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Monthly Archives: August 2014

LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION

LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SION

 

“Si alguna vez un texto pudo producir un odio masivo, es este….Este libro no es sino mentiras y difamación.”
Elie Wiesel, Ganador del Premio Nobel de la Paz

Los Protocolos de los Sabios de Sion es la publicación antisemita más famosa y ampliamente distribuida de la época contemporánea. Sus mentiras sobre los judíos, que han sido desacreditadas repetidamente, continúan circulando hoy en día, especialmente por Internet. Los individuos y grupos que han utilizado los Protocolos están unidos por un propósito común: diseminar el odio a los judíos.

Los Protocolos es totalmente una obra de ficción, escrita intencionalmente para culpar a los judíos de una variedad de males. Los que la distribuyen afirman que documenta una conspiración judía para dominar el mundo. Pero la conspiración y sus presuntos lideres, los Sabios de Sion, nunca existieron.

El origen de una mentira
En 1903, partes de Los Protocolos de los Sabios de Sion fueron publicadas por entregas en un diario ruso, Znamya (La Bandera). La versión de los Protocolos que ha perdurado y que ha sido traducida a docenas de idiomas, sin embargo, fue publicada por primera vez en 1905 en Rusia como apéndice al libro El Grande en el Pequeño: El Advenimiento del Anticristo y el Dominio de Satán en la Tierra, por el místico y escritor ruso Sergei Nilus.

Aunque el origen exacto de los Protocolos no se conoce, su intento fue presentar a los judíos como conspiradores contra el estado. En 24 capítulos, o protocolos – supuestamente las actas de las reuniones de los lideres judíos – los Protocolos “describen” los “planes secretos” de los judíos para dominar el mundo mediante la manipulación de la economía, el control de los medios de comunicación, y el fomento de los conflictos religiosos.

Después de la revolución rusa en 1917, emigrantes anticomunistas trajeron los Protocolos a Occidente. Poco después, ediciones circularon a través de Europa, los Estados Unidos, Sudamérica, y Japón. Una traducción árabe apareció por primera vez en los años veinte.

Comenzando en 1920, Henry Ford, el magnate de los automóviles, publicó en su diario, The Dearborn Independent, una serie de artículos basada en parte sobre los Protocolos. El libro El Judío Internacional, incluyendo esta serie, fue traducido a por lo menos 16 idiomas. Tanto Adolf Hitler como Joseph Goebbels, que fue mas tarde el ministro de propaganda nazi, elogiaron a Ford y El Judío Internacional.

El fraude revelado
En 1921 el diario de Londres, Times, presentó evidencia concluyente que los Protocolos eran un plagio tosco. El diario confirmó que los Protocolos habían sido copiados en gran parte de una sátira política francesa que no mencionaba a los judíos – El Dialogo en el Infierno entre Machiavelli and Montesquieu (1864). Otras investigaciones revelaron que un capítulo de Biarritz (1868), una novela escrita por el prusiano Hermann Goedsche, también “inspiró” los Protocolos.

La época nazi
Alfred Rosenberg, ideólogo del partido nazi, introdujo Hitler a losProtocolos al principio de los años veinte, cuando Hitler estaba desarrollando sus ideas. Hitler se refirió a los Protocolos en algunos de sus primeros discursos políticos, y durante su carera explotó el mito que los “judíos-bolcheviques” conspiraban para controlar el mundo.

Durante los años veintes y treintas, Los Protocolos de los Sabios de Sion jugó un papel importante en la propaganda nazi. El partido nazi publicó por lo menos 23 ediciones de los Protocolos entre 1919 y 1939. Siguiendo la toma del poder por los nazis en 1933, algunas escuelas usaron los Protocolos para indoctrinar a los estudiantes.

El fraude revelado
En 1935, un tribunal suizo multó a dos lideres nazis por circular una edición alemana de los Protocolos en Berne, Suiza. El presidente del tribunal declaró durante el proceso que losProtocolos eran “difamatorios”, “falsificaciones obvias”, y “tonterías ridículas”.

El Senado de los Estados Unidos emitió un informe en 1964 declarando que los Protocolos eran “fabricados.” El Senado califico a los contenidos de los Protocolos de “galimatías” y criticó a los que diseminaban los Protocolos por usar la misma técnica de propaganda que Hitler.

En 1993, un tribunal ruso dictaminó que Pamyat, una organización nacionalista de extrema derecha, había cometido una acto antisemita al publicar los Protocolos.

A pesar de estas revelaciones repetidas de los Protocolos como estafa, sigue siendo el texto antisemita más influyente de los últimos cien años, y continúa atrayendo a una variedad de individuos y grupos antisemitas.

Los Protocolos hoy en día
Según el “Informe sobre el Antisemitismo Mundial” emitido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en 2004, la intención inequívoca de los Protocolos es de incitar el odio hacia los judíos e Israel.

En los Estados Unidos y Europa, neonazis, partidarios de la supremacía de la raza blanca, y los que niegan la existencia del holocausto promocionan y circulan los Protocolos. Libros basados sobre los Protocolos se encuentran en todo el mundo, hasta en países con pocos judíos como Japón.

Muchos libros de texto escolares por todo el mundo árabe e islámico presentan los Protocolos como hechos ciertos. Innumerables discursos políticos, editoriales, y hasta dibujos animados se derivan de los Protocolos. En 2002, la televisión estatal de Egipto trasmitió una miniserie basada sobre losProtocolos, un evento condenado por el departamento de estado de los Estado Unidos. Hamas, la organización palestina, se apoya en parte sobre los Protocolos para justificar sus actos de terrorismo contra civiles israelíes.

El Internet ha aumentado dramáticamente el acceso a losProtocolos. Aunque muchos sitios de la red desenmascaran losProtocolos como una estafa, el Internet facilita el uso de losProtocolos para diseminar el odio a los judíos. Hoy, una búsqueda típica de Internet produce varios cientos de miles sitios que diseminan, venden o discuten los Protocolos o los exponen como un fraude.

Según tomado de, http://www.ushmm.org/wlc/en/article.php?ModuleId=10007418  el jueves, 14 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 14, 2014 in Uncategorized

 

Churchill and the Jews

Churchill and the Jews
One of his finest hours.
by Amy K. Rosenthal

 

Churchill and the Jews
Sir Martin Gilbert is a renowned British historian, as well as Winston Churchill’s official biographer. He is the author of 72 books, including many devoted to Israeli and Jewish history, among them The Holocaust: A History of the Jews of Europe During the Second World War, Israel: A History and Kristallnacht: Prelude to Destruction.

His latest book, Churchill and the Jews: A Lifelong Friendship, provides a road map of the statesman’s intricate relationship with Jewish personalities and issues during his lifetime. It also unites Gilbert’s two primary interests – Churchill and the Jewish people.

Although operating in a cultural milieu in which anti-Semitism was rampant among Europe’s ruling elites, Gilbert demonstrates how Churchill differed greatly from his peers, who were critical of Jews and Zionism, and scoffed at even the remotest suggestion of a homeland for the Jewish people in Palestine. Indeed, Churchill had close familial ties with prominent British and European Jews, and once remarked that the Jewish people were “the most formidable and most remarkable race which has appeared in the world.”
World Jewish Digest recently spoke with Gilbert about Churchill’s diplomatic role in the establishment of a Jewish state, his unflinching support for the Zionist enterprise and his legacy, which resounds even today.
World Jewish Digest (WJD): Could you briefly explain the ways in which Churchill advocated for a Jewish homeland in Palestine?

He truly believed the Zionists would make something special of Palestine.

Sir Martin Gilbert (SMG): His principal involvement began in 1921 when Prime Minister Lloyd George appointed him as colonial secretary with special responsibility for working out the rules and regulations of the Palestine mandate with regard to the Jewish national homeland. The first [notable] decision he made was to give the Zionists…monopoly power to modernize the country – to harness the waters of the Jordan and Yarkon rivers for electrical power, which not only would create employment for both Jews and Arabs, but also enable the Jews to begin to plan for substantial urban and rural development in Palestine. Although Churchill’s decision led to fierce anti-Semitic outbursts against him in the British House of Commons, he unfailingly maintained it because he truly believed the Zionists would make something special of Palestine. He stressed over and over that it was the British government’s duty, and to a certain extent the British taxpayer’s obligation, to make sure that the Jews could build up the industrial potential of Palestine.
JD: What factors, in your opinion, convinced Churchill that ‘the Zionists would make something special of Palestine’?
SMG: There are a couple of reasons. First, he had this very short but very intense period where he was a member of parliament for Manchester Northwest in 1904. During that time, he was deeply impressed by the ethical and communal standards of its Jewish community. Second, his admiration for the Jews was reinforced during his 1921 trip to Palestine. There was this episode, which I found in the archives of Rishon Le-Zion [an early Jewish settlement], related to Churchill’s visit. A debate had gone on before his arrival between the old-timers and the newcomers. The old-timers said, ‘Look, we’ve got an opportunity. The British minister is coming. Let’s tell him all our problems – the fact that the Arabs are attacking us, that the weather isn’t good, etc.’ But the newcomers said, ‘No, not at all. Let’s show him instead what we’re capable of doing,’ which is exactly what they did. Churchill again was deeply impressed. In fact, the first thing he tells parliament when he gets back to London is that he’s seen these people and their enthusiasm, and states unequivocally, ‘I defy anybody to say that [they] should be at the mercy of Arab attacks from outside.’
Given that he had seen the idealism of Zionism firsthand, he believed the British government was right to commit itself to a Jewish national homeland and he argued strongly for it. His 1922 White Paper, [the parliamentary paper enunciating the British government’s policy], that stated that ‘the Jews are in Palestine of a right; not on sufferance,’ was eventually passed by the House of Commons and the League of Nations. This led to the immigration into Palestine of 300,000 Jews.
WJD: Why did Zionism attract Churchill’s personal sympathy?
SMG: First of all, Churchill, like many of his contemporaries, was deeply versed in the Bible, but unlike many of his contemporaries, the biblical stories were not simply something he had read and vaguely remembered. They were something he had read, remembered and, if you like, dramatized. For him, God’s promise to the Jews was something that had really taken place and which he could recite at any time.
In my book…I give some excerpts from his 1931 article in the Sunday Chronicle about Moses, which takes issue with people who say that Moses was only an allegorical figure. Churchill said, ‘No, not at all. This is reality and [his identity and leadership were] a genuine historical event.’ But what had excited him about the Moses story was, on the one hand, the Jewish destiny — God’s promise to the Jews — and, on the other, Jewish ethics.

“On that system and by that faith there has been built out of the wreck of the Roman Empire the whole of our existing civilization.”

