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Más allá de la estructura

25 Feb
por Rabino Simon Jacobson

Debemos creer en el libre albedrío; no tenemos elección – un viejo adagio

¿Es el universo una esfera donde rige el indeterminismo o el determinismo? ¿Aleatorio o diseñado? ¿Nuestras vidas están predestinadas o no?

A primera vista, uno podría asumir que la respuesta a estas preguntas depende de la creencia en Di-s. La aceptación de Di-s como Creador del universo parecería implicar que el universo fue creado con diseño y propósito. Sin embargo, si uno no acepta esta premisa, entonces la existencia muy bien podría ser el resultado de un conjunto aleatorio de circunstancias, carente de un plan y de una dirección en particular.

La religión también parecería estar basada en una estructura claramente definida e incluso absoluta: leyes inmutables que definen y regulan el comportamiento humano. Por el contrario, muchas escuelas de pensamiento secular adoptan un enfoque más relativista, por ejemplo: el relativismo moral, que rechaza las pautas rígidas.

Sin embargo, pensándolo bien, las líneas parecen no estar claramente trazadas; ambos enfoques se superponen. De hecho, según el argumento circunstancial, el universo está claramente impulsado por un orden extraordinariamente inflexible. Desde lo fisiológico hasta lo cosmológico, vivimos en un mundo de sistemas fundamentales regidos por leyes definidas e inquebrantables (las llamadas “leyes de la naturaleza”). Por el contrario, la creencia en Di-s y la religión dicta el concepto de libre albedrío, en el que nuestras elecciones no están predestinadas, lo que da paso o permiso a sorpresas y a un futuro inesperado.

De hecho, se podría argumentar fuertemente que un mundo controlado por la “ley natural” es hermético en el cual no hay lugar para la espontaneidad. Como ha escrito el filósofo francés Laplace y otros al promover la teoría de la probabilidad, si tuviéramos que conocer todos los datos sobre cualquier fenómeno, podríamos predecir con precisión todos los eventos que están por venir. Dado que vivimos en un mundo causal, definido por causa y efecto, no hay lugar para la verdadera aleatoriedad. En otras palabras, la aleatoriedad y las probabilidades no son un fenómeno objetivamente mensurable, sino más bien una medida de nuestra falta de conocimiento. Un lanzamiento de moneda, por ejemplo, no se caracteriza necesariamente por la aleatoriedad: si conociéramos la forma y el peso de la moneda, la fuerza del lanzador, las condiciones atmosféricas de la habitación en la que se lanza la moneda, la distancia de la moneda … mano del lanzador desde el suelo, etc., podríamos predecir con certeza si sería cara o cruz. Sin embargo, como esta información no está disponible para nosotros, es conveniente asumir que se trata de un evento aleatorio y atribuir probabilidades a cara o cruz.

Sin embargo, paradójicamente, hay quienes usan este mismo enfoque científico para ver toda la existencia como aleatoria. Parecería lógico que los pensadores que no dejan espacio para la aleatoriedad en la existencia también deberían aceptar el hecho de que la existencia misma fue establecida por un Gran Diseñador …

Irónicamente, un enfoque de la vida basado en Di-s permite el indeterminismo basado en el libre albedrío más que un enfoque científico.

Entonces, ¿cómo le damos sentido a estos enfoques contradictorios? ¿Qué parte de nuestras vidas está predeterminada y qué parte está determinada por nuestras elecciones?

La pregunta más relevante para nosotros, por supuesto, es si somos víctimas de las circunstancias o si podemos controlar el destino de nuestras vidas.

Purim nos proporciona una respuesta fascinante. Purim, nombre que tiene esta festividad, surge del que Amán echó suertes para determinar la fecha para matar a los judíos. “Pur” en persa significa “suerte”.

Extraño nombre para llamar a una fiesta: “Suertes.” ¿Hay algo más aleatorio que una lotería? ¿Por qué le daríamos este nombre a una festividad que conmemora la salvación de todo un pueblo del genocidio?

Esto se debe a que Purim nos enseña un mensaje radical.

 No es el orden, sino el indeterminismo, la esencia de la existencia. Di-s, Creador del orden cósmico y de todas las reglas de la naturaleza, no está sujeto a estas ni a ninguna de las leyes y estructuras. En Su nivel esencial, Di-s trasciende cualquier forma de estructura y possible definición. Sin embargo, este mismo Di-s, y Su indeterminismo inherente, eligieron crear y manifestarse en un universo altamente determinista. El indeterminismo eligió un conjunto de leyes muy determinadas. La esencia de Di-s está     más allá del determinismo y el indeterminismo y, por lo tanto, puede combinar ambos elementos haciendo de nuestra existencia una paradoja.

Hay aleatoriedad y hay aleatoriedad. Hay una aleatoriedad que está por debajo de la estructura y las leyes, cuando las cosas se salen de control y dan como resultado un tipo de existencia arbitrario, sin dirección. Esto es lo que llamamos ser víctima de las circunstancias: las circunstancias se han apoderado de tu vida y quedas perdido y sin rumbo. Pero luego hay una aleatoriedad que proviene de un “lugar” que no está limitado por leyes, un lugar que trasciende y está más allá de las estructuras.

La estructura de la existencia, nos dicen los místicos, se origina en la Esencia de la Realidad que está más allá de cualquier estructura. A veces, nuestras propias estructuras nos impiden ver esa esencia. Nuestros planes, horarios y sistemas organizados pueden obstaculizar la experiencia del núcleo. Nuestro desafío es descubrir lo trascendente dentro de los sistemas.

