurists; in some sense, the Guggenheim’s current exhibit on Italian Futurism is in dialogue with the Met’s exhibit on the Pre-Raphaelites. On an elemental level, they represent opposite ends of the artistic and ideological spectrum: one can simply say that the Pre-Raphaelites were backward-looking, and the Futurists were forward-looking.
There are certainly many odious features of Futurism, and its distasteful aspects are well-documented in the Guggenheim’s gorgeous exhibit of the movement (through September 1). The Futurists’ glorification of mechanization and their advocacy of warfare lent an insidious imprimatur to the unprecedented historical bloodshed that was World War I, and the movement’s support of fascism lent an even more harmful imprimatur to the even more unprecedented historical bloodshed that was World War II.
Yet, if we isolate the kernels of good that lurk in Futurism, we must praise the movement on at least one count: the Futurists’ steadfast belief in human progress. While many insist that this belief crashed in World War I and burned in World War II, what must always be remembered is that it is precisely the backwards-looking jingoism of World War I, and the ugly romanticism of World War II (viz., Hitler’s desire to resuscitate the militaristic volk-ways of the Germanic past by purging “undesirables” from the reich so that Germany would be restored to its past state of pristine “racial purity”) which were the ideological underpinnings of these wars, and it was precisely these reprehensible backwards-looking revanchist ideologies that were vitiated by the violence of war.
The Futurists’ uncompromisingly forward-looking vision serves as a crucial corrective to the backwards-looking art of the Pre-Raphaelites, the artists of Arcadia, and to other artistic movements that believed humanity’s golden age was in the past. While the art of the Pre-Raphaelites may be serene, their ideology sounds a seductive siren song that we would be wise to neglect (that is, if we can; Pre-Raphaelite art can immerse you in its beauty to such an extent that you need visual ear-plugs—i.e., blinders—if you wish to prevent yourself from sinking into the spiritual quicksand of its sublime paintings). After all, it was Dante Rossetti’s eponymous ancestor Dante Alighieri whose La Divina Commedia (in Purgatorio, Canto II) diagnosed nostalgia as a symptom of idolatry. As Yale Professor Guiseppe Mazzota has noted, though Dante’s poetry is highly romantic, it is a poetry that is forward-looking at its core; for Dante Alighieri—though not for Dante Gabriel Rossetti—freedom is found in the future, not in the romantic past.
It is always tempting to retreat to the past, but the Pre-Raphaelites and the better angels of our nature advise us to go forth boldly into the future. On the surface, the Pre-Raphaelite Brotherhood were a backwards-looking lot, but if they had truly dwelt in the past, they would not have started a radically subversive artistic movement that challenged the artistic conventions of its time.

As in art, so in religion: The world’s oldest monotheistic religions, Judaism and Christianity, likewise appear to advocate a backwards-looking religious ethic. But if these religions of the past were truly backwards-looking, they would not have challenged the complacent paganism of their times; the Jews would not have left Egypt, and the Christians would not have broken away from the Pharisees and from the Pagan Romans. These were faiths that may have believed that there was a golden age in the past, but they also believed that if we deign to recreate this golden age in the future, we must break with the false gods of the present.
Judaism and Christianity advocated an ethic that viewed the human being not as an insignificant pawn in the hands of powerful empires but as a regal being endowed with a significance greater than that of any impersonal, finite empire. The spirituality embedded in these faiths conjured otherworldliness and evoked the soul’s quest for meaning and perfection, but the ethical values manifested in the practice of these faiths’ ideals illustrated a religious worldview that was innovative, ethically progressive and radically subversive. Judaism and Christianity were, in some sense, the Pre-Futurists: they taught the world that God’s name—“I shall be who I shall be” (Exodus 3:14)—is in the future tense, and advocated imitating the God of the Future—“And you shall walk in His ways (Deuteronomy 5:33; cf. Matthew 5:48, Luke 6:36, Ephesians 5)”—by choosing to march forward into the frightening fount of freedom known as the future.
The Pre-Raphaelites sought to turn back the artistic and ideological clock; the Futurists sought to set it in forward motion. After comparing the Met’s “The Pre-Raphaelite Legacy” with the Guggenheim’s “Italian Futurism: Reconstructing the Universe,” the choice should be clear: let us couple the art of the Pre-Raphaelites with the forward-looking vision of the Futurists. Let us imitate the God of the Future by working to perfect the world in the present so that one day we may enjoy a Pre-Raphaelite-like existence in the ethereal Arcadia of our fortunate future.
Daniel Ross Goodman is a rabbinical student and regular contributor to the Books & Arts section of The Weekly Standard.

Segun tomado de, http://www.momentmag.com/shall-shall-italian-futurism-pre-raphaelites-judaism-christianity-common/?utm_campaign=eNewsletter&utm_source=hs_email&utm_medium=email&utm_content=13966744&_hsenc=p2ANqtz-_V65Y5WV568eBKPluNPEdZAPj6nSiTNHFWhcGacRrQvsevplLLreikRudFGcRbcZOgoSab75IZ4XqHzH75gySrbv99J_uygvbU25Y4vQJtvG0N6Sc&_hsmi=13966744 el viernes, 29 de agosto de 2014.

 
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Shabat: El paraíso en la tierra

Shabat: El paraíso en la tierra

Shabat: El paraíso en la tierra

Por tres milenios, Shabat ha sido un oasis judío en el tiempo. Descubre que hay detrás de este “día libre”.

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En el judaísmo, los otros días de la semana (domingo, lunes, etc.) no tienen nombres propios especiales. Más bien, nos referimos a estos días como “el primer día hacia el Shabat,” etc. Cada día es conocido solamente por su relación con el Shabat. De esta manera, recordamos diariamente la centralidad del Shabat.

Esperamos con ansías su llegada, apartamos a un costado ropa y comida especial para él. Shabat está en el centro mismo de la conciencia judía. Es repetido más veces que cualquier otra mitzvá en la Torá, siendo la única observancia ritual que es parte de los Diez Mandamientos.

Los judíos observantes te dirán que Shabat es una de las más grandes fuentes de inspiración. Y, paradójicamente, Shabat suele ser el más grande obstáculo para aquellos que están acercándose al judaísmo.

¿Qué es lo que tiene el Shabat que lo hace tan importante para los judíos? ¿Tan poderoso para algunos y aun así tan desconcertante para aquellos que no lo han experimentado?

Una Muestra de “El Mundo Venidero”

El Midrash dice: Cuando los judíos estaban reunidos en el Monte Sinai para recibir la Torá, Dios les dijo que el paraíso sería su recompensa por cumplir los mandamientos. Ellos Le preguntaron, “¿Cómo sabemos que el paraíso es tan bueno? ¿Qué tal una muestra gratis para ver si vale la pena?” (Aparentemente los judíos siempre hemos sido astutos negociantes).

Dios no se enojó. Él sabía que el paraíso es donde experimentamos el puro y auténtico placer de Su infinidad. Así que dijo, “No hay problema. Les mandaré una muestra. El Shabat.”

Por lo tanto los sabios dicen: Shabat es “una muestra del paraíso en la tierra.” Si el paraíso es pura espiritualidad, entonces Shabat es una muestra de esa experiencia.

Los dos mandamientos de Shabat

Hay dos preceptos centrales que nos enseñan como cuidar Shabat.

El primer precepto es no trabajar en Shabat. La Torá dice: “Seis días trabajarás, y el séptimo día es Shabat, para el Eterno tu Dios. [En ese día] no harás ninguna melajá” (Éxodo 20:9). (Melajá es un tipo de trabajo que definiremos más adelante).

El segundo es un precepto positivo de descansar en Shabat: “Y en el séptimo día descansarás” (Éxodo 23:12).

Un precepto es no hacer ninguna melajá y el segundo precepto es descansar. Pero, ¿Por qué necesitamos a ambos? Si la Torá nos dice “no trabajar”, obviamente vamos a descansar y relajarnos mucho. ¿Por qué necesitaríamos un segundo precepto que nos ordene descansar?

Si la Torá nos tiene que dar dos preceptos separados, entonces claramente, uno no es el resultado automático e instantáneo del otro. El hecho que abstenerse de trabajar no es suficiente para automáticamente incluir descanso, implica que el “descanso” que hacemos en Shabat debe ser algo extra, algo que va más allá del resultado natural de no trabajar. Aparentemente el objetivo de Shabat no es simplemente poner nuestros pies para arriba, broncearse y tomar cócteles.

Entonces, ¿Cuál es la verdadera finalidad de estos preceptos?

¿Por Qué “No Trabajar” en Shabat?

En “Desayuno de Campeones,” una novela de Kart Vonnegut, el personaje principal de la historia está una tarde en un bar tomando un trago lentamente. De la nada, se ve envuelto por la preocupación. Alguien a quien él tiene ansias de ver, y que, sin embargo, está de alguna manera amenazándolo, acaba de entrar al bar y está acercándose a su mesa. Se da vuelta para esconder su rostro. De repente, siente un golpecito en su hombro. Al darse vuelta, queda cara-a-cara con el autor del libro del cual él es el personaje principal.

Sus miedos más profundos se acaban de hacer realidad. Habiendo abrigado la esperanza de ser amo de su propio destino, debe ahora enfrentarse al hecho de que vive y muere por un trazo del lápiz del autor.

La historia de Vonnegut representa el conflicto enfrentado por todo ser humano.

Por un lado, todos anhelamos tener conciencia de la existencia de Dios, para estar cerca de este Ser Todopoderoso que creó todo y nos sustenta diariamente.

Por otro lado, todos vivimos con el miedo constante a confrontar el hecho que no somos capitanes de nuestros barcos. Cada uno de nosotros querría ser el número uno. Nuestro ego preferiría vernos como el centro del universo, en total control de nuestras vidas, nuestro destino, y el mundo. Entonces tratamos de convencernos que tenemos todo bajo control y en el proceso sacamos a Dios de nuestras vidas.

Shabat es la herramienta judía que nos asegura el no malentender nuestro lugar en el universo. Abstenerse de trabajar es el primer paso hacia lograr este objetivo. Dios le dio al hombre el poder de manipular y cambiar el mundo. Por esto, fácilmente nos auto-engañamos con el pensamiento de que controlamos el mundo.