There’s an extraordinary passage by Churchill with reference to the latter in a speech he gave in Jerusalem in 1921, which dumbfounds me every time I read it. He said, ‘We owe to the Jews in the Christian revelation a system of ethics, which, even if it were entirely separated from the supernatural, would be incomparably the most precious possession of mankind, worth in fact the fruits of all other wisdom and learning put together. On that system and by that faith there has been built out of the wreck of the Roman Empire the whole of our existing civilization.’ That’s an extraordinary thing to say, especially in public.
In addition, I cannot stress enough the importance of the few days Churchill spent throughout Palestine in 1921. The contrast between the extraordinary negative points of view put forth by the Palestinian Arabs and the equally positive ones put forth by the Zionists struck him enormously. Churchill didn’t like negativism and he couldn’t comprehend why the Palestinian Arabs were being so negative. It’s quite curious. If you have a look at what the Palestinian Arabs told him, you’ll find that three or four are actually in the Hamas Charter today, such as the world Jewish conspiracy and so on and so forth. That said, the Palestinian Arabs just made a bad impression on him and subsequently, he became very negative toward them; in modern terms, almost racist. When Churchill spoke to the Palestinian Arabs, he actually said to them, ‘You’ve got to help the Zionists. They’re people of quality and inasmuch as they’ll succeed, you’ll succeed. Without them you won’t succeed.’
WJD: Why did Churchill, unlike other British government officials during his day, refuse to make concessions to Arab states or to promote policies that favored the Arabs at the expense of the Jews?
SMG: Churchill didn’t like bullying or appeasement from weakness or fear. In the 1930’s, he was totally against the British government’s policy of appeasement toward both Germany and the Arab states. In fact, Neville Chamberlain and his government and cabinet committees were very fearful of the Arabs, saying, ‘Look, the Saudis are against us. The Muslims in India are against us. The Egyptians, who had just become independent in 1936, are against us.’ This led Chamberlain to make the appalling statement: ‘If we must offend one side, then let’s offend the Jews rather than the Arabs.’ Now, Churchill couldn’t accept that. In his speech against the 1939 White Paper, which restricted Jewish immigration and ended effectively Jewish land purchase in Palestine, he responded by saying, ‘We’re groveling to these people because they’re threatening us, but we’ve given our pledge to the Jews. How will they react? How will Hitler react if we renege on our pledge to the Jews? What value will there be in our commitments if we don’t honor this one?’
WJD: This was a great sign of moral clarity on Churchill’s behalf…
SMG: Yes, I think so, but you must understand that in 1939, these Arab countries, led by Saudi Arabia as they are now in a curious way, were putting tremendous pressure on the British government.
WJD: Did you discover anything while researching Churchill & the Jews that surprised even you?
SMG: I think the thing that blew me away was when the Conservative [party] leadership in May 1940 was discussing who would succeed Neville Chamberlain in a time when the war in Europe was at a climax and Britain was in great danger. I found in the papers of the leading conservative Sir Samuel Hoare a slip of paper that listed the reasons why Churchill would not make a suitable prime minister. One of them was his ‘pro-Zionist stance on Jewish land purchase.’ The idea that this should be a reason for him not becoming prime minister of Britain, at a time when Britain needed, if you like, someone of his obvious qualities, is truly unbelievable.
WJD: The State of Israel will celebrate its 60th anniversary this year. As a historian, what, if anything, would you like to stress about its first six decades?
SMG: Israel is a young state and young states have to think initially in terms of survival. Look, 60 years after the foundation of the United States, it was still fighting a war with Britain. Sixty years constitute a short time, particularly for a country like Israel, which has neighbors and enemies who are not giving it much of a chance. That said, I think another very difficult problem for Israel, which is something that doesn’t generally affect newer states, is the occupation since 1967. One wouldn’t wish being an occupying power on anybody. It happened by accident. Israel was not seeking to be the ruler. It happened and this means that it’s a burden.
WJD: In your opinion, is Israel in need of a Churchill at present?
SMG: I hope Israel has the leaders today that it needs. I think that’s all you can say. You just have to hope and pray that the ones they’ve got are the right ones.
WJD: There have been numerous books since 9/11 that equate the battle against radical Islam as similar to that against Nazism. Do you think Churchill would draw the same parallel if he were alive today?

You mustn’t give up if you believe in something strongly, especially if you see that something as contributing toward the well-being of mankind.

SMG: What they have in common, for whatever reason, is that both of them have decided that the most effective demon is the Jew. All I can say is that Churchill was a persistent opponent of anti-Semitism. In addition, he didn’t feel that religion should be militant. Churchill had seen what we today call militant Islam in its worst form. As a soldier on the Pakistan-Afghan border in 1897, he had seen the most terrible things, which had been carried out by Muslim fanatics in that area. He had that experience.
WJD: As Churchill’s official biographer, what do you consider to be his principal legacy?
SMG: His personal legacy was that you have to try to overcome and get past setbacks and rejections. In other words, you mustn’t give up if you believe in something strongly, especially if you see that something as contributing toward the well-being of mankind.
WJD: What, according to you, is the foremost message that Jews and non-Jews should draw from your book Churchill and the Jews?
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SMG: Jews should draw a lesson that they do have some friends, but that the friends they have can often be in deep trouble for being their friends. For non- Jews, I think the lesson is that Zionism is not racism. Zionism is not some aberration; nor is it neo-colonialism. Churchill, who wasn’t a soft, starry-eyed person but a man with a fine head on his shoulders, understood this.

Segun tomado de, http://www.aish.com/ci/a/48961901.html?s=rab el martes, 12 de agosto de 2014.

 
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Posted by on August 12, 2014 in Uncategorized

 

The history of the Jewish Temple in Jerusalem

The history of the Jewish Temple in Jerusalem
King Solomon built the first Temple in the 10th century BCE, on a site whose sanctity went back eons before that.
By David B. Green | Aug. 11, 2014 | 12:42 PM

Depiction of the Temple Menorah (IAA)

Depiction of the Temple Menorah (IAA)
An incised depiction of the Temple Menorah, found at the site of the Temple in the Old City of Jerusalem. Photo by Israel Antiquities Authority

 

Since at least July 2000, when U.S.-sponsored peace talks at Camp David, Maryland, collapsed, soon to be followed by what became known as the Second Intifada, the very existence of an Israelite temple in ancient Jerusalem has been a point of contention between Palestinians and Israelis. This is ironic, since the principal reason that the place Jews call the “Temple Mount” and Muslims call the “Haram al-Sharif” (“Noble Sanctuary”) is supremely holy to Judaism, Islam and Christianity too is that it is where both the First and the Second Temples stood.

The New Testament tells of several important episodes in the life of Jesus that took place in the precinct of the Second Temple, and the Koran and other Muslim texts refer to the Temple specifically and to the great holiness of the mount on which it stood. It is the very spot from which the Prophet Muhammad is said to have begun his Night Journey to Heaven, in the 7th century.

Holy site going back thousands of years

The First Temple was built in the 10th century B.C.E. by King Solomon, according to the Hebrew Bible (1 Kings 5-9). But the sanctity of the site goes back hundreds and possibly thousands of years before that.

The land on which Solomon built the temple had been acquired by King David, Solomon’s father, who thought to build a grand temple himself. But the Lord, according to the biblical story, rejected David’s ambition because of the king’s sins and the job passed to the son.

The land David chose, a threshing floor, was associated with Moriah, where the patriarch Abraham brought his son Isaac for sacrifice (Genesis 22:14). (In the Bible, the mount is also referred to as “Zion,” a name that eventually came to encompass the entire Land of Israel.) That too is a tradition shared by the three great monotheistic religions. Other than that, and a few other minor references to the site in the Bible, however, there is no obvious explanation why Solomon built his temple here.

What is clear is that the Temple was meant to be a permanent residence for the Ark of the Covenant (Aron Habrit), which held the stone tablets of the law Moses received on Mt. Sinai, and [which traveled with the Israelites during their journey through the desert.

‘Feeding’ the god

Temples were standard institutions in the Ancient Near East, and until the construction of Solomon’s Temple, it was normal, even among the Hebrews, for individual localities to have their own altar or sanctuary.

Among pagan peoples, the temple would be the home of their god, who would be represented in the form of an idol. Among the Israelites, the Temple was initially thought of as the literal residence of God, but God’s presence was intangible, at most a type of radiance called “kavod” in Hebrew.

As the conception of God changed from that of a neighborhood or national deity who had an address and needed to be placated, to being universal and omnipresent, the sanctuary evolved from being the place where God lived to being the place that the people visited so as to offer service to God, in the form of sacrifices. By the time of the final destruction of the Temple, the Jews, as they now could be called, no longer needed to “feed” God with physical sacrifices, but rather could serve him with prayer and obedience to his laws.

No direct evidence for Solomon’s Temple

The precise location of Solomon’s Temple — the First Temple — on the mount is not known, nor have any physical artifacts from it been unearthed by archaeologists, though there are numerous artifacts portending to its existence (see the pictures gallery). Even if remnants have been preserved below-ground, the fact that two Muslim shrines stand on the Temple Mount – the Dome of the Rock and Al-Aksa Mosque – means there is no possibility of Israeli archaeologists excavating there.

That being said, in 1999, the Waqf (the Muslim authority entrusted with the maintenance and functioning of the mount) began construction of an underground mosque in the southeastern corner of the Haram, adjacent to Al-Aksa. When Jewish archaeologists observed that the large quantities of soil and detritus extracted from the site were being dumped a little to the northeast of the Old City, in the Kidron Valley, they organized an ongoing project, called the Temple Mount Sifting Project, to go through the refuse systematically.

Large numbers of items that they date to the First Temple period have been found.

The Temple was meant to serve as a single facility for the United Monarchy, where sacrifices to God would take place, and where, in the Holy of Holies, an elaborate chamber in the innermost sanctum of the Temple, God’s presence was said to dwell. After the single monarchy split into the distinct kingdoms of Judah and Israel, which happened, according to the Bible, under Solomon’s son Rehoboam, there was again a duplication of temples, as new altars were erected in Israel, at Dan, in the north, and Bethel, in the south.

After Israel was conquered in about 720 B.C.E., and its 10 tribes driven into exile, Jerusalem again became the lone cultic center.

Solomon’s Temple sustained several attacks by foreign powers before finally, in 586 B.C.E., being totally destroyed by the army of Nebuchadnezzar, the Babylonian king. The residents of Judah were sent into a short-lived exile, in what is present-day Iraq.

With the fall of Babylon, the Persian emperor Cyrus the Great allowed the Jews to return to the Land of Israel, beginning in 538. A rebuilt temple was dedicated in 515 B.C.E. – a little-known precursor to the grand structure called Herod’s Temple.

‘Herod’s Temple’

That Second Temple was an expanded and significantly upgraded structure whose construction was led by the half-Jewish, half-Edumean Herod, the Roman-appointed king of Judea who died in 4 B.C.E. Finished in about 20 B.C.E., the extravagant edifice stood less than a century. The first Jewish Revolt began in 66 C.E. and in 70 C.E., the Roman general (later emperor) Titus looted the Temple and leveled it.

Following the destruction of the Second Temple during the First Revolt and the subsequent destruction of Jerusalem itself, accompanied by the exile of its inhabitants, during the Second Jewish Revolt, in 132-135, that Judaism made a sharp turn from being a temple-based cult that relied on daily sacrifices to its god. It became a mobile faith that revolved around law and prayer, and whose members soon spread out around the Mediterranean basin, and later to more distant points. The synagogue replaced the single Temple, but recalled the sanctuary by always being physically oriented in the direction of Jerusalem. Prayer took the place of animal sacrifices.

Jews still mourn the destruction of the Temple, principally on Tisha B’av (the Ninth of the month of Av), the date traditionally associated with the destruction of both the First and Second Temples, and other catastrophes that befell the people. But the Jewish longing for “Zion” evolved from being focused mainly on the loss of the ritual center of the Temple, to mourning over the loss of the land. It therefore made sense that the modern movement dedicated to reestablishment of a Jewish national home in the Land of Israel called itself “Zionism.” Yet there remains a significant stream within Orthodox Judaism that aspires to rebuild the Temple, in Jerusalem, and to return to an era when Jews worshipped through pilgrimage and sacrifices.

Segun tomada de http://www.haaretz.com/jewish-world/jewish-world-features/.premium-1.606550, el lunes 11 de agosto de 2014.

