Historia de los Judíos en Puerto Rico

Quizá muchos de ustedes escuchan el nombre Puerto Rico, y directamente, les viene a la mente la situación económica por la que atraviesa ese territorio estadounidense o la mundialmente conocida canción“Despacito”. Sin embargo, Puerto Rico tiene una historia de la que nunca se ha narrado, escrito o hablado tanto. O quizás una historia de la que en aquella isla ni siquiera se tiene idea de que “existe”. Y esta historia es la presencia de los judíos en dicho lugar. Puerto Rico, una isla situada en el caribe, no solo es hoy el hogar de la mayor comunidad judía en todo el caribe-se estima que hay entre 1,500 y 2,000 judíos en la isla-sino que ha sido el refugio de muchos judíos a través de la historia. Así como en el pasado Curazao lo fue a partir de 1651 con la primera llegada de judíos sefarditas-descendientes de judíos españoles expulsados de España y Portugal- provenientes de Holanda, Puerto Rico lo es hoy. Sin embargo, la presencia judía en Puerto Rico puede ser rastreada hasta el siglo XV. Muchas de las personas que vinieron con Cristóbal Colón a América eran judíos conversos que debido a la represión por la que se exponían estaban sufriendo en el Reino de Castilla y Aragón en el 1492, decidieron zarpar a América para no ser perseguidos por la inquisición.

De hecho, se dice que el propio Cristóbal Colón pudo haber sido un judío catalán debido a que sus principales financiadores eran judíos-Louis de Santángel y Gabriel Sánchez- y el propio Colón quiso aplazar la salida a la “India” período que coincidía con el Día de Tisha B’av. También, existen textos-no sus cartas con la reina Isabel La Católica-en las que utiliza simbología judía como las que habían en las tumbas judías de la época, en las que escribe un español medieval muy parecido al ladino, e incluso al morir dejó su fortuna a un judío en Lisboa y a niñas huérfanas. De hecho, cuando Cristóbal Colón fallece, sus hijos realizaron la oración del kadish. Sin embargo, el proceso de evangelización realizado por la Corona de Castilla y Aragón les perseguiría para siempre. Varios de estos judíos conversos que llegaron a América se establecieron en Puerto Rico en municipios como Jayuya y Utuado. Estas zonas montañosas les daba la libertad de poder practicar su religión en áreas remotas-una práctica que realizaron los índios taínos, nativos de la isla, a partir del siglo XVI- y lejos de la capital.

Un ejemplo de estos judíos conversos que estuvo en Puerto Rico y quien fuera el principal traductor de uno de los conquistadores de Puerto Rico-Cristóbal de Sotomayor-lo era Juán González**. Este judío converso, al igual que muchos de los judíos tanto en Castilla y Aragón, tenía la habilidad de hablar varias lenguas orientales por lo que fue reclutado para venir con esta finalidad a Puerto Rico. El señor González pasará a la historia como aquel “espía” que se infiltró en un batey-rito ceremonial taíno-para comunicarle al Sr. Sotomayor sobre las conspiraciones de los taínos de asesinarle. El Sr. Sotomayor no creyó en esta historia, y al ser emboscado, fue asesinado por varios taínos liderados por Agüeybaná II. Más adelante en la historia, otros judíos llegarían a Puerto Rico. Este es el caso de Judah Cohen de Curaçao quién fue descubierto realizando contrabando y fue asesinado por los españoles en la isla en 1723.

Del mismo modo, varios judíos provenientes de los Estados Unidos se establecieron en  Puerto Rico en el siglo XIX. Este es el caso de Mathias Brugman. Mathias era hijo de Pierre Brugman, un judío quien provenía de la isla de Curazao. Aunque Mathias nació en 1811 y se crió en Luisiana, New Orleans, su familia se mudó a la ciudad de Mayaguez, Puerto Rico en los 1820’s. Mathias Brugman se destacó por un gran comerciante, poseyendo un colmado de venta de productos y por ser un perseverante inversor en el mercado cafetalero. Pero también, los Brugman eran fervientes creyentes de la independencia para Puerto Rico. Por lo que el 23 de Septiembre de 1868, Pierre y Mathias Brugman participaron en la revuelta contra las autoridades españolas conocido como el “Grito de Lares“. Al finalizar la insurrección Mathias y Pierre se negaron a entregarse a las autoridades españolas por lo que fueron ejecutados.

También cabe destacar a Isaac de Lirna. Isaac fue un doctor judío el cual realizó su práctica profesional en la porción occidental de la ciudad de Mayagüez en 1840. Posteriormente, y tras finalizar la Guerra Hispanoamericana, algunos de los 5,000 judíos que participaron en dicho conflicto decidieron quedarse en Puerto Rico. Este es el caso del Coronel Noah Shepard quien se casó con una mujer Puertorriqueña y se convirtió en el líder de la comunidad judía en Ponce. Otro judío de relevancia lo fue el Rabino Adolph Spiegel quien sirvió en el ejército estadounidense y lideró los servicios religiosos judíos en Ponce desde 1899 hasta el 1905. Ya en el siglo XX, la presencia judía no sólo se expande sino que se hace más heterogénea. Durante la Segunda Guerra Mundial habían en Puerto Rico 400 soldados judíos viviendo a través de varias bases militares en la isla. De hecho, es en este siglo cuando el rabino Ramón Mateo Tossas Escalera se convierte en Alcalde del Municipio de Juana Díaz. Por otro lado, el presidente Franklin D. Roosevelt en 1942 designó al juez estadounidense Aaron Cecil Snyder como Juez Asociado del Tribunal Supremo de Puerto Rico.

Por lo que Snyder se convertiría así en el primer judío en ser nombrado en este tribunal. Posteriormente, en 1953, el gobernador Luis Muñoz Marín lo ascendería a Juez Presidente del Tribunal Supremo de Puerto Rico. El ascenso de Fidel Castro y compañía durante los años 60’s traería a Puerto Rico varios de los judíos asquenazíes que habían escapado del holocausto. De hecho, se estima que menos de 100 judíos lograron llegar a Puerto Rico durante los años 1930’s escapando del nazismo. Con la llegada de la Junta Militar en la Argentina en los años 1970’s, muchos judíos argentinos también se asentarían en un lugar estadounidense de habla hispana como lo es Puerto Rico. Al día de hoy la presencia judía en la isla es vibrante, desde el ortodoxismo hasta el judaísmo conservador tienen presencia en la isla, e incluso Puerto Rico es el anfitrión de un consulado honorario de Israel. Através de todo este recorrido no solo hemos podido entender por qué hay judíos en Puerto Rico, sino que pudimos trazar en un amplio espectro su legado y su historia.

José Eriel Gómez es un estudiante en neurociencias y estudios de Israel en la American University en Washington, DC. Entre sus logros destaca el haber realizado internados profesionales en la Cámara de Representantes de Puerto Rico y el Comité Nacional de los “College Republicans” en Washington, DC. Además de su interés por el cabildeo legislativo en Washington, destaca su interés en la política estadounidense y la diplomacia, en especial los asuntos de Medio Oriente y América Latina. Además de colaborar con este diario, José colabora para El Nuevo Día (Puerto Rico) y el Times of Israel (Israel).
NOTA POR PARTE DE ISMAEL GONZALEZ-SILVA
** Juan González es parte de mi genealogía por línea  materna.
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