Purim encarna este poder. Purim llega a un lugar que está “más allá de nuestra percepción estructurada” (“ad d’lo yoda”). La lógica y las reglas de la existencia deberían haber dictado un trágico final para los judíos residentes en Persia. Después de todo, Amán estaba en el poder y había persuadido al rey Ajashverosh de que aniquilara al pueblo judío. Sin embargo, no funciona de esa manera. A pesar de todas las probabilidades, desafiando toda lógica, las tortas se voltearon y en lugar de tragedia, el día se convierte en una gran celebración, con Amán colgado en la horca que construyó para Mordejai. De repente, inesperadamente, la oscuridad se transforma en luz.

Purim es la verdadera historia de la vida; es lo que está detrás del telón. No son los planes hechos por el hombre, sino la manifestación de una mano divina en acción. En medio de los sucesos aparentemente aleatorios de la vida, las fuerzas subyacentes son las que verdaderamente están dando forma al destino.

La fuerza que se manifesto en Purim ha estado presente y activa a lo largo de la historia. Muchas grandes naciones han aparecido para luego desaparecer. Tenían grandes planes, ejércitos poderosos, arcas súper ricas, una cultura impresionante: cada imperio en su apogeo pensó que lo había logrado. Sin embargo, ninguno ha sobrevivido. Ni los egipcios, ni los asirios, ni los babilonios, ni los persas, ni los griegos, ni los romanos, ni los bizantinos, ni los españoles, ni los portugueses. ¿Qué pasó con todas sus estructuras, sistemas y planes para el dominio mundial permanente? Los planes mortales hechos por el hombre solo pueden crear estructuras igualmente mortales e impermanentes. La supervivencia, la supervivencia eterna, depende de una fuerza que se origina en un lugar que está más allá de la lógica, más allá de las probabilidades, más allá de las estructuras definidas.

Las consecuencias de esta idea son de gran alcance. No importa cómo haya sido moldeada tu vida, no importa cómo te hayan marcado tus padres, compañeros y actitudes sociales, no importa qué experiencias te hayan definido; nunca eres víctima de las circunstancias; siempre tienes una ventana a un lugar que desafía las estructuras. Con todo el determinismo de la vida, con todas sus causas y efectos, no hay un determinismo contundente y hermético que controle tu vida. Siempre tienes una apertura a un lugar donde el determinismo no rige; un lugar donde las puertas a nuevas posibilidades están abiertas.

Purim nos dice que no es nuestra lógica y tampoco nuestros planes los que gobiernan el mundo. Es una fuerza superior que puede manifestarse en experiencias aleatorias, pero dentro de la aleatoriedad se encuentra el mayor poder de todos.

Sí, ciertamente vivimos en un mundo de y con estructura. Sí, estamos sujetos a sus reglas. Pero, al mismo tiempo, cuando aprendemos a navegar, podemos usar la estructura para trascender la estructura. Debemos hacer todo lo que podamos dentro de las leyes de la naturaleza, dentro de nuestros parámetros. Sin embargo, debemos recordar simultáneamente que la esencia interior está más allá de nuestros planes. Cuando hacemos todo lo que nuestro poder natural permite, entonces preparate porque de forma repentina surge la esencia más profunda.

De eso se trata Purim: toma tus estructuras, toma tu realidad definida y dale la vuelta y mira cómo surgen cosas nuevas.

Puede ser que hoy tu vida es oscura, verdaderamente oscura. Purim nos enseña que en un momento la oscuridad puede transformarse en luz.

Te sientes limitado, bloqueado. Purim abre nuevas oportunidades.

Te sientes desesperado. Purim de repente te da esperanza.

Tienes una gran vida, pero te preguntas qué tan alto puedes llegar. ¿Podemos los mortales tocar el cielo? ¿Podemos lograr la inmortalidad, crear la eternidad? Purim nos dice que podemos.

Todo esto, porque dentro de la estructura inflexible se encuentra una libertad no-determinista fundamental, una que no está regida por ninguna estructura, ley o definición.

Esta paradoja ahora se ha reconocido en la física moderna. Según la mecánica cuántica existe un indeterminismo fundamental a nivel microscópico. En ese nivel, las entidades no tienen forma, están en un “estado de probabilidad”, con el potencial de tomar diferentes caminos. Esta probabilidad o incertidumbre no es el resultado de nuestra carencia de conocimiento, sino una demostración de una probabilidad inherente.

Lo que hace que esto sea aún más fascinante y extraño, es el hecho de que, mientras la estructura básica subatómica que comprende toda la existencia es fundamentalmente no-determinista, ¡la existencia macroscópica al mismo tiempo es fundamentalmente basadas en estructuras y de carácter determinista! ¿Cómo es posible que un núcleo indeterminista produzca resultados tan deterministas? Un componente clave, por ejemplo, de los chips de computadora es impulsado por el principio de incertidumbre del indeterminismo subatómico. Sin embargo, el chip de computadora, esos de los que dependemos a diario, produce resultados absolutamente deterministas.

¿Dónde se encuentran los dos mundos del determinismo y el no-determinismo? La ciencia aún tiene que descubrirlo.

Lo que la ciencia aún no sabe, Purim siempre lo ha sabido.

Entonces, ¿dónde se encuentra el indeterminismo con el determinismo? En tu puerta. Y en Purim esta puerta se abre entre estas dos realidades. Es como estar en el umbral…

Según tomado de, https://www.meaningfullife.com/tetzaveh-beyond-structure/?ct=t%28WN%24Purim+%7C+Beyond+Structure%29

Traducido por drigs, CEJSPR

 
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Posted by on February 25, 2021 in Uncategorized

 

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