 
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Tu B’av: The Jewish Valentine’s Day that came from prehistory

Tu B’av: The Jewish Valentine’s Day that came from prehistory
Dying for the Golden Calf? Celebrating tribal intermarriage? Or, simply, marking the summer equinox? Whatever its origin, latter-day Zionists liked this holiday.
By Elon Gilad | Aug. 10, 2014 | 3:21 PM

Benjaminites seizing wives from Shiloh

Benjaminites seizing wives from Shiloh

“…and catch you every man his wife of the daughters of Shiloh, and go to the land of Benjamin.” John Everett Millais, 1847. Photo by Wikimedia Commons

Ein Hashofet archive

Women dancing in a vineyard in Kibbutz Ein HaShofet in 1944, celebrating the harvest, as has been done for thousands of years. Photo by Ein Hashofet archive.

 

On the 15th of the summer month of Av, under a full moon, young Jewish men and women dressed in white would go out and dance in the vineyards of ancient Judea.

That is practically all we know about this most ancient of holidays.

We know it because of a single passage in the Mishnah, quoting Simeon ben Gamliel: “No days were as good for Israel as the 15th of Av and the Day of Atonement, on which the sons of Jerusalem would go out in borrowed white clothes…and the girls of Jerusalem would go out and dance in the vineyards” (Ta’anit 10).

The question is why. There are a few clues.

There’s something about marriage

What was this dancing about? The sages of the Talmud were evidently somewhat puzzled by this, since the Talmud gives us six different answers.

According to Rabbi Judah bar Ilai, Samuel of Nehardea said that the holiday was an annual celebration of the day the prohibition was lifted on intermarriage among the 12 tribes, which is described in the story of the Daughters of Zelophehad, Numbers 36. Intermarriage among the ancient Israelite tribes was forbidden: “This is the thing which the LORD doth command concerning the daughters of Zelophehad…only to the family of the tribe of their father shall they marry: So shall not the inheritance of the children of Israel remove from tribe to trib.”

Rabbah bar Hana got more specific. He said that Rabbi Johanan bar Nappaha said the 15th of Av marks the end of a prohibition to marrying the daughters of the tribe of Benjamin, as described in the Book of Judges, no doubt due to the passage in that story that reads: “And see, and, behold, if the daughters of Shiloh come out to dance in dances, then come ye out of the vineyards, and catch you every man his wife of the daughters of Shiloh, and go to the land of Benjamin.” (21:21)

Forgiven for the Golden Calf

Then there’s the theory that Tu B’Av marks the day on which the generation sentenced to die in the desert for the sin of the Golden Calf stopped dying. This view was propounded by Rabbi Dimi bar Yossef, based on Rabbi Nachman.

According to a midrash found in the Jerusalem Talmud (Ta’anit 4) and other rabbinic texts people would die by the thousands on each Tisha B’Av, the 9th of the month. This created a logistical nightmare. To cope with burying the huge numbers of dead, Moses decreed that every person would dig his own grave, and sleep in it on the night of Tisha B’Av. The next day, survivors would just have to cover those that had died during the night.

According to this midrash, when on a certain Tisha B’Av no one died and the punishment seemed to have ended, Moses kept the people sleeping in their graves for another six days – until Tu B’Av, when the full moon indicated to the people that they hadn’t miscounted the days and that the punishment was truly over.

Pilgrimages and slaughter

A fourth theory was propounded by a Talmudist called Ulla, who said that Tu B’Av was an anniversary of a decision by King Hoshea, the last Israelite king, voiding the decree of King Jeroboam 50 years earlier that banned pilgrimage to the Temple in Jerusalem.

The fifth idea – quite the anachronism – is from Rabbi Matana, who said that Tu B’Av marks the day the Romans allowed the Jews to bury the thousands of people slaughtered in Beitar at the end of the Bar Kokhba Revolt. According to tradition, the city was taken by Roman soldiers on Tisha B’Av 135 CE and as punishment for the Jews’ insubordination, they wouldn’t let the Jews bury the dead for six days. God is said to have miraculously preserved the bodies from rotting during that time.

The last answer given by the Talmud, and most likely of the lot, is that of Rabbi Jacob Bar Acha. He postulates that Tu B’Av marks the Summer Equinox, the point of which the days start getting shorter and the dry season nears its end. According to Bar Acha, Rabbi Yissa said that Tu B’Av was the last day to chop down firewood for the Temple. This tradition – of celebrating the end of the wood-cutting season with song and dance – was still being observed by Syrian peasants in some towns in Syria in the 20th century.

Sun, worship and wine

If this is in fact the case, it seems that Tu B’Av predates Judaism itself, preserving an ancient form of sun worship, possibly coupled with an agricultural holiday celebrating the grape harvest that coincides with the Summer Equinox. We have no direct evidence for this ancient celebration.

Over the generations, Tu B’Av was a minor Jewish holiday. The only tradition that was preserved over the ages was omitting “Tachanun” – a somber part of the daily prayers omitted on other holiday and joyous days.

But come the 19th century, and especially in the 20th century, certain Zionist writers yearned for the rebirth of ancient Jewish and Canaanite traditions and holidays in the reborn Jewish State.

Tu B’Av, which at least in the Mishnah appears to be a celebration of youth, romance and dancing, seemed like a perfect candidate for revival.

The first Hebrew novelist, Prussian-born Abraham Mapu, wrote in his novel “Ayit Tzavua” (which has been translated as “Hypocrite Eagle”) about celebrating Tu B’Av on the coast of the Sea of Galilee. The poet Y. L. Gordon wrote a poem describing the celebration of Tu B’Av in the vineyards of Ein Gedi. The author A. L. Levinsky wrote, in a futuristic story taking place in Israel in the year 2040, about celebrations of Tu B’Av, and that’s just a few examples.

The Jews settling in Palestine marked the day spasmodically. On Tu B’Av 1925, an annual celebration of the youth in the Jezreel Valley kibbutzim was established, in the spirit of ancient times. But the concept fizzled very quickly. During the 1920s and 30s, parties took place on Tu B’Av in Tel Aviv, with the celebrants wearing white. The holiday didn’t gain traction. There were sporadic parties and events on Tu B’Av during the first four decades of the State of Israel, but they were rare.

Then come the 1990s and mad marketing: retailers, party promoters, restaurateurs, flower growers and chocolate manufacturers saw the light, and started promoting the “Jewish Valentine’s Day.” Their efforts have had only moderate success: the “real” Valentine’s Day is still far more popular. That said, the holiday seems to get more popular by the year, and why not. There’s nothing wrong with another day to celebrate love.

 

Segun tomado de, http://www.haaretz.com/jewish-world/jewish-world-features/.premium-1.609805 el lunes, 11 de agosto de 2014.

 
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El Día de Romper el Hacha

El Día de Romper el Hacha

Rabi  Shimon ben Gamliel dijo: No hubieron  mayores festivales para Israel que el 15 de Av y Iom Kipur

Talmud, Taanit 26b

El Talmud enumera varios acontecimientos alegres que ocurrieron en el 15 de Av:

1) Cesó el fallecimiento de la generación del Éxodo. Varios meses después de que liberaran al pueblo de Israel de la esclavitud egipcia, el incidente de los “espías” demostró la falta de preparación para la conquista de la tierra de Canaan y de desarrollarla como la “tierra santa.” Di-s decretó que la generación entera moriría en el desierto, y sus hijos entrarían a la tierra en su lugar (Números 13 y 14). Después de 40 años de vagar a través del desierto, finalmente terminaron de morir, y la nueva generación de judíos estaba lista para entrar en la tierra santa. Era el 15 de Av del año 2487 de la Creación (1274 AEC).

2) Las tribus de Israel fueron autorizadas a casarse entre si. Para asegurar la división ordenada de la tierra santa entre las doce tribus de Israel, ciertas restricciones habían sido impuestas a los matrimonios entre los miembros de dos diversas tribus. Una mujer que había heredado tierras tribales de su padre tenía prohibido casarse fuera de su tribu, para que sus hijos — miembros de la tribu de su padre – no hereden una tierra que originalmente pertenecía a otra tribu (Números 36). Esta ordenanza fue impuesta a la generación que conquistó y colonizo la tierra santa; cuando la restricción fue abolida, el 15 de Av, el acontecimiento fue considerado una causa de celebración y festividad.

3) La tribu de Benjamín fue permitida a retornar a la comunidad. El 15 de Av fue también el día en el que la tribu de Benjamín, que fue excomunicada por su comportamiento en el incidente de la “Concubina en Giba“, fue readmitida en la comunidad de Israel (Jueces 19-21; esto ocurrió durante el gobierno de Otniel ben Kenaz, que condujo al pueblo de Israel en los años 2533-2573 de la Creación (1228-1188 BCE)).

4) Hosea ben Eilah abre  los caminos a  Jerusalén. Después de la división de la tierra santa en dos reinos luego de la muerte de rey Salomón en el año 2964 de la Creación (797 BCE), Jeroboam ben Nebat, Rey del disidente reino norteño de Israel, instala barricadas para evitar que sus ciudadanos hagan el peregrinaje trianual al santo templo en Jerusalén, capital del reino meridional de Judea. Éstos finalmente fueron quitados 200 años más tarde por Hosea ben Eilah, el rey del reino norteño, en el 15 de Av, 3187 (574 BCE).

5) Se permitió enterrar a los muertos de Betar. La fortaleza de Betar era el último eslabón de la rebelión de Bar Kojba. Cuando Betar cayó el 9 de Av, de 3893 (el EC 133), mataron a Bar Kojba y a millares de judíos; los Romanos masacraron a los sobrevivientes de la batalla con gran crueldad e incluso no les permitirían enterraran a sus muertos. Cuando finalmente dieron entierro a los muertos de Betar el 15 de Av de 3908 (el CE 148), una bendición adicional (HaTov VehaMeitiv) fue agregada a la “bendición de después de  las comidas ” en conmemoración.

6) “El día de romperse el hacha.” Cuando el santo templo estaba en pie en Jerusalén, el corte anual de la leña para el altar era concluido el 15 de Av. Este acontecimiento era celebrado con banquetes y festejos (como es costumbre en la conclusión de una obra santa) e incluía la quiebra ceremonial de las hachas que dieron a  este día su nombre.

Estos acontecimientos pueden todos ser dignos de conmemoración y celebración; ¿pero cómo explican la asombrosa declaración de Rabi Shimon que “no había mayores festivales para Israel”? ¿De qué manera es el 15 de Av más importante que Pesaj día de nuestro éxodo de Egipto, o de Shavuot, el día que recibimos la Torá? ¡Rabi Shimon incluso coloca este día antes Iom Kipur!

Tiempo lunar

Para entender el significado del 15 de Av, debemos primero examinar el funcionamiento del calendario judío.

La característica básica de nuestro calendario es que sobre todo es un calendario lunar — un calendario en que los meses se fijan de acuerdo con las fases de la luna. El Zohar explica que el pueblo de Israel marca el tiempo con la luna porque somos la luna del mundo: como la luna, nos elevamos y caemos con las noches de la historia en épocas de crecimiento y desvalorización, tenemos momentos de  plenitud luminosa que se alternan con momentos de oscuridad y tinieblas. Y como la luna, cada regresión y derrota es un preludio a otro renacimiento, otra renovación.

En algún punto de su circuito de 29.5 días sobre la tierra (el punto en el cual está más cerca del sol) la luna “desaparece” del cielo nocturno. La noche en la cual la luna es visible por primera vez al observador terrenal después de su ocultación marca el comienzo de un nuevo mes en el calendario judío. Por las dos próximas semanas, el mes judío crece con la luna, alcanzando su ápice en su décimo quinta noche — la noche de Luna Llena. Entonces siguen dos semanas de luna decreciente, hasta la noche en que la luna queda totalmente opaca y el mes llega a su cierre. El renacimiento de la luna, 29 o 30 noches después de su nacimiento anterior, augura a la luna, en el mes próximo: un nuevo ascenso a la plenitud, seguida de otra pendiente al ocaso, seguida de otro renacimiento.