Entonces llega Shabat. Cada séptimo día, nos “retiramos” del mundo y declaramos que no estamos a cargo de este mundo. Detenemos todo el trabajo de creación y reconocemos que el mundo es de Dios, no nuestro. Podemos manipular el mundo, pero no somos sus dueños. Dios nos da claras pautas para como podemos moldear el mundo, pero no es nuestro para hacer con él como estimemos conveniente todo el tiempo.

Cuando nos abstenemos de trabajar en Shabat, recuperamos la claridad y el entendimiento acerca de quien es el verdadero Creador.

El objetivo principal de Shabat

Una vez que salimos de las ilusiones de nuestro propio poder e importancia (es decir, una vez que nos damos cuenta que no somos Dios), nos liberamos para alcanzar y experimentar el objetivo primordial de Shabat: ponerse en contacto con Dios. A pesar de que es verdad que podemos estar en contacto con Dios y la espiritualidad durante la semana, sólo ocurre si hacemos un particular esfuerzo para tomar parte de estas experiencias. Debemos luchar contra las influencias banales del día de trabajo para poder acercarnos a lo espiritual.

En Shabat, sin embargo, el nivel espiritual del mundo es intensificado. Dios nos sumerge en un ambiente espiritual, y nuestra percepción de su cercanía es elevada. Es como si fuese aumentada la estática.

En Shabat, cuando dejo de crear, ya no siento la necesidad de competir con el mundo que me rodea. No manejo mi auto, no hago trabajar a mis animales, ni siquiera arranco una hoja de pasto. En vez de imponer nuestra voluntad sobre el mundo, estamos en armonía con él.

En Shabat, todos somos reyes. Aprovechamos la espiritualidad extra infundida en Shabat para centrarnos en nuestras metas espirituales, las cuáles expresamos a través de los servicios de rezo, el estudio de Torá, las comidas festivas y el tiempo que pasamos con la familia y amigos. Por un día, no hay competencia. Hay sólo abundancia.

A esto se refiere el segundo precepto como “descansar”. En Shabat, el duro esfuerzo que implica el ponerse en contacto con Dios viene naturalmente. El alma tiene lo que está buscando. Está descansando.

Shabat es nuestro recreo. Nos fortalece, no para desechar nuestro mundo diario, sino que para conservar nuestra capacidad de ser independientes de él. Shabat nos da equilibrio y perspectiva para nuestras vidas y para nuestra semana. Un cubo, que tiene seis lados, recibe su forma y sustancia desde su centro sólido. De la misma manera, los seis días de la semana están equilibrados con Shabat – la dimensión interna.

La conexión con el tabernáculo

Si vamos a abstenernos de trabajar en Shabat, necesitamos saber como la Torá define “trabajo”. Las reglas pueden sorprenderte: Arrastrar un saco de papas de 25 kilos de un cuarto a otro en Shabat esta técnicamente permitido, mientras que apretar el interruptor de una lámpara esta prohibido.

No es el “trabajo” lo que está prohibido en Shabat; Más bien es la categoría especial de trabajo llamada melajá. Éste termino se refiere a los 39 tipos de actividades creativas que fueron usadas para construir el Tabernáculo, el santuario portátil usado por los judíos durante el tiempo de Moshé y Yehoshúa. Estas 39 actividades incluyen, por ejemplo, plantar, cocinar y escribir.

El tabernáculo era el lugar físico donde la experiencia de Dios era más directamente tangible que en cualquier otro lugar en la tierra. Similarmente, Shabat es el período de tiempo en el cual la presencia de Dios es sentida más intensamente que en cualquier otro momento durante la semana. En otras palabras, así como el Tabernáculo es santidad en el “espacio”, Shabat es santidad en el “tiempo”.

En Shabat, por lo tanto, las actividades usadas para construir el Tabernáculo son completamente innecesarias, puesto que Shabat ya es un “santuario en el tiempo”. El Shabat tiene una estabilidad y una permanencia que trascienden las limitaciones del espacio. Es una vacación gratis en cualquier parte del mundo – sin necesidad de agente de viajes. La presencia de Dios esta con nosotros simplemente a causa de la atmósfera que trae Shabat.

Esto explica por que en Shabat no nos debemos preocupar de ningún asunto que haya quedado sin terminar de la semana. En cambio, debemos sentir que todo esta completo. Shabat mismo marca una conclusión de nuestras metas.

El Bang de Shabat

¿Cuál es la experiencia de Shabat, y cómo nos conectamos con ella?

Imagina que estas en un cuarto con alguien que dice, “Quiero poder decir si esta claro u oscuro en este cuarto. ¿Cómo debo hacerlo?”. Tú le dices, “Eso es fácil. Sólo abre tus ojos y ve si esta claro u oscuro.” Él dice, “Tú no entiendes. Cualquiera puede hacer eso. Yo quiero poder oler la diferencia entre claro y oscuro.” Tú le dices, “No puedes oler la diferencia entre claro y oscuro.” Él dice, “¿Qué te parece probarlo?” “No puedes probar la diferencia. Para saber la diferencia entre claro y oscuro tienes que usar tus ojos.”

Ése es exactamente el problema con Shabat. Es una experiencia distinta a lo que podemos estar acostumbrados. Para conectarse con Shabat, tienes que ponerte en contacto con tu sexto sentido. Con tu alma.

Al final de Shabat, tenemos una ceremonia llamada Havdalá, que significa “separación”. Hacemos una bendición para agradecer a Dios por separar entre lo sagrado y lo mundano, y entre la luz y la oscuridad.

La diferencia entre lo sagrado y lo mundano es tan clara como el día y la noche. “Mundano” es lo inmóvil y las distracciones de las actividades diarias – comprar, viajar, computar. “Sagrado” es el alma anhelando contactarse con su creador. Tu alma no quiere comer o dormir. Tu alma es alimentada a través de la espiritualidad, y no se sentirá satisfecha hasta conseguirla.

Shabat está diseñado para facilitar el contacto del alma con la espiritualidad – con Dios. Liberamos nuestras mentes de las presiones del trabajo y nos concentramos en nuestras metas espirituales, las cuales son construidas en la estructura del día a través de los servicios de rezo, las comidas festivas, el estudio de Torá y el tiempo que pasamos con familia y amigos.

Cuidando Shabat

Shabat no es solamente la mejor herramienta espiritual del judaísmo, sino que históricamente también ha sido una prueba decisiva de si un individuo o una familia seguirán siendo una vibrante parte del pueblo judío. La famosa máxima dice:

“Más de lo que el judío ha cuidado el Shabat, el Shabat ha cuidado al judío.”

Una historia real:

Bnei Brak es una ciudad en Israel con una gran población religiosa. Una vez había un hombre viviendo ahí que no era religioso, pero ya que vivía en la zona, mandó a su hija a una midrashá (centro de estudio de Torá para mujeres). Después de estudiar unos años en la midrashá, la hija decidió que quería cuidar Shabat. Dado que la familia no quería cuidar Shabat, cada semana se desataban peleas entre los padres y la hija.

Un viernes por la tarde, la hija fue a la tienda del barrio a comprar velas para Shabat. El dueño de la tienda, que sabía que la familia no cuidaba Shabat, asumió que la chica quería velas de yahrtzeit y le dio dos. (Las velas de yahrtzeit son prendidas en memoria de los fallecidos en la fecha de su muerte).

Aquella noche, mientras sus padres estaban en el piso inferior de la casa, la hija fue silenciosamente a su cuarto para prender las velas. Poco después, sus padres fueron a ver como estaba. Mientras abrían la puerta, vieron las velas de yahrtzeit prendidas. “¿Por quién son?” preguntaron.

“Una es por papá,” dijo,”y una por mamá.”

La ironía de las palabras de su hija dio en el blanco. Sin Shabat, se dieron cuenta, era solamente una cosa de tiempo antes que su conexión con la continuidad judía se muriera para siempre. Lentamente los padres empezaron a volver a un estilo de vida judía más fuerte y vibrante.

Una manera práctica para empezar

Si Shabat parece un proyecto desalentador, recuerda que en el judaísmo no es “todo o nada.” Incluso un momento de abstinencia consciente de hacer una melajá en Shabat es una poderosa oportunidad para estar en contacto contigo mismo y con Dios.

¿Cómo empezar? Invita a tus amigos a comer el viernes en la noche. Prende las velas, haz kidush, canta algunas canciones, y comparte unas palabras de Torá. (Puedes hablar de la parashá de la semana, o elige un tema como “libre albedrío” o “vida después de la muerte”)

Pero haz una regla: no habrá entretenimiento externo. Sin radio, sin televisión, sin teléfono, sin Internet. Pruébalo por algunas horas, y aumenta la cantidad de tiempo a medida que te vayas sintiendo más cómodo. La clave es poner a un lado el control del universo y estar en contacto con el Todopoderoso.

Finalmente, aquí hay un ejercicio que puede realmente darte ganas. Al anochecer este viernes, tómate un minuto y haz lo siguiente: aprieta tus puños por 60 segundos. Luego suéltalos.

Eso, amigos míos, es Shabat.

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/sh/a/48420747.html?s=feat el viernes, 22 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 22, 2014 in Uncategorized

 

Una perspectiva judía sobre la tragedia del suicidio.

El suicidio de Robin Williams

El suicidio de Robin Williams

Una perspectiva judía sobre la tragedia del suicidio.

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La gente alrededor del mundo ha expresado conmoción y tristeza por la muerte de Robin Williams, quien se quitó su propia vida luego de luchar por muchos años contra la adicción y depresión.

En la tradición judía, el suicidio es un pecado muy severo. En cierto sentido, es similar al asesinato. La vida en un regalo de Dios y sólo Él tiene el derecho de tomarla.

Como lo describe la Mishná, “En contra de tu voluntad fuiste creado, y en contra de tu voluntad naciste; en contra de tu voluntad vivirás y en contra de tu voluntad morirás; y en contra de tu voluntad tendrás que rendir cuentas en el futuro ante el Rey de Reyes, el Santo bendito sea” (Ética de nuestros padres 4:29).

El cuerpo le pertenece a Dios y nadie tiene permitido dañar, poner en peligro o destruir Su propiedad.

La ley judía declara que el cuerpo le pertenece a Dios y que nadie tiene permitido dañar, poner en peligro o destruir Su propiedad. En las palabras de Génesis 9:5,“Del hombre demandaré cuenta de cada vida humana”, y nuestros sabios explican que esto incluye el suicidio.

Por eso la respuesta judía ante el suicidio es tan dura a primera vista. Es más, el código de ley judía, elShulján Aruj, estipula que no se efectúan los ritos normales de duelo cuando se trata de un suicidio y que ni siquiera está permitido dar un discurso fúnebre.