Por consiguiente, el décimo quinto día del mes judío marca el punto más alto de lo que ese mes contribuye a la vida judía. Por ejemplo: Nisan es el mes de la salvación, y fue el primero de Nisan que el proceso de liberación de Egipto comenzó; pero los resultados de este proceso fueron completados el 15 de Nisan, con el éxodo de Egipto. Por eso celebramos la festividad de Pesaj el 15 de Nisan y que experimentamos el regalo divino de la libertad con las observancias del seder.

Otro ejemplo es el mes de Tishrei. En el Primero de Tishrei (Rosh Hashana) coronamos Di-s como rey del universo, renovamos el propósito de la Creación, evocando en Di-s el deseo de continuar creándola y manteniéndola.

Pero la celebración de la coronación Divina se eclipsa por los días de solemnidad y temor que ocupan la primera parte del mes de Tishrei, y sale realmente a luz en el alegre festival de Sucot, que comienza en el 15 del mes. (Así interpreta el Talmud el significado del versículo (Salmos 81:4), “Suena shofar en la renovación de la luna, que se cubre hasta el día de nuestro festival “.  El shofar, que su sonido representa nuestra “coronación” del Todopoderoso, suena el 1 de Tishrei, el día de la renovación de la luna; pero como la luna misma, la experiencia  queda “encubierta” y estática en gran parte hasta “el día de nuestro festival” — Sucot, el 15 de Tishrei.)

Lo mismo ocurre en cada uno de los doce meses del año judío. Cada mes posee una característica y cualidad única, que experimenta un ciclo de la disminución y crecimiento, ocultación y expresión, alcanzando su clímax en el décimo quinto día del mes.

El rebote

Esta es la singularidad del 15 de Av.

Cuando mayor es el descenso de un objeto por una pendiente, mayor será el ímpetu en la próxima colina; cuanto más se estira  la flecha detrás del arco, mayor es la fuerza que tendrá al ser soltada. Esta ley orgánica de la naturaleza también gobierna el flujo del tiempo lunar y  las cualidades espirituales que el conlleva: cuanto más baja es la pendiente, más alta es la subida a seguir.

Por lo tanto, el mes de Av debe poseer de hecho el 15 más grande de todos. ¿Para qué sino el más oscuro eclipse que precede a la Luna Llena de Av?

La última mitad de Tamuz y los primeros días de Av marcan una interrupción en el corazón del universo y el inicio de un invierno espiritual del cual debemos emerger. En el 17 de Tamuz del año 3829 de la Creación (EC 69), el ciclo lunar de la vida judía tuvo el ocaso más abrupto de su historia de 4000 años. En ese día las paredes de Jerusalén fueron demolidas por los ejércitos romanos; y durante las próximas tres semanas,  del 17 de Tamuz  al 9 de Av (observadas como las “tres semanas” de luto), el enemigo avanzo constantemente a través de Jerusalén, invadiendo el santo Templo, y, el 9 Av, lo dejo en llamas. El 9 Av también es la fecha de la destrucción del Primer Templo en el año 3338 (AEC 423) y otras numerosas calamidades en historia judía.

La destrucción del Templo fue solamente la contraparte física de una pérdida espiritual más profunda. El santo Templo en Jerusalén era la morada manifiesta de la presencia de Di-s en este mundo — la fuente de todo espiritual y Divino en nuestras vidas y el foco de nuestros esfuerzos de poner en ejecución el propósito Divino de la creación de “Crear una morada para Di-s en el mundo físico. “Su destrucción marcó el fin de esta relación directa y abierta entre Di-s y su creación, y el inicio de un estado de Galut — ocultamiento de la cara divina, la desaparición de la realidad verdadera, subyacente de la creación detrás de la máscara de un mundo materialista y fragmentado que experimentamos hoy.

No obstante, cuanto mayor es la pendiente, mayor es la subida que continua. La gran oscuridad de los últimos días de Tamuz y los primeros días de Av trae las semillas para “una enorme Luna Llena” en la décimo quinto día de Av — una Luna Llena que representa el perfecto y armonioso mundo de Mashíaj que será el producto y la consecuencia de nuestro largo y amargo Galut.

Los acontecimientos

En esto recae el significado de los acontecimientos alegres contados por el Talmud ocurridos el 15 de Av: cada uno de ellos marca un paso más en la salida del hundimiento del 9 de Av.

La destrucción del Templo el 9 de Av  fue precedida en muchos siglos por otro acontecimiento trágico. Era en la víspera del 9 de Av  que los doce espías enviados por Moisés volvieron de su reconocimiento de la tierra santa y disuadieron al pueblo de Israel de habitar y santificar la tierra, haciendo que Di-s decrete que la generación del Éxodo moriría en el desierto.

De hecho, estos dos acontecimientos se correlacionan profundamente: nuestros Sabios nos dicen que si la generación de Moisés hubiera merecido entrar en la tierra de Israel y construido el santo Templo en Jerusalén, habría sido un edificio eterno, intocable e indestructible. La meta de una  “morada para Di-s en este mundo ” habría sido completada y realizada perfectamente, evitando la necesidad de cualesquiera regresiones o pendientes subsecuentes. Así, los acontecimientos de ése el 9 de Av en el desierto fueron el comienzo y origen de la destrucción y el Galut con el cual ese día es recordado.

Por eso cuando cesó la muerte de la generación del Éxodo el 15 de Av, esto marcó los principios de la “subida” de Av. Una nueva generación estaba preparada para entrar en la tierra y para poner las fundaciones para la renovación y la reconstrucción.

Y cuando las prohibiciones entre las tribus fueron quitadas, permitiendo que sus miembros se unan en matrimonio el uno con el otro, otro elemento de la “pendiente” fue rectificado. Nuestros Sabios nos dicen que la causa primordial de la destrucción del Templo fue la desunión dentro del Pueblo de Israel. Por consiguiente, la clave a la “subida” de la Redención es a través de fomentar la unidad y la armonía entre nosotros. Este también es el significado de  los otros dos acontecimientos ocurridos el 15 de Av: la aceptación de la tribu errante de Benjamín en la comunidad, y el retiro de las barricadas que dividían a los Hijos de Israel en dos naciones e impedían que el santo Templo funcionara como fuerza unificadora entre hermanos  separados por la distensión política.

La caída de Betar el 9 de Av, que represento el ultimo esfuerzo significativo de liberar la tierra de Israel de la opresión romana, fue la culminación de la tragedia de la destrucción del santo Templo y el exilio de Israel en esa misma fecha una generación anterior. La primera tregua de esta abrumadora destrucción al Pueblo Judío – fue  dar entierro a los muertos de Betar el 15 de Av quince años más adelante — es otro ejemplo de cómo el 15 de Av logra el rescate y la rectificación del 9 de Av.

Hierros rotos

La forma con la cual se concluía el corte de madera para el servicio del Templo era celebrada en el 15 de Av es otra manifestación del significado de este día. El romper las hachas expresa el máximo propósito del Templo, que su destrucción recordamos el 9 de Av y aguardamos su reconstrucción con la llegada del Mashíaj.

¿Por qué  se rompían las hachas? ¿Por qué no almacenarlas para el corte del próximo año? Porque el hacha representa la antítesis por la qué el altar, y el Templo en su totalidad, existían.

Con respecto a la construcción del altar, Di-s ordeno: “Cuando construyan el altar de piedra para mí, no lo construyan de piedra cortada; porque si tu espada se ha levantado sobre el, lo has profanado “; “No levantes hierro sobre él… El altar de Di-s  será construido de piedras enteras “ (Éxodo 20:22; Deuteronomio 27:5 – 6) si cualquier instrumento de metal tocaba una piedra, esa piedra era impropia para ser usada en el altar.

Nuestros Sabios explican: El “hierro fue creado para acortar la vida del hombre, y el altar fue creado para alargar la vida del hombre; por ello no corresponde que el que acorta se levante sobre el que alarga ” (Talmud, Midot 3:4). El hierro,  es el instrumento de la guerra y  la destrucción, no tiene lugar en la construcción del instrumento cuya función es traer paz y armonía eternas al mundo.

Aguardar la luz

Por supuesto, estos acontecimientos fueron solamente  las primeras tenues luces de la Luna Llena de Mashíaj — una Luna Llena que todavía tiene que emerger de la oscuridad que la envuelve. Por ello hoy en día, el 15 de Av es un acontecimiento relativamente de menor importancia en nuestro ciclo anual. Recordamos el día, pero sin la grandeza de Pesaj, la alegría de Sucot o la diversión de Purim. Pero a diferencia de estos festivales, que su “Luna Llena” experimentamos actualmente, la luminiscencia del 15 de Av todavía esperamos que brille en su cenit. Todavía estamos en el Galut, aún en este oscuro ciclo, todavía escalando la pendiente en la cual los acontecimientos de Tamuz 17 – Av 9 nos hundió.

Pero la fecha  ya está fijada en nuestro calendario como el “15”  más grande de todos. Y con la inminente llegada del Mashíaj, la verdadera razón del “día de romperse del hacha” saldrá a la luz, y el 15 de Av será revelado como nuestro más grande festival.

Segun tomado de, http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/543249/jewish/El-Da-de-Romper-el-Hacha.htm el viernes, 8 de agosto de 2014.

 
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¿Por qué tanto sufrimiento?

¿Por qué tanto sufrimiento?

¿Por qué tanto sufrimiento?

Creando libertad sin anarquía, orden sin tiranía.

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Las últimas tres semanas han sido muy difíciles para los judíos en todas partes del mundo y por sobre todo para los judíos de la tierra de Israel. Luego del secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes y de un joven palestino, los ataques de misiles de Hamás se intensificaron. El resultado fue un ataque continuo del tipo que ningún país en el mundo ha tenido que enfrentar: peor incluso que el Blitz en la Segunda Guerra Mundial. (En el clímax del Blitz, un promedio de 100 misiles alemanes fueron lanzados en contra de Gran Bretaña cada día. En el presente conflicto, Hamás ha lanzado un promedio de 130 misiles diarios en contra de Israel). Sentimos el dolor de los heridos y de los que sufren. Y también sufrimos por los palestinos, quienes son rehenes de Hamás, una despiadada organización terrorista.

Gran parte del mundo ha condenado a Israel por cumplir con el principal deber que tiene cualquier gobierno: defender a sus ciudadanos de un ataque que busca acabar con sus vidas. ¿Cuál es la alternativa en una situación en la cual Hamás almacena misiles en las escuelas, sitúa sus puestos de lanzamiento de misiles a un costado de los hospitales y mezquitas, utiliza ambulancias para transportar terroristas, hace las entradas a sus túneles debajo de los edificios y utiliza a su propia población civil como escudos humanos? Como escribió el Coronel Richard Kemp, un ex comandante de las tropas británicas en Afganistán, en el periódico inglés The Times el 25 de julio del 2014, Israel utiliza “los más sofisticados y completos sistemas para evitar las bajas civiles que haya utilizado algún ejército en el mundo”. Y como dijo el filósofo político de Princeton Michael Walzer, “un principio central de la teoría de guerra es que la defensa de un pueblo o país no puede transformarse en un imposible moral”.

Las protestas a lo largo del mundo no han sido sólo en contra de Israel, sino que también han sido —de acuerdo a los ministros del exterior de Francia, Alemania e Italia— en contra de los judíos. ¿Alguien pensó alguna vez que más de 120 años después del juicio de Dreyfus y setenta años después del Holocausto se escucharía nuevamente el grito “muerte a los judíos” en las calles de Francia y Alemania? Pero eso es lo que ha pasado. El nuevo antisemitismo no es igual al antiguo antisemitismo; el virus de odio más antiguo de la humanidad ha mutado nuevamente. Las lágrimas de Tishá B’Av aún no han terminado.