Pero sin embargo, cuando alguien me preguntó “Cómo rabino ortodoxo, ¿le habrías hecho un funeral tradicional y habrías dicho un discurso fúnebre por Robin Williams si él hubiera sido judío?”, le respondí con un categórico .

¿Por qué? Porque a pesar de que la ley judía expresa un absoluto rechazo al suicidio como una opción viable, de todas maneras deja en claro su empatía por quienes actúan compulsivamente por problemas relacionados con la depresión y otras enfermedades mentales.

Para el único que el suicidio se considera un grave pecado es para quien “tiene completa consciencia de sus acciones”. Y las autoridades rabínicas concuerdan en que la mayoría de los suicidios no caen en esa definición. Rav Yejiel Epstein, en su obra Aruj HaShulján (Yore Dea 345:5) estipula: “Este es el principio general en relación al suicidio: buscamos cualquier razón en la cual nos podamos apoyar para decir que la persona actuó de esa manera porque estaba aterrado o con gran dolor, o que su mente estaba desequilibrada, o que imaginó que estaba bien hacer lo que hizo porque tenía miedo de que si seguía viviendo cometería un crimen… Es extremadamente poco probable que una persona cometa un acto tan tonto sin que su mente esté trastornada”.

La ley judía encontró un hermoso balance entre lo aborrecible que es un acto antes de que sea cometido y la compasión por las víctimas de la autodestrucción después de la tragedia.

No es tuya como para acabar con ella

La mentalidad de todo judío siempre debe ser que sin importar las dificultades, la vida no es nuestra como para acabar con ella. La historia de Rabí Janina ben Teradión, cuya muerte aparece registrada en el Talmud, sirve como un ejemplo extremo de esto. Cuando los romanos lo envolvieron en un rollo de Torá y le encendieron fuego, sus pupilos le rogaron que abriese su boca, inhalara el fuego y apresurara así su muerte. Él les respondió: “Quien puso el alma en el cuerpo es quien debe removerla; ¡ningún ser humano se puede destruir a sí mismo!”.

En su libro Los ecos del Holocausto nazi en la literatura rabínica, Rav H.J. Zimmels describe dos conjuntos de emociones opuestas que había entre los judíos europeos en la época del Holocausto: por un lado el pesimismo y la desesperación que los hacía pensar en el suicidio, y por otro lado el optimismo y la esperanza que los llevaba a sentir un fuerte deseo de sobrevivir. Uno pensaría que obviamente el primer sentimiento se sobrepondría al segundo, pero sin embargo esto no era así. Los historiadores se han sorprendido enormemente por las impresionantemente bajas tasas de suicidio entre los judíos incluso bajo las peores situaciones.

Eso no significa que no hubo momentos en los cuales algunos individuos pensaron que la muerte era su mejor posibilidad y terminaron voluntariamente con sus vidas. Por ellos, derramamos lágrimas y en la mayoría de los casos intentamos encontrar una vindicación o incluso una justificación. El Rey Shaul cayó sobre su espada cuando los Filisteos estaban a punto de capturarlo y matarlo. En su defensa, nuestros sabios argumentaron que un rey de Israel tiene el deber de defender la dignidad de su posición y por lo tanto su suicidio podría ser perdonado como un intento de prevenir una mayor profanación del nombre de Dios mediante una degradante muerte en manos de sus enemigos.

Quienes conocen la severidad de la depresión y las fuerzas sobrehumanas que se necesitan para sobreponerse a ella, deben mostrar un gran respeto por quienes continúan eligiendo la vida, y al mismo tiempo perdonar y entender a quienes se vieron superados por su enfermedad mental y nos dejaron antes de tiempo, pero cuyos logros y buenos actos igualmente nunca serán olvidados.

Es por eso Robin Williams, que siempre atesoraré las risas que me diste por tantos años y rezaré para que tu alma finalmente encuentre la paz y tranquilidad que no encontró aquí en la tierra.

Según tomado de, http://www.aishlatino.com/e/f/El-suicidio-de-Robin-Williams.html  el domingo, 17 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 17, 2014 in Uncategorized

 

Mohel (El Que Circuncida)

Origenes

Está escrito en la Torá (Génesis 17)… Abram tenía 99 años cuando D”s le dijo: Encamínate delante de Mí y sé completo…

… Y haré un pacto entre tú y Yo y Te multiplicaré… y serás padre de naciones… y no te llamarás más Abram sino Abraham…. y reyes nacerán de ti… y mantendré Mi pacto con todos tus descendientes eternamente de ser para Ustedes el Todopoderoso… y entregaré a tus descendientes toda la tierra de Kenáan …tú y tus descendientes cuidarán Mi pacto para siempre…Este será Mi pacto, circuncidarán a todo varón de tu descendencia… y esta será la señal del pacto entre Mí y tus generaciones… a los 8 días de vida se circuncidarán… y estará Mi pacto grabado en vuestro cuerpo… y el que no circuncidare su prepucio será apartado de su pueblo por profanar Mi pacto…

Claramente podemos comprender por lo escrito en la Torá, si bien cada párrafo tiene su propia y extensa explicación, cómo surge la Mitzvá del Berit Milá como precepto Divino y cuán trascendente es su magnitud.

Definición
Berit significa pacto y Milá, cortar o quitar.

Justamente Berit Milá es el pacto que consiste en cortar y/o quitar el prepucio que cubre el extremo del pene, órgano reproductor masculino. También se denomina Pacto de Abraham Avínu pues fue el primer hombre que lo realizó como tal y dentro de estas dos denominaciones se incluyen todas las leyes correspondientes a su realización.

No es simplemente una operación física sino que contiene un profundo y valioso sentido religioso, pues se está sellando el nombre de D”s en dicho órgano.

Es la señal del pacto que realizó D”s con el Patriarca Abraham y su descendencia de ser el Pueblo elegido espiritualmente para la eternidad, como mérito por haber sido el primer hombre que promulgó la creencia en el único D”s existente: el monoteísmo.

Importancia: Reflexiones del Talmud basadas en las sagradas escrituras
Es una Mitzvá tan importante que está valorada como todas las Mitzvot juntas. Comprende 13 pactos. Se le considera al circuncidado como que esta realizando la Mitzvá en cada instante de su vida y no solamente en el momento que la llevó a cabo.

Si no fuera por el Berit, D”s no hubiera creado el mundo y no se mantendría en pie el universo. Con esta Mitzvá se lo consideró a Abraham perfecto.

La herencia de la Tierra prometida, Eretz Israel depende del Berit.[1]

No se le perdona a Moisés haberse retrasado en realizárselo a su hijo aun por poco tiempo. [2]

Es más importante que el Shabát en algunos aspectos y por eso cuando el bebé cumple sus 8 días en Shabát o cualquier otro día festivo, debe circuncidarse si reúne las condiciones necesarias.

El niño no entra en la cuenta de las generaciones sin Berit Milá.

Por haberse circuncidado Abraham en el día que luego sería “Iom Kipur”, quedó fijado aquél como Día del Perdón para todas las generaciones por tal mérito, entre otros motivos.

Es una Mitzvá tan querida que el que la realiza y la cuida como corresponde, el Patriarca Abraham lo protegerá a su partida de este mundo, para luego entrar beneficiado en el mundo futuro de las almas. Aunque el Pueblo de Israel no posea buenas acciones serán redimidos por mérito del Berit.

Es el único intermedio para llegar a la perfección material y espiritual. Es una condición indispensable para poder estudiar y comprender la profundidad de la Torá.

La obligación de esta Mitzvá corresponde al padre hasta que el niño cumpla los 13 años, a partir de lo cual el nuevo joven es considerado por nuestra Torá como mayor de edad y por consiguiente responsable de su propio Berit Milá en lo sucesivo.

Según el Zóhar, el ser humano posee naturalmente una serie de prepucios o coberturas consideradas inhibiciones, que no le permiten penetrar en el campo espiritual, por lo cuál al circuncidarse como corresponde, simultáneamente lo hace con el prepucio de sus oídos, lengua y corazón, con lo cuál le es posible lograr una mayor claridad y profundidad en el plano Divino.
El que profana el Berit Milá en cualquiera de sus formas no tiene parte ni lugar en el mundo futuro.

Motivos
El Berit Milá es la señal del Pacto que realizó D”s con el Patriarca Abraham y su descendencia, para ser el Pueblo elegido espiritualmente hasta la eternidad, por el mérito de haber sido el primer hombre que descubrió y promulgó el monoteísmo en el mundo, santificando el nombre del Eterno.

Es un mensaje que nos enseña, que así como se nace incompleto físicamente y se debe perfeccionar el cuerpo mediante el Berit Milá, del mismo modo se debe lograr la máxima superación en el plano espiritual.

El Berit Milá se graba en el cuerpo, pues así como no es fácilmente borrable, tampoco es posible deshacerse del Pacto y compromiso que éste implica.

Como mencionamos, se debe procurar lograr una superación espiritual, la cuál implica un auto control en todo aspecto del ser humano. El Berit se realiza en el órgano sexual masculino; éste está muy comprometido en esa tarea, por ser el responsable de la digna continuidad de nuestra especie, pero a su vez, presa de los más bajos instintos, lo cual con el Berit Milá, Pacto Santo, es posible llegar a utilizarlo con la pureza adecuada.

Aunque se han descubierto variados motivos clínico-preventivos a ésta Mitzvá, debemos puntualizar, que el principal móvil de ésta es el religioso, que al igual que los demás preceptos, tiene como finalidad, arraigar profundamente la Fé en D”s; ubicando al Berit Milá, como la primera y principal en la larga serie de Mitzvot para la educación en la vida judía.

Reseña histórica
Los primeros datos sobre la circuncisión se remontan a los tiempos de Abraham como lo cita la Torá, donde cuenta que en el año 2047 desde la creación del mundo, 401 años antes de entregar la Biblia al Pueblo Judío, D”s le ordenó al Patriarca realizarse el Berit a los 99 años de edad, de lo cual hasta nuestros días, año 5760, han transcurrido 3713 años. El Midrash explica que ese mismo día Abraham circuncidó a su hijo Ishmael de 13 años y a otros 318 hombres de su comunidad; también cita que los descendientes de los Patriarcas Abraham Itzjak y Iaacob continuaron cumpliendo con la Mitzvá, y que durante la esclavitud del Pueblo Judío en Egipto hubo algunos sectores que dejaron de realizarla.

Moisés circuncidó a los judíos que salieron de Egipto, pero durante el viaje de 40 años del Pueblo por el desierto se interrumpieron las circuncisiones por el peligro que esta situación implicaba, hasta que después de cruzar el Río Jordán para comenzar a conquistar la Tierra de Israel, Iehoshúa recibe el precepto de D”s de circuncidar a todos los nacidos en el desierto, es decir de 0 a 40 años de edad, en el lugar llamado Guilgál.

Posteriormente y a través de los tiempos, los Judíos cuidaron con recelo el cumplimiento de este precepto, aun en épocas de grandes imperios invasores que subyugaban a los pueblos anulando sus costumbres para asimilarlos. En el año -167 en los tiempos de Antíoco y en el -130 de Adriano a pesar del decreto de pena de muerte contra su realización, los Judíos continuaron cumpliendo ocultamente con esta Mitzvá aunque implicaba peligro para sus vidas. Entre los Judíos a través de toda la historia nunca hubo masivamente dudas en su realización y aun en las sectas como los Shomroním, Tzedokím y Karraím que omitían otros preceptos, efectuaban el Berit Milá; con excepción de individuos aislados que se negaron a respetar esta Mitzvá, como en los tiempos del Imperio Griego durante el período del segundo Templo de Jerusalém en pleno apogeo de la cultura helenística, que con la intención de eliminar diferencias físicas con los gentiles, no solamente dejaron de circuncidarse, sino los ya circuncidados se adherían el resto del prepucio nuevamente al glande mediante una especie de plástica con lo que quedaba anulado por completo el Berit Milá.

En el siglo XIX un grupo reformista en Alemania divulgó en el año 1843 un escrito en el cual figuraban 50 motivos contra la circuncisión y luego Samuel Holdhaim publicó un volumen completo sobre la prescindibilidad de la circuncisión por parte de la religión Judía, lo que tuvo cierta repercusión por un lapso determinado en Rusia y EE.UU. para luego quedar totalmente sin efecto.

Actualmente los judíos de todo el mundo, que se sienten identificados como tales, pertenecientes o no a las diversas comunidades, sin distinción de niveles religiosos o sociales, continúan practicando esta importante Mitzvá.

Milá entre los Iehudím y entre los gentiles. Porcentajes.
En el Pueblo Hebreo, éste precepto se practica obligatoriamente con exclusividad, a los bebés nacidos de madre judía por ascendencia.

Es considerada la operación más antigua realizada por la antigua Egipto y en especial la flia. Faraónica, los Kenaaneos, las tribus Árabes pré islámicas, tribus Africanas, Tártaros en Asia, Malasios, Polinesios, Australianos, Indios, que aún lo hacen hasta nuestros días, con ciertas diferencias en edades, formas, técnicas, etc.

Por otro lado el Islam lo tiene como uno de los preceptos principales en la religión y la realizan alrededor de los 13 años a pesar de no estar nombrada en el Corán.

En los países occidentales se realizan cuantiosas circuncisiones por motivos clínicos; su número varía según la región geográfica, país, época. La conclusión que hoy en día se circuncidan alrededor del 15% de los varones del mundo. [3]

Casi no se realiza: en Centro y Sudamérica, China, en Sudeste Asiático, Reino Unido y Escandinavia.

Sí se realiza en: Austria, África, centro y oeste de Asia, norte de América. En EE.UU. desde los años 50 hasta hoy el 80% de los blancos y 45% de los negros. Canadá 40%. [4]

En Inglaterra, en los años 70, el porcentaje fue de solo el 6%. [5]

Cuando realizarlo
Dice en la Torá (Génesis 17)… Y a los 8 días circuncidareis todo varón de vuestras generaciones. Es decir que el 8° día se cumplen 2 preceptos: uno el Berit propiamente dicho y el otro el hecho de realizarlo el 8º día.

¿Porqué la Torá exige exactamente el 8° día?. Citaremos algunos motivos.

Explican los sabios que en realidad la Mitzvá debería realizarse el primer día del nacimiento del niño, pues ningún ser quisiera estar despojado de un tesoro tan valioso, como el alma que se recibe en el momento del Berit, aún siquiera por un instante, y con qué derecho se lo impediríamos por el lapso de 8 días?

La 1° respuesta es como citan las escrituras sagradas que D”s tuvo compasión y piedad del pequeño hasta que su estado físico sea adecuado para tolerar perfectamente la intervención, y normalmente los bebés alcanzan un óptimo estado a los 8 días; por lo cual si el bebé presentara algún cuadro dudoso o afección física por mínima que fuere, se debe esperar su total restablecimiento el tiempo necesario. Los 8 días se contabilizan incluyendo el día del nacimiento que se considera hasta la puesta del sol. Es decir si el día lunes el sol se pone (se va) a las 18:00hs, y el niño nació antes de ese horario aunque sea un minuto ya se considera que tiene 1 día para la cuenta y se deberá realizar el Berit el lunes siguiente que se cumplirán los 8 días, aun desde las primeras horas de la mañana. Si el nacimiento fuera después de la puesta del sol ya se considera como el día posterior, en nuestro ejemplo, martes, y se deberá realizar el martes siguiente. A pesar de que el Berit Milá cuando se cumplen los 8 días se realiza aun en Shabat, Iom Kipur o cualquier día festivo, en esos casos se debe consultar con una autoridad competente las condiciones necesarias para su eventual ejecución.

El Berit según la Torá se realiza únicamente de día, desde la salida hasta la puesta del sol, tenga el bebé 8 o más días.

La 2º respuesta:

Como ya lo hemos nombrado en el capítulo 3 el Berit es lo más importante de la creación, lo que implica una elevación por sobre la naturaleza en todo aspecto, pues la creación se realizó en 7 días, que también es el n° de los días de la semana; el Shabat, testimonio de la creación Divina del universo, es también el séptimo; el ciclo de la Shemitá, año de descanso de la tierra es también el séptimo; el Jubileo, en el año n° 50, se ordena luego de 49 años o sea 7 descansos de la tierra. En estos pocos ejemplos comprobamos la reiteración del 7° en varios órdenes de suma importancia, el único con numeración 8 º es el Berit, pues realmente se sitúa trascendentalmente por sobre toda la creación y todo lo natural, para ubicarse en el plano espiritual.

El 8º día es el más apto clínicamente para el Berit Milá.(ver observaciones, dolor)

Berit de adultos

Como ya hemos mencionado en el capítulo 3, la obligación de la Mitzvá corresponde al padre hasta que el niño llegue a los 13 años, a partir de lo cuál el nuevo joven es mayor de edad para la Torá y por consiguiente responsable de su propio Berit en lo sucesivo.

Así como un circunciso acumula méritos en cada instante de su vida por el solo hecho de tener grabada en su cuerpo la Señal del Pacto, el incircunciso está cometiendo una falta muy grave hacia D”s por cada instante que no se realiza el Berit; pues de esta Mitzvá depende la unión del judío con el Altísimo; es decir mientras no se circuncide no posee ninguna relación con lo Divino.

En otras épocas resultaba complicado efectuar la circuncisión de un adulto, pero en nuestros días contamos con materiales, medicamentos y técnica que simplifican por completo su realización. Es posible perfectamente realizarlo con anestésico local, lo cual posibilita su ejecución en perfecto estado de conciencia e insensibilidad, logrando también un pos- operatorio cómodo y sin molestias, es decir prácticamente un Berit Milá indoloro. También la recuperación es rápida pudiendo el paciente re iniciar su actividad casi normal a las 24hs de la operación.

Cabe observar la necesidad de realizar el Berit de un adulto con un profesional observante de los Mitzvót de la Torá para que éste tenga el valor y contenido adecuado.

Clínica médica
El pene esta formado por un cuerpo y un glande divididos por el surco bálano prepucial.

El miembro esta cubierto por una piel, llamada prepucio que al llegar hasta el extremo del glande se vuelca hacia adentro convirtiéndose en una semi mucosa que continua hasta unirse debajo del surco antedicho.

Aproximadamente en la 8ª semana de gestación comienza la formación del prepucio y en la semana 16º ya cubre todo el glande; allí comienza la separación entre la semi mucosa y el glande que finaliza a los 3 años como máximo en el 80 a 90% de los niños.

Controversias: (discrepancias)

Datan ya desde principios de siglo, si es positivo o no del punto de vista clínico, en un balance entre los beneficios y complicaciones posibles. Descontado está que éstas controversias son alentadas o influenciadas por situaciones sociales, sensibles y personales de los editores de turno; pero en forma objetiva la posibilidad de complicaciones en manos expertas son muy pocas y no entran siquiera en un porcentaje.

Por otra parte no realizarlo en el recién nacido, provoca con seguridad la necesidad de realizarlo de adulto por problemas varios en alrededor de un 5 a un 10% de los casos y para entonces las complicaciones se acrecientan, no es muy agradable y es una intervención más importante.

A pesar de los motivos positivos o negativos de ambas partes correspondientemente no hay una definición clara con respecto a su realización o no del punto de vista clínico.

Beneficios:

Impide en forma prácticamente terminante el cáncer de pene, lo que fue comprobado en la investigación que únicamente lo padecen los incircuncisos [6]y más todavía si la circuncisión se realiza en temprana edad, como ser en la lactancia, pues a medida que ésta avanza hay más posibilidades de infecciones que propicien su formación. [7] [8]

Cáncer de cuello:

Surge de la investigación que fueron menos casos en mujeres de circuncisos [9]; y las conclusiones son, que este cáncer se produce como consecuencia del traspaso infeccioso en el acto sexual. Por otra parte no se encuentra en absoluto en mujeres que nunca mantuvieron relaciones sexuales. [10]

Carcinoma de próstata:

Hay quien atribuye una reducción en los circuncisos, pero no todas las investigaciones concuerdan. [11] [12]

Enfermedades genitales:

Se comprobó que los circuncisos carecen en forma considerable distintos tipos de infecciones, como por ejemplo herpes genital, en relación con los no circuncisos, pero no se encontró diferencia en enfermedades como la gonorrea [13]. Con respecto a la uretritis (infección urinaria) hay estudios favorables a los circuncisos. [14]

Entre las posibles complicaciones patológicas en los no circuncisos podemos citar: Fimosis (estrechamiento del prepucio), que no solamente dificulta el movimiento del prepucio sino también la higiene y puede complicarse con un estrechamiento de la uretra y consecuentemente con complicaciones en la vejiga. Parafimosis: Donde el prepucio presiona el pene y provoca los no deseados edemas. Balanitis: infección del glande, Postitis: infección del prepucio, ambas provocadas por amontonamiento de esmegma y consecuente aumento de gérmenes.