Mi preocupación aquí, sin embargo, no es por los problemas políticos, morales o legales de qué es lo que constituye una guerra justa, sino con la intensa pregunta espiritual que se ha presentado en esta época del año durante toda la historia judía. ¿Por qué tanto sufrimiento durante tanto tiempo? ¿Acaso no hemos habitado ya suficiente en el valle de las lágrimas? “¿Acaso el juez de toda la tierra no hará justicia?”.

No somos profetas ni hijos de profetas, pero a veces debemos dar un paso hacia atrás y preguntarnos a nosotros mismos: ¿Cuál es el significado de lo que está ocurriendo? ¿Qué nos dice sobre el destino y la suerte del pueblo judío? Puede que no haya una sola respuesta. El antisemitismo y el antisionismo son fenómenos muy complejos. Pero esta es mi respuesta después de muchos años de preguntármelo.

Libertad sin orden

Al principio de los tiempos, Dios creó el universo con un estallido de energía que eventualmente dio nacimiento a las estrellas, luego a los planetas y luego a la vida. Entre las millones de formas de vida que emergieron eventualmente, había una que era diferente de las otras: El homo sapiens, la única forma de vida conocida por nosotros que es capaz de preguntarse “¿por qué?”.

Dios le confirió a este ser la mayor muestra de Su amor, estableciendo Su imagen y semejanza en cada ser humano independientemente de su color, cultura, creo o clase social. Invitó a la humanidad a volverse Sus “socios en el trabajo de la creación”, pidiéndonos que creásemos lo mismo que Él había creado: libertad y orden; el orden de la naturaleza y la libertad que le permite al hombre elegir entre el bien y el mal, entre sanar y herir.

Lo que la Torá nos relata en un principio es cómo falló la humanidad. Lo hicieron en dos formas. Crearon libertad sin orden, o crearon orden sin libertad. Y esta sigue siendo la tragedia de la humanidad.

Libertad sin orden era el mundo antes del diluvio, un estado de anarquía y caos que Thomas Hobbes describió como “la guerra de todo hombre contra todo hombre”, en la cual la vida es “brutal, desagradable y sumamente corta”. Así es el mundo hoy en día en Siria, Irak, Nigeria, Somalia, Mali, la Republica Centroafricana y otras zonas de conflicto; es un mundo de estados que han fallado o que están fallando y de sociedades destruidas y arruinadas por la anarquía. Eso es libertad sin orden, lo que la Torá llama “un mundo lleno de violencia” (Génesis 6:13) que hizo a Dios “arrepentirse de haber creado al hombre en la Tierra y Su corazón se entristeció” (Génesis 6:6).

Orden sin libertad

Pero la alternativa era un mundo de orden sin libertad, el cual es encarnado en la Torá por la Torre de Babel y por el Egipto de los faraones, civilizaciones que lograron la grandeza al costo de transformar a la humanidad en esclavos. Eso también es un insulto a la dignidad humana, porque cada uno de nosotros, y no sólo algunos de nosotros, somos la imagen de Dios.

Habiendo visto estos dos tipos de falla, Dios llamó a un hombre, Abraham, y a una mujer, Sara, y les dijo: Quiero que sean diferentes. Quiero que ustedes y quienes los sigan creen, a partir de una pequeña nación en una pequeña porción de tierra, una nación que le muestre al mundo lo que es vivir tanto con orden como con libertad. Lo que es construir una sociedad basada en el amor: el amor a Dios “con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, el amor a tu prójimo “como a ti mismo” y el amor al extranjero, un mandamiento que aparece repetido de acuerdo a nuestros sabios 36 veces a lo largo de la Torá.

Quiero que se vuelvan un pueblo que respete las leyes de tzedek y mishpat(justicia y ley), jésed y rajamim (gracia y misericordia), no por medio del poder coercitivo del estado, sino porque le hayan enseñado a sus hijos a escuchar la voz de Dios en el corazón humano. Quiero que le muestren al mundo cómo crear libertad sin anarquía y orden sin tiranía. Esa ha sido la misión judía por buena parte de los últimos 4.000 años.

El resultado fue que los judíos se encontraron, una vez tras otra, en el frente de batalla de la defensa de la humanidad. Donde hay libertad sin orden —anarquía— todos son víctimas potenciales. Los judíos no jugaron un papel protagónico en esta historia. Pero donde hay orden sin libertad —imperialismo en todos sus aspectos— los judíos han sido por lo general el blanco principal, porque son quienes más que cualquier otro han rechazado arrodillarse ante los tiranos.

¿Por qué los judíos?

Por eso fueron atacados por los imperios del mundo antiguo —Egipto, Asiria y Babilonia—, de la antigüedad clásica —Gracia y Roma—, por los imperios teocráticos cristiano y musulmán de la Edad Media, y por las dos grandes tiranías del mundo moderno, la Alemania Nazi y la Rusia Estalinista. La cara de la tiranía hoy en día es el Islam radical en la forma de Al Qaeda, ISIS, Boko Haram, la Yihad Islámica, Hizb at-Takir, Hezbolla y Hamás, los cuales están causando caos y devastación a lo largo del Medio Oriente, la África subsahariana y partes de Asia. También constituyen un peligro real y presente para las democracias liberales europeas. Y a pesar de que Israel es un elemento casi microscópico en este alboroto global, nuevamente está en el frente de batalla.

¿Por qué? Porque los judíos a lo largo de la historia siempre han reconocido a la tiranía por lo que es y se han rehusado a sentirse intimidados por el poder, las amenazas, el terror y el miedo. De alguna forma, en la región más peligrosa del mundo, Israel ha creado una sociedad de libertad y orden: una prensa libre, elecciones libres, un sistema judicial independiente por un lado e innovación constante en las artes, ciencias, agricultura, medicina y tecnología por el otro.

Israel no es perfecto. Creemos —la Torá es la literatura nacional más crítica de toda la historia— que nadie es perfecto, que “no hay nadie en la Tierra que sea tan justo que sólo haga el bien y nunca peque” (Eclesiastés 7:20). Pero el Israel moderno ha estado haciendo lo que les fue encargado hacer a los judíos desde los tiempos de Abraham y Moshé: crear libertad sin anarquía y orden sin tiranía. Y si eso pone a Israel en el frente de batalla una vez más, no hay una causa más noble de la cual ser parte.

Las palabras de Moshé resuenan hoy en día con tanto poder como lo hicieron hace treinta y tres siglos: “Elijan la vida para que ustedes y sus hijos puedan vivir”. Si Hamás hiciera eso, los palestinos de Gaza tendrían paz. No se perderían vidas inocentes. Los niños palestinos tendrían un futuro. Porque Israel sí hizo esa elección, ha creado una sociedad de orden y libertad mientras que a su alrededor arden los fuegos impíos del caos y el terror.

Por lo que a pesar de que nuevamente derramaremos lágrimas este Tisha B’Av, agradezcamos al menos a Dios por el coraje y la grandeza del pueblo de Israel. Porque dada la historia que conocemos, seguramente preferimos tener al Estado de Israel y la condena del mundo, que, Dios no lo quiera, no tener el Estado de Israel y tener la simpatía del mundo. Y debemos estar completamente conscientes de lo que significa para nuestros tiempos el último versículo de Lamentaciones:

Tráenos de vuelta, Oh Dios, y retornaremos. Renueva nuestros días como los días de antaño”, rápidamente y en nuestros días, Amén.

 

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/e/f/Por-que-tanto-sufrimiento.html el jueves, 7 de agosto de 2014.

 
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10 mitos sobre la guerra en Gaza

10 mitos sobre la guerra en Gaza

10 mitos sobre la guerra en Gaza

Hechos claves que necesitas saber para defender a Israel.

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Dicen que la verdad es la primera víctima en una guerra. Aquí hay algunas mentiras que se han propagado en las últimas semanas y las verdades que han sido omitidas. Sólo si clarificamos estos hechos podremos alcanzar una solución realista a las tensiones.

(1) Israel comenzó esta guerra y utilizó el asesinato de los tres jóvenes como un pretexto.

En la primera mitad del 2014 —antes de que comenzara el conflicto—, Hamás lanzó cerca de 200 misiles a civiles israelíes. Cuando los tres jóvenes israelíes fueron ferozmente secuestrados, Israel comenzó una búsqueda en Cisjordania; poco después fueron encontrados sus cuerpos sin vida. Para desviar la atención del asunto, el grupo terrorista lanzó cientos de misiles a lo largo y ancho de Israel, haciendo que el 80% de la población tuviera que correr a los refugios antibombas.

Israel respondió eliminando los sitios de lanzamientos de misiles en Gaza, y en el proceso, descubrió milagrosamente una gran red de túneles que Hamás planeaba usar en el futuro cercano para lanzar un ataque masivo, secuestrando y asesinando a cientos de judíos.

(2) Pelear contra Israel es la única forma en que Hamás puede asegurar una mejor vida para sus ciudadanos.

Si Hamás quisiera realmente construir una mejor vida para sus ciudadanos, no habría tomado violentamente el control de Gaza en el 2006 suprimiendo cualquier tipo de elecciones futuras. Hamás encarcela y asesina a sus oponentes políticos con impunidad. La “policía moral” de Hamás castiga a las mujeres por fumar o por vestir ropas “no islámicas” como jeans y remeras. Los asesinatos de mujeres por cuestiones de honor son castigados apenas ligeramente, con condenas tan bajas como seis meses de cárcel.

Se necesitan millones de dólares, toneladas de cemento y muchos años de ardua labor para construir un túnel de Gaza a Israel. En las últimas dos semanas, Israel ha descubierto más de 30 de estos túneles, los cuales representan millones de dólares que Hamás podría haber invertido en la población de Gaza, pero que decidió utilizar en cambio para combatir a Israel.

Si Hamás realmente quisiera una mejor vida para los gazatíes, no habría abandonado el comercio y desarrollo a cambio del terror y la dictadura. En el 2005, cuando Israel removió a todos los residentes y soldados israelíes de Gaza, Hamás y otros terroristas destruyeron 3.000 invernaderos que fueron donados por filántropos judíos para ayudarles a construir su nueva nación, dejando una penosa huella de la corrupción y el terror de Hamás.

(3) Hamás trata de minimizar las víctimas civiles palestinas.

En lugar de minimizar las víctimas civiles, Hamás provoca que haya más. Han lanzado miles de misiles a Israel desde lugares aledaños o desde el interior de escuelas, mezquitas, hospitales y edificios residenciales: la asombrosa cifra de 11.000 desde el 2005. En lugar de construir refugios antibombas para proteger a su población, como lo ha hecho Israel, Hamás ha utilizado deliberadamente a toda la población civil como escudos humanos.

Hamás transformó la instalación médica más grande de Gaza, el Hospital Shifa, en un centro de comando militar, sabiendo que la moralidad de los israelíes lo convertía en un lugar seguro, lejos del fuego israelí.

 

(4) La tasa de civiles palestinos muertos es alarmante.

Hamás afirma que el 75% de los muertos de Gaza en el conflicto actual son civiles. Fuentes israelíes encontraron que la gran mayoría —dos tercios— eran hombres entre 18 y 60 años, a pesar de que este grupo representa el 20% de la población de Gaza.

Durante un breve alto al fuego humanitario que hubo el 24 de julio, Hamás ejecutó a 25 personas sin un proceso judicial, acusándolos de espiar para Israel. Estas 25 personas fueron agregadas luego a la cuenta de personas que ha matado Israel, y fueron llamados “mártires”. En las palabras de Bassem Eid, de la Organización Monitora de los Derechos Humanos Palestinos, las víctimas civiles son en realidad “del interés de Hamás”.

(5) Las acciones israelíes violan la ley internacional.

La ONG Human Rights Watch acusó a Israel de “violar las leyes de guerra” y la ONU abrió una investigación por los supuestos crímenes de guerra de Israel, pero no contra Hamás, que apunta constantemente a civiles israelíes.

Respecto a atacar blancos militares legítimos situados entre civiles, la ley internacional le da toda la responsabilidad por cualquier muerte civil a los guerreros que se han situado allí (The Conduct of Hostilities Under the Law of International Armed Conflict, Cambridge University Press, 2004).

Ante la difícil situación de tener que responder ante un ataque con misiles proveniente de áreas civiles, el ejército de Israel ha tomado acciones sin precedentes para minimizar las bajas civiles, llamando por teléfono a las personas cercanas a los blancos para advertirles del inminente ataque, lanzando volantes en árabe para advertir a los civiles, y también con el ya conocido “golpe en el techo”, en el cual Israel lanza un pequeño ataque para advertir a la gente que dejen el área antes del ataque principal.

Temerosos de que esto pudiese resultar en una disminución de las víctimas civiles, Hamás ha forzado a los gazatíes a actuar como escudos humanos para los lanzadores de misiles que han sido situados en casas particulares. El periódico New York Times describió cómo algunas personas que recibieron la advertencia de un ataque inminente reunieron a sus familias —incluyendo a los niños— e ingresaron al edificio que sería atacado para formar un escudo humano.

(6) Las acciones de Israel son “desproporcionadas”.

Brasil llamó a consulta a su embajador como protesta ante la respuesta “desproporcionada” de Israel frente a los misiles y túneles de Gaza. Pero la proporcionalidad no se mide en términos de muertos en cada bando; Israel, quien ha invertido mucho dinero en refugios antibomba para sus ciudadanos y en un sistema antimisiles para proteger sus ciudades, y quien no sitúa sus lanzadores de misiles entre la población civil, se ha dedicado a proteger a su pueblo; incluso los jardines de infantes del sur de Israel han sido diseñados para ser a prueba de misiles con una inversión millonaria de acero fortificado. ¿Acaso Israel debe ser culpado por proteger como es debido a sus ciudadanos?

En la Segunda Guerra Mundial murieron 67.000 civiles británicos y 12.000 civiles estadounidenses, comparados con los nazis que perdieron cerca de un millón de civiles. Claramente la responsabilidad de estas muertes está en las manos de los nazis que iniciaron la guerra. Recientemente, en la guerra urbana de Fallyjah en Irak, Estados Unidos mató a 800 civiles y destruyó 9.000 casas. ¿Alguien escuchó alegatos de “desproporcionalidad”?

Como concluye el analista y coronel Richard Kemp: “No creo que haya habido una época en la historia de la guerra en que un ejército haya hecho más esfuerzos para reducir las víctimas civiles y las muertes de personas inocentes que lo que las FDI hacen hoy en día”.

(7) Hamás es una organización humanitaria.

Hamás se describe a sí misma como una “organización humanitaria”, pero es todo menos eso. Mientras la gente de Gaza sufre de un alto desempleo y de un limitado crecimiento económico, los líderes de Hamás se llenan los bolsillos, cobrando gigantescos impuestos por las transacciones comerciales y robándose la ayuda internacional descaradamente. Ismail Haniyeh, el líder de Hamás, posee numerosas casas en Gaza y el 2010 pagó 4 millones de dólares por una lujosa casa en la playa en el Líbano. Khaled Mashel, el segundo al mando, controla un fondo de 2,6 millones de dólares que fue donado a Hamás por los gobiernos de Qatar y Egipto.

Si Hamás realmente luchara por los derechos de los palestinos, entonces también celebraría elecciones, aseguraría los derechos humanos y dejaría de perseguir a sus oponentes políticos. Pero en lugar de eso, ha elegido sembrar el terror.

(8) Hamás sólo quiere vivir en paz.

Los líderes de Gaza promueven la violencia, permitiéndole a la Jihad Islámica realizar “campamentos terroristas de verano” para niños desde seis años, en los cuales los niños aprenden a odiar y practican secuestros de soldados israelíes. El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon llamó al lanzamiento indiscriminado de misiles contra civiles israelíes “una violación de la ley internacional”.

El acta constitutiva de Hamás hace un llamado a la destrucción de Israel y a la muerte de los judíos a lo largo del mundo: “el plan sionista no tiene límites” y “nuestra lucha contra los judíos es muy grande… hasta que el enemigo sea aniquilado”. ¿Alguien dudaría que, si tuvieran la oportunidad, Hamás realizaría un ataque masivo a Israel y a los judíos? Dada esta amenaza existencial, Israel no tiene elección sino intentar desmilitarizar a Hamás y destruir sus túneles.

Irónicamente, en el 2013 el líder de Hamás Ismail Haniyeh alardeó que Hamás había adquirido nuevos misiles capaces de llegar a Tel Aviv, ¡mientras su propia nieta era tratada en el Hospital Schneider de Niños cerca de Tel Aviv!

(9) Todas las muertes civiles de Gaza son culpa de Israel.

Muchos de los misiles que ha lanzado Hamás a Israel han caído en Gaza; por lo general, Israel es culpado por estos ataques y por las muertes resultantes. Un conocido caso es el de la escuela de la ONU que fue bombardeada el 24 de julio en el cual murieron 16 personas. Israel negó categóricamente haber bombardeado la escuela, y publicó material aéreo para probar su punto.

Cuatro días después, un parque de Gaza fue bombardeado, matando a nueve niños y un adulto. El ejército israelí explicó que el incidente fue causado por terroristas de Gaza, cuyos misiles cayeron en el Hospital Shifa y en el campamento Shati.

Además, más de 160 niños murieron en la construcción de la extensiva red de túneles de Hamás.

(10) Israel debe dejar de ocupar Gaza, de negar ayuda humanitaria y de cometer genocidio.

Israel no ocupa Gaza; en el 2005 Israel retiró unilateralmente a todos sus soldados y civiles. Y a pesar de los miles de misiles que han sido disparados desde la franja durante la última década, Israel continúa —incluso durante esta crisis— proveyendo camiones con medicinas, comida, bienes humanitarios y combustible.

A pesar de la guerra, Israel ha mantenido el cruce de Kerem Shalom abierto para que ingrese la ayuda humanitaria a Gaza, y ha permitido el acceso humanitario por el Cruce Erez en el norte de Gaza. El ejército israelí opera además un hospital en el Cruce Erez para tratar a los palestinos de Gaza. Ambos cruces se encuentran bajo ataque diariamente por parte de las fuerzas de Hamás.

Pese a que es verdad que muchos gazatíes sufren de una falta de provisiones, aparentemente Hamás aumenta intencionalmente la crisis como un arma de propaganda en contra de Israel, al tiempo que crea un floreciente mercado negro que llena los bolsillos de sus militantes.

Pronto habrá llamados a enviar toneladas de cemento a Gaza para “reconstruir”. Los cargamentos pasados de cemento fueron utilizados para construir los túneles terroristas. ¿Serán engañadas nuevamente las agencias internacionales de ayuda humanitaria?

Si Israel está perpetrando un genocidio, está haciendo un pésimo trabajo. ¿Por qué Israel no ha actuado más duro? ¿Dónde están los campos de labores forzadas y las masacres nocturnas? Es difícil pensar en la idea de un “Israel genocida” cuando han muerto poco más de 1.000 palestinos —la mayor parte de ellos combatientes— en la batalla. Dos tercios de la judería europea exterminados por los nazis, eso es genocidio. 800.000 Tutsis (7 de cada 10) asesinados en Ruanda, eso es genocidio.

Israel ha tenido que enfrentar difíciles decisiones en Gaza, y en cada paso ha intentado minimizar las víctima civiles, proteger a sus ciudadanos, y ayudar a construir una mejor vida para todos —tanto judíos como árabes— en la región.

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/iymj/mo/10-mitos-sobre-la-guerra-en-Gaza.html?s=show, el miércoles 6 de agosto de 2014.

 
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El odio a los judíos: Entendiendo la locura del mundo

El odio a los judíos: Entendiendo la locura del mundo

El antisemitismo hace parecer que la guerra de Israel no es justa.

por

Un periodista detuvo de improvisto a la presentadora de televisión Joan Rivers y le preguntó sobre la guerra en Gaza. Ella le respondió que si la ciudad de Nueva Jersey le estuviera lanzando misiles a Nueva York, “borraríamos del mapa a Nueva Jersey”. El periodista continuó importunándola con preguntas sobre las bajas civiles en Gaza. Joan, incrédula, explotó: “Ellos comenzaron. Acaso están todos locos. ¡Ellos comenzaron!”.

Para quienes abogan por Israel, la lógica de una guerra contra Hamás es tan clara como la de una ecuación matemática. El apoyo a la operación terrestre de Gaza abarca todos los espectros políticos de Israel. De acuerdo a una encuesta la semana pasada, el 91% de los judíos de Israel apoyan la campaña militar (¡es la primera vez, si no me falla mi memoria, que el 91% de los judíos de Israel están de acuerdo en algo!). Para nosotros en Israel, es simple y claro. Hamás, que no sólo declara en su acta constitutiva que su objetivo es la destrucción de Israel, sino que lo demuestra también con sus acciones, es una amenaza existencial tanto para nuestras vidas como para las vidas de nuestros hijos.

Pero sin embargo, no importa cuán claro presenten su posición quienes abogan por Israel, de todas formas los diplomáticos del mundo, los principales medios noticiosos, la ONU e incluso el gobierno estadounidense, toda la gente que es supuestamente cuerda e inteligente, no parecen entenderlo. En Israel sentimos que hemos caído en un agujero de conejo, donde todo está patas arriba y nada parece tener sentido.

No tiene sentido que Israel sea acusado de “genocida” por matar a mil palestinos de los cuales la mayoría eran terroristas.

No tiene sentido que Israel sea acusado de “genocida” por matar a mil palestinos de los cuales la mayoría eran terroristas, mientras que decenas de miles de palestinos han sido asesinados en Yarmouk, Siria, sin que la comunidad internacional dijera nada. No tiene sentido que de acuerdo a una encuesta del 2003, la mayoría de los europeos consideren que Israel es “la mayor amenaza a la paz mundial”, más que Irán, Corea del Norte o Afganistán. No tiene sentido que de todas las resoluciones del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, el 38% hayan sido dirigidas en contra de Israel, una democracia que vela por los derechos igualitarios de las mujeres, las minorías religiosas y gays. No tiene sentido que a lo largo de todo Estados Unidos las universidades organicen la “Semana del Apartheid de Israel”, siendo que los árabes gozan de ciudadanía, asisten a las universidades israelíes, reciben un tratamiento igualitario en los hospitales, forman parte del cuerpo médico de éstos a lo largo de todo Israel, están representados en la Knéset e incluso tienen un miembro en la Corte Suprema israelí.

Desde el comienzo de la operación Margen Protector, Israel ha hecho un esfuerzo coordinado para presentar los hechos ante el mundo: que Gaza no está ocupada, que todos los soldados y colonos israelíes dejaron Gaza en el 2005, que Israel no impuso un bloqueo naval sino cuando fue elegida la organización terrorista Hamás en el 2007, y que Israel les advierte a los civiles que salgan de las zonas de peligro por medio de panfletos en árabe, llamadas telefónicas, mensajes de texto y el ya famoso “golpe en el techo” antes de un ataque aéreo. El mundo ha respondido ante estos hechos con violentas demostraciones anti Israel; cuatro países latinoamericanos han retirado a sus embajadores; Estados Unidos ha presionado a Israel para que detenga la guerra aunque esto signifique dejar intactos cientos de túneles; y una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado a Israel.