Complicaciones al realizar la circuncisión

Hemorragias, ya sean provocadas por el mal desempeño del profesional o por una falta de factor coagulante por parte del paciente. Infecciones locales y generales, cuando no hay suficiente higiene. Daños en el glande que pueden provocar problemas en la uretra. Cortar el prepucio en forma insuficiente y tener que corregir la operación. Vendaje ajustado que puede provocar molestias y exesivamente ajustado llegar raramente a una gangrena.

Nuestros sabios explican que su realización implica peligro, y aún hay quienes aseguran que normalmente un mínimo de niños podría perder la vida por su causa; pero aún así vemos y comprobamos que ni siquiera 1 de miles de niños presenta complicaciones, siendo la única explicación que el precepto de D”s los protege.

Observaciones

Después del nacimiento el niño tiene suficientes factores coagulantes que le son transmitidos de su madre; los mismos disminuyen a los 2 o 3 días, y por cuanto el hígado en general está inmaduro, entre el 3° y 5° día sufre una caída importante en el tiempo de coagulación, por lo cual es peligroso circuncidarlo, pues es propenso a una hemorragia.

A partir del 6° día comienzan a crearse nuevos factores coagulantes, llegando así al 7° día nuevamente con su tiempo de coagulación completo. Por consiguiente el 8° día no hay peligro de hemorragia en una circuncisión bien realizada, sino por el contrario un factor coagulante tan importante como la Protrombína alcanza su más alto nivel, el 110% ese día, para normalizase en un 100% en lo sucesivo. Por consiguiente si la circuncisión se realiza en condiciones normales las complicaciones son excepcionales aún cuando se lleva a cabo por intermedio de no profesionales. [15]

Podemos citar las siguientes estadísticas [16]: en EE.UU, 24.000 circuncisiones de niños en los cuales las complicaciones simples llegaron de un 0,06% a un 0,025% [17]. Entre los años 1953 – 1980 se encontraron solamente 2 casos fatales por circuncisiones; y por otra parte de 500.000 en N.Y. [18] y 175.000 de ejercito de los EE.UU. [19] no hubo ni siquiera un caso fatal. [20]

Estas estadísticas nos demuestran con más realidad y credibilidad, los casos aislados de complicaciones que oportunamente pueden aparecer en distintas publicaciones, y el mismo hecho de que los mismos son divulgados en algunos libros nos demuestran su exepcionalidad.

Dolor

No hay dudas sobre las molestias que son visibles, las cuales clasificaremos por edades:

En los recién nacidos y hasta el mes de vida que la sensibilidad es más escasa, igualmente debemos tener en cuenta la poca tolerancia del niño y la incapacidad de manifestar diferencias entre molestia y dolor, pues en su caso la reacción sería idéntica tanto al atrasarle minutos su alimento que cualquier pequeño dolor.

Desde el mes en adelante denotan una mejor resistencia a las molestias por lo cual reduce su llanto para manifestarse solamente con quejidos. Podemos también atribuir el malestar, a que los bebés atraviesan una situación de dependencia sentimental con respecto a sus papás, es decir que la transmisión de sentimiento, tensión o emoción, provoca eventualmente un descontrol en su ritmo de vida normal y por ende en su comportamiento. Esta situación cuando se presenta, en general comienza aproximadamente 12hs antes del Berit y puede extenderse hasta 12-24hs posteriores.
En la niñez, adolescencia o madurez, la operación y el pos operatorio son absolutamente satisfactorios, tranquilos e indoloros, aún luego de desaparecer el efecto del anestésico, pudiendo realizar una actividad prácticamente normal, a las 24hs posteriores de la operación

Detalles Halájicos (Ley Judía) sobre su realización.

El precepto de Berit Milá acompaña a la persona a lo largo de toda su vida llevando grabada la señal del pacto en su cuerpo, por lo cual esta Mitzvá no culmina con su realización practica sino que comienza a partir de ese momento.

El Berit Milá esta compuesto por varias partes: Cortar el prepucio, descubrir el glande de su mucosa, que salga un poco de sangre sin obstrucciones, extraer la sangre del rededor de la herida, controlar que no queden restos de piel que cubran el glande ni total ni parcialmente y un vendaje adecuado con sus respectivas curaciones.

De lo enumerado hay algunas partes que omitiéndolas invalidan la Mitzvá mientras otras, que en principio se deben realizar, su omisión no es invalidatoria.

Sección del prepucio

Cuando nombramos la palabra Milá, normalmente nos referimos al 1° tramo y principal del Berit que es el corte o incisión del prepucio y su retiro de sobre el glande, pues para cumplir la Mitzvá debe ser cortado con precisión hasta la base del glande, es decir que éste quede totalmente descubierto. Este paso está especificado en la Torá y su omisión o su realización inadecuada invalida la Mitzvá.

Glande o Atará

Se refiere a la parte carnosa que ocupa el extremo del pene. Esta después del Berit debe quedar descubierta en forma permanente, caso contrario o sea descubrirla temporalmente no cumple con la Mitzvá.

Elementos e instrumental

La incisión debe realizarse preferentemente con un elemento cortante metálico y se acostumbra desde siempre a hacerlo con un cuchillo especial o bisturí. En casos específicos habría que consultar con una autoridad rabínica competente la posibilidad de innovaciones, ya que cualquier otro sistema distinto a lo que siempre se utilizó tradicionalmente sacaría al niño de su condición de incircunciso, pero no cumpliría la Mitzvá como la ley judía lo ordena. Esta permitido utilizar material descartable que respete las exigencias de la ley judía.

En los últimos años se han introducido variados instrumentos para realizar el Berit Milá con aparentes mejoras, que la mayoría de los grandes Rabinos de todo el mundo prohibieron terminantemente por distintos motivos:

Estos, prensan la piel, con lo que impiden la mínima irrigación o salida de sangre requerida, por lo cual no se cumple una de las partes principales de la Mitzvá, que es Dam Berit o sangre del pacto.

Su utilización impide en muchos casos la realización total o parcial de la Periáh, o volcar la semi mucosa, también de relevante importancia.

Cambian el sistema y la forma de cómo se realizó a través de tantas generaciones en todos sus aspectos.

Al accionar estos instrumentos y prensar la piel, la misma queda sin irrigación ni sensibilidad por lo cuál cuando se efectúa la incisión no cumple con la Mitzvá, pues está seccionando un prepucio muerto, es decir prácticamente separado del cuerpo previamente a la incisión.

Provocan al niño más sufrimiento del normal aceptado con el sistema tradicional.

Crea variadas dudas con respecto a las bendiciones y cuándo realizarlas, pues la sección queda prácticamente resuelta al ajustar el clamp o el equipo utilizado.

Cuando se realiza en Shabat o Iom Tob, se profana a los mismos por no realizar la Mitzvá como corresponde.

Por consiguiente nuestros sabios aconsejan a la comunidad en general y a los Mohalim en particular no innovar por cuenta propia en ningún aspecto de lo que a ésta Mitzvá se refiere sin el consentimiento expreso de las grandes autoridades rabínicas competentes mundiales.

Si el Berit se realizó con algún instrumento o elemento prohibido, se debe consultar con una autoridad rabínica competente para poder determinar si cumplió con la Mitzvá o no, o si eventualmente se puede solucionar el caso presentado.

El único instrumento permitido unánimemente por todos los rabinos y todas las comunidades del mundo es el tradicional protector “Maguen” compuesto de una plancha de acero (u otro material) lisa, sin bisagras ni cierres, con una ranura de aprox. 2mm. de abertura en su parte central, por donde se introduce la piel del prepucio, sin ser prensada ni obstruyendo la circulación sanguínea.

También nos aconsejan verificar quien va a realizar el Berit,(ver, El Mohel) ya que ésta Mitzvá se realiza una sola vez sin posibilidades de repetirla y es por exelencia la más importante de todo el Judaísmo.

La semi mucosa “Periáh”

Luego de cortar con precisión el prepucio u “Horlá” encontramos debajo de éste la piel o semi mucosa denominada “Periáh” que es la continuación interna del prepucio.

La segunda secuencia de importancia en el Berit Milá, consiste en seccionar la piel de la Periáh longitudinalmente, para luego volcarla hasta dejar el glande y el surco bálano prepucial totalmente descubiertos.

El término Periáh significa descubrir y el sentido de seccionarla responde a que la Periah tiene forma cónica según el glande y al ser más estrecha en su extremo superior, si no se secciona, aún volcándola, eventualmente podría retornar a su lugar cubriendo nuevamente el glande y volviendo a ser “Arél” o incircunciso invalidando el Berit Milá, y en algunos casos podría provocar un estrangulamiento de glande, con la necesidad de intervenirlo quirúrgicamente para su normalización.

Vale aclarar que esta parte de la Mitzvá solamente la realiza adecuadamente el Mohel Casher y con el instrumental permitido.

Dam Berit y La Metzizá (extracción de sangre 1)

Hemos mencionado que es imprescindible el Dam Berit, es decir que salga un poco de sangre en el momento del Berit Milá. Esto está recordado textualmente en la bendición de la circuncisión de los conversos y los esclavos.

Se considera Dam Berit únicamente a aquella sangre que irriga en el momento de quitar el prepucio y no antes; pero cuando la sangre no sale exactamente en el momento de la incisión tampoco se considera válida. Igualmente si no tomó la cantidad de prepucio exacta, no realizó la Periáh, fue realizado el Berit por un Judío NO observante de la Torá y los Mitzvot o por un gentil, en todos estos casos no se considera Dam Berit y No cumplió la Mitzvá de Berit Milá.

En la realización de un Berit Milá normal no es suficiente que salga sólo una gota de sangre, sino es necesario posibilitar en el momento de la incisión una circulación libre aunque controlada; y reiterando, se considera de tanta importancia, que si en ese momento no saliera sangre NO cumple con la Mitzvá de Berit Milá

Hay otra Mitzvá que debe realizarse cuando terminan la extirpación del prepucio y el vuelco de la semi mucosa, que se denomina Metzizá. Esta consiste en extraer la sangre que internamente se encuentra en las cercanías de la herida, como esta mencionado en el Rambam -Maimónides- y en el Shuljan Aruj -código de leyes Judías-; quienes además citan el pasaje del Talmud que obliga a cesar funciones al Mohel que no cumpliera con esta parte de la Mitzvá. Explican que la Metzizá fue establecida por los sabios con fines sanitario – preventivo – protectores. Además de ser parte de la Mitzvá del Berit Milá , es una ley dictada por Moisés según la cábala y como parte importante del Dam Berit -sangre del pacto.