Los inteligentes judíos no logran comprender qué es lo que pasa.

Libelos de sangre

Los clamores sobre “muertes desproporcionadas” en la guerra actual son tan irracionales como los libelos de sangre. Los libelos de sangre, las acusaciones de que los judíos mataban niños cristianos y usaban su sangre para hacer matzá, han existido desde la Edad Media hasta la época de las computadoras. Cualquiera que sepa al menos un poco de judaísmo sabrá que la sangre es tan casher como el puerco. La Torá prohíbe comer sangre, y la carne casher debe ser lavada y salada para remover toda la sangre. Pero a pesar de estos hechos básicos, por cientos de años comunidades enteras han sido torturadas y asesinadas por supuestamente haber asesinado a niños cristianos para usar su sangre para hacer matzá. Incluso durante el Renacimiento, cuando las supersticiones medievales dieron paso al dominio de la razón, cuando en 1588 el niño de dos años llamado Simón de Trent desapareció, 15 judíos locales fueron sentenciados a muerte y fueron quemados por su asesinato, y el Papa Sixto V canonizó al niño “martirizado”.

El primer pogromo del siglo XX, en Kishinev, Rusia, que dejo un saldo de 49 judíos muertos y cientos de heridos, fue incitado por la acusación de que los judíos habían asesinado a un niño cristiano, Mikhail Rybachenko, y que habían usado su sangre para hacer matzá. Los libelos de sangre fueron también perpetrados en 1910 en Irán, en 1913 en Kiev y en 1928 en Nueva York.

En 1986, Mustafa Tlass, el Ministro de Defensa de Siria en ese entonces, escribió un libro llamado La matzá de Sión, en el cual acusaba a los judíos de realizar asesinatos rituales. En octubre del 2002 fue impresa la octava edición del libro y fue traducido al inglés, francés e italiano.

Una mentira de mil años de antigüedad: Todo lo que necesitas es un niño no judío muerto para “probar” que los judíos son unas despiadadas sanguijuelas.

Las advertencias

Todo el tiempo que mires a través de los lentes de la lógica, la discriminación del Estado Judío será incomprensible. Pero cuando estás en la oficina del optometrista intentando leer las letras del cartel con diferentes lentes, cuando finalmente logras ver la “E” con claridad, entonces el optometrista sabe que ha dado con la prescripción correcta. La actitud del mundo hacia Israel sólo tiene sentido cuando la miras a través de los lentes del antisemitismo.

“Estamos presenciando el potencial inicio de otro Holocausto”.

En una sesión de emergencia de la Knéset el 28 de julio, Vladimir Sloutzker, la cabeza del Congreso Judeo-Israelí, declaró: “Desde el Holocausto, nunca habíamos visto una situación como esta. Estamos presenciando el potencial inicio de otro Holocausto”. Y entonces advirtió portentosamente: “Estos eventos sólo irán en aumento en Europa”.

En la reunión, en la cual habían representantes de las comunidades judías y diplomáticos de Francia, Grecia, Hungría, Bélgica, Gran Bretaña, Holanda, Dinamarca, Austria, Alemania e Italia, se destacó que en las violentas demostraciones que se habían realizado a lo largo de Europa la consigna no era “Maten a los israelíes”, sino que era “Maten a los judíos”. La máscara del antisionismo, la cual sirvió de disfraz para el odio hacia los judíos durante las siete décadas posteriores al Holocausto, ha sido retirada por la guerra en Gaza.

Como dijo el profesor de la Universidad Hebrea Robert Wistrich, quien es experto en antisemitismo: “Hemos entrado en una nueva y complicada era en Europa”. Wistrich aseveró que ya no existe una fachada en las expresiones antisionistas que oculten su antisemitismo.

A pesar de que todos los representantes judíos dieron sus aterradores reportes sobre el antisemitismo de sus países, las pocas soluciones que fueron ofrecidas —como exigir que los gobiernos nacionales condenen el antisemitismo— son el equivalente a levantar una cerca de madera para intentar detener un tsunami. Para poder lidiar con el antisemitismo primero debemos entender que éste no opera con ninguna base lógica ni racional.

Dos soluciones al antisemitismo

Los siglos XVIII, XIX y XX fueron testigos de dos intentos masivos de combatir el antisemitismo. El primero fue el judaísmo reformista, el cual se originó en Alemania a mediados del siglo XVIII y estaba basado en el concepto de que el antisemitismo aparece porque los judíos insisten en vestirse diferente, comer diferente y actuar diferente. La solución del reformismo era eliminar estas diferencias. En los inicios del movimiento, el hebreo fue reemplazado por alemán, Alemania fue declarada la “nueva Zión”, y Shabat comenzó a ser celebrado los domingos con música de órgano y otros adornos que imitaban a la Iglesia Protestante. Después de eliminar las mitzvot como comer casher, Shabat y la circuncisión, los judíos reformistas alemanes se volvieron prácticamente indistinguibles de sus vecinos gentiles. En 1933, la tasa de asimilación en Alemania era del 42%.

En lugar de apaciguar el antisemitismo, la asimilación judía se volvió la excusa para la violenta y antisemita Alemania Nazi.

Sin embargo, en lugar de apaciguar el antisemitismo, la asimilación judía se volvió la excusa para la violenta y antisemita Alemania Nazi. Las Leyes de Nuremberg de 1935 le prohibían explícitamente a los arios cohabitar con judíos, y vetaron a los judíos de diversas profesiones y de enseñar en las universidades, en las cuales los judíos eran acusados de estar tomándose el poder. La “Solución Final” alemana obviamente no hacía distinción alguna entre un jurista judío asimilado y un judío jasídico de barba larga y peot. La asimilación como antídoto para el antisemitismo ardió en las llamas de los crematorios.

La segunda respuesta lógica al antisemitismo fue el sionismo. Teodoro Herzl, el fundador del sionismo político moderno, creía que los judíos eran perseguidos porque no tenían su propio estado, y que la única forma de extirpar el antisemitismo de Europa era remover físicamente a los judíos y situarlos en Palestina. Hertzl, el soñador, nunca se habría imaginado que una vez que fuera establecido el Estado Judío, el antisemitismo simplemente mutaría en antisionismo. Los judíos, quienes siempre habían sido vilipendiados por ser errantes, ahora serían vilipendiados por tener su hogar nacional.

El pacto

El antisemitismo, el cual desafía todas las leyes naturales, es en realidad algo sobrenatural. La historia de los judíos es incomprensible sin Dios. Y lo que desea Dios de la nación judía está claramente estipulado en la Torá: “Una nación que more en soledad y que no sea contada entre las naciones”(Números 23:9).

Los judíos deben ser “una luz para las naciones” (Isaías 42:6). Una luz está separada de aquello a lo que ilumina. La misión Divina para el pueblo judío es ser “un reino de sacerdotes y una nación santa” (Éxodo 19:1). Esta es una misión a la cual no podemos renunciar porque forma parte del pacto que hay entre Dios y la nación de Israel.

El pacto, el cual Dios introdujo en sus promesas a los patriarcas y el cual fue aceptado por toda la nación judía en el Monte Sinaí (en el cual estaban presentes todas las almas judías), estipula lo siguiente:

Por parte de Dios, Él prometió:

  • Que el pueblo judío nunca dejará de existir (Génesis 17:7).
  • Que Él nunca abandonará completamente al pueblo judío (Levítico 26:44).
  • Que el pueblo judío heredará la Tierra de Israel (Génesis 12:7; Génesis 15:18).

Por parte de Israel, nosotros prometimos:

  • Que seríamos fieles a Dios y que cumpliríamos con Su Torá (Éxodo 24:7).

A diferencia de la mayoría de los pactos, este pacto es incondicional. Incluso si Israel reniega su obligación, Dios, en el mérito de nuestros patriarcas y matriarcas, nunca anulará Su pacto con nosotros.

Tal como un adolescente quiere ser aceptado como parte de su grupo social, Israel quiere ser aceptada como unas de las naciones. Este era el ideal de los primeros sionistas. Incluso Benjamín Netanyahu llamó a su primer libro Un lugar entre las naciones. La definición de la Torá de Israel como “una nación que mora en soledad y que no es contada entre las naciones” difícilmente es una receta para la popularidad.

El antisemitismo es el equivalente Divino a un padre de un niño diabético que busca la jarra de galletas.

Dado que la asimilación es el opuesto al designio de Dios para el pueblo judío, ¿qué puede hacer Dios para mantener Su promesa de que los judíos nunca se extinguirán? Una base del monoteísmo judío es que todo —todo— proviene de Dios, Quien es la única fuerza operativa del universo. Al mismo tiempo, los seres humanos tienen libre albedrío para elegir entre el bien y el mal (no se equivoquen, los malhechores que odian y matan judíos deberán rendir cuentas por sus acciones). ¿Pero qué pasaría si en una generación todos los judíos decidieran asimilarse hasta desaparecer?

Ahí es donde entra en escena el antisemitismo. El antisemitismo es el equivalente Divino a un padre de un niño diabético que busca la jarra de galletas. Un judío en la Alemania del siglo XX o en Holanda del siglo XXI puede querer mezclarse con la sociedad que lo rodea, pero el antisemitismo finalmente lo encontrará, lo marcará y lo excluirá. El antisemitismo evita que los judíos se disipen en el olvido.

El antisemitismo tiene otro efecto beneficioso: nos une. Tan sólo unos meses atrás, la sociedad israelí estaba a punto de rasgarse por sus diferencias políticas y religiosas. El brutal secuestro de nuestros tres jóvenes por parte de los terroristas de Hamás nos unió. En los funerales de nuestros soldados caídos, estuvimos juntos. Y en los refugios antibombas de Beer Sheva, Ashdod y Tel Aviv, cuando la sirena comienza a sonar, somos una sola familia. Mientras más nos ataca el mundo antisemita, más nos aferramos los unos a los otros.

Es un alto precio que no estamos dispuestos a pagar de forma voluntaria. Pero cuando nos vemos obligados a pagarlo, nos encontramos con dos preciadas posesiones: nuestra verdadera identidad y la reunificación de nuestra familia.

Segun tomado de, http://www.aishlatino.com/e/f/El-odio-a-los-judios-Entendiendo-la-locura-del-mundo.html?s=show  el miércoles, 6 de agosto de 2014.

 
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Was the Virgin Mary a virgin?

Was the Virgin Mary a virgin?
This ancient question boils down to the origin of the word ‘virgin’ in biblical texts, and the evolution of belief.
By Elon Gilad | Jun. 18, 2014 | 10:40 AM | 38

Mary, painted by Fra Angelico, circa 1437-1446 (Wikimedia)
Mary, painted by Fra Angelico, circa 1437-1446. Photo by The Yorck Project, Wikimedia Commons

 

Christians widely believe that Jesus was born of Mary without sexual intercourse, and some believe she remained a virgin to her death. Where do these beliefs come from?

Before addressing the question of Mary’s virginity, it is useful to discuss what exactly we mean by “virgin.” This is not a discussion about the birds and the bees, rather an elucidation of three closely related Catholic doctrines about Mary that are often confused – the Immaculate Conception, the Virgin Birth of Jesus, and the Perpetual Virginity of Mary.

Immaculate Conception has nothing to do with Mary’s virginity. It is a doctrine stating that Mary herself was born without Original Sin, and as such will not be discussed here.

The two other doctrines do concern the matter of Mary’s virginity. The Virgin Birth of Jesus deals with her virginity before giving birth to Jesus, while the Perpetual Virginity doctrine contends that Mary remained a virgin after giving birth to Jesus, and to her death.

The earliest Christian works, The Epistles of Paul, do not mention virgin birth, though this doesn’t necessarily prove that the doctrine did not exist at the time, or that he was unaware of it. Paul was more concerned with theological matters than with narrating the life and ministry of Jesus. Still, the Pauline epistles do not so much as mention it.

It is in the gospels, written several decades after the Epistles of Paul, that we first hear of the Virgin Birth doctrine.

Virgin Birth and a mistake in translation

Two of the four gospels have an account of Jesus’ birth, the earlier one being the Gospel of Matthew. The other is the Gospel of Luke.

Pope Francis I swings an incense burner to bless a statue of the Virgin Mary, Vatican, May 11, 2014. Photo by Reuters
Matthew’s texts set out to show that the birth of Jesus fulfils the messianic prophecies of the Hebrew Bible. Among other things, he starts his gospel with a genealogy showing that Jesus was born of the Davidic male line, which was and still is held to be a must for Jewish messiahs.

Yet after showing that Joseph, Mary’s husband, was descended from David, he undermines his own argument by saying that Jesus was not really the son of Joseph: “…before they came together she was found to be with child from the Holy Spirit.” (1:18). Why would Matthew do this?

It bears noting that the gospel of Matthew was actually penned many decades after the death of Matthew the Apostle by an unknown writer, who wrote in Greek. He evidently never read the original Hebrew text of Isaiah, but settled for reading the Greek translation, the Septuagint.

So, the author of Matthew may have wanted to show that Jesus’ birth also fulfilled another Old Testament prophecy. He quotes from the Book of Isaiah: “Behold, the virgin shall conceive and bear a son, and they shall call his name Immanuel” (Matthew 2:23).

The Isaiahic text is apparently not discussing any prophesy of a future Messiah: he seems to be talking of an actual child born at the time. But that is beside the point. More important is the fact that the original Hebrew text does not actually say “virgin.”

The word in Isaiah (7:14) translated as “virgin” is alma, which just means young woman, irrespective of her sexual history. The Hebrew word for virgin is betula.

What misled the anonymous Greek-speaking writer of Matthew is that the Septuagint rendered alma into the word parthenos, which could be used to mean young woman but more usually meant virgin.

Pagan beliefs

Luke also gives genealogy linking Joseph to King David (though not in the same way as Matthew does – Mathew has Jesus’ line coming from David’s son Solomon while Luke has Nathan, Mathew has Jesus’ grandfather called Jacob, while Luke has him named Heli – naturally the inconsistencies go all the way through). Then he describes how an angel comes to tell Mary that she will give birth.

Christian worshipers next to a statue of the Virgin Mary, that residents say “weeps” oil, Tarshiha, Feb. 11, 2014. Photo by AP
When she says that this cannot be since she’s a virgin – the angel tells her: “The Holy Spirit will come upon you, and the power of the Most High will overshadow you; therefore the child to be born will be called holy—the Son of God.” (1:35)

Both Luke and Matthew were likely repeating an oral tradition that existed at the time they were writing, probably the end of the 1st century. This tradition may have been influenced by a prevailing notion in both pagan and Jewish societies that divine beings have semi-divine children by mating with human women.

There is any number of myths having Zeus and other gods impregnating any number of women. Genesis itself has a passage that reads: “…when the sons of God came in to the daughters of man and they bore children to them. These were the mighty men who were of old, the men of renown.” (6:4)

Not a universal doctrine

The gospels of John and Mark do not mention a virgin birth, which goes to show that the idea of the virginity of Mary was not universally held by early Christians. The fact that Mark is widely held to be the earliest of the gospels is telling. It is very unlikely that early Christians would have thought of Jesus’ family as unique in any way, since the leader of the early Church was James the Just – “James the brother of the Lord” – as his contemporary Paul calls him. (Galatians 1:19)

If you are surprised to hear that Jesus had siblings (the New Testament lists four brothers and also mentions sisters but doesn’t name them), this is because of the doctrine of the Perpetual Virginity of Mary, which obviously conflicts with the idea that Jesus had siblings.

The doctrine of Perpetual Virginity became popular during the 4th century, when a cult of Mary was developing in the young Catholic Church. In light of this doctrine, the passages mentioning Jesus’ brothers and sisters were reinterpreted in two ways: The terms brother and sister only reflected that they were close to Jesus (“like siblings”) or that they referred to “half-siblings,” that is Joseph’s children from a previous marriage.

In light of this critical and historical reading of scripture and the facts of biology as we know them, it seems Mary was probably not a virgin when she gave birth to Jesus.

Segun tomado de, http://www.haaretz.com/travel-in-israel/religion-relics/.premium-1.599547 el lunes, 4 de agosto de 2014.

 
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The mystery of why Jews fast on Tisha B’Av

The mystery of why Jews fast on Tisha B’Av
The Prophet Zechariah, for one, seems to think we should be celebrating the construction of the Second Temple, not mourning the loss of the first. But that was then.
By Elon Gilad | Aug. 4, 2014 | 3:37 PM

The Prophet Zechariah, as painted by Michelangelo on the ceiling of the Sistine Chapel.
The Prophet Zechariah, as painted by Michelangelo on the ceiling of the Sistine Chapel. Photo by Wikimedia Commons

 

Tisha B’Av is a Jewish day of mourning. However, what exactly we are mourning for, and why we’re doing so on this date, the ninth day of the Jewish month of Av, is somewhat mysterious.

The general consensus these days is that we’re mourning for the destruction of both the first and second Temples, as well as a host of other travails that befell the Jewish people over the ages. But how that came to focus on this day is unknown.

What’s sure is that sometime in the summer of 587 BCE, Babylonian forces besieged Jerusalem. They eventually breached the great stone walls protecting the city, plundered the First Temple, and set it ablaze. The Jews were taken into captivity in Babylon where famously “we wept, when we remembered Zion” (Psalm 137:1).

During the 50 years the Jews stayed before being allowed to return to Jerusalem by King Cyrus of Persia in 538 BCE, four fast days were established in memory of the First Temple’s destruction. One was in the month of Av. Which day in Av, we don’t know.

It seems that unusually, these fast days were established from the “bottom up” – meaning, they began among the people, instead of being handed down from on high by religious authorities. Support for that thesis appears in the Book of Esther. When talking about the grassroots origin of Purim, the author says exactly that about the fast days: “…as they had decreed for themselves and for their seed, the matters of the fastings and their cry” (Esther 9:31).

Perhaps that non-centralization of the fasts is why, after the Jews returned to Jerusalem and rebuilt the Temple, they were at odds as to whether or not to continue mourning rites, with their independence regained and the Temple rebuilt.

Should I weep or be gladdened?

The earliest reference to these four days of fasting is found in the Book of Zechariah, written during these first years of return to Israel. Chapters 7 and 8 are essentially the prophet’s answer to the Jew’s question: “Should I weep in the fifth month [Av]?” (Zechariah 7:3)

The closest thing Zechariah gives to an answer – apparently, “No, we should celebrate” – is this: “The fast of the fourth month, and the fast of the fifth, and the fast of the seventh, and the fast of the tenth, shall be to the house of Judah joy and gladness, and cheerful feasts” (Zechariah 8:19).

At this point, it bears mention that the fast day in Av may not have been the 9th. The above quote is the only one we have on the subject and Zechariah only gives the month, not the date.

How people marked the destruction of the First Temple (or its rebuilding) in Av during the time of the Second Temple is not clear. Some evidence indicates they fasted; other evidence indicates precisely the opposite – that they celebrated its rebuilding.

Evidence for mourning appears in Mishnah Rosh HaShanah 1:3, which tells that at the start of the month of Av, messengers would be dispatched from the Temple to inform the Jewish communities when the mourning should commence.

On the other hand, another account (Mishnah Ta’anit 4:5) that during the Second Temple period, the 9th of Av marked a sort of ancient Arbor Day, an agricultural holiday celebrating trees.

The bottom line is that we don’t know if the Second Temple Jews celebrated a feast on the 9th of Av and fasted on a completely different day in Av. Possibly Zechariah was bemoaning the insistence on mourning a temple that had already been rebuilt, and wanted Jews to stop doing that right away.

In any case, observant Jews today think Zechariah was referring to the End of Days, which is when the fast days should turn into festive days.

When the Temple was destroyed

As we said, another issue shrouded in mystery is when exactly these four fast days marking the destruction of the First Temple took place.

Today we mark the fast day on the 9th of Av, but that may be because we don’t know on what date the Temple of Jerusalem was destroyed. Biblical accounts of the destruction contradict one another. The Book of Kings says it happened on the “seventh day of the month” (2 Kings 25:8), while the Book of Jeremiah has it “in the tenth day of the month” (Jeremiah 52:12).

The earliest accounts dating the day of mourning for the First Temple to the ninth of Av are after the destruction of the Second Temple. We could surmise that the ninth was chosen because that was the date that the Second Temple was destroyed by Titus in 70 CE. But it seems, that was not so. The only contemporaneous account dating the destruction of the Second Temple is that of the Jewish historian Josephus, who says in “The Wars of the Jews” that it happened on the 10th of Av.

This dating problem did not elude the rabbis of the Mishnah: “The law would have it that we would mourn on the 10th, the day the house of our god was burned, but why on the ninth?” They then answer their own question: “On the seventh they entered it, on the eighth they circled it, on the ninth they lit the light and on the tenth it burned.”

Rabbi Jochanan remained unconvinced. “Had I lived in that generation [which decided on the date] I wouldn’t have set it to the tenth.” (Ta’anit 4:9)

False messiah fans the fire

Several generations later, during the period of the Babylonian Talmud, the date of Tisha B’Av was imbued with more disasters, to give it even more gravity. This was apparently due to some laxity in execution during later generations, as attested by an account that Yehuda HaNasi sought to abolishing the fast (Megillah 5b): “On the ninth of Av our ancestors were sentenced to not enter the land [punishment for the doubt of the 12 Spies], and the temple was destroyed for the first and second time, and Beitar was captured [thus ending the Bar Kokhba Revolt in 135 CE] and the city [of Jerusalem] was destroyed.”

It is in the Talmud that many of the traditions associated with Tisha B’Av to this day were set. Reading the Book of Lamentations, sprinkling ashes on the food you eat before the fast begins, sitting on low stools, eschewing leather shoes, and so on. During post-Talmudic times these mourning rites became more and more vigorously observed and new traditions were added, including draping the Torah scroll in black and lighting the synagogue dimly on that day, as well as the chastisement of the congregation by an elder.

Come the 17th century, the kabbalist Sabbatai Zevi announced that he was the Messiah and gained a huge following by Jews around the world. Among other things, he announced that Tisha B’Av would become a day of celebration as foreseen by Zechariah. When Jews became disillusioned with Sabbatai Zevi after his forced conversion to Islam in 1666, Tisha B’Av was taken up anew with new vigor, with extreme public mourning rites being viewed as a badge of orthodox piety.

During the reform movement in the 19th century, some groups (mostly in Germany) favored reinterpreting Tisha B’Av as a day of celebration – as it was the Temple’s destruction that turned the Jews into a people of priests destined to minister to the people of the world. Over time, this set of traditions was abandoned.

The State of Israel marks Tisha B’Av eve by closing businesses. Programming on television and radio turns somber. But in contrast to Yom Kippur, most Israeli Jews do not observe the fast.

Segun tomado de, http://www.haaretz.com/jewish-world/jewish-world-features/.premium-1.608791  el lunes, 4 de agosto de 2014.

 
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