En todas las generaciones se realizaba oralmente, hasta que en el siglo XIX comenzaron algunas opiniones contrarias con la excusa que era peligroso para el niño por eventuales infecciones. A raíz de éstas hubo varios grupos que quisieron anularla, aduciendo que la naturaleza ha cambiado y los médicos aseguran la nulidad de complicaciones con su omisión. Los sabios y grandes Rabinos dejaron sin efecto estas corrientes y permitieron según los casos, países, ciudades, estados sanitarios, realizarla utilizando algún sistema adecuado a las circunstancias, pero sin anular la extracción de sangre, que además de cumplir la Mitzvá, puede eventualmente en muchos casos evitar ciertos peligros o complicaciones al no permitir coagular la sangre que estaba fluyendo de la herida, aunque no exista un porcentaje comprobado que así lo demuestre.

La Horlá

Es la piel del prepucio, la cual debe ser depositada en la tierra luego del Berit Milá. Sobre ello hay varios motivos, entre ellos:

No despreciar parte del cuerpo que es el recinto del alma.

Recordamos la circuncisión masiva realizada por Iehoshúa a los hijos de los judíos que salieron de Egipto, no circuncidados durante 40 años de viaje en el desierto, antes de comenzar la conquista de la Tierra de Israel cuyos prepucios fueron depositados en la arena, mérito que rememoramos en el mismo acto(ver, reseña histórica).

Cuando se considera técnicamente bien realizado. Tzitzin Hameakebín.

Tras la realización del Berit Milá, no solamente debe quedar el glande -Atará- descubierto sino también debe estar el mismo completamente libre de vestigios de la piel del prepucio hasta el surco bálano prepucial, es decir incluyendo la base del glande -Jut Hasobéb-.

Podría ocurrir que en algún caso, quedaran restos de piel -Tzitzín- que no fue tomada en el momento del Berit; éstos se clasifican en dos tipos:

Meakebín, es decir, que si no son quitados no cumple con el Berit.

Enan Meakebín, que aunque no los quite cumplió correctamente con la Mitzvá.

El Mohel debe cuidarse de que no queden estos restos, o quitarlos oportunamente para obtener una Mitzvá con una terminación prolija, es decir, la máxima perfección -Noi Mitzvá-.

El 1° de los casos -Meakebín- se determina por la cantidad de piel del prepucio que queda sobre el glande y se subdivide en dos tipos:

1)Si el glande queda cubierto en la mayoría de su altura aunque sea en un solo sector de su superficie y por tan sólo un segmento de piel. 2)Si el glande esta cubierto en la mayoría de su circunferencia aunque sea en menos de la mitad de su altura. En ambos casos se deben quitar los sobrantes para cumplir con la Mitzvá. El tiempo crítico para considerar si se llaman Meakebín o no, es si estos restos vuelven a cubrir el glande hasta los 15 días de realizado el Berit, pues una vez transcurrido dicho periodo, hay que considerar que otros factores pudieron provocar que el glande vuelva a ser cubierto por la piel.
El 2º de los casos -Enan Meakebín- son restos desprolíjos de piel que no invalidan la Mitzvá pero debe retirárselos oportunamente.

Quien debe realizarlo. El Mohel.
Como ya hemos mencionado el Berit Milá es la Mitzvá más importante y de mayor santidad de todo el judaísmo pues de ella depende la unión eterna de todo Judío con su Creador.

Por lo tanto, en lo que al Mohel se refiere, le corresponde, por ser quien realiza éste pacto Divino, ser además de experto en la materia, un judío que tuviere una estrecha relación con todo lo espiritual o sea un observante activo de todas las Mitzvot de la Torá y respeto a D”s, un individuo de inobjetable conducta social y un ser sumamente piadoso.

Por parte de los padres del niño o responsables del Berit Milá, es imprescindible esmerarse en lograr realizar el mismo, no solamente con el mejor especialista, sino por sobre todo con la persona más adecuada espiritualmente para estas circunstancias, no olvidando que el Berit Milá se realiza tan sólo una vez, implicando un gran sacrificio sentimental para los padres y físico para el circuncidado, dependiendo del mismo gran parte de la influencia espiritual para el futuro del niño.

Mohel es una terminología proveniente del hebreo bíblico Imól que significa circuncidar, es decir que el Mohel es quien realiza la circuncisión.

Esta escrito en la Torá, “Himól Imól “, y explican los sabios que la aparente reiteración significa, que únicamente un circuncidado puede circuncidar a otra persona; es decir que el Mohel no solamente debe ser una persona circuncidada físicamente, sino también su corazón debe estar adecuadamente descubierto y abierto a todo lo que signifique espiritualidad y así poder transmitirlo al nuevo circuncidado, al nuevo Iehudí.

Si el Berit fue realizado por un Mohel no observante o un gentil, es necesario tomar una pequeña gota de sangre, Dam Berit, por intermedio de un Mohel Casher una vez cicatrizado, pues de lo contrario no cumplió como corresponde con la Mitzvá.

A pesar de que a través de tantas generaciones el Berit fue realizado por Mohalím, no médicos de profesión, los casos de complicaciones en la realización del Berit fueron muy aislados, demostrando ampliamente el conocimiento de estos en la materia. Más aún en nuestros días, que los Mohalím se reciben en academias especiales donde deben rendir numerosos exámenes teóricos y prácticos antes de iniciarse en esta delicada profesión.

Tradicionalmente el hombre debe circundar con exclusividad, pues así se aprende de la Torá: el circuncidado -varón- que efectúe la circuncisión.

En caso de que el padre del recién nacido sepa realizarlo, no debe ceder la Mitzvá a otra persona, pues ésta es su obligación.

Hay quienes recurren ante este evento tan trascendente a un médico, sin asegurarse que posea las condiciones necesarias que lo habiliten para ejercer como Mohel.

Analizémos si esta elección es correcta o no y que importancia tiene.

En primer término debemos conocer que es un Berit Milá, como se cumple con él y quién es apto para llevarlo a cabo.

Berit significa pacto; es decir que no se trata de una intervención quirúrgica con fines médicos o higiénicos, sino de un pacto con D”s mismo.

Un pacto se lleva a cabo generalmente para lograr un compromiso inquebrantable, en el cual se está asumiendo la responsabilidad de cumplir con las condiciones del mismo ante cualquier circunstancia; y aunque llegue una situación en la cual no quiera seguir con dicha relación, el pacto lo obliga a continuar.

En el caso de un pacto entre el judío y D”s, el objetivo es darle al ser humano una fuerza especial para poder superar todas las dificultades que se interponen en su camino, impidiéndole el cumplimiento pleno de sus responsabilidades para con D”s.

Es obvio que no tendríamos la mínima idéa de cómo lograr un pacto con D”s; pues como podríamos nosotros con nuestra mente limitada comprender algo de una magnitud tan grande, como el hacer un pacto con D”s que es espiritual infinito y Todopoderoso; además a quién se le ocurriría que fuera posible semejante relación.

Fue necesario que D”s mismo nos lo dijera y transmitiera su deséo de que nuestra relación con El se selle por medio de un pacto y que la manera de lograrlo y manifestarlo sea por intermedio del Berit Mila.

Como el niño a los 8 días de vida es incapaz de realizar éste pacto con D”s por sus propios medios, el padre se lo hace por él como apoderado. En caso de que el padre no este en condiciones de efectuar el Berit personalmente designa un Mohel para tal efecto.

Para realizar un Berit Milá adecuadamente es necesario conocer y respetar todas las leyes religiosas correspondientes a su ejecución en especial. Además es condición imprescindible ser fiel observador de las Mitzvot de la Tora; pues sería contradictorio y poco serio que una persona que en su vida privada no respeta plenamente la voluntad del Creador e iniciador de este pacto, sea capaz de representar e introducir a un niño en el mismo ante D”s; y por sobre todo que no es posible ni tiene sentido llevarlo a cabo por medio de un acto que viola la esencia del mismo en la forma de realizarlo, y mas aún en éste pacto con D”s no lograríamos su cometido si hacemos caso omiso a las indicaciones específicas que El mismo nos ordenó.

Conversando con unos papás sobre el tema, se excusaron diciendo que si ellos no son observantes, que importancia tenía si el Mohel lo es o no.

Les respondí que aunque a ellos hoy no les interesara, cómo saben que a su hijo no le va a importar. Cuando el niño crezca pueden suceder dos cosas; que no le interese quien y como se le haya realizado el Berit o que sí le importe. En el primer caso no perdieron nada si el Berit fue efectuado por un Mohel casher; pero si a él le llegara a interesar, como le van a responder la pregunta o el reclamo de porque no me lo hicieron con quien y como corresponde. Es decir si son realmente liberales, deben optar por un Mohel verdadero para no privar a vuestro hijo de un Berit Mila autentico, obligándolo a conformarse con una imitación.

Otro análisis para tomar en cuenta es el derecho de los padres para cortar y hacer sufrir a su propio hijo.

La justificación en este caso es que se está cumpliendo con un precepto Divino; el cual es válido siempre que el Berit se realice de acuerdo a las leyes del mismo; pues en el momento que se altera el proceso de éste, deja automáticamente de ser un acto pedído por D”s para convertirse en una iniciativa propia de los padres, volviendo el cuestionamiento del derecho de realizarlo sin ningún tipo de consentimientos.

Anestésicos
A través de todas las generaciones el Berit en bebés recién nacidos fue practicado sin anestésicos, pues es escasa la transmisión dolorosa en el niño (ver, dolor 8)-.

Aun médicamente no se recomienda la utilización masiva de anestésicos en la circuncisión de recién nacidos, salvo en casos determinados o eventualmente anestésicos de superficie, pues dada la importante absorción de la mucosa de estos pequeños podría implicar ciertos riesgos.

En niños de 3 a 6 meses en adelante así como en adultos, se utilizan anestésicos adecuados a la edad correspondiente.

Circuncidado de nacimiento (Nolad Mahul)
Según el Talmud y demás escritos existieron algunos personajes que nacieron totalmente circuncidados o sin prepucio y ellos fueron: Adam- el primer hombre-, Shet -hijo de Adam-, Noah -Noé-, Shem -hijo de Noah y padre de la raza semíta-, Iaakob, Ioséf, Moisés, Samuél el profeta, el Rey David, el Profeta Jeremías, el Rey Zerubabel, Iob (Job). Aunque los nombrados fueron figuras trascendentes para nuestra historia, el hecho de nacer sin prepucio no implica necesariamente una señal especial.

Se denomina circuncidado, exclusivamente al niño que carece totalmente de prepucio, presentando todo el glande descubierto, aún con el miembro retraído.

Toda piel que cubriera el glande aunque fuera parcialmente se considera prepucio y debe quitarse. En el caso que realmente no tiene prepucio hay que quitarle una pequeña gota de sangre -Hatafát Dam Berit- para cumplir con la Mitzvá.

En nuestros días prácticamente no se encuentran casos de niños circuncidados completamente.

Hatafát Dam Berit (extracción de sangre II)

Además de la Hatafá -extracción- necesaria en el momento del Berit Milá existen otros casos de Hatafá especiales.

El segundo de los casos que requiere Dam Berit es cuando el niño nace circuncidado, totalmente sin prepucio; la misma consiste en tomar una gota mínima de sangre de la piel que se encuentra inmediatamente detrás del glande “Atará” mediante una pequeña raspadura indolora que no requiere bendiciones; lo cual si coincidiera con el 8° día en Shabat, no esta permitido realizarla. Este Dam Berit se considera el Berit Milá de dicho niño.

En el caso que el niño nació con alguna malformación en el pene como una hipospadia, o algún problema físico, se debe consultar con el Mohel los pasos a seguir para confirmar la posible realización del Berit o su eventual aplazamiento temporario o definitivo.

Otros de los casos que exigen Dam Berit son: cuando el niño es circuncidado por un gentil o un judío no observante de la Torá y los Mitzvot. También cuando le fue efectuado el Berit antes de cumplir los 8 días, o de noche; o cuando se realiza con instrumental inadecuado o no autorizado por un rabinato competente; en estos últimos casos, aunque la circuncisión haya sido correctamente realizada es imprescindible tomar el Dam Berit por manos de un judío observante, para que se considere que el niño cumplió con la Mitzvá de Berit Milá.

Otro caso muy particular, es cuando un gentil que se convierte al Judaísmo ya tiene la circuncisión realizada por alguna de las personas no adecuadas, es necesario extraerle Dam Berit..

Ceremonia del Berit Milá
Realmente la ceremonia difiere de acuerdo a las costumbres que fueron tomando los Judíos en la región geográfica donde habitaban. Pero básicamente podemos citar las dos corrientes más importantes de los Sefaradím y Askenazím.

Vale aclarar que éstas no son imprescindibles en la realización de Berit.

Entre las comunidades Sefaradím más observantes, la noche anterior al Berit, se reúnen en la casa del bebé 10 hombres y pronuncian unos párrafos de Zóhar como una Shemirá- protección para el bebé, pues es una Mitzvá tan importante que requiere tal cuidado para evitar algún eventual impedimento en su realización. Se acostumbra a servir entre los presentes algunas masas y bebidas, y también se entonan cánticos alusívos.

Entre los Azkenazím se invita un grupo de niños a la casa del bebé, donde luego de recitar todos juntos el Shemá Israel se les convidan algunas golosinas.

Ya en el día del Berit se acostumbra -no imprescindiblemente- que haya 10 personas, una Madrina, un Padrino, un Sandak, Talit para cada participante masculino activo, una copa de vino Casher o cerveza, y perfume; en algunas comunidades encienden velas, y entonan canciones alusivas; se preparan 2 sillas, una para el Sandak y otra para Eliahu Hanabí.

Todo lo nombrado, es de acuerdo a la variedad de costumbres, no habiendo requerimiento mínimo, ni en la cantidad de presentes, ni en el resto de las participaciones.

El hecho de que se realice ante 10 personas, responde a que tal número es considerado una congregación o comunidad y es válido como testimonio importante de la realización del Berit. La madrina y el padrino, en hebreo Shusbinín, son el cortejo del bebé, a quien acompañan a cumplir con la Mitzvá. En idish se denominan Kváterin y Kváter , que es en femenino y masculino respectivamente.

El Sandak, es el hombre que sostiene al bebé en el momento del Berit. Esta terminología compuesta, significa que es el principal testigo y defensor del bebé en el cumplimiento de la Mitzvá del Berit Milá.

Tanto el Sandak como el Mohel ejercen una influencia espiritual muy especial sobre el niño en el momento del Berit, por lo cual luego de los compromisos cercanos o familiares, se acostumbra a honrar a quien más digno sea para cumplir esta importante función.

La madrina traerá al niño al recinto donde se realizará el Berit y se lo entregará al padrino; éste al padre del bebé, quien recitará la bendición a D”s para ingresar a su hijo al pacto de Abraham Avínu .-.Lehajniso Bibritó Shel Abraham Avínu- para luego cederlo al Sandak.

Por otra parte el Sandak se considera como el Cohen Gadól -Gran Sacerdote- que acercaba el incienso en el Gran Templo de Jerusalem en el sagrado día de Iom Kipur, sobre quién recaen grandes bendiciones.

Se preparan 2 sillas; en una se sienta el Sandak y en la otra Eliahu Hanabí -el profeta Elías. Este personaje a quien le damos lugar en el Berit pero no es visible, es el ángel del Berit, quien vivió en los tiempos de la salida de Egipto bajo el nombre de Pinjás, Hijo de Elazar, nieto de Aharón -hermano de Moisés-; y se caracterizó en su larga vida, hasta los tiempos del rey Hajháb y la reina Izébel, por ser un gran Profeta de D”s; pero más que eso por el dolor y sufrimiento que sentía cuando los Judíos se alejaban de la Torá y sus mandamientos, lo que lo llevaba a acusar a sus hermanos ante D”s, como varias veces lo expresó: “D”s, Los hijos de Israel abandonaron Tu pacto”; por eso D”s le prometió y le sentenció en defensa de los Judíos, que no se realizará ningún Berit hasta que Eliahu, el profeta, este presente. Además para que Eliahu Hanabí no tenga reparos por si los asistentes no son observantes de la Torá, D”s perdona los pecados de todos los presentes como en Iom Kipur, antes de la llegada del profeta Eliahu, requiriendo solamente un gesto mínimo de superación o acercamiento a la Torá o buenas cualidades por parte de los invitados.

En el momento del Berit que está Eliahu Hanabí, es una circunstancia muy especial para elevar plegarias o pedidos privados o generales, por ser uno de los momentos de máxima voluntad y elevación espiritual de todo el Judaísmo.

Una vez que se sitúa al niño en manos del Sandak, el Mohel recita la correspondiente bendición -…Al HaMilá…- y luego circuncída al pequeño.

Ya concluido el Berit, el Mohel o alguno de los invitados ilustres recita la bendición del vino o cerveza, luego de la cual se pronuncia por 1° vez el nombre del niño en hebreo, se pide a D”s que preserve a este niño junto a sus padres para una larga vida llena de alegría y felicidad, se recuerdan los orígenes del pacto y su continuidad eterna, se pide que D”s bendiga al niño y lo engrandezca y que así como se introdujo en este Pacto, también lo haga en el estudio de la Torá, en sus preceptos, su Bar Mitzvá, en la Jupá y en las buenas acciones. Luego se realiza una bendición para la recuperación física del niño circuncidado y su madre y los participantes beben de la copa de vino.

Sea la voluntad del Eterno que por el mérito de la Mitzvá de Berit Milá, reúna a todo su
pueblo con la llegada del Mashiaj. AMEN.

Referencias (Figuran entre corchetas)
1. Génesis 17 versículos 7,8 …Y perpetuaré mi pacto entre mí , entre ti y tu descendencia como pacto eterno, de ser para ustedes el D”s Todopoderoso. Y te daré a ti y a tus descendientes la tierra de Kenáan como herencia etrena…

2. Nombres 4 – vers. 24, 25, 26. Mientras viajaba desde Midián a Egipto, para cumplir con el precepto de salvar a los judíos de la esclavitud, le nace un hijo, al que no circuncidó inmediatamente, cuando le correspondía. Por lo cuál corrió peligro de muerte, hasta que su esposa Tzipora le efectúo el Berit Milá .

3. Waszak SJ. Obstest.Gynecol 51: 499

4. Warner E & Strashin E. Can Med. Assoc. J. 125:967

5. Editorial Br. Med. J. 1:1163

6. Burger R. & Guthrie TH. Pediatrics 54:362, Kaplan GW. Curr. Prob Pediatr, 7 (5), Ko Chen M & Mccurdy S, Am J Dis Child 134:484; Persky L & Dekernion J, Cancer J Clin 35 (5):258; Rogus J. Urol 138:861.

7. Miller Rl & Snyder DL; AM. Obstet. Gynecol 65:1

8. American Academy of Pediatrics; Task Force on Circumcision. Piadiatrics 84:388; Mc. Cance DJ, et al, Int. J Cancer 37:55

9. Burger R. & Guthrie TH, Pediatrics 54:362. Pridan H & Lilienfeld AM, Isr J Med Sci 7:1465. Hochman A, et. al, Br J Cancer 9:358; Smith Fr, American; Am. J. Obstet. Gynecol 41:424

10. American Academy of Pediatrics, Task Force on Circumcision Piadiatrics 84:388

11. Apt A, Acta . Med. Scand 178:493; Ravich A, J Urol 48:298

12. American Academy of Pediatrics, Pediatrics 56:610; Kaplan GW, Curr Prob Pediatr, 7(5)

13. Taylor Pk & .Rodin P, Br. J. Vener Dis 51:274, American Academy of Pediatrics, Task Force on Circumcision. Piadiatrics 84:388.

14. Spach Dh., et al, JAMA 267:679, 1992; Wiswell

15. Med. Y Jud. Pg. 239:14

16. Speert H, Obstet Gynecol 2:164, Miller RL & Snyder DL, Am J Obstet. Gynecol 65:1, Shulman J, et al, Am. J Dis. Child 107:149, Gee WF & Ansell JS Pediatrics 58:824, Cleary TG & Kohl S, Pediatrics 64: 301

17. Kochen M & Mc Curdy S, Am J Dis. Child, Warner & Strashin 134:484,King LR, J; E , Can Med Assoc J 125:967

18. Urol 128:1135

19. Wiswell TE, Pediatrics

Segun tomado de, http://www.jabad.org.ar/mohel/ el viernes, 15 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 15, 2014 in Uncategorized

 

Los Tefilín y su Significado

Los Tefilín y su significado
(extraído de Jabad.org)

Tefilín es una de las más importantes mitzvot (preceptos) de la Torá. Ha sido observada y atesorada por miles de años, hasta nuestros días. La Torá lo menciona más de una vez, pero más explícitamente en Deuteronomio 6:8 “Los atarás como señal sobre tu brazo, y serán un recordatorio entre tus ojos”.
Tefilín consiste de dos pequeñas cajas de cuero unidas a correas de cuero. Cada una de las dos cajas contiene cuatro secciones de la Torá escritas en pergamino. Esos pasajes son:

a) El Shemá (Deuteronomio 6:4-9) —que proclama la Unicidad del Único Di-s.
b) Vehaia (Deuteronomio 11:13-21) —que expresa la promesa de Di-s de que nos recompensará si seguimos observando los preceptos de la Torá, y nos advierte de la retribución por desobedecerlos.
c) Kadesh (Éxodo 13:1-10) —el deber del pueblo judío de recordar siempre la redención de la servidumbre egipcia.

d) Vehaia (Éxodo 13:11-16) —la obligación de todo judío de informar de esto a sus hijos.

Una de las cajas (“el tefilín del brazo”) es colocada sobre el brazo izquierdo para que esté frente al corazón —el lugar de las emociones, y la correa de cuero es envuelta alrededor de la mano izquierda, y alrededor del dedo medio de esa mano. La otra caja (el “tefilín de la cabeza”) es puesto sobre la cabeza, por encima de la frente, así reposa sobre el cerebro. De esta manera nuestra atención es dirigida a la cabeza, el corazón y la mano. Esto nos enseña a dedicarnos al servicio a Di-s en todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. También nos enseña a no ser gobernados únicamente por los impulsos del corazón, no sea que esto nos lleve al error y la trasgresión. Ni a ser gobernados solamente por la razón, pues esto puede llevar al crudo materialismo.
Al ser puesto en el brazo opuesto al corazón y sobre la cabeza, los tefilín significan la sumisión de la mente, corazón y acciones al Todopoderoso, como así también el gobierno del intelecto sobre las emociones.

Un principio fundamental de la filosofía Jasídica de Jabad es que el intelecto debe controlar las emociones. Desgraciadamente, existe un cisma entre la mente y el corazón. Además, a menudo las emociones controlan la mente, y el intelecto es utilizado simplemente para proveer justificativos, racionalizaciones y excusas para esa existencia “centrada en lo instintivo-emocional”. La mitzvá de tefilín y su práctica facilita el logro por parte del individuo de la unidad de la mente y el corazón, el intelecto y la emoción.

La mayoría de los lamentos, penas y dolores de la vida pueden ser evitados si nosotros aprendemos esta importante lección —la aplicación de la mente y el corazón a nuestros problemas de todos los días. Aparte, tal completo balance constituye el primer paso en el camino de la auto-seguridad, coraje, esperanza y paz interior; esos eternamente preciosos valores del alma que el judío debe desarrollar, para servir mejor a Di-s y a la humanidad. Los tefilín cultivan esas benditas características, si son observados con un espíritu de verdadera reverencia.

En muchas comunidades es costumbre recitar el siguiente pasaje de Hosea (2:21-22) mientras se envuelve la correa de cuero alrededor del dedo medio de la mano izquierda:

“Y me eres desposada para siempre; y yo te desposaré con rectitud, y con justicia y con amorosa bondad, y con compasión. Y te desposaré con fidelidad y conocerás al Señor”. Estas palabras fueron dirigidas por todos los judíos a Di-s a través de Su profeta Hosea.

En estas palabras se nos ha dado una fórmula Divina —una receta ética —una guía segura para todo, sin embargo lo suficientemente comprensiva para satisfacer las aspiraciones más elevadas de los más piadosos: “Para conocer al Señor”, practicar la rectitud, la justicia, amorosa bondad, compasión y fidelidad. Y por este precioso don de este tesoro inapreciable, nosotros los judíos estamos verdaderamente agradecidos.

Cuan lamentable que tantos de nuestros “modernos” judíos tengan una actitud indiferente o negativa hacia esta bendita mitzvá. Rápidamente adhieren a los ideales escritos en los tefilín, pero fracasan en ver la necesidad de observar la “ceremonia”. Si sólo se dieran cuenta del inestimable valor para ellos mismos de esta práctica diaria. Es el ejercicio requerido para el desarrollo de la salud espiritual, de la misma manera que el ejercicio físico es requerido para la salud física. Comprender todo el significado de los tefilín es verlos como un gran privilegio.

Si hay algunos que en el pasado han abandonado los tefilín y ahora se dan cuenta de su error, y sin embargo vacilan en corregirlo por miedo a ser ridiculizados por sus familias y amigos, que reflexionen acerca de las palabras de Rabí Eleazar (Rokeaj) de Worms, Francia (alrededor del siglo 13): “Se un hombre en tu juventud, pero si eres derrotado en la lucha, retorna; retorna finalmente a Di-s, no importa cuan viejo seas”.

Rabí Iehudá Halevi (siglo 12) probablemente tenía en mente la lección de los tefilín cuando escribió: “La religión Divina (el judaísmo) no nos obliga a llevar una vida ascética, sino que nos guía por el camino intermedio, equidistante de los extremos de tanto o tan poco. Permite el libre juego de toda facultad dada por Di-s tanto del cuerpo como del alma, dentro de los límites constructivos diseñados por la Mano Divina. Pues ciertamente cuando nos dedicamos a una facultad en medida excesiva nos alejamos de otra, y esto perturba la armonía que debe permear todo nuestro ser…”.

Rabí Samson Rafael Hirsch (1800-1888; 5619-5681) un destacado rabino del siglo diecinueve, dijo de los tefilín: “Una verdad, para que de resultados, debe ser impresa en la mente y el corazón repetida y enfáticamente. Simplemente reconocer los principios esenciales de rectitud y amor no es suficiente para construir realmente tal vida… En adición entonces, las palabras y acciones simbólicas son necesarias así quedan fijadas indeleblemente en el alma, y preservadas de este modo para ustedes y para otros”.

Más recientemente, un distinguido rabino, Meier Jung (1859-1921; 5619-5681) dijo esto con respecto a los tefilín: “Este acto religioso llevado a cabo diariamente ha hecho más por preservar y fomentar la alta moralidad de nuestro pueblo que todos los libros de ética que han sido escritos. Lo mismo se puede decir de otras mitzvot, a pesar que algunas tienen una doble influencia, una directa, trabajando sobre el bienestar físico inmediato, la otra indirecta, formando el carácter al enseñar la restricción constructiva a través de la acción habitual”.

Tefilín y el Éxodo de Egipto

Ha sido señalado que los cuatro extractos de la Torá que se hallan en los tefilín comprenden el Shemá y el Vehaia, mientras que los otros dos tienen en su mayor parte una referencia exclusiva al Éxodo de Egipto. Algunos se pueden preguntar por qué al Éxodo se le ha asignado tan significativo honor de acompañar a los versículos que proclaman nuestro concepto de Di-s. He aquí la siguiente explicación:

No hay ninguna duda que para el pueblo judío el Éxodo debe ser un eterno e inolvidable “recuerdo”. Nuestros sabios han ido tan lejos como para incorporar las palabras “En recuerdo de la salida de Egipto” en el Kidush que pronunciamos en cada Shabat y Festividad. Además un análisis cuidadoso muestra claramente por qué le atribuyen tan singular significado.

El Éxodo debe ser recordado, es la historia de un pueblo esclavizado por cientos de años por una poderosa nación. QA pesar que estaban desarmados y superados ampliamente en número, ese esclavizado pueblo salió finalmente hacia la libertad sin tener que recurrir a la violencia. No solo fueron liberados, sino que su partida fue apurada por sus antiguos amos, ahora aterrorizados por que más plagas pudieran llegarles como justa retribución del Di-s de Israel.

Todos los registros históricos no muestran nada igual a este evento único. El caso de una redención milagrosa de todo un pueblo de más de dos millones de almas, cada uno de ellos testigo ocular de la protectora benevolencia de la Providencia Divina. Fue este evento el que convenció al pueblo judío, más allá de cualquier sombra de duda, de que su fe en el Di-s de sus antepasados estaba bien fundada. Fue el milagro del Éxodo el que dio un enfático significado a las palabras del Shemá: “Oye Israel, el Señor es Nuestro Di-s, el Señor es Uno”. Noten cuidadosamente como el primer mandamiento conecta los dos. “Yo soy el Señor tu Di-s, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre”.

Hechos-de importancia primaria

Dentro del espacio de un panfleto es imposible entrar en el significado esencial de tefilín. Esperamos sin embargo, que este corto tratado baste para mostrar que tefilín, al igual que todas las otras mitzvot, cuando es comprendido apropiadamente, hace un fuerte llamado a la razón y la conciencia.

Pero debido a que la capacidad de la razón varía en los individuos, y es limitada, combinado con el hecho de que algunos no tienen el tiempo o la inclinación para estudiar la Torá, los judíos observan las mitzvot primariamente porque son mandamientos de Di-s y no porque, y sólo cuando, apelan a la razón. Si la razón lo aprueba, mucho mejor, pero deben ser observadas porque Di-s nos las dio, y El seguramente sabe qué es lo mejor para nosotros.

Apliquemos un poco de sentido común a estas cosas, como a temas similares de la vida diaria. El punto se hará bastante claro. Imaginen a un niño que se rehúsa a obedecer a sus padres porque no ve ninguna buena razón para hacerlo en ese momento. Los padres pueden desaprobar tal actitud y hacer todo lo que está en su poder para corregirlo por el bien del niño. Con el transcurrir del tiempo, el niño así corregido apreciará cuán afortunado fue por haber sido beneficiado con tan inteligente guía de los padres a lo largo de esos años en los que aun era demasiado pequeño para depender de su propia y limitada comprensión.

Segun tomado de http://www.isej.com/#!vstc9=tefilín/vstc3=contenidos  el viernes, 15 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 15, 2014 in Uncategorized